Lo de ayer en El Encinar fue para nota [por bonito y natural], a mayores de que el viajecito propició que abrazase a Jesús Málaga y a su estupenda esposa [son unos tipos entrañables a los que admiro y quiero de verdad] y que quedásemos para el encuentro PAN en Morille. De lo demás, boca abierta de asombro y mil sonrisas. Marché hasta allí acompañado por Antonio G. Turrión, Youssouph y Guille [los dos últimos se vieron durante el viaje, entre carcajadas, la primera entrega de ‘Mortadelo y Filemón’ en el DVD del coche]. Al llegar a El Encinar nos esperaba Alpha –el senegalés kilométrico [mi abuela diría que es más largo que un real de hilo] que convoca entre sonrisas y buen rollo a una comunidad enterita de senegaleses, marroquíes, argentinos, colombianos, brasileños… alrededor de un proyecto intercultural hermosísimo que lleva adherida la construcción de escuelas en África junto a los encuentros diarios de inmigrantes para conseguir que las cosas resulten más fáciles. Nos abrazamos y, e...