Ya llevo 16 horas de maquetación y voy cumpliendo los plazos que me autoimpuse, aunque ayer por la tarde flaqueé y me quedé sin aire y sin ideas durante un par de horas, hasta el punto de sentirme desesperado; pero un paseín corto por la Plaza Mayor me puso otra vez a tono y me enderecé. La noche fue realmente productiva y logré adelantar el tiempo perdido [soy un tipo de noches y de luces dirigidas], hasta que oí la bulla que tenían montada los pijos en el ‘Casino de los Señores’ [así se le ha llamado siempre en Béjar por la clase obrera] y me asomé para encontrarme con montones de criaturitas borrachas, rompiendo vasos contra el suelo y montando una bulla fuera de lo normal para sus generales ‘usos educados’ y su ‘formación cristiana’… me da que alguna mocita no salió virgen del sarao [como se enteren sus padres y su confesor…]. Retiré mi coche de aquella guerra y volví al tajo. ••• Vivo siempre en la orilla de acá y me paso el tiempo queriendo vivir en la de allá, acosarla e invadir...
Bitácora de Luis Felipe Comendador