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21 marzo 2026

CICLO TEMPORAL

 


Dependientes, vivos pero no autónomos,

con las lágrimas a flor de piel

y el berrido como recurso expresivo

que pide y suplica con llantos;

la esperanza de un largo itinerario

en el que ir perfeccionando las habilidades

y las aportaciones del inesperado azar

como aditivo generoso y exquisito.


Llegada la pubertad, la afirmación del yo,

a pesar de las carencias y la mucha petulancia.

En adelante, un camino llano en el que competir

y la bandera del personalismo,

casi siempre erguida y orgullosa,

dispersa entre los gestos del gentío.


Ya no es amamantado, ahora se cree autosuficiente,

pero discurrirá por el eslalon de las dificultades

y se verá forzado a entender

el valor relativo de los logros y la negativa

de todo aquello que se le resiste.


Al final, antes de la hora del cierre,

cuando se esfuman las fuerzas

y las habilidades se toman su tiempo

para la probatura y el olvido,

una voltereta atrás,

la entrega en brazos de la dependencia,

salvo que la vida se acorte

en la cerrada curva de lo inesperado.


29 noviembre 2025

ATRÁS

 




Atrás quedó el ayer,

el pluscuamperfecto y sus antecedentes,

atrás los desasosiegos resueltos

y también los insolubles

a base de enconado desgaste.

Atrás quedó la rotonda

que, como un bucle,

me hacía bailar la peonza

cuando pretendía trazar

una línea recta de acercamiento a ti.

Atrás se quedó como dormida la niñez,

la adolescencia, la pubertad,

el jovial ímpetu arrollador

y hasta la sosegada madurez;

un calendario de días semidesnudos

que siente el vértigo del despoblamiento

en sus hojas postreras.

Atrás las voraces apetencias nunca satisfechas

y el desbordamiento sin límites,

para acabar habitando

el mínimo común múltiplo

que todo lo engrosa.

Atrás quedan las borrosas imágenes

del retrovisor de los días vividos.

06 octubre 2025

LA VIDA

 




Este transitar diario

de la luz a la penumbra,

de la ilusión al quebranto,

de la esperanza a la angustia;

este murmullo incesante

que hace compás en el pecho

y este caminar avieso

que a veces tuerce lo recto.

Para morir,

tan solo un silencio basta,

un dejar de respirar,

de sentir curiosidad

nos lleva al punto final

donde entregas la cuchara;

en cambio para vivir

se necesita armonía,

alimentarse, dormir,

y llenar de pan la panza

una o más veces al día.

Un sueño que no despierta,

que se prolonga sin fin,

sin respirar ni sentir,

es el final de la vida;

es la mar que se serena,

es el viento que se frena,

el río que ya no fluye,

es olvidar el presente

es transitar al olvido:

condena de los ausentes.


11 abril 2025

FUNCIONES VITALES

 




Y tras la agitación, llegó la calma.

Un perro ladra preguntas a la noche

y el viento responde con una ráfaga

anodina como acertijo fallido.

El silencio es ahora más profundo,

tan solo mi pensamiento

le da la réplica y acaba

por convencerme a mi mismo.

Un latido en mi garganta

se hace cómplice y asume

el tránsito de la vida

sin hacer aspavientos.

En los momentos de reposo,

las constantes orgánicas siguen de guardia

y es consciente

de como la vida se aletarga

sin dejar de cumplir

cada una de sus funciones vitales.

07 abril 2025

MÚSICA DEL CORAZÓN

 




El corazón es un redoble musical,

un intimismo sanguinolento

que jamás se muestra fuera de contexto;

un juego de válvulas en el que suena

la alegre melodía de la vida,

de manera incesante y sin partituras.


Es un carrusel de feria,

con sus corceles enjaezados,

sus servidores uniformados

en formación constante de revista,

con el encargo poco lucido

de hacer lo esencial y oculto,

lo vital y esforzado de toda trastienda,

el papel fajado en el esfuerzo,

cuya música nunca es aplaudida

y solo es valorada en la ausencia.


Al trajín de esa musicalidad uniforme

solo se le echa a ver cuando falla,

cuando se acelera o por el contrario

cuando bosteza y se intuye somnoliento.


Un continuo, una secuencia que se repite

con la exigencia de no parar nunca,

para que así la vida tenga continuidad

y no un fallo que desencadene el silencio.

01 febrero 2025

TRAYECTO

 




Yo fui un proyecto esperanzado,

un germen que crecía

sin desbordarse,

que espigaba lentamente

y se sustentaba en la media aritmética.


Uno de tantos. Uno más,

genuino y selecto

para el capricho de los íntimos;

ese aporte energético

que proyecta arabescos

con la fascinación que lo hace el cine.


Ahora es tarde

y, al cierre por inventario,

quizás no de la talla soñada

insuflada y estelar

que durmió a la orilla del camino.


Así he sido, poca cosa camino del olvido.

19 enero 2025

LIMITADOS

 



Limitados en conocimientos, en fortaleza,

pero también en caducidad temporal.

La inmortalidad terrena es inalcanzable,

tan solo un puñado selecto logra dicha gloria

en el trabado y duro tamiz de los años;

en cambio la eternidad la valora otras Manos

más amorosas y transigentes que las humanas.


Nacemos con fecha de caducidad,

aunque nos afanamos como dueños de un futuro

que ni nos pertenece, ni lo podemos modificar:

en breve nos cubrirá una sombra,

y con ella el amargo y definitivo olvido.

Una bruma densa y fría como una mole,

un titánico punto final ineludible,

y en ella serán abatidos nuestros pilares,

los arbotantes y hasta los mismos cimientos.


Somos aves de paso que merodean por el hoy

con ínfulas del imposible para siempre,

y ni permaneceremos, ni seremos recordados:

somos masa amorfa destinada al olvido.


Y aquél puñado selecto, cuya memoria perdure,

habrán sido enjuiciados por un severo tribunal

y paseado por el filo de un anonimato rotundo.


Limitados. Aunque absolutamente nada espero,

temo más al juicio de los hombre que al de Dios.

23 diciembre 2024

EN TRÁNSITO

 



He llegado a esta estación

en la que me encuentro

en vagón de segunda,

con cierta comodidad

y con escasos caprichos.


Por el camino se quedaron los afanes

y también las energías,

pero he logrado llegar a este confort

y eso también entra en el relato.


En los cuentos de la abuela

y más tarde en la literatura,

se me prometieron pompa y boato

que no llegaron a materializarse.


El reloj camina a su paso,

sin ninguna prisa, a ritmo;

y se me hizo lento el recorrido,

aunque a este lado del puente,

desde aquí, todo ha sido fugaz,

un visto y no visto.


Voy. Vamos todos en tránsito,

conocemos el destino,

pero no así la hora de llegada

y el reloj siempre a su ritmo.

01 septiembre 2024

VAPOR ENTRE LAS NUBES

 




Aquel que ha despertado del abrazo

de una anestesia total

ha vivido un ensayo completo

del viaje definitivo.


Lo tengo muy claro,

lo he experimentado en varias ocasiones.

El camino conclusivo es más rectilíneo

y no se presta a pérdida posible.


Como el agua pasa de un estado a otro,

la vida es un tránsito natural

que no acaba sino que se transforma.

Lo que hagan testigos y herederos

en cada cambia el rumbo de las cosas:

los despojos enterrados o incinerados

en nada modifican el estado definitivo.


No hay voluntad ajena o propia

que pueda transfigurar

el itinerario del don de la vida,

y esa eternidad

a la que nos resistimos

en nada podrá ser alterada o modificada,

tanto por voluntad ajena

como propia.


Las coronas de flores

y los signos externos,

no son otras cosa que un curso paralelo,

expresiones de quien se queda

cuando el finado ya ha emprendido

el camino sin regreso.


Un día llegará mi hora

y cambiaré mi estado:

ni experiencia de hielo en la cumbre,

ni discurrir alegre en el arroyo,

sino estela de vapor entre la nubes

de localización imposible,

el camino que lleva a la eternidad.

12 junio 2024

PROLONGADO SILENCIO



Su vida era un largo y prolongado silencio,

una estepa árida, un agostado barbecho,

una mirada entristecida, casi opaca.

Se traslucía una historia no contada

de posibles éxitos y rotundos fracasos,

un dolor invisible en primer plano,

un laberinto tortuoso nunca exteriorizado.

Ojos húmedos, resecos, oxidados,

transidos de terca soledad y espera,

tan viejo como su ropa o su sombrero.

No usaba gafas, pero apenas veía

ni sentía interés por nada. Siempre

de espaldas a la ventana, al día y a la noche,

tal vez perdido en sus lúgubres tormentos.

Su horizonte era un tempestuoso mar sin olas,

un desierto infinito de tumultuosa soledad

hacia la nada, donde miraba sin ver.

Cada arruga un surco, un padecer silencioso,

forjado en áridas noches de vigilia.

Estaba anudado, preso a su pasado

y jamás salía de junto a la chimenea,

donde avistaba sin ver el fuego y las cenizas.

No miraba de frente. Tampoco al infinito,

sino a lo inmediato de sus recuerdos,

donde Adela, su amada esposa,

se había hecho cenizas para siempre

en una noche negra de hospital

y la seguía buscando cada día

entre las brasas, las cenizas y los tizones.

19 abril 2024

DESPERTAR

 


Amanecer a una nueva luz

en la sala de despertar,

salir del murmullo de la nada

para detentar la vida

desde esa novedosa dimensión:

palparse, confrontar la medida del ahora

y saberse a este lado de la Estigia.

En esta ocasión,

el funambulista no ha perdido el equilibrio

y volverá a tropezar, quizás,

en las mismas piedras.

20 enero 2023

EL PASO DEL TIEMPO



Desde esta cota de los años

amarillea la tarde y se hacen sepia

los recuerdos de la niñez.

 

Aquel tiempo tenía un discurrir lento,

hecho de etapas mortecinas

con la pesadez de lo manual;

tardó mucho en salir la barba

y pronto tendría que afeitarme a diario

para estar según las normas.

 

Los días eran tozudamente infinitos

y las semanas enroscadas en la pesadez

de una lenta cadencia dominical.

Salvo en verano, los meses,

eran todavía más parsimoniosos

y las hojas se eternizaban en el calendario.

 

En los capítulos centrales, sin percatarme,

todo se había acelerado como horas fugaces,

como un tiempo alocado que vuela hacia su fin;

una vez encallados en el otoño de la vida,

cuando las limitaciones físicas te recuerdan

que pronto ha de llegar el desenlace,

cuando el alma se serena; entonces,

entonces es cuando los días son instantes

que pasan y vuelan sin detención posible.

 

Pasa la vida, como pasa el tiempo,

como el agua en la corriente del río,

pero a la inversa: remansada de inicio

y apresurada hacia la desembocadura.

19 enero 2023

LA MOCHILA DE LAS CULPAS

 


 

Cae la tarde por el rebosadero del poniente

como por un difuso camino de dudas

en la obstinación de una meta,

pero incierta, tampoco salva.

 

Una mirada reflexiva

hacia la mochila de las culpas

que todo lo colma y sobrepasa.

Apenas un hálito

y el peso del pasado sobreabundando

y haciendo alero hacia el futuro.

 

La vida desplegada al viento,

las certezas en cuarentena,

sin una mecha de luz

con la que acariciar la esperanza.

 

El dedo índice en sus labios

es suspiro aplastado,

un grito de auxilio que muere

sin subrayados ni ecos,

sin la más remota posibilidad

de hacerse espuma en las alas del viento.

 

La mochila cada vez más pesada,

todo un lastre,

una sangría que lleva al exterminio

sin despojarse de la esperanza.

17 enero 2023

CELOS

 


 

Dudas,

vacilaciones que llevan a la certeza

de un cuchillo de hielo,

un carámbano de fuego

que traspasa el alma.

 

Dudas,

visualizaciones amargas,

negras sospechas que crecen

sin límites

amontonando lava impura

que será lengua incandescente.

 

Dudas,

más bien certezas,

evidencias sin pruebas.

Dudas, dudas, dudas...

martillo de forja que golpea

una y otra vez,

incesantemente.

Celos.

 

15 enero 2023

MEMORIA



 

En el otoño de la vida,

un edificio semiderruido,

un bosque con plantones

y también troncos de largas añadas,

algunas plantas aromáticas

y bastantes jaramagos.

 

De todo un poco, cara y envés,

imágenes imperecederas del ayer

escritas con tinta indeleble,

y lagunas lamentables

en la vecindad de lo cercano.

 

En la nebulosa de lo borroso y lo claro,

los cimientos, el germen

de nuestra pertenencia hacia el otro,

y hasta la caducidad de lo perdurable.

16 noviembre 2022

CAMINOS IMAGINARIOS



Desde esta apacible orilla,

cada pequeña ola es caricia

que invita a la reflexión.

 

¿Será este misma sensación paz,

acaso un relax similar al que siento

en este instante, lo que también viva

en la orilla opuesta quienes

se miran como yo en estas aguas?

 

Las estelas que abren los barcos

cuando se hacen a la mar,

¿son caminos seguros que llevan

al otro lado del horizonte,

que dan satisfacción a los sueños

o tan solo una quimera

de resultado incierto y vida agitada?

 

¿Qué hay de común

en cada uno de los pueblos

bañados por un mismo mar?

Al margen de la salinidad,

¿qué nos une? ¿Qué nos separa

y en base a qué esas diferencias?

 

¿Por qué las pateras

son unidireccionales

y ponen siempre proa al norte?

¿Acaso navegar con rumbo sur

lleva con certeza a la muerte

o se trata simplemente

de un cegado camino sin salida?

 

Desde esta apacible orilla,

donde el turismo es la principal actividad,

no se adivina el drama desgarrador

que la mar silencia en su bonanza.

11 noviembre 2022

HORIZONTALES Y VERTICALES



Apunta el sol

con la sonoridad de un despertador,

un gallo que vive en la memoria

y anuncia el nuevo día.

Bosteza. Sale el hombre

de lo profundo de sí mismo

y se sustenta en la verticalidad.

Por delante las necesidades

y las ambiciones aplazadas,

cumplir el ritual de la supervivencia

y mejorar, si posible fuera,

el anodino día a día

en el que no se complace.

Pronto estará sudando,

sin saber si ese efluvio

le traerá aparejado los sueños

que de forma reiterativa se colmatan

en su día a día.

Quisiera ser feliz, pero se olvida

que no se empieza por la meta

y sí por el punto de arranque.

Come y no siempre se satisface

porque piensa en el menú

que está fuera de su alcance.

Quiere ser amado, lo necesita

para cumplir con sus ambiciones,

pero puesto en el lugar receptor

ha perdido la visión hacia afuera

y sigue estando solo.

Cae la tarde. Se cierra la noche

y deja a oscuras el gran escaparate

de la vida corriente. Está cansado

y también insatisfecho.

Vuelve a la horizontalidad y acaba

de nuevo soñando en sí mismo,

siempre en sí mismo, sin encontrar

la punta del hilo de la madeja.

30 octubre 2022

LA NADA

 


 

Miro hacia atrás sin intuir ni ver

buscando los cimientos de la nada,

al menos para intelectualizar

ese supuesto conjunto vacío

que tanto me inquieta desde la infancia

y donde la imaginación no me lleva.

 

Trato de ver el anteayer,

cuando no habían hierros ni cobres,

ni por tanto espadas hirientes;

ese reinado del sílex

y de la pericia humana

para vivir en un medio hostil,

con el día como horizonte

y la noche como oscuro cobertor.

 

Miro más atrás y la niebla se espesa:

no hay caminos, ni aldeas,

tan solo grutas y dólmenes

y la caza como subsistencia y no deporte.

 

En el antier del anteayer figuras erguidas

sobre los árboles recolectando frutos,

arrancando raíces y tubérculos,

inventado un medio vocal o gutural

con el que comunicarse y trazar alianzas

contra otros seres aún más peludos.

 

Y así, hasta llegar a los supuestos orígenes,

saliendo del mar como en playa nudista

y transformando la respiración branquial,

mutando la cola por la pelvis

y sustentándose sobre ambos pies.

 

Y allá, en la noche de los tiempos,

antes de que los ríos llevaran agua,

antes de que las estrellas dibujasen

con sus lápices de luz los cielos,

antes de que brotaran las primera hierbas

y que el viento hiciera sonar su flauta

entre los riscos, los valles y los desfiladeros,

antes del desconocido y amorfo caos informe…

 

¿En qué consiste la nada?