Mi lista de blogs

Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sevilla. Mostrar todas las entradas

17 mayo 2026

POR LA MARGEN IZQUIERDA

 




Camino solo a orillas del río

por la margen izquierda,

por donde otros lo hacen

en sentido contrario

o adelantándome

y dejando constancia de su paso

en el espejo del agua.

A veces serena,

otras oscilante y temblorosa.


Yo voy imbuido en mis pensamientos

y con todos los sentidos alertas,

para detectar qué es eso que llama mi atención.


Alguien se cruza por delante,

pasa inadvertido y en silencio,

pero otros lo hacen manifiesto,

haciéndose notar y hasta obligando

a alterar el paso o la línea recta.


Hay algodones blancos en el cielo,

y se agradece la sombra amable.

El murmullo del agua

es banda sonora y serena,

pero a veces, unos patos

colocan sus estridencia en el pentagrama

y lo ordinario se reviste de gala.


En el silencio escucho los desvelos

de ella -no te extralimites, cuídate-

Y su sin par recuerdo, me certifica,

que en ningún momento estoy solo.

10 abril 2026

SOBRE LA DESNUDA ACERA

 




Vivir es circular en una noria de feria

que le transporta a uno de lo vivido a lo soñado.

A veces, resulta complicado imaginar

dos raras coincidencias en la confluencia

de un mismo ángulo agudo,

a mí me vino en suerte revivir y restaurar,

en la intimidad, el huerto del abuelo.


Sobre la desnuda acera,

en el hueco entre el cemento y las losas,

el arrebato fragante de blancor del azahar,

su aroma intenso, el verde y perenne espera,

en esa vida perfumada y coloreada de cotidiana

hermosura anaranjada, que es es primor

entre cantos, añoranzas y lamentos:

un fruto que es simulación, adorno

y escenificación de la apetencia,

pero en su variedad ornamental y amarga.


Un falso huerto que se alinea de uno en uno,

hermanados sobre la misma acera,

y hace cortejo que serpea

con el mismo ritmo y zigzagueo de la calle,

perfumando, dando acogedora sombra.


Para todos, algo estrafalario y ostentoso, una más,

como siempre que se intenta algo específico;

para mí una vuelta a la infancia que se esfumó

y que sale al encuentro imposible

de aquellos que me precedieron.


02 marzo 2026

CREPÚSCULO

 




Ya se hace perceptible,

paso a paso y sin demora,

el día le va comiendo terreno a lo lúgubre

y han crecido sus extremidades

considerablemente.


El paseo, a orillas del río, es ahora

un largo camino que languidece

ante un sol que ya no hiere,

pero que facilita prolongar los pasos,

al tiempo que remecerse en tonos dorados

que se van haciendo violáceos

antes de que las sombras lo cubran todo.


Cuando la luz es apenas penumbra,

doy la media vuelta y el espejo del agua

va dando noticias de algunos reflejos

que, en ocasiones son ilusorios

o memoria de la alocada fantasía.


La soledad es ahora el verdadero encuentro,

y la brisa en las ramas de los árboles,

la banda sonora, a veces siniestra,

otras un agradable arrullo,

que ha despoblado los caminos de ausencias.


Vuelvo sobre mis pasos,

sobre la larga estela de la nostalgia,

bajo el capote de la noche cerrada

que ni siquiera es ya crepúsculo.

28 febrero 2026

MARZO A LA PUERTA

 




Por los bordes inmaculados del día

se asoma la luz que alardea buen tiempo.

La mañana se acopla al discurrir de las orillas

y asciende haciendo frente a la corriente.

Marzo, ese pájaro claroscuro

que a veces es luz y otras brisa que se oscurece,

cántico que enamora,

o asombro que empapa de lluvia sorpresiva.

En todo caso, tránsito, esperanza, luminaria,

fanal al final del túnel

y algarabía que desentumece

de los pasados temporales.

Ya se escuchan los primeros cánticos

de pájaros que seleccionan mullidas ramas,

donde anidar en lo inmediato.

En los ensayos, las primeras contorsiones,

pero también la uniformidad

bajo el criterio del capataz que controla,

emoción contenida y renovación de promesas.

Ya asoma y embriaga el azahar,

que será competencia de incensarios.

La ciudad se despoja de la oscura capa rucia

y se predispone a vestir de sutiles blondas:

las mantillas, tan solo a un mes vista.

18 septiembre 2025

CAMINANTE

 




Camino sin meta,

tratando de eludir el sol hiriente

y evitando caer en la rutina.

Todo es novedoso,

también los trancos

y las callejuelas memorizadas,

los paseos, los parterres, las avenidas.


Posiblemente, como en la música,

variaciones sobre un mismo tema:

una ráfaga, un sonido,

el sol que se adormece detrás de la única nube,

alguien que acelera y su motocicleta

emite carraspeos insoportables

en forma de quejas,

el impaciente que toca la bocina

como si se tratara de un cornetín de órdenes.


Con frecuencia, caras repetidas,

pero un cambio de peinado o indumentaria

lo reviste todo de un halo novedoso.

Paladeo el contacto con la tierra,

con los adoquines, con el firme irregular,

y hago equilibrios por sustentarme

y evitar caídas.


En las plazas, en los recovecos,

en las fuentes,

reconozco la ciudad,

su pasado, su futuro imperfecto

y un día mi ausencia inevitable,

de la que no podré dar cuentas.


08 mayo 2025

TIEMPO REVUELTO

 




El tiempo, en su dislocado trotar,

va dando zancadas de alboroto

sin orden preciso ni concierto:

al aroma a azahar se le suman

ráfagas de viento que lo derrama y esparce

y chaparrones copiosos que lo conduce

en improvisada goleta a las alcantarillas.


A la amenaza de cortes de agua

le siguen las inundaciones,

como socios que no llegan a un acuerdo.

No vale negarlo. Algo cambia. Algo muta:

todavía no lo recogen los tratados

y quizás no se estudie en la universidad,

pero vivimos un tiempo revuelto.


Para colmo, la Feria de abril pasó de puntillas

y ha llegado en pleno mayo,

el Cachorro no cruzará ahora el puente,

que se ha desplazado a Roma

a compases de Abel Moreno,

a riesgo de que se solivianten los cardenales.


No siempre suceden las cosas con cadencia

sino que a veces lo hace con ritmo alborotado

y no sabe uno cómo vestirse adecuadamente,

ni si ponerse un clavel en la solapa

y apaisar la sonrisa, o colgarse la medalla

y andar sobre los pies con cuidado extremo:

tiempo revuelto.

26 febrero 2025

INSOMNE

 




En la noche son más perceptible

los movimientos taimados.

El río es un oscuro espejo

que nos devuelve las luces de la ciudad,

aunque no nos habla de sus indecisiones.

Parece insomne, siempre alerta,

pero sin la menor estridencia

ni alarma alguna.

A veces va y otras viene,

pero nunca con alardes,

como si no quisiera hacerse notar

siendo la arteria que da vida,

que dulcifica las sombras y subraya las luces.

Parece gozar este tránsito de paz

que le lleva a dejar de ser

y asumir su punto salobre llegado el momento.

Llega aquí de las torrenteras de más arriba

y en la ciudad se remansa enseñoreándose

y disfrutando de su paseo fluvial,

a veces con una sonrisa

y otras sin el menor aspaviento,

mas siempre pudoroso.

Por muchos ignorado, por otros ponderado,

pero siempre, siempre, siempre,

columna vertebral del ayer y del hoy

por días sin término.

15 febrero 2025

UN LARGO DÍA

 




Un largo día, tesela a tesela,

tomó vida y parecía anidar

un futuro indefinido y extenso;

mas se cubrió del lodo del descuido,

de humo, de silencio, de desprecio

y quedó sepultado su brillo y su ser

sin haber conocido la muerte.


Pasaron los años, los lustros,

la banalidad de generaciones sin fin,

pasaron los siglos,

y quien buscaba aventura

encontró un tesoro de otro tiempo,

de otra realidad que dormitaba

en el injusto sueño del olvido,

para renacer,

-tras unos mimos de acicalamiento-

a este presente que le hace justicia.

12 febrero 2025

MAÑANA DE FEBRERO

 



Mañana fría, humedad que penetra,

cuando venga la próxima primavera,

¿qué quedará de esta gélida impronta

sino el aterciopelado aroma del azahar?


Cuando llegue la primavera,

volverá la tersura a tus manos

y se harán promesas cumplidas

todos los deseos acumulados,

como en una larga lista de espera.


Tus ojos serán luz emitiendo ternura,

tus manos dos palomas saliendo al encuentro,

tus brazos una dársena anegando las sombras,

tus labios el abrevadero de mi sed tozuda,

tu cintura la cadencia musical del encuentro.


Ya alargan los días proyectando su luz,

las sombras siniestras son un tránsito

hacia el reverdecer de nuestro encuentro:

tu mano en mi mano un ramillete impoluto.



07 enero 2025

SINGULARIDAD EXCLUSIVA

 




El paseo nocturno envuelve

en su luz natural,

un intimismo en vela

con alguna ráfaga de luna

como sextante entre las ramas.


Bajo los pies, una alfombra de hojas

ponen música a los pasos

y obliga a tener precaución en el andar.

El sol duerme profundamente,

la luna bosteza entre nubes

y se toma descansos alternativos

como un leve tartamudeo al expresarse.


A orillas del río, la soledad es menos intensa

pero se acompaña

de la musicalidad del agua,

y acompasa la sonoridad

de las suelas del calzado sobre el firme.


Dicen que no hay dos noches idénticas,

pero el invierno impone su marchamo

de singularidad exclusiva.

03 enero 2025

CABALGANDO LOS DÍAS

 



Palidece la tarde,

avanza la tibieza en retirada

hacia el precipicio del horizonte,

pierde el río su irisado maquillaje

y se remansan las prisas

antes de que se encienda

el alumbrado público.


Se ha adormecido un tanto el alborozo:

los niños abandonaron sus juegos,

las palomas se han replegado

y habitan en silencio las copas de los árboles,

la tarde enmudece lentamente

y se hace noche cerrada.


Debería escribir la carta a los Magos,

pero no se me ocurre pedir otra cosa

que un poco o un bastante de vitalidad,

esa que se fue cabalgando los días

como si habitara un infinito anochecer.





14 octubre 2024

SEVILLA ETERNA

 



Hay una Sevilla en mi memoria de niño

transferida por mi padre soldado.

Hay otra más vivaz, aunque lejana

de la que ya puedo dar pinceladas

con mis propios pinceles y acuarelas,

y revivir aquella ensoñación radiante

desde el Puente de Barcas

hasta Sierpes y las Siete Revueltas.


La cicatriz de la memoria

se me hizo melancolía

y nunca pude ratificar las luces aprendidas

ni asimilar los socavones en experiencia ajena.


Hay otra Sevilla de mi día a día,

de la rutina de lo cotidiano,

de una estancia sin caducidad

y de su huella indeleble.


El azar, el infortunio de romper la mayor

e izar el trinquete con la gallardía

de un último cartucho y hacer diana.


Como el cuchillo de luz

de cada atardecer

no saja las sombras en partes iguales,

así tampoco hay dos versiones idénticas

de una misma cantinela.

En este caso, canción de amor,

pues de amor y otras vicisitudes

es la trabazón de esta ciudad en mi vida.

13 octubre 2024

INDETERMINACIÓN

 



A su paso por Sevilla,

el Guadalquivir es corriente en duda,

un titubeo vacilante entre volverse

o dejarse embaucar y arrastrar.

Tal vez se arrepiente de bajar

porque le viene grande hacerse a la mar

y encuentra refugio en las mareas

para hacer una entrega a intervalos:

Ahora sí. ¡Qué saladita!

Ahora no. ¡Qué embravecida!

Y discurre entre lapsos

en uno u otro sentido,

mientras contempla abstraído

esta y la otra orilla:

por la margen derecha, Triana,

y por la izquierda, Sevilla.

A la vuelta se tornan las tornas,

pero tan solo ha cambiado el sentido:

antes iba hacia Sanlúcar

y ahora busca refugio en San Jerónimo.

Ensoñación de poetas y sesudos trovadores,

contemplación y sosiego de quienes pasan andando,

o quienes sudan corriendo,

en bici y en patinete, con música o en silencio,

que para todos los gustos

muy diversa es la acuarela.

Nómina de caminantes y esforzados navegantes

con los remos o a pedales,

cruceros de manga corta,

turistas al por mayor;

pescadores que no pescan...

De todo un poco. Y el río sigue en sus dudas:

ahora si, ahora no.

17 abril 2024

GIRALDILLO

 





Virtuoso de los vientos,

de todos los orígenes

y hacia todos los destinos.

Lidiador de las alturas,

desde la cota de tu privilegio

insigne revoltillo─

oteas la rosa de los vientos

con la misma agilidad

que un mortal torpemente parpadea.

Seguro que también sientes

que hay una pulsión que te estremece

cuando la dama de noche,

el jazmín o el azahar

eleva vaharadas hasta tus pituitarias,

hasta la cota de tu empoderamiento.

Mas no te rindes, y cabalgas,

y galopas, según la intensidad,

mientras recreas la mirada

desde el Aljarafe a Palmete,

desde el Parque Alcosa a Heliópolis

como quien guiña a la engalanada que pasa.

19 diciembre 2022

RÍO GRANDE



No se agita,

nada perturba su discurrir calmado,

sosegado y sereno,

como si vislumbrara

la todavía lejana costa

en la que entregarse rendido.

En sus aguas

un batiburrillo de tierras

arrancadas con ímpetu

en su lejana juventud,

de la que trasciende

su acento jienense

y la apertura de las vocales

que aprendió en el califato.

También sabe enseñorearse

como cauce de comunicación

entre el mar y la bética

hasta las altas tierras andaluzas,

hoy constreñido

entre Sanlúcar y Sevilla.

Ahí lo tienes:

garboso,

señorial y altanero,

espejo de sus torres y de su caserío,

con ronquido a fragua

al pasar por Triana

y torero cuando mira al Arenal;

con pellizco flamenco,

siempre flamenco,

siempre a compás.

No ruge, no vocea,

Acoge a deportistas y foráneos,

a quienes ejercitan el remo

y a quienes se hacen la ilusión

de un crucero

entre la Torre del Oro

y la Barqueta.

En sus orillas el relax,

el paseo acompañando sus aguas

o a contracorriente,

como hace él mismo

cuando sube la marea

y pone proa a San Jerónimo.

Y todo ello sin alardes,

en sepulcral silencio,

dándose,

serenando el pulso

y creando la mística

de quienes nos asomamos

a contemplar tu grandeza.

 

28 noviembre 2022

EL MISMO PASEO



 

Hoy tiene el río su cabellera verde

algo encrespada

por esa brisa que alegre ríe

empujando a contra corriente.

 

Los pescadores ponen a prueba

derroches de paciencia

y quienes caminamos

vamos sorteando las imprudencias

de ciclistas y patinadores.

 

Tendidos en la hierba,

una pareja sin edad

ha congelado sus vidas

en el instante infinito de un beso,

mientras el álamo

les hace guiños blanquiverdes

y los patos hacen música

con gran frenesí,

al tiempo que flotan hieráticos.

 

Siempre el mismo paseo,

el mismo río,

los mismos personajes,

tal vez sean otras caras:

solo en el calendario

son los días iguales

con nombres distintos,

solo en mis sueños

tú eres una constante

como lo siguen siendo

estas pulsaciones desbocadas

cuando te hago presente.

26 octubre 2022

EL ESPEJO DEL RÍO

  



La arteria azul que cruza la ciudad

sigue soñando con aguas arriba,

como antaño,

cuando personas y mercaderías

surcaban el valle califal y bajaban

hasta desangrarse en Sanlúcar;

desde entonces,

el fluido titubeo que sube y baja,

dulzón o a punto de sal,

es itinerario reversible

como todo camino de ida y vuelta.

 

El espejo del río

cree que no salgo a caminar,

tan ocupado como está

con los pescadores desde la orilla,

el navegar itinerante de los turistas

por su manso cauce,

el trote asfixiado

de deportistas ocasionales

y las canoas que sueñan olimpismo

y jadean el esfuerzo.

 

Y sobre el cauce, los puentes;

y sobre los puentes los adioses,

el vadeo en seco y la panorámica,

las promesas que no siempre se cumplen

y el espejo del río

sintiendo la impotencia de reflejar

cada vivencia y cada sentimiento.



13 octubre 2022

ACUARELA

 


 

Manchas de azul en el cielo,

manchas de azul en el suelo,

y entre esos dos matices

el supremo Gran Poder.

Sobre el ocre expandido  

en la fachada del templo,

como sombras encarnadas

tintan todo el paramento.

Fue en San Lorenzo

su estancia de antaño,

y siguen siendo vecinos

y lo serán muchos años.

Verde en las copas

del trío arbóreo,

y sobre la mancha de tinto

que el sol proyecta,

verdes reflejos

de una sombra verde.

Pasión en la Basílica

lila apenado, lila impoluto,

severidad en la espadaña

y serenidad en el campanil;

la puerta entreabierta,

como abierta y profunda es la mirada

coronada de espinas.

Carmesí y albero:

la casa hermandad

es una mano abierta

para dar y donar,

para regalar consuelo

y para partir el pan.