Mi lista de blogs

Mostrando entradas con la etiqueta Juventud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juventud. Mostrar todas las entradas

24 mayo 2026

INEXPERTOS

 



Muy jóvenes,

puros adolescentes en desarrollo,

la vida en crecida surtiendo de ellos,

pero no la advierten.

Se miran sin interrogantes,

sin otro ornamento que el silencio

y la anchurosa sonrisa,

éxtasis profundo, dos estatuas de sal

sobre sendos pedestales:

ni respiran, ni parpadean, ni se tocan…

Sus miradas son sondas que taladran

y se adentran en el otro;

pura intuición que se aloja ahíta

en el alma ajena.

Algo incomprensible les sucede:

se conocen, se reconocen,

se examinan contemplativamente,

sin vocalización, sin mueca alguna,

y toman certeza el uno del otro.

Ella tiene los labios húmedos,

y también muy sonrosados;

en cambio él, muy resecos y ansiosos,

un tanto lívido…

Sí, ansiosos y tal vez atemperados.

En la boca de ambos vive como ermitaño

la sed desértica,

y en la mirada de deseo,

la insaciable espera colmada y remecida.

Se toman de las manos y

casi se electrocutan…

Todo es pausa,

ensimismamiento contemplativo,

fuego contenido e inexperto,

agitación desbordada en el silencio.

Espera.

13 marzo 2026

JÓVENES Y VIEJOS

 




El ímpetu adormecido

y sereno en el mayor,

es fuerza de un volcán

en el inexperto y vigoroso joven.


Uno conjuga el futuro en presente

y el otro masculla el pasado

como embelesado en un bucle

del que no encuentra salida.


El joven mira al anciano

y todo le resulta obsoleto;

el anciano contempla la osadía

en la que transita el inexperto

y se reconoce tropezando,

una y otra vez, en las mismas piedras.


Jóvenes y viejos: dos tiempos,

una diversidad que se asienta

en la impaciencia y en la reflexión.


04 enero 2026

JÓVENES

 




Unos jóvenes pasan bajo mi ventana

perturbando la placidez del alba.

Algo les urge, algo les motiva,

no parece que sean inquietudes

pero lo toman con una gran impaciencia,

como urgidos de prisas. Vociferan.

Sus gargantas son tubas desafinadas,

tropel de trompetas en sol mayor;

su caterva, timbales fuera de ritmo.

Todavía no alumbra la luz de la mañana

y no se si salen o regresan, si van o vienen.

No parecen ser conscientes del frío

ni de la cobertura opaca y gris

que nos depara el amanecer.

Ellos van subidos en las urgencias

de sus años mozos,

de lo que hacen partícipes a todo el vecindario.

No llevan prisas, se recrean, vociferan,

les urge vivir sin hacer uso el freno de mano,

son disparatadamente escandalosos

y van revestidos de las prisas de los pocos años.

Les miro sin ver. Van desaforados,

urgidos de quién sabe qué.

Al cabo, solo queda un eco que se distancia,

esa misma magnitud existente

entre sus ganas de vivir volcánicamente

y el sosiego que ahora intento recuperar.


28 noviembre 2025

BROTE VERDE

 



Jovialidad, un brote verde

de entre el esqueleto leñoso,

un osado que no sabe de probabilidades,

ni tampoco de combinatoria genética

y cree nacer por si solo, a contracorriente:

brota, impele, se ejercita con empuje

y se desarrolla con urgencia inusitada;

sin que nos demos cuenta

de su tierna presencia,

todo en un silente pulso

a la vida.


En sus extremidades los tonos mimosos

que explicitan la rosácea ternura,

la palidez del verde incipiente y pujante,

y el ímpetu sin modales:

no hay costras, ni aguerridas espinas,

todo es mansa y terca yema,

muy terca.


Tozuda y obstinada, afronta

con suma decisión

la porfía en desarrollarse,

y mañana, cuando venza,

se percatará que la jovial ternura

ya se va transformando en leñosa esencia

de bebé a muchacho.

16 octubre 2025

LA PRISIÓN DE TU MIRADA

 




Fue en tu jovial primavera,

cuando la floración es una constelación

arracimada en la abundancia,

anunciando frutos prolijos

y muy apetecibles.


Llegaste envuelta en una

tímida sonrisa

que no podías disimular,

tras tus abundantes mechones.


Tan solo intercambiamos miradas

cargadas de intención,

pero el poder de tu presencia es tan cautivador

que guardo memoria fiel

del rayo que restalló cruzando todo mi cuerpo

hiriéndolo de amor.


Sobre la bóveda del cielo,

la luna era un redondo esplendor,

y asimilé su imagen, a futuro,

como esa foto tuya que aún no poseía.


Un brío desconocido ardía en mí,

desde ese instante,

y lo atesoré como resguardo

de tu específica y tierna mirada,

en la que desde entonces me miro

y me siento preso a perpetuidad.

29 septiembre 2025

JUVENTUD

 




Juventud, esa lozanía insultante,

el brillo cegador

de una hoguera que crece vorazmente

y en lugar de consumirse

se dilata hasta lo imponderable

y se desborda como río de aguas bravas,

con tanta porfía como inconsciencia.


A nada pone límites,

pero su acotación periférica

se asoma por el vallado de la pubertad

y se contrae,

la timidez juega su baza

y comienzan las dudas.


Ya no es posible reiniciar la prueba,

no se permiten los ensayos:

la frondosidad ha alcanzado su esplendor

y no hay vuelta atrás,

ahora toca cargar con la responsabilidad

por los días de la vida,

en adelante se asomará la añoranza

por el retrovisor de lo vivido

y esa primera etapa será el referente

para abordar las exigencias,

con la superación de sí mismo.

20 enero 2025

JUVENTUD

 



Qué bella la hoja inmaculada,

la jovial juventud, cuando todavía

no es el deseo el ritmo de la marcha,

sino el encuentro jubiloso y novedoso

de cada amanecer y su ocaso.


La fiesta de cada encuentro,

la contemplación y la algarabía,

el bullicio, el ajetreo, el no parar,

para remecerlo años después,

cuando el ímpetu pida paz y reposo.


Ya vendrá el tiempo del silencio,

la reflexión serena y sosegada,

el momento de conjugar el pretérito

y contemplar el presente que se esfuma

como hielo que se nos licua en las manos.

21 junio 2024

ETERNIDAD

 





La juventud escalaba por tus piernas,

se relajaba mínimamente en tus caderas

y seguía ascendiendo

hasta hacerse aguerrida en tus labios,

donde se pertrechaba de un ramillete frutal,

un eficaz excitante de mi sed

y se hacía sonrisa radiante.



Dos pétalos de rosas daban licencia

a tu pronta sonrisa,

a la música de tu silencio

y a la avidez de tus ojos.

Escanciabas alegría como de un aljibe sin fin

con pasillo secreto a lo inagotable.



Tu presencia, atrio de palacio,

las puertas del cielo, el trono soñado

repujado en púrpura y bañado de luz:

oro, piedras preciosas, filigrana y jade,

marfil puro, ─labios adentro─

en el sobresalto de tu sonrisa.



Yo caminaba a oscuras, venía de lo imperfecto,

de un caminar errante de huellas sucias,

y en la urdimbre de tus yedras

estaba la partitura

de mis vivencias de eternidad.

02 junio 2024

SE ABURRÍA

 



Se aburría. Se quedaba solo,

taciturno, solitario y serio,

y se aburría soberanamente.


Veía pasar el tiempo,

pero no se atrevía

a colarse en el rebufo

y le pasaban de largo

todas las oportunidades

de salir de su eterna abulia.


La tele se le hacía tediosa,

los libros se le caían de las manos

y si se asomaba al espejo

él mismo justificaba su pesar

y el lastre que le hundía sin remedio.


Todavía era demasiado joven

para conformarse con contemplar

el vértigo desaforado del reloj

devorando los días sin apetito.


Se aburría. Era incapaz de salir de sí

y tomar las riendas, aceptar y equivocarse.

18 mayo 2024

JUVENTUD



Juventud, ese flash que se despeina,

ese guiño que anuncia el anochecer

con melancolía. Ese aroma

a colonia a granel que se esfuma

en tanto se engalana y se peina.


Se enciende un farol en la plaza

tratando de prolongar el día

y algunos hasta siguen sus pasos

hacia el amanecer con sed insaciable,

con un afán que jamás se colma,

como mortecina vela que se agota.


Sombra furtiva, un visto y no visto

que se deshace como un escalofrío,

como es niebla matinal

cuya opacidad de visillo es perecedera.


Juventud, ese futuro imperfecto

que es locuacidad efímera

exenta de explicaciones,

que se retroalimenta día a día

con la misma complicación

de los número complejos.

Un estornudo. Un ya pasó.

05 noviembre 2021

TODO

 


 

Como la veladura de una película

en blanco y negro. Unos clichés sepia

que viven como lapa en la memoria

de aquel ayer con vocación de perpetuidad.

 

Éramos casi niños. Pubertad disimulada

con poses de adultos. Desde entonces

esa mirada de ternura, ese favor

incondicional que siempre inclina

el fiel de la balanza y no me permite objetividad

y también nos mantiene en equilibrio estable.

 

Tu boca sigue siendo aquel alarido

que urge en mi sangre y me transforma.

Nos perdíamos en las sombras

y nos tomábamos de la mano

antes de que nuestros pasos mullidos

cambiaran de sonoridad

bajo los millares de agujas del pinar

que se interponía camino de la playa.

 

Lo recuerdo. Sigo viendo hoy

tu bañador amarillo

y la turgencia sonrosada

de ti piel inmaculada e inmadura.

La carne no era alimento apropiado

y había que esperar a las bendiciones,

pero el deseo era rescoldo vivo

que con fortuna supimos modular.

 

La vida estaba en tus ojos. Toda ella.

Toda. Toda la inocencia atemperada.

Toda la fragilidad. Toda la ternura.

Toda la dicha y toda la larga espera.

Tú lo eras todo y toda tú, al completo,

sigue siendo el todo al que aspiro.

 

09 marzo 2021

SONRISAS ENLAZADAS


 

Éramos sonrisas enlazadas

que no habían conocido la cumbre;

llegamos a tomarnos de la mano

y nuestros pulsos enloquecieron,

en el estallido de aquella cercanía;

pero no, todavía no nos habíamos besado.

 

Cuando llegamos a la cima

descubrí el verdadero sabor

de tu granada abierta

e intuí el sobrenombre del néctar

y de la ambrosía.

 

En dicho vértice se acumulaba

el multiplicador del júbilo

y las risas adquirieron todo su sentido.

No recuerdo dónde,

pero tampoco perdí el camino

y supe desde entonces

volver una y otra vez a apagar la sed.

 

A ti llegué por tu sonrisa,

me apresó la miel de tu boca,

y allí, desde entonces,

la dependencia por siempre.

27 febrero 2021

ME DISTE LA MANO


Me diste la mano

y cuando la acaricié

entre las mías,

a urgencia, a arrebato

sonó tu pulso en mi pecho

alborotándome el ánimo.

Te asalté la otra

y así, maniatada a mi voluntad,

te planté un beso improvisado

y tan acelerado y urgente

que solo vino a ser

un desequilibrio,

como levantar provisionalmente

la barrera de un confinamiento.

Me diste la mano,

y cuando la ovillé dentro de las mías

me pareció vislumbrar el infinito.

Y así, en tu mirada de niña,

a edad tan prematura,

se hizo luz la promesa

que se nos cumple desde entonces.

 

10 febrero 2021

AL OTRO LADO


A Cayetano Gea Bermejo


Al otro lado,

tras la frontera de este presente temeroso

que se nos hace eterno,

aislados en la desconfianza y sin visión

de por dónde queda el horizonte,

el encuentro con los amigos, las chicas,

la francachela, las copas y los bailes

donde nos palpábamos las líneas

y percibíamos el sudor recíproco.

 

Tú y yo somos hijos de nuestro tiempo

y, si bien lo seguimos siendo también

de este insustancial presente,

es en la juventud donde se sella  

el visado indeleble y eterno de patria;

por tanto, de allí venimos, del guateque.

Allí nuestros pasos iniciáticos,

nuestras miradas de deseo y las primeras copas.

 

¿Recuerdas tus manos sobre su espalda?

¿Y el tacto de tus dedos entre los suyos

escarbando entre las huellas dactilares?

¿Recuerdas cómo se encontraban vuestras miradas

en los planos cortos de proximidad,

cuando vuestro aliento se hacía audible

a pesar del volumen de los microsurcos?

 

Mirando hacia atrás,

desde la trinchera de este aislamiento forzado,

seguramente sientas este mismo vértigo

que ahora me acompaña,

la lenta fugacidad  y la desazón del último tramo

sin copas, sin bailes, sin amigos, sin francachelas…

25 enero 2021

UNA SONRISA

 


 

Una sonrisa en cascada,

una concatenación de júbilo,

una alegría jovial y desbordante

como rebosa de blanco

el naranjo en primavera;

esa promesa fértil

en una boca encendida y fresca.

No entonaba bien,

pero era un festival,

una opereta trabucada

de escenas imposibles.

Todo era ocasión de sonrisa,

de primavera entallada a sus pocos años

y a la plenitud de una hermosura

que ni sabe ni puede pensar en silencio.

Era un festival,

una algarabía henchida de gestos

a los que anillarme prensilmente.

En su cintura de sarmiento se adivinaba

la fecundidad que dormía la espera;

en su tacto el ritmo de la impaciencia

y la conjunción que nos hilvanaba a futuro.

Era inocencia hechizada e indómita,

la brisa fresca de la ternura,

el torbellino de su mano en mi mano.

03 octubre 2020

DESAJUSTES HORARIOS



Yo tengo el reloj del sueño

con el sol sincronizado:

al anochecer me duermo

y con el alba despierto

tan pancho y alborozado.

Más que en la capacidad

física,  ─que también─

es el gusto quien delata

la edad que ahora acumulo,

pues sin ningún disimulo

cuando el joven se acicala

ya tengo puesto el pijama

y entre sábanas me envuelvo;

así, cuando él sale, yo duermo,

y regresa en mi vigilia

y se enfada si pregunto:

¿traes el desayuno puesto?

El piensa en bicarbonato,

pues son tales aparatos

los que siente en su barriga

que no admite que le diga

ninguna contrariedad.

Y así pasamos los días:

yo camino con el sol

y él lo hace con la luna;

el se pierde el esplendor

y yo pierdo la porfía,

pues dicen que sabe el viejo

más por viejo que por sabio

y el joven es solo espejo

de los pasos que él camina:

ahora lo hace de noche

o más bien de madrugada,

pero llegará la hora

─a todos nos ha pasado─

que se les cambien las tornas,

y aunque ya no pueda verlo

será su arrullo la noche,

pues la juventud se pasa

y se limita el derroche.

Un desajuste de horarios

que el tiempo va compensando:

el viejo camina al hoyo

y el joven va madrugando.

10 julio 2020

TRAS EL CRISTAL




Cae un sol de justicia, el niño absorto
se asoma a la calle y oye el silencio.
No se aplicó lo suficiente
y el verano es un purgatorio insufrible
peleando con los libros de texto.

Se asoma de nuevo
y sigue sin ver a nadie. Imagina
a sus compañeros de curso en la playa
y la arena le ciega sus ojos.
Entona la mirada. Lagrimea de nuevo
y se restriega con el envés
de su mano derecha.

¡A merendar! ¡Voy, mamá!

Una tregua. Un respiro con sabor a chocolate
y volverá a los libros que no manejó
con la frecuencia debida
durante el curso.

Se asoma de nuevo y observa
la fuga del tiempo cuando cae la tarde:
la vida asecha constantemente
mientras el tiempo está en fuga;
vuelve a los libros y se promete
─una vez más─
que cambiará mañana.