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lunes, febrero 13, 2017

julio cortázar. cinco últimos poemas para Cris

Cristina Peri Rossi y Julio Cortázar, en una imagen de archivo.


Cinco últimos poemas para Cris

1
Ahora escribo pájaros. 
No los veo venir, no los elijo, 
de golpe están ahí, son esto, 
una bandada de palabras 
posándose 
una 

una 
en los alambres de la página, 
chirriando, picoteando, lluvia de alas 
y yo sin pan que darles, solamente 
dejándolos venir. Tal vez 
sea eso un árbol 
o tal vez 
el amor. 
2
Anoche te soñé 
sacerdotisa de Sekhmet, la diosa leontocéfala. 
Ella desnuda en pórfido, 
tú tersa piel desnuda. 
¿Qué ofrenda le tendías a la deidad salvaje 
que miraba a través de tu mirada 
un horizonte eterno e implacable? 
La taza de tus manos contenía 
la libación secreta, lágrimas 
o tu sangre menstrual, o tu saliva. 
En todo caso no era semen 
y mi sueño sabía 
que la ofrenda sería rechazada 
con un lento rugido desdeñoso 
tal como desde siempre lo habías esperado. 
Después, quizá, ya no lo sé, 
las garras en tus senos, colmándote. 
3
Nunca sabré por qué tu lengua entró en mi boca 
cuando nos despedimos en tu hotel 
después de un amistoso recorrer la ciudad 
y un ajuste preciso de distancias. 
Creí por un momento que me dabas 
una cita futura, 
que abrías una tierra de nadie, un interregno 
donde alcanzar tu minucioso musgo. 
Circundada de amigas me besaste, 
yo la excepción, el monstruo, 
y tú la transgresora murmurante. 
Vaya a saber a quién besabas, 
de quién te despedías. 
Fui el vicario feliz de un solo instante, 
el que a veces encuentra en su saliva 
un breve gusto a madreselva 
bajo cielos australes. 
4
Quisiera ser Tiresias esta noche 
y en una lenta espera boca abajo 
recibirte y gemir bajo tus látigos 
y tus tibias medusas. 
Sabiendo que es la hora 
de la metamorfosis recurrente, 
y que al bajar al vórtice de espumas 
te abrirías llorando, 
dulcemente empalada. 
Para volver después 
a tu imperioso reino de falanges, 
al cerco de tu piel, tus pulpos húmedos, 
hasta arrastrarnos juntos y alcanzar abrazados 
las arenas del sueño. 
Pero no soy Tiresias, 
tan sólo el unicornio 
que busca el agua de tus manos 
y encuentra entre los belfos 
un puñado de sal. 
5
No te voy a cansar con más poemas. 
Digamos que te dije 
nubes, tijeras, barriletes, lápices, 
y acaso alguna vez 
te sonreíste.
Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984



viernes, diciembre 27, 2013

julio cortázar. salvo el crepúsculo (selección)


Nocturno

Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado
como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del
humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros
diplomáticos,
una sangría exploratoria, lo batió alegremente en cuatro
sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo en mi espalda.

***
El breve amor

Con qué tersa dulzura
me levanta del lecho en que soñaba
profundas plantaciones perfumadas,

me pasea los dedos por la piel y me dibuja
en el espacio, en vilo, hasta que el beso
se posa curvo y recurrente

para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera
tejiéndonos en ráfagas, en hélices,
ir y venir de un huracán de humo

(¿Por qué, después,
lo que queda de mí
es sólo un anegarse entre cenizas
sin un adiós, sin nada más que el gesto
de liberar las manos?)

***
Distribución del tiempo

Cada vez somos más los que creemos menos
en tantas cosas que llenaron nuestras vidas,
los más altos, indiscutibles valores vía Platón o Goethe,
el verbo, su paloma sobre el arca de la historia,
la pervivencia de la obra, la filiación y la heredad.

No por eso caemos con el celo del neófito
en esa ciencia que ya pone sus robots en la luna;
en verdad, en verdad, nos es bastante indiferente,
y si el doctor Barnard transplanta un corazón
preferiríamos mil veces que la felicidad de cada cual
fuese el exacto, necesario reflejo de la vida
hasta que el corazón insustituible dijera dulcemente basta.

Cada vez somos más los que creemos menos
en la utilización del humanismo
para el nirvana estereofónico
de mandarines y de estetas.

Sin que eso signifique
que cuando hay un momento de respiro
no leamos a Rilke, a Verlaine o a Platón,
o escuchemos los claros clarines,
o miremos los trémulos ángeles
del Angélico.


Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
en Salvo el crepúsculo, Suma de letras, Buenos Aires, 2004
imagen de Fra Angelico, La Anunciación

lunes, junio 24, 2013

julio cortázar. negro el 10 y otros poemas


Negro el 10

1.
Empieza por no ser. Por ser no. El Caos es negro.
Como es negra la nada.

2.
Nace la claridad, su gallo triza el cielo,
se esponjan los colores/vanidosos.

Pero el negro se ahínca primigenio. Toda luz
en el carbón se abisma en el basalto.

3.
Tes physiciens appellent corps noirstous ceux qui
absorbent intégralement les radiations reçues.

Para mejor lanzarlos al asalto
del día. (Goya pudo decirlo).

4.
Socavón en la sangre, en la memoria,
lo negro sube a la palabra, es la tormenta
rabiosa de los odios y los celos:
Othello el blackamoor, el moro negro
(para el lívido Yago,
siempre).

5.
Padre profundo, pez abisal de los orígenes,
retorno a qué comienzo,
estigia contra el sol y sus espejos,
término de los cambios,
última estela de las mutaciones,
palabra del silencio.

6.
Su palacio nocturno: el sueño, el párpado
sedosa guillotina del diurno pavorreal
para que sólo las similitudes
desplieguen sus tapices de morado, de púrpura y de óxidos,
harem del negro, esperma de los sueños.

7.
Se diría que le gusta que lo aplanen, lo espatulen, lo tiendan en
lisas superficies, como se hace aquí. Se diría que ama ser el
trampolín desde donde saltan los colores, su callado sostén.
Todo es más contra el negro; todo es menos cuando falta.

8.
Cedes a estas metamorfosis que una mano enamorada
cumple en ti, te llenas de ritmos, hendiduras, te
vuelves tablero, reloj de luna, muralla de aspilleras
abiertas a lo que acecha siempre del otro lado,
máquina de contar cifras fuera de las cifras, astrolabio
y portulano para tierras nunca abordadas, mar
petrificado en el que resbala el pez de la mirada.

9.
Caballo negro de las pesadillas, hacha del
sacrificio, tinta de la palabra escrita, pulmón
del que diseña, serigrafía de la noche,
negro el diez: ruleta de la muerte, que se
juega viviendo.

10.
Tu sombra espera tras de toda luz. Negro el 10

1984
Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
Imagen de Wassily Kandinsky, en RT, El espacio en las obras de Kandinsky



domingo, octubre 14, 2012

julio cortázar. after such pleasures




After such pleasures

Esta noche, buscando tu boca en
otra boca,
casi creyéndolo, porque así de
ciego es este río
que me tira en mujer y me
sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la
orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese
esclavo innoble
que acepta las monedas falsas,
las circula sonriendo.
Olvidada pureza, cómo quisiera
rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa
espera sin pausas ni esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el
puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarme en el café de
la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este
olvido que sube
para nada, para borrar del
pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una
ventana sin estrellas.

Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
de Salvo el crespúsculo, recopilación 1984-2009
imagen de Olga Noes© – Breakable Girl, en Uno de los nuestros

martes, marzo 29, 2011

julio cortázar. crónica para césar



Crónica para César

Y levantarás una gran ciudad
y los puentes de la gran ciudad alcanzarán a otras ciudades
como la peste de las ratas cae sobre otras ratas y otros hombres

Todo lo que en tu ciudad esté vivo proclamará tu nombre
y te verás honrado
alabado y honrado
y tú mismo dirás tu nombre como si te miraras al espejo
porque ya no distinguirás entre los adoradores y el ídolo

Probablemente serás feliz
como todo hombre con mujer como todo hombre con ciudad
probablemente serás hermoso
como todo ídolo con piedra en la frente
como todo león con su aro de fuego corriendo por la arena
y levantarás una torre
y protegerás un circo
y darás nombre al séptimo hijo de las familias trabajadoras
No importa que en la sombra crezcan los hongos rosados
si el humo de las fábricas escribe tus iniciales en lo alto

El círculo de tiza se cerrará
y en las cavernas de la noche acabarán de pintar las imágenes protectoras

De hoy en adelante serás el sumo sacerdote
de mañana en mañana el oficiante de ti mismo

Y levantarás una gran ciudad
como las hormigas diligentes exaltan sus pequeños montículos
y harás venir la semilla de Rumania y el papel de Canadá
Habrá una loca alegría en las efemérides
y en el retorno de los equipos victoriosos

Todo esto no pasará de los límites de tu cuarto
pero levantarás una gran ciudad
de mediodía a medianoche
una ciudad corazón una ciudad memoria una ciudad infamia
La ciudad del hombre crecerá en el hombre de la ciudad

y se protegerán los unos de los otros
las sombras de las sombras
los perros de los perros
los niños de los niños
aunque las mujeres sigan tendidas contra los hombres
y clamen los pacifistas en las esquinas

Creo que morirás creyendo
que has levantado una ciudad

Creo que has levantado una ciudad

Creo en ti
en la ciudad

Entonces sí
ahora que creo
entonces sé que has levantado una ciudad

Ave César

Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
en Salvo el crepúsculo, Suma de letras, Buenos Aires, 2004
imagen: Yves Tanguy

sábado, marzo 26, 2011

julio cortázar. hablen, tienen tres minutos y otros poemas



Hablen, tiene tres minutos

De vuelta del paseo
donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento,
y bebí una botella de Beaujolais, para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel
y sé que estaré solo en la ciudad
más poblada del mundo.

Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.

Máxime sabiendo
que pienso en, ti obstinadamente, como una ciega máquina,
como la cifra que repite interminable el gongo de la fiebre,
o el loco que cobija su paloma en la mano,
acariciándola hora a hora,
hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.

Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntaste
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solo, que nos demos
un pétalo, aunque sea un pastito, una pelusa.


Si he de vivir

Si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento,
la sopa fría, los zapatos rotos, o que en mitad de la opulencia
se alce la rama seca de la tos, ladrándome
tu nombre deformado, las vocales de espuma, y en los dedos
se me pequen las sábanas, y nada me de paz.
No aprenderé por eso a quererte mejor,
pero desalojado de la felicidad
sabré cuánta me dabas con solamente a veces estar cerca.
Esto creo entenderlo, pero me engaño:
hará falta la escarcha del dintel
para que el guarecido en el portal comprenda
la luz del comedor, los manteles de leche, y el aroma
del pan que pasa su morena mano por la hendija.

Tan lejos ya de ti
como un ojo del otro,
de esta asumida adversidad
nacerá la mirada que por fin te merezca.


Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
en Salvo el crepúsculo, Suma de letras, Buenos Aires, 2004
imagen Pamela Wilson© – The Absinthe Drinker and the Hostile Silence, en Uno de los nuestros

viernes, enero 07, 2011

poesía argentina. cortázar, marechal, wilcock. de otro río que pasa. selección jorge aulicino


**

Soneto

Esto es amor, oh caracol que aloja
la analecta sonora del pasado
y astuto en su recinto, ensimismado
reitera azul de mar y rosa roja.

El eco, ya, una flor que se deshoja
en perfume y color multiplicado-
Esto es amor, de nuevo marchitado
con la reiteración de cada hoja.

Y nunca menos solo y más seguro
por oscuro, por solo y asumido
-fidelidad del lirio a su color-

estatua leal, de espaldas al futuro
con un nombre infinito y repetido
de piedra y sueño y nada, esto es amor.

Julio Cortázar, Bruselas, 1914- París, 1984
de Salvo el crespúsculo, recopilación 1984-2009. El poema lleva la anotación siguiente: soneto petrarquista de los años cuarenta, tiempo en que la abstracción y la forma bastaban para la felicidad.


**

Del amor navegante

Porque no está el Amado en el Amante
Ni el Amante reposa en el Amado,
Tiende amor su velamen castigado
Y afronta el ceño de la mar tonante.

Llora el Amor en su navío errante
Y la tormenta libra su cuidado,
Porque son dos: Amante desterrado
Y Amado con perfil de navegante.

Si fuesen uno, Amor no existiría
Ni llanto ni bajel ni lejanía,
Sino la beatitud de la azucena.

¡Oh amor sin remo, en la Unidad gozosa!
¡Oh círculo apretado de la rosa!
Con el número Dos nace la pena.

Leopoldo Marechal, Buenos Aires, 1900-1970
de Sonetos a Sophia, 1940


**

El augurio

Sentados sobre un muro de Troyanos
vieron pasar a Helena, sorprendidos,
en un barco de remos repetidos,
y con asombro unieron sus dos manos;

y en el cielo sus rápidos hermanos,
sobre el puerto de Ilión inadvertidos,
anunciaron desastres, y sonidos
de guerra, y otros barcos espartanos.

También al verte imaginé las furias
de una guerra fatal y prolongada,
llena de ardor, de encantos, y de injurias,

este asedio tan largo de los días
ya fue previsto en tu primer mirada,
ya me venciste cuando sonreías.

Juan Rodolfo Wilcock, Buenos Aires, 1919 - Lubriano, 1978
de Persecución de las musas menores, 1945

*** Todos los poemas pertenecen a Otro río que pasa, Bajo la luna, Buenos Aires, 2010 y en este caso, fueron seleccionados por Jorge Aulicino para 'Diez poemas de la década del 40'
imagen Angelicatas© – Scene with Odalisque(Oblivion), en uno de los nuestros

jueves, febrero 19, 2009

julio cortázar. para leer en forma interrogativa y otros poemas

cortazar
Para leer en forma interrogativa

Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato de pan la cara de esa mujer que tanto amás
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante del jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.

Happy New Year

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas. Entonces
la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo, como
si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

31/12/1951

Encargo
No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
Tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.

Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
la que nadie pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi nombre verdadero.

París, 1951/1852

Entronización
Progress is a comfortable disease, e.e.cummings


Aquí está, ya la trajeron, contempladla: oh nieve
azucarada, ¡oh tabernáculo!

El día era propicio y mamá fue por flores,
y las hermanas suspiraban, fallecidas.

Aire de espera, acceso al júbilo, ¡ya está! ¡Aleluya!
¡Corazón sin dientes, cubo del más cristal, taracería!
(Pero el padre dispone pausa pura, y persiflora
El silencio con las manos impuestas: sea
contemplación.

Estábamos. Osábamos,
Apenas—)

Aquí está ya la trajeron, nieve tabernáculo.
Mientras nos acompañe viviremos
mientras ella lo quiera viviremos
hasta que lo disponga viviremos.

Hosanna, Westinghouse, hosanna, hosanna.

Y tal vez en esa misma fiesta, en cualquier rincón
donde hubiera una botella de caña y cigarrillos.

de Salvo el crepúsculo, Suma de letras argentina, Buenos Aires, 2004.

"El director de la primaria le dice a mi madre que leo demasiado y que me racione los libros: ese día empiezo a saber que el mundo está lleno de idiotas", Julio Cortázar, Capítulo. La historia de la literatura argentina, Nº 147, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1982.
julio cortázar, bélgica 1914- parís 1984

martes, febrero 26, 2008

homenaje XI


puede que la culpa sea de los des-, o de la nota que leí antes-de-ayer donde te defenestra un escritorcito inteligente pero un poco imbécil. arrojemos por la ventana... arrojemos.
vos, peor? que qué? vos sos vos, y listo ya está. entonces te releo ávidamente...
encontraría? no, no encuentro. es que no estamos buscando y no tuve tu constancia. las listas de tareas no me sirven como tampoco me sirve este cuadrado de limón que estoy comiendo.
entendés? la generación que me rodea tampoco tiene gusto a nada.
he leído, pero no lo suficiente. he escrito, pero no lo suficiente. lo sé de otra manera. no para que me lo diga un asnado profesor sin des-.
cómo podría? wallace shot three times. please, save it bessie before I fake it. son los objetivistas que no pueden ayudar a los refugiados. otros comprenderán.
tenía trece años y recitaba a bécquer. pusiste el arpa itálica en el rincón oscuro.
mi estopa genera una nueva serie de poemas sobre el poema. o sea, sobre mí misma. sí, me estoy cuestionando a mí misma.
por favor, no seré girri ni la autopista del sur pero para eso estabas vos y estaba él.
tengo que decirte que anoche me salvaste de la mala suerte que regresó esta mañana. conozco tu karl tu dizzie tu zurn sin diéresis. me estoy quedando sin nafta para el viaje.
resucitá a barnard, vos que estás en el otro cielo. (you have the power to wake the dead). después bajá a sentarte conmigo, acá en corrientes y hablame con la erre arrepollada para que el canto no sea tan inútil.
en todos estos años perdiste la inocencia. vamos con el existencialismo hacia la nada. se pierden los mandalas.
qué canto tan inútil, salvo el crepúsculo y matsua que se enredó en mi cama.
vos me enseñaste que antes y después el mundo se ha hecho pedazos y hay que nombrarlo de nuevo, dedo por dedo, labio por labio, sombra por sombra.
no querés sutilezas.
vuelvo a leerte ávidamente.
que los imbéciles se enemades hagan un. sin des-.
para vos, contra viento y marea.
eso que hoy no es tu cumpleaños.

domingo, febrero 17, 2008

julio cortázar. una carta de amor

loca.jpg


Una carta de amor

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso que es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de libertad.

Julio Cortázar

domingo, mayo 27, 2007

julio cortázar. de policrítica a la hora de los chacales

cortazar.jpg


de qué sirve escribir la buena prosa,
de qué vale que exponga razones y argumento
si los chacales velan, la manada se tira contra el verbo,
lo mutilan, le sacan lo que quieren, dejan de lado el resto,
vuelven lo blanco negro, el signo más se cambia en signo menos,
los chacales son sabios en los télex,
son las tijeras de la infamia y del malentendido, manada universal, blancos, negros, albinos,
lacayos si no firman y todavía más chacales cuando firman,
de qué sirve escribir midiendo cada frase,
de qué sirve pesar cada acción, cada gesto que expliquen la conducta
si al otro día los periódicos, los consejeros, las agencias,
los policías disfrazados,
los asesores de gorila, los abogados de los trusts
se encargarán de la versión más adecuada para consumo de inocentes o de crápulas,
fabricarán una vez más la mentira que corre, la duda que se instala,
y tanta buena gente en tanto pueblo y tanto campo de tanta tierra nuestra,
que abre su diario y busca su verdad y se encuentra
con la mentira maquillada, los bocados a punto, y va tragando
baba prefabricada, mierda en pulcras columnas, y hay quien cree
y al creer olvida el resto, tantos años de amor y de combate,
porque así es, compadre, los chacales lo saben: la memoria es falible
y como en los contratos, como en los testamentos, el diario de hoy con sus noticias invalida
todo lo precedente, hunde el pasado en la basura de un presente traficado y mentido.

entonces no, mejor sero lo que se es,
decir eso que quema la lengua y el estómago, siempre habrá quien entienda
este lenguaje que del fondo viene...

de policrítica en la hora de los chacales

julio cortázar

martes, mayo 01, 2007

julio cortázar. la foto salió movida

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La foto salió movida
Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llana de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo está algo ladeado lo que ve es el paragüero dle zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para qué. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Miles.

julio cortázar