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jueves, 16 de septiembre de 2010

Patas para arriba




Así parece estar todo hoy en día en el periodismo local. Aparte de convertirnos en pichones de semiólogos, en pos de verdadera información entre tanta falsedad, entre tantos temas silenciados.

Pro no dejo de sorprenderme: Nunca creí que Jorge Lanata fuese una persona de izquierda, pero terminé dándome cuenta de que es igual o peor que muchos periodistas del establishment, dejó a un costado su presunta coherencia, para sumarse al coro de opositores porque sí.

Fiel al discurso del coro, hoy, se atreve a decir que está harto de que el tema de los derechos humanos durante la peor dictadura de la historia esté presente en forma cotidiana.

Así, no, Lanata. Andá a solidarizarte con los empleados de Crítica a quienes embarcaste en un barco que se preveía hundido, por un negocio con quien vació Aerolíneas Argentinas durante su privatización. Pero vos no vas a ir. Preferís declararte harto de que se hable de la dictadura.

Nunca pensé que serías parte del neo-viva el cáncer.

Nunca pensé que fueses tan hipócrita. Mejor seguí brindando con el dinosaurio almorzante.




domingo, 13 de diciembre de 2009

Una lectura de domingo


Si querés conocer el pensamiento vivo del nuevo ministro de educación del niño Mauricio, aquí el link a una interesante nota de Página/12 de hoy.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La farándula está re-preocupada

Ante la catarata de opiniones y re opiniones de la farándula vernácula sobre la seguridad, dos importantes personalidades rebatieron las mismas de las mencionadas "estrellas".

Me refiero al productor teatral Carlos Rottemberg y al premio Nobel de la paz Pérez Esquivel.

Rottemberg eligió escribir una carta al diario La Nación, la que transcribo a continuación:
Estas son sus palabras escritas:

Se­ñor Di­rec­tor:
“En estas horas simultáneamente he oído a populares figuras de la televisión hacer comentarios sobre el tema inseguridad, mientras intentaba concentrarme en la lectura de ¡Qué desastre la TV!, un nuevo libro sobre el medio que lleva la firma de los periodistas Carlos Ulanovsky y Pablo Sirvén.
“Si bien hay destacables realizaciones en el período que se describe (1999/2009), impresiona, con el ejemplar en la mano, la sucesión de títulos, horas de emisión y contenidos que ha volcado en estos 10 últimos años la televisión argentina apuntando a la degradación del ser humano en su faz intelectual, moral y cultural.
“Una cosa es apelar a la memoria para acordarse de un programa y otra verlos en papel y todos juntos: no hay dudas de que, también desde la TV, demasiadas personas participamos, de manera directa o indirecta, para anidar valores subvertidos en las mentes de chicos de seis años, en 1999, sin posibilidades de contención.
“Son los mismos que hoy son utilizados por otros adultos, a los 14 o 16 años, para fines delictivos.
“No tiene objeto que se les responda a importantes comunicadores, que se han sabido ganar su espacio por prepotencia de trabajo y capacidad, desde la crítica por su pasar económico o por las marcas de los autos de que son propietarios, pero menos sentido tiene que esas mismas influyentes personalidades, con autoridad suficiente y horas de pantalla que utilizan para agigantar valores impertinentes, no se permitan mirar para sus adentros y reconocer que también colaboraron desde su labor para que estemos ubicados como país en el lugar que ahora desdeñan”. Carlos Rottemberg
DNI 12.975.479
redaccion@multiteatro.com.ar


Cabe aclarar que consultado por la radio de Daniel Hadad (10), Rottemberg dijo que él mismo contrata 30 ó 40% de frivolidad para sus espectáculos.

En tanto, en el blog de Walter Besuzzo, lugar de lectura imprescindible para quienes sólo se informan con multimedios del stablishment, se rescata la carta a todos los medios que redactara Adolfo Pérez Esquivel.

Veamos:

Pérez Esquivel disparó contra Marcelo Tinelli, Susana Giménez y Mirtha Legrand a través de una carta que envió a los medios, en la que se mostró cercano a la postura de Luis D’Elía, crítico acérrimo de las estrellas televisivas.


De Susana Gimenez dijo: “La diva del teléfono, “Su” reclama represión y pregona la pena de muerte para aquellos que supuestamente atentan contra la seguridad.

De Tinelli y Mirtha Legrand: “Tienen medios audiovisuales a su disposición y suman su reclamo y convocan a una reunión por la seguridad”.


“Los tres están cansados y temerosos de que los pobres corten rutas, avenidas, y generen el caos ciudadano; están hartos de piqueteros que reclaman trabajo y seguridad para su familia y la comunidad”, dijo Esquivel a través de su comunicado, según publicó Diario Popular...comparó a las figuras televisivas con los actores del teatro griego. “Cuando terminaba la función, los actores debían sacarse las máscaras y volver a ser personas. Hay personas que continúan actuando y no quieren sacarse la máscara por miedo a ser personas”.


Además, les cuestionó el hecho de no haber reaccionado cuando la Sociedad Rural y la Federación Agraria pararon el campo durante cuatro meses “para desestabilizar y condicionar al gobierno”, aseguró Esquivel.


“A los pregoneros que pretenden imponer la represión y la pena de muerte hay que decirles que son caminos de autoritarismo y regímenes dictatoriales que ha sufrido el país y el continente”, exigió.

Hasta la próxima.


sábado, 14 de noviembre de 2009

Un refrito


Es raro que les remita a un post viejo.
Pero creo que vale la pena, por si no lo habían leído antes.
Link en la ilustración.

miércoles, 7 de octubre de 2009

El patio de atrás


Algunos -los que no me conocen- se confunden con lo de Sudacaland. Deben pensar que reniego de mi patria. No es así, claro. Simplemente se trata de un juego irónico, por oposición.

Es difícil vivir en Sudacaland. Usted me dirá que es difícil vivir en cualquier lado. Puede que así sea, pero yo sólo conozco in situ a Sudacaland. Un lugar maravilloso donde es hermoso vivir y donde a cada rato uno tiende a pensar que es lo peor que le pudiera haber pasado.

Aun así, elegiría vivir en mi Argentina, por más Sudacaland que la apode.

Hay dias en los que mandaría todo a la mismísima mierda. Me cuestiono hasta si seguir con el blog. Hoy es uno de ellos.

Estuve leyendo todo cuanto pude sobre el caso KRAFT (Terrabusi). Hay mucho material más allá de si son molestos o no los cortes de ruta.

Se llenan la boca pidiendo seguridad jurídica, para esclavizarnos sin problemas. Para ellos, seguridad jurídica es el permiso explícito de un estado para someter a sus obreros y empleados de la forma más vil. Dejarlos sin la más mínima posibilidad de luchar por vivir un poco mejor.

Estas empresas multinacionales son todo lo contrario a lo que pregonan. Quieren invertir sin el más mínimo riesgo. Y se creen generosas.

Cuidado, gente amiga, hay muchos argentinos que pretenden exactamente lo mismo. Quieren seguir con su fiesta neo conservadora a costa de lo que sea.

Antes de putear por el corte de los trabajadores de Kraft, pensemos que es un caso testigo, como lo fueron ENTel y Aerolíneas durante la década más infame.

Ojalá sepamos esta vez de que lado estar.

Y que sea vida.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Hay que decirlo: Somos un poquito fachos 33%, bah.

Leamos atentamente esta nota publicada por Crítica de la Argentina:

Más allá de las trascendencias políticas que podrían tener en un futuro, las últimas elecciones legislativas en la provincia de Santa Fe dejaron además un llamativo y por qué no alarmante dato. El 33,43% de la ciudad de Arroyo Seco ensobró en su voto al concejal del PJ que recomendó “moler a cintazos” a los jóvenes que delinquen.

Miguel Angel Corradi, actual concejal de la ciudad ubicada en el sur provincial, arrasó en los comicios con un total de 4.132 votos, obtuvo la reelección en su cargo y dos bancas de las tres en juego para su partido. Detrás, su principal oponente, el socialista Frente Progresista, alcanzó un total de 2.935.

Anoche, cuando los resultados a boca de urna lo ubicaban como un indiscutido ganador, reflexionó en declaraciones al diario La Capital que "evidentemente la gente interpretó lo que yo dije, y se dio cuenta de qué se trata la psicología del cinto, que no debe ser tomado en sentido literal".

La triste fama del presidente del Concejo Municipal de Arroyo seco llegó en agosto de este año cuando en plena sesión propuso, sin pelos en la lengua, “moler a golpes" a los jóvenes de edad que cometan delitos, sobre todo si “se falopean y salen con el revólver”.

“Si enganchan a alguno, no maten a nadie. Pero mátenlos a cintazos. Esta es la única manera de corregirlos”, sugirió optimista el justicialista Miguel Ángel Corradi, quien hace 15 años preside el Concejo Municipal de la localidad santafesina ubicada 30 kilómetros al sur de Rosario.

En un video que circuló por la web se puede apreciar al edil refiriéndose a la delincuencia juvenil como “cuatro mocosos que andan jodiendo con esto” y también otra propuesta para “moler los huesos” de los jueces locales que ordenen sus liberaciones. Indignado frente a las políticas de reinserción y educación, el reciente triunfador de Arroyo Seco despotricaba en sus declaraciones que “acá vienen y te dicen que hay que enseñarles guitarra a los chicos que roban, hay que decirles cómo se toma la leche para sean educados (…) y mientras tanto de cagan a palos y te roban todo”.

MOLER HUESOS, QUEMAR RATAS.
No es la primera vez que un dirigente político se ensaña con los pibes chorros y las poblaciones más vulnerables de la provincia. Hace poco más de un mes, un ex candidato a concejal de la ciudad de Gálvez del PRO -el macrismo le pidió la renuncia- también dedicó un tiempo a designar políticas contra la inseguridad y propuso " unirse y quemar a las ratas que viven en el barrio de atrás", por una villa de emergencia.

Jorge Fornari, flamante ex candidato a concejal, justificó en su momento que lo habían asaltado y que no había sido la primera vez. "Esta gente son como las ratas, tienen cría todos los días; voy al frente, hay que prenderle fuego, es la única forma de competir con ellos".

Éste es el vídeo:




Ahora bien, ésta lacra no llegó solita o por designio divino a su banca de concejal. Un tercio de la población de su localidad lo votó.

Habrá que pensar, entonces, que esa porción de la sociedad no censura sus actos, sus oscuras palabras, es más, legitima los mismos con su voto.

No aprendemos más.

Y, claro, no es vida.

sábado, 12 de septiembre de 2009

MARCA DE RADIO

Transcribimos a continuación una nota del periodista Eduardo Aliverti. De lectura imprescindible, según Sudacaland.

Batallas y espaldas

Eduardo Aliverti

Se supone que cualquiera que haya tenido la duda habrá terminado de despejarla esta semana. La ley de Medios Audiovisuales (todavía falta enganchar una terminología más apta que articule precisión tecnológica con semántica popular, sin caer en lo jurásico de “radiodifusión”) se reveló, en efecto, como la madre de todas las batallas.

No se considera que sea así por fuera de los actores involucrados en forma directa (el Gobierno, Clarín, grupos mediáticos, periodistas, personalidades de la comunicación en general) y de aquellas figuras o colectivos intelectualmente inquietos. El grueso de los sectores sociales y populares percibe que el manejo de la radio y la televisión es ajeno a sus urgencias cotidianas, e inclusive estructurales. Un oyente radiofónico resumió la representatividad de esa sensación: “Yo vengo del supermercado y aumentó todo, qué carajo me importa a mí si Clarín y quiénes están al aire y quiénes son los dueños de los medios…” Sin embargo, el tema se expandió de tal manera, desde el ingreso parlamentario del proyecto, que cabría pensar en su penetración aun entre los desinteresados. Sin contar programas de entretenimiento y abordaje temático, ya casi no hay modo, ni en la radio ni en la tevé ni en la prensa escrita, de no toparse con el lugar que cada quien asume frente a la ley. Aunque, en realidad, debe hablarse de la posición que tiene cada uno (por convicción o presiones) frente al kirchnerismo genéricamente entendido: salvo por algunas excepciones puntualísimas, el nivel del debate continúa careciendo de observaciones técnicas y jurídicas. Es apoyo porque apoyo o me opongo porque me opongo. Y si acaso esto fuera comprensible entre el vulgo, es injustificable en quienes deben observar un piso de rigurosidad profesional.

El Gobierno, porque no quiere o no sabe, no logra escapar a la sospecha de que todo pasa por una guerra individual contra los intereses de Clarín. Un recelo incrementado tras la negativa oficial a que Multicanal fusione Cablevisión, y por exabruptos como el de Kirchner ante un cronista del Grupo. Y Clarín, en tanto corporación mediática con un poder jamás conocido, desató una campaña antigubernamental que provoca asombro aun entre quienes calcularon el rango más alto de una reacción desmedida. No por la cruzada en sí, sino por lo grosero de su estilo. Esto es de lo que precisamente se vale la oposición -no toda, pero sí la que se instituyó como representativa- para afirmar que no hay clima de polémica sesuda. Un cinismo a toda prueba. Ni siquiera es necesario recaer en la obviedad de que el clima al que arguyen aspirar no existe hace 26 años.

Desde medios de la propia derecha, advierten que lo que en verdad está en juego es el cálculo de diputados, senadores, figurones y figuritas respecto de cuál es la relación costo-beneficio personal de cara a 2011: de este lado se ubica un kirchnerismo al que no le ven chances de subsistencia; y del otro una influencia imperecedera que puede determinar su potenciación o desaparición mediática. O sea: su potenciación o desaparición a secas.

Bajo semejante manto de aprensiones, es natural que, incluso por parte de quienes cultivan buena leche político-ideológica, no se estime al momento como el mejor. Pero nadie discute que el proyecto de ley resulta “apenas” un eferente en medio de una porfía inmensamente mayor, cual es cómo se distribuye el espacio comunicacional en medio de avances tecnológicos capaces de haber provocado una de las mayores revoluciones de la historia de la humanidad. Los medios espejan pero también determinan nuestros gustos, nuestras compras, nuestras ilusiones, nuestros bajos instintos; nuestra apreciación de la realidad, qué tanto.. Ley aparte, ¿la dirigencia política supone que hay algún “momento mejor” para discutir una cuestión universal de este tamaño, siendo que el momento ya les pasó por encima? Son tan chiquitos… Podrían pensar que, coyunturas al margen, las ofertas de ampliación del espectro deberían servir para ganar sus espacios en nuevos medios, con otra gente, en otros lugares. Utopías módicas. Una, por lo menos. No. Prefieren especular con la mirada enana de si hay vida con Clarín en contra. Seguro que les taladra el cerebro el síndrome Laferriere, Ricardo, como se conoce en el ambiente al caso del senador radical que en los albores democráticos osó presentar un proyecto de Derecho a Réplica, para que cualquier ciudadano tuviera acceso a los medios cuando se considerase ofendido o agraviado por sus publicaciones. Fue objeto de una ejecución sumario-mediática. Nunca más citaron su nombre. Ni eso, ni su nombre. Valga el cotejo para dimensionar de qué hablamos, hoy, cuando hablamos de quitarle un tramo de su negocio al grupo que controla una porción formidable de la información y la opinión circulantes; y que llovido sobre mojado viene de ver comprometido alrededor de un tercio de sus ingresos tras la caída del contrato con la AFA. Son cifras estrambóticas. Es una torta de miles de millones, así se tome por cierto sólo el trozo declarado, y hasta llega a producir vergüencita ajena que el nombre de tal cosa sea cuidar la libertad de prensa.

Pero nada de ello obsta que, por las características a veces ciclotímicas y muchas veces arrebatadas de la pareja presidencial, no deba perderse de vista la dimensión de esta mamá de las batallas (tampoco debe hacérselo con la falacia de que el tema merece audiencias públicas, que de todos modos bienvenidas sean. Desde marzo último hubo decenas de foros en todo el país, participaron miles de personas y de allí surgieron correcciones y agregados varios al anteproyecto. ¿Los críticos participaron en alguno, o siquiera los cuestionaron?). Por detrás de este choque hay objetivos que exceden largamente a los específicos de las corporaciones “periodísticas”, bien que las involucran desde que, por vía del desenfreno a que dio lugar la apertura indiscriminada de la rata, manejan mucho y enorme negocio paralelo al comunicacional. Los intereses del “campo” y los del establishment industrial que presiona sobre la cotización del dólar, entre otros, son acordes con la defensa de “la libertad de expresión”. ¿Los K tienen espaldas movilizadoras y amplias para aguantar una ofensiva así? Es otra de las preguntas que vale repetir porque, sin perjuicio de los estiletazos egoístas que lanza esa derecha, es irrebatible que el oficialismo sigue moviéndose en torno de una forma marcadamente endógena del entendimiento del poder, confiado en que la capacidad de acción les pertenece sólo a ellos.

Eso puede servir para trazar grandes rumbos, pero no para sostenerlos. Hay en los Kirchner un espíritu autocrático, que confunde el ejercicio firme del mando con cierto aislamiento mesiánico. Si lo que vivimos es un capricho para mostrar que la tienen más larga que Clarín, tarde o temprano están puestos como todo lo que no tiene anclaje ideológico. Y si la batalla contra ése, contra los grandes medios, y contra lo que éstos expresan en la correlación de fuerzas, enuncia una vocación auténtica de democratizar los mensajes, les hará falta ganar mucha más confianza entre los sectores medios y populares. Muchísima más. Tanta o más que la perdida. Encarar lides épicas contribuye, pero no significa que el poder popular se pueda construir en soledad.




Programa: Marca de radio (AM 910) Sábado 05/09/09 10:00 hs.

Contenidos en: www.marcaderadio.com.ar


jueves, 10 de septiembre de 2009

Ley de Medios

En mi blog MEDIO/medio, acabo de publicar algunos vídeos con opiniones de prestigiosos personajes de nuestra sociedad sobre la ley del título.




Enterémonos.

lunes, 17 de agosto de 2009

Sobre el feriado de hoy


Me permito transcribir algunos datos sobre este día no laborable. Un poco más que un fin de semana largo.

José de San Martín

(1778/1850)

Autor: Felipe Pigna

José Francisco de San Martín nació en Yapeyú, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Yapeyú había sido fundada en febrero de 1627 por los Jesuitas y se transformó con el tiempo en el más importante centro ganadero del Río de la Plata, famoso sus zapaterías cuyos productos eran exportados a Chile y Perú. También se producían ahí diversos instrumentos musicales de gran calidad. Todo esto decayó con la expulsión de los jesuitas en 1768, pero Yapeyú siguió siendo una ciudad importante dentro de la estrategia española para estas tierras.

Así fue como el gobernador de Buenos Aires, Bucarelli, encomendó al Capitán don Juan de San Martín el cargo de teniente de gobernador de Yapeyú en 1774. Allí se instaló don Juan con su mujer, Gregoria Matorras, y sus hijos María Elena, Juan Fermín y Manuel Tadeo. Poco después nacerán Justo Rufino y el menor de la familia, José Francisco, quien pronto comenzó a ser cuidado por una niñera india, Juana Cristaldo que según doña Gregoria, lo consentía demasiado. Cuando José tenía apenas tres años, toda la familia debió abandonar Yapeyú y trasladarse a Buenos Aires. El virrey Vértiz le ordenó a Don Juan hacerse cargo de la instrucción de los oficiales del batallón de voluntarios españoles. Los San Martín vivirán en la capital del virreinato hasta 1784 cuando fue aceptado el pedido de Don Juan para regresar a España. Se le encargó la dirección de un regimiento en Málaga y allí se instaló la familia. José, que tenía por entonces ocho años ingresó al Seminario de Nobles de Madrid. Allí aprendió latín, francés, castellano, dibujo, poética, retórica, esgrima, baile, matemáticas, historia y geografía. En 1789, a los once años ingresó como cadete al regimiento de Murcia y en poco tiempo ya tomará parte activa en numerosos combates en España y en el Norte de África. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, el joven San Martín tuvo una actuación destacada en todos los combates en los que participó, y ascendió rápidamente en sus grados militares hasta llegar al de segundo teniente. En la guerra contra las fuerzas napoleónicas y ya con el grado de Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro por su heroica actuación en la batalla de Bailén el 19 de julio de 1808

El joven José no olvidaba sus orígenes americanos y estaba muy al tanto de los sucesos del Río de la Plata. Al enterarse de los hechos de mayo de 1810, decidió pedir el retiro del ejército español para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de la naciente revolución americana. Había tomado contacto en España con círculos liberales y revolucionarios que veían con simpatía la lucha por la emancipación americana. Salió de Cádiz para Londres el 14 de septiembre de 1811. Londres ya era por entonces la gran capital de la Revolución Industrial a cuya sombra florecían las ideas liberales, ante todo en lo económico, pero también en lo político. Allí prosperaban los grupos revolucionarios como la "Gran Hermandad Americana", una logia fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América con la ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estadía en Londres, San Martín tomará contacto con los miembros de la "Hermandad", sobre todo con Andrés Bello y con personas vinculadas al gobierno británico, como James Duff y Sir Charles Stuart, quienes le hacen conocer el plan Maitland. El plan, un manuscrito de 47 páginas, había sido elaborado por el general inglés Thomas Maitland en 1800 y aconsejaba tomar Lima a través de Chile por vía marítima. San Martín tendrá muy en cuenta las ideas del militar inglés en su campaña libertadora. Finalmente en enero de 1812 San Martín emprende el regreso a su tierra natal a bordo de la fragata inglesa George Canning. “Yo serví en el ejército español desde la edad de trece a treinta y cuatro años, hasta el grado de teniente coronel de caballería. En una reunión de americanos en Cádiz, sabedores de los primeros movimientos de Caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al país de nuestro nacimiento a fin de prestarle nuestro servicio en la lucha." José de San Martín
A poco de llegar San Martín a Buenos Aires, logró que se le respetara su grado militar de Teniente Coronel y que se le encomendara la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná asoladas por los ataques de los españoles de Montevideo. Así nació el regimiento de Granaderos a Caballo. El propio San Martín diseñará los uniformes y las insignias del nuevo cuerpo militar que se instala en el Retiro. La situación política en Buenos Aires era complicada. Gobernaba el Primer Triunvirato integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Pero el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que venía desarrollando una política muy centralista que desoía todos los reclamos del interior, cada vez más perjudicado por la política económica de Buenos Aires que fomentaba el libre comercio y mantenía un manejo exclusivo del puerto y de la aduana.
A poco de llegar, San Martín entró en contacto con los grupos opositores al triunvirato, encabezados por la Sociedad Patriótica fundada por Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro, una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana.

San Martín y sus compañeros se decidieron a actuar y el 8 octubre de 1812 marcharon con sus tropas, incluidos los granaderos, hacia la Plaza de la Victoria (actual Plaza de Mayo) y exigieron la renuncia de los triunviros en un documento redactado por San Martín que concluía diciendo: "...no siempre están las tropas para sostener gobiernos tiránicos". Fue designado un segundo triunvirato afín a la Logia y a la Sociedad Patriótica integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte.

Don José se hacía tiempo también para la diversión y poco a poco fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porteñas. La más famosa y agradable, según cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perdían de vista a ningún nuevo visitante. Por allí pasó Don José y surgió el romance con Remedios. Poco después, el 12 de noviembre de 1812 se casaron. Él tenía 34 años y ella 15.
El 3 de febrero de 1813 los Granaderos de San Martín entraban por primera vez en combate frente al Convento de San Lorenzo, en Santa Fe. El triunfo fue total y el prestigio del ahora coronel San Martín crecía sin cesar. Fue así que en 1814 se le encomendó el mando del ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano. San Martín aceptó el cargo pero hizo saber a las autoridades que sería inútil insistir por la vía del Alto Perú y que se retiraría a Córdoba para reponerse de los dolores causados por su úlcera estomacal y terminar de delinear las bases de su nueva estrategia militar consistente en cruzar la cordillera, liberar a Chile y de allí marchar por barco para tomar el bastión realista de Lima. Repuesto parcialmente de sus males, pero con el plan terminado y aprobado, logró ser nombrado gobernador de Cuyo. En Mendoza comenzó los preparativos para su ambicioso plan sin descuidar las tareas de gobierno. Fomentó la educación, la agricultura y la industria y creó un sistema impositivo igualitario cuidando que pagaran más los que más tenían.
Todo el pueblo cuyano colaboró según sus posibilidades para armar y aprovisionar al Ejército de los Andes. El propio gobernador dio el ejemplo reduciendo su propio sueldo a la mitad.

San Martín debió enfrentar en Cuyo la oposición la oposición de los hermanos Carreras, exiliados chilenos que habían abandonado su país tras la derrota de Rancagua. Uno de ellos, José Miguel había sido presidente de la Junta de Gobierno de Chile en 1814 y se oponía a la alianza de O'Higgins con San Martín. Los tres hermanos terminaron involucrándose en las guerras civiles argentinas y murieron fusilados.

El 24 de marzo se reúne el Congreso en Tucumán. San Martín, preocupado por la demora en sancionar la independencia dirige una carta al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. "¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?"

El 16 de agosto de 1816, nació Mercedes Tomasa de San Martín, la única hija de la pareja. A principios de 1817 comenzó el heroico cruce de los Andes.
"Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje." José de San Martín


Durante muchos tramos San Martín debió ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la úlcera.

A poco de cruzar los Andes, el 12 de febrero de 1817, las fuerzas patriotas derrotan a los españoles en la cuesta de Chacabuco, iniciando de esa forma la independencia de Chile. El 19 de marzo del año siguiente las fuerzas patriotas sufrieron una derrota en Cancha Rayada. Afortunadamente el General Las Heras logró salvar a su cuerpo y en base a estos hombres pudo reorganizarse un ejército de 5.000 hombres y vencer definitivamente a los realistas en Maipú el 5 de abril de 1818.

Pocos días después de Maipú, San Martín volvió a cruzar la cordillera rumbo a Buenos Aires para solicitar ayuda al gobierno del Directorio para la última etapa de su campaña libertadora: el ataque marítimo contra el bastión realista de Lima. Obtiene la promesa de una ayuda de 500.000 pesos para su plan limeño de los que sólo llegarán efectivamente 300.000. San Martín regresó a Chile, donde obtuvo la ayuda financiera del gobierno y armó una escuadra que quedará al mando del marino escocés Lord Cochrane.

Mientras tanto, en Buenos Aires las cosas se complican. Pueyrredón propicia la invasión portuguesa de la Banda Oriental para combatir a Artigas y le ordena a San Martín que baje con su ejército y encabece la represión de los orientales. San Martín se niega y le aclara que "el general San Martín jamás desenvainará su espada para derramar sangre de hermanos".

El 20 de agosto de 1820 partió desde el puerto chileno de Valparaíso la expedición libertadora. La escuadra estaba formada por 24 buques y conducía a unos 4.800 soldados. El 12 de septiembre la flota fondeó frente al puerto peruano de Pisco. Una división al mando del General Arenales se dirigió hacia el interior del Perú con el objetivo de sublevar a la población y obtuvo la importante victoria de Pasco el 6 de diciembre de 1820. Por su parte San Martín ordenó bloquear el puerto Lima. Así, el virrey De la Serna se vio acosado por todos los flancos y debió rendirse el 10 de julio de 1821. Ese día entró victorioso el general San Martín a la capital virreinal.

El 28 de julio de 1821 San Martín declaró la independencia del Perú. Se formó un gobierno independiente que nombró a San Martín con el título de Protector del Perú, con plena autoridad civil y militar. En un principio el general se había negado a aceptar el cargo, pero el clamor popular y los consejos de su amigo y secretario, Bernardo de Monteagudo, le hicieron recordar que el peligro realista no había desaparecido, que las fuerzas del virrey se estaban reorganizando en los cuatro puntos cardinales del Perú y que por lo tanto su presencia se hacía imprescindible para terminar definitivamente con el dominio español.
San Martín abolió la esclavitud y los servicios personales (mita y yanaconazgo), garantizó la libertad de imprenta y de culto, creó escuelas y la biblioteca pública de Lima. Debió enfrentar graves dificultades financieras, lo que creó entre la población un creciente descontento. Pese a las dificultades San Martín pudo controlar la situación y lograr la rendición de los realistas del Sur y del Centro del Perú.

Mientras San Martín llevaba adelante su campaña desde el Sur el patriota venezolano Simón Bolívar, lo venía haciendo desde el Norte. El general Sucre, lugarteniente de Bolívar, solicitó ayuda a San Martín para su campaña en Ecuador. El general argentino le envió 1600 soldados que participaron victoriosamente en los combates de Riobamba y Pichincha que garantizaron la rendición de Quito. Finalmente los dos libertadores decidieron reunirse. La famosa entrevista de Guayaquil, en Ecuador, se realizó entre los días 26 y 27 de julio de 1822. Había entre ellos diferencias políticas y militares. Mientras San Martín era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bolívar estaba interesado en controlar personalmente la evolución políticas de las nuevas repúblicas. El otro tema polémico fue quién conduciría el nuevo ejército libertador que resultaría de la unión de las tropas comandadas por ambos. San Martín propuso que lo dirigiera Bolívar pero éste dijo que nunca podría tener a un general de la calidad y capacidad de San Martín como subordinado. El general argentino tomó entonces una drástica decisión: retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bolívar y regresar a su país.

Tras la entrevista de Guayaquil San Martín regresó a Lima y renunció a su cargo de Protector del Perú. "La presencia de un militar afortunado, por más desprendimiento que tenga es temible a los estados que de nuevo se constituyen. Por otra parte ya estoy aburrido de oír decir que quiero hacerme soberano. Sin embargo siempre estaré a hacer el último sacrificio por la libertad del país, pero en clase de simple particular y no más. En cuanto a mi conducta pública mis compatriotas dividirán sus opiniones; los hijos de éstos darán el verdadero fallo."

Partió luego rumbo a Chile donde permaneció hasta enero de 1823. Cruzó por última vez los Andes, estuvo unos días en Mendoza y pidió autorización para entrar en Buenos Aires para poder ver a su esposa, que estaba gravemente enferma. Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, le negó el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que San Martín entrara a la ciudad. En realidad Rivadavia, que siempre le había negado cualquier tipo de ayuda a San Martín, temía que el general entrase en contacto con los federales del Litoral. El gobernador de Santa Fe, Estanislao López, le envió una carta advirtiéndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba su llegada para someterlo a un juicio por haber desobedecido las órdenes de reprimir a los federales y le ofreció marchar con sus tropas sobre Buenos Aires si se llegara a producir tan absurdo e injusto juicio. San Martín le agradeció a López su advertencia pero le dijo que no quería más derramamiento de sangre. Ante el agravamiento de la salud de Remedios, pese a las amenazas, San Martín decidió viajar igual a Buenos Aires pero lamentablemente llegó tarde. Su esposa ya había muerto sin que él pudiera compartir al menos sus últimos momentos. Difamado y amenazado por el gobierno unitario, San Martín decidió abandonar el país en compañía de su pequeña hija Mercedes rumbo a Europa. Merceditas tenía siete años y recién ahora conocería de verdad a su padre. San Martín comenta en una carta a su entrañable amigo Tomás Guido: "Cada día me felicito más y más de mí decisión de haberla conducido a Mercedes conmigo a Europa y arrancado del lado de doña Tomasa (su suegra). Esta amable señora con el excesivo cariño que le tenía me la había resabiado, como dicen los paisanos, en términos que era un diablotín...". En 1825 redacta las famosas máximas, una serie de recomendaciones para su educación en caso de que él no estuviera a su lado. Allí les aconseja el amor a la verdad, la tolerancia religiosa, la solidaridad y la dulzura con los pobres, criados y ancianos; amor al aseo y desprecio al lujo. Tras pasar brevemente por Londres, San Martín y su hijita se instalaron en Bruselas. En 1824 pasan a París para que Mercedes complete sus estudios.
San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni el Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado. Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado que lo ayudó para poder comprar su casa de Grand Bourg.

Pero el general seguía interesado e inquieto por la situación de su país. En febrero de 1829 llega al puerto de Buenos Aires pero no desembarca. Se entera del derrocamiento del gobernador Dorrego y de su trágico fusilamiento a manos de los unitarios de Lavalle. Muchos oficiales le envían cartas a su barco y lo van a visitar con la intención de que se haga cargo del poder. San Martín se niega porque piensa que tome el partido que tome tendrá que derramar sangre argentina y no está dispuesto a eso. Triste y decepcionado decide regresar. Pasa unos meses en Montevideo y finalmente retorna a Francia. En 1832 una epidemia de cólera asoló Francia. San Martín y su hija Mercedes, fueron afectados por esa grave enfermedad. Los trató un médico argentino, Mariano Balcarce, hijo de un viejo amigo y camarada de armas de San Martín, el general Antonio Balcarce, vencedor de Suipacha. Mariano atendió durante meses a los San Martín, aunque podría decirse que sobre todo prestó mucha atención a Mercedes. Pero la cosa fue mutua y el 13 de diciembre de 1832 Mariano Balcarce y Mercedes de San Martín se casaron y se fueron de luna de miel a Buenos Aires.

En 1838, durante el gobierno de Rosas, los franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires. Inmediatamente José de San Martín le escribió a don Juan Manuel ofreciéndole sus servicios militares. Rosas agradeció el gesto y le contestó que podían ser tan útiles como sus servicios militares las gestiones diplomáticas que pudiera realizar ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. Al enterarse del bravo combate de la vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa, San Martín volvió a escribir a Rosas y a expresarle sus respetos y felicitaciones: "Ahora los gringos sabrán que los criollos no somos empanadas que se comen así nomás sin ningún trabajo".

San Martín para ese entonces estaba muy enfermo. Sufría asma, reuma y úlceras y estaba casi ciego. Su estado de salud se fue agravando hasta que falleció el 17 de agosto de 1850. En su testamento pedía que su sable fuera entregado a Rosas "por la firmeza con que sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla" y que su corazón descansara en Buenos Aires. Esta última voluntad se cumplió en 1880, cuando el presidente Avellaneda recibió los restos del libertador.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar


lunes, 13 de julio de 2009

Cruzada


Esta es simplemente la transcripción del último post del excelente blog La Argentina que respiro, del amigo Luis Pérez Varela, que gentilmente nos cedió.

Todos sabemos que hay fundaciones y FUNDACIONES. Es menester que las veces que tomamos conocimiento de la existencia de una de las últimas (Las que hacen las cosas como se debe) hagamos algo aunque sea para difundir sus actividades y generar algo de participación. Aquí vamos:

***

Hace ya más de un cuarto de siglo un grupo de matrimonios amigos decidieron hacer reales sus sueños de un mundo mejor. Los unía una misma convicción: ayudar a los más necesitados, aquellos a quienes la realidad les negaba toda posibilidad de desarrollo. Partieron de Buenos Aires y se radicaron en una zona desértica cercana a Junín de Los Andes (En el oeste cordillerano de la Patagonia)

Cinco años después nacía el Centro de Educación Integral San Ignacio una escuela agrotécnica que con los años se fue ampliando hasta llegar a ser un modelo en la zona


En la Patagonia más de 70.000 personas viven alejadas de todo, menos de la pobreza

Hoy la Fundación se encarga de:

· Educación a jóvenes en 2 escuelas albergue gratuitas (EGB3 y Polimodal)

· Educación primaria a adultos en Comunidades Mapuche con maestras itinerantes.

· Talleres de formación laboral (tractorista, apicultura, granja, mecánica, carpintería, forestación, platería, telar, etc.)

· Programas de Invernaderos para familias rurales y comunidades de escasos recursos.

· Programa Una Escuela Una Granja en escuelas rurales primarias.
Capacitación y acompañamiento técnico para emprendimientos agrícolas y ganaderos basados en el uso sostenible de los recursos naturales.

· Diariamente se transportan alumnos desde el CEI San Ignacio hasta los albergues que la misma fundación creó para que los jóvenes pudieran estar cerca de la escuela. En estos viajes también se trasladan pobladores

· Se realizan ferias de ropa en el campo y en los barrios periféricos, que posibilitan que pobladores de escasos recursos accedan a bienes necesarios a precios simbólicos, pero que no significan dádiva.

25 años después de aquél sueño que dejó de serlo para hacerse real los fundadores no deben estar arrepentidos de lo conseguido

8.300

es el número de destinatarios de nuestras acciones, programas o proyectos

1.200

alumnos han pasado por nuestra escuela agrotécnica: el CEI San Ignacio

195

jóvenes cursan sus estudios secundarios allí en la actualidad

115

varones están albergados en el CEI San Ignacio

40

mujeres en Casa de Alejandra

72

adultos reciben educación mediante el sistema semipresencial

12 km

es la distancia más cercana de donde provienen nuestros alumnos

510 km

es actualmente el radio máximo de distancia de donde provienen algunos de nuestros alumnos

11

ex alumnos han decidido continuar sus estudios en la universidad

2

de ellos están próximos a recibirse como ingenieros agrónomos

95 %

de los egresados obtienen empleos calificados, desarrollan emprendimientos en sus comunidades o continúan sus estudios universitarios

572

alumnos de 18 escuelas rurales ubicadas en alejados parajes de Neuquén, Río Negro y Chubut participan actualmente en las actividades de articulación didáctico-productivo del Programa Una Escuela, una Granja

350.000

es la equivalencia aproximada en pesos de las donaciones en especie y servicios movilizadas durante el año 2006

1.800.000

pesos es la inversión mínima necesaria para construir la nueva escuela agrotécnica y los dos albergues (para varones y mujeres) que Cruzada Patagónica emprenderá en la provincia de Chubut

En una época de crisis y de gripes varias no debemos olvidarnos de quien más nos necesitan. La Fundación Cruzada Patagónica es un lugar al que podemos acercarnos para empezar, entre todos, a construir un país distinto

Fundación Cruzada Patagónica
Administración central: Félix San Martín 678 - Q8371DFP
Junín de los Andes - Neuquén - Tel/fax: 02972-491262

Oficina en Bs. As.: Entre Ríos 1446, 1° A - B1636GMB Olivos Buenos Aires

Tel./Fax: +54–11-4790-9366



miércoles, 8 de julio de 2009

Verdad y consecuencia


La campaña de la nada, en la cual no se discutió ni una idea, está empezando a darsus frutos.

Por un lado, el gobierno nacional se abroquela en lo más histórico de sus filas y el ex-presidente pone todas las fichas en la regeneración de un espacio transversal ante la avanzada de lo peor de derecha.


Hace unos cuantos años el periodista Enrique Vázquez en la revista HUM® abogaba por un sinceramiento dentro de las filas de las entonces dos primeras fuerzas, peronismo y radicalismo, para parir -quizás- una nueva fórmula de izquierda nacional. Un utópico, el Vázquez de ese entonces.

Nadie se sincera en política. Todos terminan pugnando por el aparato de cada partido. Parece ser que resulta un paraguas de lo más apetecible.

Una lástima. Para nosotros, claro. Porque sería una forma de identificar correctamente a los que nos piden el voto. Hubiéramos evitado confusiones "grosas".

Así pasaron mil y una campañas proselitistas a cual más vacía decontenidos. Nunca votenos porque vamos a hacer (y ahí la lista). No. No voten a los demás porque son mierda al lado nuestro.

Y la peor de todas, la de la última elección.

Creo que todavía no nos hemos dado cuenta que la peor derecha ganó esta elección. Encima, ni siquiera es una derecha de ideas, culta, histórica. No.

Es una derecha banal, miserable y profundamente ignorante.

Pero la plata -que parece ser todo lo compra- es la que ganó esta vez.

A nadie del PRO se le cayó una idea. Sólo se limitaron a afirmar tres o cuatro slogans que prendieron en la ciudadanía merced a la inefable cadena nacional de medios privados.

Sólo en los últimos días se les escurrió su verdadera posición sobre temas emblemáticos como la estatización de Aerolíneas, Aguas y fondos jubilatorios.

Allí mostraron la hilacha, pero gracias a la cadena, no dejaron lugar para debatir nada de esto.

Ellos también están dando sus primeros pasos: Por ejemplo, la designación del jefe de la policía local. Un sospechado de varios delitos, ex -entre otras cosas- jefe de seguridad de Boca Juniors en la etapa del niño Mauricio. Un amigo. Y a los amigos no se les mira elprontuario. Más vale se les agradece con un puestito. Muy a tono a la política que en el PRO, fustigan desde el discurso.

Sigamos atentos, amigos, por favor. Que es muy posible que no sobrevivamos a otra década infame.

Y será nuestra entera culpa. Por acción u omisión.


No es vida.

martes, 30 de junio de 2009

Almuerzo en el bunker del PRO


En la tarde de ayer, en el bunker del PRO -América TV, claro- Mirtha Legrand festejaba el triunfo de esa agrupación junto a sus cabecillas: Michetti, Macri, De Narváez.

De entre todas las sandeces que pude escuchar, me quedó flotando entre ceja y ceja una perlita de la paleozoica anfitriona.

Contaba que cuando pasaron por tv algunas reflexiones de la presidenta, a la hora de votar, ésta había hecho referencia al golpe de estado en Honduras.

Entonces, intentó gestualizar una cara de señora preocupada, lo que no le salió del todo bien, supongo que por la cantidad de arrugas en el rostro y dijo algo así como que a ella que la disculpen pero que no le importaba nada el golpe en Honduras, que ella quería que Cristina hablara de la GRIP (SIC) "A", que tiene aterrorizado al país.

A lo que siguió un "claro, claro..." de la Michetti y algunas risas del resto.

Soy de los que sostienen que tener memoria nos ayuda a no repetir nuestros errores. Que la anciana que pronuncia GRIP diga eso, no me extraña. Menos aun, que la gente del PRO se ría y aplauda. Se quiénes son.

Sin embargo, publico este post. Porque creo que hace falta mostrar y difundir más que slogans, lo que realmente piensan los elegidos.

Para exponerlos un poco más, por si no tuviste oportunidad de verlo.




Y sí: No es vida.

jueves, 18 de junio de 2009

Muy interesante, Niño Mauricio


Es lindo cuando sucede: el Niño Mauricio trocó -sin pensar demasiado... bueno, convengamos que pensar no es su fuerte- su chácahara habitual de boludeces oportunistas por decir lo que piensa en el fondo.

Se manifestó a favor de la privatización de Aerolíneas, AySA, Correo, etc., invocando slogans de la década más nefasta que nos ha tocado vivir a los argentinos.

Como si el tiempo no hubiese pasado, como si no tuviésemos memoria, como si estuviésemos dispuestos a un nuevo despojo, a repetir la historia.

En fin, es bueno que estas cosas pasen, que se digan, que se difundan.

Y si estos señores no se desnudan, debemos hacerlo nosotros.

No soy ingenuo: Me consta que hay bastante gente que piensa de esa forma. Por suerte, hasta ahora, nosotros, SOMOS MÁS.

Pero, amigos, a NO OLVIDAR.

Por favor. No olvidemos.

No repitamos la historia.




viernes, 3 de abril de 2009

Preguntas


Hace rato que me vengo preguntando qué hicimos como sociedad con los ex-combatientes de Malvinas. Está claro que quienes no estuvimos allí o no tuvimos algún pariente o amigo cercano en las islas, no vivimos una guerra.

Me acuerdo que la inmensa mayoría nos habíamos convertido en estrategas de café.

Todos hablábamos de la guerra, de "nuestras" Malvinas, aprendimos la marchita, y mutamos en grandes generales de historieta. De un día para el otro pasábamos de ser tipos comunes a especialistas en Diplomacia.
Todos hablábamos de Malvinas, de la guerra. Era nuestra excusa para no verla, para no sentirla. Pero si alguien nos observaba desde fuera, se hubiese percatado de que lo que hablábamos no era de una guerra real.

Era otra: Más parecido a una telenovela o folletín por entregas (o comunicados por radio y tv). Y encima un mundial de fútbol simultáneo.


Quizás esa sea la clave para entender mi pregunta del principio. No la vivimos como propia. No nos dábamos por enterados, como con otros aberrantes hechos de esa dictadura infame.
Transcurría todo tan lejos. Las familias de los soldados estaban tan lejos también... Pero desde hace muchos años que sabemos lo que pasó allí. Sabemos que -entre otros factores- le debemos a quienes dieron sus vidas, a quienes combatieron, un pedacito de esta democracia con la que nos llenamos la boca. Entonces, nos indignamos, lloramos, gritamos al televisor, a la radio. Para ser interrumpidos por algún familiar que nos pide que ayudemos a servir la cena.

¿Será un problema de dinero? Digo. Hemos pagado cada cosa.
¿Tan caro sería garantizarle a cada uno de esos ex combatientes un hogar decente, un trabajo digno? Algo que no parezca una migaja, una dádiva.

No fueron millones de soldados. Sólo unos pocos miles.

Claro que más barato sería esperar a que mueran todos, aunque sea en la más pavorosa de las miserias, para agrandar un poco el cenotafio de Plaza San Martín y listo. No debe ser tan difícil. No sé, digo. Hasta la próxima.



Foto: Página/12

jueves, 26 de marzo de 2009

No todo es tan negro


'La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la sentencia que condenó a reclusión perpetua al ex director de Investigaciones de la policía bonaerense Miguel Etchecolatz, en un fallo considerado histórico porque ratifica que las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar son parte de un genocidio.
La resolución además confirmó que Etchecolatz debe cumplir la pena en una cárcel común, como lo está haciendo actualmente en un pabellón de máxima seguridad del penal de Marcos Paz.'
Es nuestro deber el ir aprendiendo que no todo es imposible. Pasaron más de 30 años, es verdad, pero aun así es un gran paso para nosotros como sociedad, esta noticia.
Sin dudas, se trata de una buena nueva. Otro genocida condenado. Sigo insistiendo en que lo urgente no nos oculte de la vista lo importante. Es muy importante esta noticia.
Para nosotros, para los que no están, para nuestros hijos y su descendencia.
Es vida.

Gracias Buenas Nuevas!


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Estaba la gente


25 AÑOS DE DEMOCRACIA

Corría diciembre de 1983. La ciudad era una vorágine y nunca tan bien aplicada una palabra, ya que lo que quiero expresar es una mezcla perfecta de las tres definiciones que da el diccionario de la RAE:


1. f. Remolino impetuoso que hacen en algunos parajes las aguas del mar, de los ríos o de los lagos.

2. f. Pasión desenfrenada o mezcla de sentimientos muy intensos.

    3 f. Aglomeración confusa de sucesos, de gentes o de cosas en movimiento.


Tenía tan sólo veinticuatro años. Creía. Luchaba. Hervía. Como casi todos en ese tiempo.

Estaba la gente.


Espectáculos callejeros, cines, teatros canchas de fútbol repletas a toda hora, en cada día. Gente en la calle. Mucha gente en la calle todo el tiempo. Los bares, pizzerías, restaurantes, bodegones, llenos de gente.


Me encontraba entonces participando en un espectáculo en La Manzana de las Luces (“Amarillo”, de Carlos Somigliana).

Para darles una pequeña idea: en la Manzana había unos cuatro, cinco espectáculos simultáneos. Y varios horarios de funciones, los siete días de la semana. Las salas y patios, aunque de capacidad exigua (60, 100 butacas), estaban repletos TODO EL TIEMPO.

Salíamos a la calle a mezclarnos en ese hervidero de gente, vestidos como personajes y repartíamos vales 4x2.


Estaba la gente.

Queríamos saber: consumíamos revistas y diarios. La calle era nuestra.


Hace diez años, en el final de la década más infame, volvimos a montar un espectáculo en la Manzana (Esta vez, “Hay que apagar el fuego” de Carlos Gorostiza.) Éramos uno de los tres elencos que ponían sus obras. El único para adultos. E Hicimos un éxito para la sala en ese momento: Un promedio de 15 personas por función, una vez por semana.


Andar hoy por esas calles me da una profunda tristeza.


Nos robaron la calle.


Es nuestro deber recuperarla.


Recuperanos.


Pero la democracia hay que construírla. De todo lo que nos pasa, somos cómplices, más por omisión, que por acción, no lo dudo.

Es nuestro desafío recuperar la calle.


Continuará.




Parece que fue ayer


SERIE 25 AÑOS DE DEMOCRACIA

Desde hoy y espero sinceramente creerle a mis ganas, comenzaré a reflexionar junto a Ustedes sobre diversos temas que me vienen a la mente (a borbotones, como casi siempre) que tienen por denominador común estos últimos veinticinco años. Espero no abrumarlos y deseo que sirva para re despertar el espíritu de participación.

Más tarde, el primer envío de la serie.




Foto: kalipedia.com (acto de asunción de Raúl Alfonsín (10/12/1983)