Para acicalarse: henna; alumbre; gállara; la piedra rosa que llaman habala porque tiene el poder de volverte loco, pero que también se utiliza para elaborar cosméticos y filtros amorosos.
El arte de perder
Alice Zeniter
Aunque la mayoría, por no decir todas, de las referencias literarias que he encontrado se refieren a las agallas del roble, y más concretamente a la agalla canica ya hemos visto que son múltiples las agallas que podemos encontrar, al igual que son variados las nombres que reciben: agalla, galla, gállara, bugalla, gallarita, cecidio... Esta de hoy asienta sobre un olmo y el inductor en este caso es un pulgón, conocido como Eriosoma lanuginosum o pulgón lanígero.