Prades ha encontrado evidencias de intoxicación por alcaloides en el cadáver. Alcaloides cuyo nombre no recuerda el comisario pero que, según el propio informe, remiten a la ingestión de estramonio, probablemente por infusión. El comisario sabe que el estramonio es una planta medicinal, alucinógena o venenosa según las dosis, como el beleño, o la belladona, o algunas variedades de la salvia. Pero no hay mercado negro de estramonio, seguramente porque crece espontaneamente en cualquier erial, y en cualquier caso porque no está tipificado como sustancia ilegal, de modo que su consumo no compete a la policía.
En el nombre del cerdo
Pablo Tusset
¿Quién no ha visto alguna vez a una bruja volando en una escoba? Las de los caprichos de Goya, por ejemplo. Pues bien, fijaros en una cosa: siempre van desnudas, así que ya os podéis imaginar por donde pasa el palo de la escoba. El estramonio (Datura sativa) es un potente alucinógeno, altamente tóxico por vía oral, sin embargo esa toxicidad disminuye al administrarse por vía cutánea en forma de pomadas o ungüentos. La absorción por vía vaginal es muy rápida, de manera que al aplicar estas pomadas mediante un palo las mujeres tenían la sensación de elevarse a lomos de ese palo y volar, lo que unido a las visiones que produce daba lugar a una experiencia muy vívida de viaje.
Originaria de las zonas cálidas y tropicales de América, algunos autores sin embargo sitúan su origen en Asia, al sur del mar Caspio, atribuyendo su introducción en Europa a grupos de zíngaros y gitanos nómadas que la cultivaban alrededor de sus poblados por sus propiedades psicotrópicas y mágicas. Seguramente fue traída desde América de manera intencionada para su uso farmacológico.