...un minino corriente de color gris que pertenecía a los niños, presa de una alegría frenética, rodaba por la alfombra, saltaba a la chimenea, mordisqueaba la punta de una peonía del jarrón azul oscuro colocado en una consola y delicadamente adornado con una boca de dragón grabada
Suite francesaIrene Nemirovsky
En verdad que no sé si lo que adorna el jarrón con cuyas peonías juega Albert, el gato de la familia Péricand, es la flor que hoy traigo o bien es realmente la boca de un dragón, aunque mucho me temo que sea esto último.
Pero no es esto lo peor, pues también me temo (he intentado confirmarlo pero no lo he logrado) que el antirrhinum majus no es una planta silvestre en la sierra de Aracena sino cultivada y que ésta que he podido observar en mis paseos posiblemente haya escapado de algún jardín.
La mayoría de los nombres con que se conoce hacen referencia al hecho de que al presionar lateralmente la corola la flor se abre como si de una boca se tratara, para unos de dragón, en otros casos de león, lobo o becerro. Lo que me ha sorprendido es la existencia de denominaciones tales como muerte de portugués, muerte de español o muerte de italiano, para las que no logro imaginar su origen.