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miércoles, 25 de abril de 2018

Guiora Fisher / Plegaria


























Ojalá
que cuando llegue a viejo
y chochee,
si llegara a preguntar:
“¿por qué no vino a visitarme?”,
no me digan
“es que cayó en combate
hace ya mucho tiempo...

Díganme:
“estuvo ayer y dijo
que volverá
mañana”.





Traducción: Gerardo Lewin



lunes, 26 de marzo de 2018

Ilan Berkovich / te será difícil...





Te será difícil. Si sales a pasear
por mi interior, descubrirás
que anduve un largo trecho.
Sodoma y Gomorra, por momentos,
bullen en mis venas y son remos mi furia
en las sangrientas aguas de los ríos.

Insisto en advertirte: te será difícil
(también lo es para mí). Prefiero
que te enamores del cuadro colgado en la pared:
se pasea por el salón, regresa de la calle;
estudioso, anhelante, endurecido,
tras de ti ardiente,
pervertido y expuesto.

Se olvida de los límites que a sí mismo se impuso
pues no conoce umbral.




Traducción: Gerardo Lewin



Ilan Berkovich (1973) es poeta y crítico literario. Egresado de la Universidad de Tel Aviv, con estudios en filosofía y literatura hebrea. Publicó hasta el momento los siguientes poemarios: Modé Bahahavá/Confieso amor (Ed. Saar, 1995), Tapuzim/Naranjas (Eben Hoshen, 2007), Jarubim/Algarrobos (Eben Hoshen, 2010) y HaMeshorer HaAshkenazí HaAjarón/El último poeta ashkenazí (Ed. Pardés, 2016). Desde el año 2008 publica su sección “poeta en la práctica” en el suplemento literario del diario HaAretz.



martes, 22 de agosto de 2017

Gabriel Preil / Quizás la muerte...

























Nadie marca mi número.
Se apagan las líneas de la comunicación.
Es así, quizás, como la muerte empieza
a decirnos algo sobre su existencia.

Entretanto escribo un poema
y uno más,
intercambio cuestiones conmigo mismo,
con los otros que viven en mí,
dispuestos a despertar a alguien
de su letal atardecer.

Y estoy por ser asesinado
por un silencio atronador.




Traducción: Gerardo Lewin




Gabriel (Yehoshua) Preil nació en Tartu, Livonia, (Rusia) en 1911. Emigra junto con su madre a los Estados Unidos en 1922, donde desarrolla su carrera literaria. Escribió poesía en hebreo y en idish. Fue el último de los poetas de la Haskalá. Tradujo al hebreo a Robert Frost y a Walt Whitman. Influyó sobre la nueva generación de poetas israelíes (Dan Pagis lo llamó "el Duque de of Nueva York"). En 1975 recibió un doctorado honorario del Hebrew Union College. Falleció en Jerusalén en 1993. Entre sus obras figuran Paisaje, sol y frío/Nof, shemesh ukfor (Nueva York, 1944); La vela y las estrellas/ner mul kojavim (Jerusalén, 1954) y otros.





lunes, 31 de julio de 2017

Judith Drigues / Revelar una lápida






















Que te fuiste a otro mundo, murmuraban,
pero yo sé que ha sido, en definitiva, una simple mudanza,
y que sólo es cuestión de tiempo
hasta que oiga otra vez el golpeteo de tu voz.

Así es, señor pedagogo, aún vives aquí, puerta por medio:
últimamente has logrado domar
un dos ambientes con pasillo.

Esparcí los palitos chinos por sobre la alfombra,
para que hirieran. Una gota de sangre
en el lugar en donde se endurece
tu piel sobre sí misma.
Luego, con una lapicera, 
garabateé sobre tu Bialik.
Lo confieso, mi intención fue la peor:
que te enojes significa que estás vivo,
así me lo enseñaste.

Cada vez que alguna mano extraña acaricia mi cabeza
tus ojos se ensombrecen sobre mí.
Ni siquiera me miras
cuando me despliego para sentarme, 
embozada, en tu trono almidonado.
Allí viví lo mejor de mis amores.
Sólo el temor a la muerte logró despertarme.

Ahora aliso las arrugas de mi cara y escucho.
Jamás estuve tan dispuesta a cerrarte los ojos.
Con mis propias manos acariciaré
los estuarios de tus cenizas
y olvidaré.




Traducción: Gerardo Lewin

lunes, 10 de julio de 2017

Yubal Paz / Atentado




















Es fácil presentir al asesino. Mas esto:
contener la muerte, toda la muerte, desde
antes de la vida, tan dulcemente contenerla
y no ser malvado, esto es inefable.

Rainer Maria Rilke





Los alumnos me preguntan
qué pienso acerca del atentado.
Aún antes de poder decir
qué pienso acerca del atentado
comienzan los gritos: hay que matar.

Pienso que mis alumnos 
son como piedras, cuchillos, 
molotovs, cohetes, tiros:
no saben qué pensar acerca del atentado.

Después regresan con naturalidad
a la historia del olvido,
a la matemática de la negación

y a la sencilla agricultura
por goteo de sangre
para que brote y se enraíce el odio.



Traducción: Gerardo Lewin



Yubal Paz (1969) nació en Tel Aviv y es maestro de literatura en escuelas secundarias. Publicó en 2013 su poemario Deja en paz a los monstruos/Ten lamiflatzoth besheket. Publica artículos y reseñas en los suplementos culturales de distintos periódicos. (Traducción del texto de R. M. Rilke: Juan Rulfo).


miércoles, 7 de junio de 2017

Tal Nitzan / Por un momento






























Cuando me habló
el hombre balbuceante
también se resquebrajó mi voz.

Por un momento, aquello
que cortaba su rostro
rajó mi vientre.
En la ciudad lastimera y erizada
fuimos isla de apretada tristeza.

Sólo aquel pesar,
en ese viento fuerte que se alzó
de nubes que huían al galope,
me retuvo en tierra.



Traducción: Gerardo Lewin


miércoles, 8 de marzo de 2017

Diti Ronen / Un pecho






























1

Con un marcador azul, en el espejo,
marco los límites del antiguo pecho
extirpado
de mi madre.

La línea se alza curva
para caer – desalentada – 
en el hueco de la axila.
Ahora la diagonal.
Pero no:
resulta imposible
mover
la mano.


2

Algodono las heridas del pecho ausente
con blandas vendas bien acolchadas.
Las deposito con cautela una por una
para paliar tu dolor y ocultarme
de la cicatriz.


3

Mamá,
tal vez
para mayor seguridad
conviene que salgamos esta noche en secreto, 
que enterremos el pecho cercenado
en las profundidades, 
que pisoteemos largamente la tierra amontonada.
Tú y yo escupiremos
tres veces
a los cuatro vientos,
arrojaremos dagas,
trazaremos círculos en el aire,
clavaremos cuchillos en la tierra,
murmuraremos con las palmas alzadas,
oraremos y entonaremos cánticos,
nos pondremos de pie, meditaremos,
haremos abluciones,
volveremos a escupir otras tres veces
y nos iremos.

Ya en la casa cerraremos fuertemente los ojos,
aguantaremos la respiración
durante diez años
y con los dedos cruzados
nos sentaremos a esperar.





Traducción: Gerardo Lewin




sábado, 25 de febrero de 2017

Avihai Kimhai / Orgullo




















Durante muchos años mi laboriosa madre
nos cuidó de pequeños
en la ínfima casita donde vivíamos.
Como yo era un poco más grande,
jugaba a cuidar a los demás.

Mi madre, que sabía cómo ahorrar
un centavo tras otro,
hacía maravillas con su pobre salario.

Cuando me compró el abono
del servicio filatélico
no hubo niño más feliz que yo.

Otra vez, jugando a la pelota,
un compañero de la primaria
me dijo frente a los otros chicos:
Tu mamá trabaja de sirvienta.




Traducción: Gerardo Lewin



Abijai Kamji (1963) es poeta y escritor. Vive en Jerusalén, es activista social y obtuvo distinciones por su trabajo comunitario y cumple tareas de voluntariado. A raíz de haber enfermado de cáncer, escribió una suerte de diario autobiográfico: Cuaderno del Cáncer/Reshimón Sartán (Tzur Ot, 2011). Poemarios: Ir/Lalejet (Tzur Ot, 2012), Orientarse solo en la oscuridad/Lenavet Levad bajoshej (Carmel, 2013), Andar por Jerusalén/Holej BeIrushaláïm (Kesheb LeShirá, 2015) y Antigua Katamón/Katamon HaIeshana ( Emdá, 2016). Obtuvo el Premio Primer Ministro a la creatividad. 

viernes, 20 de enero de 2017

Shimon Riklin / Partisano

























Combatiste en Ramat Rachel (*),
tus camaradas mueren
a tu lado; tú marchas
por los prados
y disparas, caminas
y matas.

Combatiste en Ramat Rachel;
que combatió contra ti;
que te golpea
una y otra vez,
te asesina desde adentro,
rompe
la poca ternura
que te queda,
niño huérfano.

Luego de ayeres
sombríos,
tras días cuyas luces
no alumbraron,
ocultas por nublados cielos –
te fuiste, solo,
por tu camino último,
partisano,
hacia el corazón del bosque
de la vida.



* Ramat Rachel es un kibutz ubicado al sur de Jerusalén, escenario de intensos combates en la guerra de 1948.



Traducción: Gerardo Lewin

lunes, 26 de diciembre de 2016

Mati Shemoelof / Me arrepiento del instante

























No sé el motivo por el que le gustaba comer sobre el lavabo,
sin plato, sencillas rebanadas de pan negro
con queso blanco,
o, resfriado, se sentaba en el sofá
con un libro abierto
y le colgaba un apodo risueño
a todo aquel que ingresara a la casa.

Estoy seguro de que era - como yo - un poeta libre
a pesar de haber trabajado toda su vida en la tienda
y para decir verdad, no tengo modo de saberlo,
de comprobarlo o de charlar con él,
sólo puedo escribir
que él no fue más feliz de lo que soy
aunque una vez alcanzó a leer poemas míos.
Después, cuando volvió a casa
me contó - iluminado - que sus amigos del centro de jubilados
estaban fascinados con mis versos
y quizás fue bajo mi influjo que comenzó a escribir un cuento
sobre cómo fue que su abuelo, tan rico en posesiones,
emigró desde Irán a Israel 
(putamadre, por qué no conservé esa hoja…)

Me arrepiento del instante en que le hice un gesto de disgusto,
podría haber entendido que ésa era su historia
y qué es lo que queda ahora en mí: un profundo pesar.
A él lo sobreviven un poema incompleto,
los días que se agotan
y los recuerdos que se revelan en su desnudez.




Traducción: Gerardo Lewin



Mati Shemoelof (Haifa, 1972) es poeta, escritor y editor. Divide su tiempo entre las ciudades de Tel Aviv y Berlín, como parte de una creciente diáspora israelí en esa ciudad. Practica diversos géneros, ha escrito cinco poemarios, obras de teatro, crítica y ficción. Es una de las voces más predominantes en el ámbito árabe-judío (Movimiento Mizraji). Fue uno de los fundadores del movimiento “Guerrilla Cultural” en Israel y de “Poetic-Hafla” (hafla: voz árabe que significa "fiesta, danza, celebración"), un evento multilingüe de poesía, arte y música en Berlín. En 2014 publicó una colección de cuentos Un baño de libertad/Miklajat shel jofesh (Editorial Zmora/Beitan).


lunes, 7 de noviembre de 2016

Amir Gilboa / Por esta senda, de seguro...






























Por esta senda, de seguro, ya no andaré otra vez.
Ahora apoyo mi mano sobre la corteza del árbol.
Probablemente antes de que caiga la lluvia alguien distinto
pasará por aquí, apoyará también su mano sobre el árbol
y sin saberlo agregará, por sobre un toque de aire, otro.

Caerá luego la lluvia y las huellas todas de nuestras manos
se deslizarán hacia la tierra en donde nace el árbol,
serán bebidas por el suelo, alcanzarán las raíces,
subirán por el tronco y por las ramas 
y darán a las hojas renovada lozanía.

Dónde estaré cuando el breve y verde aliento de mis manos
y de las manos de quienes después de mí lleguen
se fundan en la incesante brisa de vegetal eternidad.




Traducción: Gerardo Lewin




Amir Gilboa (anterior, Berl Feldmann) nació en 1917 en el seno de una familia judía en Radyvyliv, Ucrania. En 1937 emigra a la Palestina Mandatoria. En 1942 combate en la Segunda Guerra Mundial, en la Brigada Judía del Ejército Inglés, y en 1948 toma parte en la lucha por la independencia de Israel. Falleció en 1984. En 1949 publica el poemario Sheva Reshuyot / Siete Dominios. Esta colección, junto con la posterior Shirim Baboker Baboker / Poemas temprano en la mañana (1953), cimentan su reputación como poeta israelí. 
En 1971 se le otorga en Premio Bialik de literatura y en 1982 obtiene el Premio Israel de poesía.
(Fuente: wikipedia)





miércoles, 26 de octubre de 2016

Leah Goldberg / Para quien no tiene fe






























Para quien no tiene fe
- qué arduo será vivir el año.
Los campos piden esperanza,
las aguas reclaman credos
y tú, que ya nada deseas.

Mi corazón se abandona a su letargo.
Duermo
y en mi sueño de pesado silencio
- como una antigua fortaleza -
se pasean mis muertos.

¿Cómo despertaré de este sopor
sin fe en mi corazón
y tú, que ya nada deseas?




Traducción: Gerardo Lewin



miércoles, 5 de octubre de 2016

Mordejai Galili / Volví a pensar en ella


















El psicólogo al que consulté
dijo que con una infancia así
es raro que no me haya vuelto un criminal.
“Has hecho un largo camino” – fue su intento de elogiarme.
“¿Dónde ha quedado tu ira?” – preguntó.
“La ira del niño cuya madre se suicida”.

Lo sabía, no era conveniente abrir aquella puerta.
Ésa fue la última sesión.
Había perdido a mi madre nuevamente.

Yo fui un niño que no pedía clemencia
o comprensión; no sabía siquiera que eso era posible.

Resignación: una cuerda
en la que amargas melodías tañen.




Traducción: Gerardo Lewin



Mordejai Galili nació en la granja Udim, al sur de la ciudad costera de Natania. Trabajó durante mucho tiempo en gráfica para distintas editoriales, revistas y periódicos. Publicó Poemas/Shirim (Siman Kriáh, 1976), Dos collages/Shnei collag´im (Am Oved, 1988) y El viaje que terminó en un baile/Masá she nigmar be rikud (Sifrei Hemed, 2011).