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miércoles, 1 de julio de 2020

Abraham Shlonsky / Los muros de mi casa
































Los muros de mi casa
no son frontera entre el mundo y yo.
Es esta bendición de lo que brota
— que sólo a sí y a nada más escucha,
pues quienes oyen todo a nadie atienden
y sólo aquel que calla sus tumultos
en busca del silencio
podrá oír, oír a todos.

Los muros de mi casa
no son frontera entre el mundo y yo.
Son la ceguera de quien mira
las cosas hasta el fondo,
pues el que observa todo nada ve
y sólo aquel que contemplase
lo incomparable y único
logrará ver el universo todo.

Los muros de mi casa
no son frontera entre el mundo y yo.
Son el secreto que se revela
y a nadie daña
pues el que habla a multitudes
no se dirige a una persona
y puesto que quienes dialogan
apenas hablan entre dos,
sólo aquel que al alma le habla
habla con los demás.

Los muros de mi casa
no son frontera entre el mundo y yo.



Traducción: Gerardo Lewin


viernes, 1 de junio de 2018

Abraham Shlonsky / Yugo































Vísteme, piadosa madre, 
con deslumbrante túnica colorida
y al alba condúceme hasta el yugo.

Envuelta está mi tierra por la luz
como por sacro manto,
como filacterias se disponen las casas
y se deslizan las calles: lazos de cuero
que manos han trazado.

Magnífica, la ciudad
eleva a su Hacedor plegarias matutinas
—y entre los hacedores:
tu hijo, Abraham,
poeta y peón vial en Israel.

Al caer la tarde, en el crepúsculo,
regresa mi padre de sus labores
y feliz, como rezando, me susurra:
—Hijo amado, Abraham.
Carne, huesos, ligamentos.

Aleluya.

Vísteme, madre santa, 
con deslumbrante túnica colorida.




Traducción: Gerardo Lewin



Abraham Shlonsky (1900–1973) fue un importante poeta isarelí. Nació en el seno de una familia jasídica en Kryukovo (actual Ucrania) y falleció en Tel Aviv, Israel. Trabajó como albañil y obrero en la pavimentación de rutas. Tuvo una influencia destacada en el desarrollo del hebreo moderno y en su literatura, especialmente a causa de sus traducciones de los clásicos, especialmente de los rusos. A partir de sus comienzos como poeta e ironista, se transformó en una figura representativa del grupo de "rebeldes" contra la poética de Jaim Najman Bialik y su generación. En 1933 funda la revista literaria Turim/Columnas, en la que colaboran poetas como Nathan Alterman o Leah Goldberg. En 1946 obtuvo el Premio Tchernijowsky por sus traducciones de Pushkin y Shakespeare; en 1956 se le concedió el Premio Bialik de literatura y en 1967 el Premio Israel de literatura. Su obra está teñida de un gran espíritu innovador. El que aquí se traduce es la coda final de un largo poema: עָמָל/Amal, escrito en 1928 como parte de la serie Guilboa, que refleja los primeros años de la vida del autor en Palestina. En su momento, sorprendió por la novedosa utilización de motivos religiosos (el manto, las filacterias, la plegaria matutina, la túnica colorida, etc.) en la descripción de la vida de un obrero vial.