Como todos los años a principios del otoño, nos visita esta bonita ave limícola con su espectacular plumaje caracterizado por ser una mezcla de punteados dorados, amarillentos y negros que se hace muy llamativo en determinadas condiciones de luz.
Habitualmente forman bandos con numerosos ejemplares que descienden a los campos de cultivo, prados de Peñas o a las playas como la de Verdicio entre otras.
Cuando se posan, debido a su peculiar colorido su identificación y localización se hace difícil confundiéndose fácilmente con el entorno.
Allí se alimentan de insectos, gusanos, pequeños moluscos, semillas o hierba como complemento de su dieta o simplemente descansan de los largos viajes que realizan.
Vuelan bajo velozmente realizando itinerarios circulares, para volverse a posar al poco tiempo cerca o en el mismo lugar desde el que emprendieron su vuelo.
Su hábitat de reproducción habitual es el norte de Europa (Escandinavia, Islandia, Irlanda, Gran Bretaña) y el oeste de Asia y llegado el invierno se desplazan hacia el suroccidente de Europa y el noroeste de África.
Esperemos poder seguir disfrutando de la presencia de esta bella ave por nuestro entorno durante muchos años.