Diez años, que se dice pronto, han pasado desde que apareciese The Killer Who Wants Some Fun! (2.002), última referencia conocida de la Secta, que estrenaba nueva formación. Portada cojonuda y buena mierda en los surcos: tres temas grabados por Mikel Biffs (el de los Safety Pins), con dos temones propios («I'm Real Bad» y «I've Got a Fuckin' Gun») y una impepinable versión en la cara B: «Dangerous», de la Sonic's Rendezvous Band al estilo aussie punk rock. Como dijo el Sr. Critical: atención a la killer guitar de Jose, que parece el puto Johnny Casino. Cuando salió el single (en vinilo transparente para los afortunados miembros del club: el mío es negro) se medio anunciaba un próximo LP que quedó en agua de borrajas. Decepción suma, huelga decir. ¿Alguien sabe qué ocurrió y/o en qué andan la Secta ahorita?
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