Mostrar mensagens com a etiqueta «blogosfera». Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta «blogosfera». Mostrar todas as mensagens

segunda-feira, 22 de agosto de 2011

A MÍ NO ME MIREN

Lo he dicho muchas veces y hasta me parece
que han sido demasiadas y tal vez inútiles
tantas justificaciones y disculpas:
no quiero que me cuenten entre ustedes.
No es por una cuestión de edad -me doy cuenta
que ustedes lo saben- ni por odio universal alguno
ni siquiera porque varios de ustedes me resultan
francamente insoportables.
Tampoco por temor a encontrarme
con ella, después de todo lo que pasara entre nosotros,
porque eso, para mí, es parte ya definitiva del olvido.
Simplemente, no quiero ser más uno de ustedes.

Me doy cuenta de que es muy difícil confesar esto
después de tantos años compartidos, en los que todos creímos
estar forjando una amistad hasta la muerte.
Por otra parte, la verdad es que recién ahora me doy cuenta
de las cosas que nos separan de modo –diría- inequívoco.
Tuvieron que pasar algunos años y muchas cosas
para eso, pero nunca es tarde para empezar
a decirse la verdad.
Se los digo: no quiero que me cuenten entre ustedes.

Caigo en la cuenta ahora: me aburren esas reuniones
en las que sólo nos adulamos unos a otros mientras tratamos
de ver de qué manera seducimos a las mujeres
de nuestros amigos, mientras se bebe sin medida
y muchas veces sin ganas y se discute sin altura
sobre las cosas más profundas
y se cantan, ya en la madrugada, canciones que suenan
irremediablemente previsibles mientras comienzan despedidas
tan patéticas como lacrimógenas. Puede que la mía
sea una visión antipática y por qué no injusta,
pero la verdad es que no puedo
mentirles: no quiero ser más uno de ustedes.

Por eso es que será difícil que volvamos a vernos como antes.
Empezaron a gustarme estas noches a solas, las caminatas
por una ciudad de la que me había ido alejando sin saberlo,
los nuevos amigos que se descubren sin buscarlos,
las mujeres de ojos grandes acodadas en la barra,
gente que no pide compromisos ni ofrece
reciprocidades absurdas. Entre ellos, suicidarse,
detonar una bomba, perderse en la selva,
son acciones naturales que difícilmente alteren su rutina.
He arribado al lugar indicado.

Rafael Ielpi

sexta-feira, 29 de abril de 2011

ANTES QUE

antes a violência da queda
antes a faca - paixão cega
antes a vida que se entrega
antes a raiva que se eleva
antes a verdade mais severa
antes a existência precária
                                       
                                            que a inércia do medo
                                            que a vida posta em sossego
                                            que a mendicância de arrego
                                            que a mágoa em segredo
                                            que a armação de um enredo
                                            que a rotina nos retorcendo

quarta-feira, 20 de abril de 2011

as provas de amor se manifestam
quando não são exigidas

quinta-feira, 24 de março de 2011

AVISO DE DESPEJO

O poeta mente quando diz
que o amor é uma flor rara,
colhida nos verdejantes jardins da vida.

O amor, deveria ele dizer,
é o ato de desespero
no qual o homem se agarra:
é o chão que anseia o suicida –
mas embaixoapenas abismo e caos.

Mente o poeta quando diz que o amor
é o porto seguro onde se ancora
e mente duplamente quando diz que Deus
nos fez para amarmos uns aos outros.

O amor, deveria ele dizer,
é a bóia que anseia o afogado,
masapenas água
e mais água em sua ânsia de boiar
acima um pouco de céu sem fundo
à baixo um universo de barro e lodo.

Amor é um cio estragado.