Buenas tardes mis amigos del garaje. Hoy estamos de parabienes, porque seguimos con esta presentación de bandas bolivianas, propuesta de Wilmer. Además la auspició. Sí señor. Entonces, con Tessa, estamos publicando lo que nos pasó. De hecho, la última entrada de Tessa es de Los Grillos, la única banda que conocía de todo lo que nos mandó Wilmer. Porque son 10 – (- ¡qué montón de música!) – Eps que nos mandó. Discos que estoy segurísimo no haber visto en ningún otro blog más que en Cosas Mías, y este viejo garagelatino. Lo vamos a ir compartiendo con ustedes, amigos. Para eso es todo esto, para compartir y difundir. Eso sí, hay que estar alertas porque así, como bombas musicales, vamos a publicar. Un día, estás distraído, o colgado y BOOOMMM, te dinamitamos un disco de la colección. Sí.
Bien, expuesto el pánico, les presento lo de hoy: The Black Byrds. Y no sólo el nombre es un acierto, porque ya desde ahí se presentan con sus influencias, pero ese adjetivo, que sombrea y promete; nos advierte que no es The Byrds. Porque salieron de acá, del barro. Me gusta la tapa también, me parece un acierto permanente porque es del ´67, y muy moderna. Los lentes de sol, los sacos ceñidos, ese look mod, que tanto remite a a todo una cultura que aún hoy permanece. Porque no es poco todo el movimiento de garaje y difusión que existe a partir de lo que bandas, como The Black Byrds, grabaron. Hoy tratan de imitar, de sonar y ser las bandas como las de aquella época. A mí me gusta muchísimo bandas como Los Explosivos, Los Peyotes, Motosierra o Os Haxxins, por nombrar de lo que estoy escuchando; pero me doy cuenta que me gustan porque imprimen su sello particular a una mímesis intencional de lo que estas bandas sesenteras fueron. Y The Black Byrds tiene todos los elementos para estar en el Olimpo. No sólo por lo que les fundamente más enrecién; sino también porque suenan. Muy crudos. Se me ocurre : mientras mayor raigambre nativa hay en la geografía de origen, mayor es la visceralidad del R`n`R. Si bien, es un género foráneo, las lecturas son singulares en cada lugar, porque The Black Byrds, remite y denota toda esa influencia de la que les hablé allá, en los primeros párrafos de esta linda reseña; pero también, son bolivianos, de acá al lado. Entonces está lo propio. Por ejemplo Llora conmigo, en castellano nativo. Bien, cófrades, les traemos una joya. Además Tessa colgó el disco de Los Grillos, se los dije y lo repito. Bien, pasen por acá: The Black Byrds.
Saludos.