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31/12/25

Grupo 606 (1969)

 Muy buena última tarde del año, cofrades del garage. Dejé actualización en thedaytheworldfriedmybrain.blogspot.com con una hermosa novela política de mi provincia y ahora les


quiero compartir este discazo del Grupo 606. Les cuento. así a vuelo de pájaro: esta es una banda punketa que estuvo en actividad a lo largo de la década del sesenta y luego sus integrantes se fueron a otros grupos. Son uno de los grosos de la nueva ola boliviana y en este disco que les dejo, entre varias excelentes composiciones, destaca la versión del clásico de The Doors, Break on through to the other side, así como las composiciones que buscan aunar los sonidos autóctonos con el por entonces naciente rocanrol boliviano. Una pieza más para este museo del punk sesentero de hispanoamérica. Sin duda es fundamental que sigamos, más en este mundo de la asfixia informática, con ánimos de mantener viva la memoria, como es esto de postear discos descatalogados y de buscar la verdad para no dejarnos engañar por los buitres de la dizque libertad. Para ello, cofrades, les recomiendo mucho suscribirse a la plataforma gratuita de RADAR DE MEDIOS que ofrece una gran posibilidad de acceder a los variados diarios para contrastar y corroborar la información. La suscripción es gratis y por wasap. Les dejo el link para vuestra mayor facilidad: RADAR DE MEDIOS. Y también el disco prometido del Grupo 606


Porque la información es poder y quien maneja el poder decide el destino de las personas. Ergo, uno de los modos de combatir es difundiendo espacios como RADAR DE MEDIOS que proponen un acercamiento verdaderamente libre a la información.


5/12/22

Los Fenix (1966)

 

Vuelvo, una vez más. Y si bien los meses se amontonan y el buen Wirtis no publica nada en este, su querido blog, se excusa en el mundo externo, en la hermosa familia, en la labor satisfactoria y en la lucha por dinamitar al sistema Capitalista, derrocar a los socialistas e instaurar el Anarquismo. Pero con ánimo de darle descanso al fuego redentor de la dinamita combativa, me dispongo a compartirles uno de los sonidos que me vienen acompañando en las noches abocadas a la causa o a los ensayos académicos que tanta quemazón cerebral me provocan.


No vengo a hablarles de mí, no obstante. Sí a compartirles un muy buen disco de Los Fenix. El grupo proviene de la hermana Bolivia, del año 1966. Es un extended play con cuatro versiones en clave surf. Instrumental, por supuesto. Para les despistades que no recorran el blog o estén dando vueltas azarosamente por la página de Wirtis, les cuento que el surf es un género predominantemente instrumental en el cual la guitarra, por lo general, construye melodías sobre la base del bajo y la bata. Los Fenix son un claro ejemplo del género, así que vale como ejemplo.

Antes de irme les cuento que Mediafire bajó varios discos. Ergo, ya no estarán más disponibles y no los puedo volver a subir. Un bajonazo pero así son las cosas en este sistema mercantil. Invoquen, amigues, entonces, al poder redentor de la sublevación popular y bajen un discazo gratis y genial.

4/2/21

VA - Algo salvaje

 Hola carajetes de mi corazón, otra vez vuelvo a mi querido y abandonado blog. Por ahí, en un


comentario que publiqué pero que no contesté a tiempo y se me perdió,  preguntaban si alguien seguía vivo por acá. Y sí, por suerte seguimos vivos de este otro lado de la pantalla. Miguel Wirtis se ha transformado en un fantasma, en una sombra que resurge de vez en vez, para compartir algo del viejo, fiable y siempre ruidoso garaje latinoamericano que tanto nos gusta. En esta ocasión les traigo un hermoso compilado doble que originalmente – al menos así lo obtuve yo – apareció publicado en el blog de mi hermano intercontinental, el gran Johnny Caveman.

De algún modo este disco que les dejo viene a cumplir dos funciones. La primera y más importante de todas: homenajear a Johnny. Y es que el bróder ha pasado a otro plano, a ese tan desconocido y que constituye la única certeza que tenemos durante toda la vida: la muerte. Por eso quiero hacer una breve semblanza de mi amigo a la distancia, el ahora eterno, infinito e inacabable Johnny Caveman. Sé que Johnny no era Johnny, del mismo modo que yo Miguel, no soy Miguel. Pero acá no importa, acá vamos a ser siempre muertos levantados. Si alguno se fue y otro todavía está no importa: las palabras quedan, quedarán y quedaron ahí en los blogs.


A Johnny lo conocí como Johnny. Si bien después entramos en confianza y nos linkeamos en la vida extraredes, el vínculo siempre fue por internet. Y es que Johnny hizo su vida, escribió sus post desde España. Yo desde Argentina. Luego, el vínculo necesariamente se desarrolló por Internet. Charlábamos vía mensajes en el blog o por facebook. Siempre de música. Porque a nosotros dos nos unió la música. Por eso siento que Johnny fue un alma hermana, como todos ustedes ahí afuera lo son también, carajitos del garaje beat latinoamericano; que vivió y subsistió sosteniéndose en el arte en movimiento. Me lo puedo imaginar, puedo empatizar con él porque a mí me pasa algo así: no soy músico – si bien boludeo con el bajo de vez en vez y canto mientras me baño – pero la música me ha salvado en muchos sentidos. Pensando rápido, digo que si no fuera por la música no escribiría, ni tocaría el bajo o haría deporte. Y seguro no en las mismas actividades pero sí con la misma compañía de la música, Johnny debe haber caminado mucho de los caminos de su vida. Además estoy bastante seguro de que así es porque para regalar felicidad Johnny regalaba música. A mí particularmente me envió – sin conocerme, por puro buen tipo, por puro regalar algo de alegría al prójimo que se sabe semejante en los gustos, a un otre que suponemos flashea con lo mismo que une – muchos discos de vinilos, los mejores, les cuento, los que más atesoro. Y me los mandó porque sí, porque así era él: generoso y amigable. Me acuerdo lo feliz que estaba cuando España ganó el mundial, lo publicaba por todos lados. Y yo lo abrazaba desde acá, feliz por ver feliz a un gran tipo. Ni hablar cuando publicaba acerca de su familia, su esposa e hija que tampoco conozco más que por fotos pero que estoy seguro son unas personas hermosas.


Las redes son frías, sin duda e Internet no puede suplir las relaciones face to face. Sin embargo, el caso de Johnny es ejemplo de que también pueden ser las redes canal de encuentro para almas semejantes.

El mejor homenaje que se me ocurre hacerle a mi amigo virtual es publicar esta salvaje antología de sonidos trogloditas que tanto disfrutaba el bróder. Además fue lo último que Johnny compartió en la Taberna cavernícola.

Fue un placer haber compartido algo de este camino de la vida que me ha tocado con vos. Sin lugar a dudas el mundo es un lugar más bello porque pasaste vos. Buen viaje Bróder. Gracias.  

29/7/18

Sandhy & Mandhy - Para castukis (1969)


Hola amigos. A que ya me daban por muerto, ¿verdad? Y sí, si he de ser sincero estoy más muerto que vivo en la Argentina neoliberal y engullidora. Sin embargo sobrevivo. Con más carga en las
espaldas, con menos tiempo de vida. Pero con coraje y rebeldía, qué joder. Que hay que bancar, que hay que luchar. Y si las reglas las platean ellos, bueno, a entenderlas para combatirlas. O para tergiversarlas. Lo que puedas. Pero siempre para adelante, sin rendirse. Porque hay un punto en donde uno piensa o me rindo o peleo hasta la muerte. Y sí, amigos, la opción es pelear. Pero no en el sentido de salir a lo Che Guevara y reventarse la cara contra el sistema, pienso yo. La onda es entender cómo funciona, qué engranajes se ponen en movimiento para generar los fenómenos que nos construyen, día a día, como realidad. Y desde ahí, situado en las trincheras que logres construir, ponerse a construir un mundo mejor. Por ejemplo, abriendo un blog en el que compartas música rara.
Habrán notado la mengua cuantitativa en los post. Se debe a que perdí, por un puto virus, toda la colección de años que guardaba en un disco externo. Sí, yo también me quise cortar las pelotas. Por suerte existe Emma, que me recuerda lo bueno que es cuidarlas.
Seguir adelante con el blog, es pura tenacidad. Y es por eso que les dejo a esta banda, no sé por cuánto tiempo, desde ya anticipo; que simboliza tan bien la actitud de aguante. Les cuento. Sandhy & Mandhy fue un proyecto de dos amigos que, a raíz de una mala interpretación con Billy Bond, grabaron este tremendo disco que el blondo, a la postre, les rechazó argumentando que no era lo que 
buscaba. La onda eran los dúos acústicos, y eso era lo que él había estado pretendiendo. Y es que Sandhy & Mandhy de dúo solo tenían el nombre: lo que grabaron - ¡En solo tres horas! – fue una obra de arte que va del folk al garaje con mucha melodía y letras en castellano. Una belleza. Pero la cosa no termina ahí. Como Bond los rechazó los vagos editaron el disco de forma independiente. Sin caja, sino en bolsas de plástico, en un número de 110 copias. Sí amigos, no sé si la primera, pero seguro Sandhy & Mandhy fue uno de los primeros grupos independientes del rock argentino. Disfrútenlo. Y recuérdenme amigos, que como puedo y cuando puedo, aparezco. Perodón si no contesto todos los comentarios, menos si no repongo los discos. Pero es hacer esas tareas o hacer entradas nuevas. Prefiero lo segundo. Saludos, cuates. Hasta más vernos.

17/3/17

Los Destellos - Solo ellos (1969)

Buenas tardes compadres, hoy vengo con cumbia, con cumbia chafa y psicodélica. Aunque más bien es psicodélica, que la chafa es de Metaguacha. Pero no importa, porque es esa banda la que voy a subir allá, en el benemérito blog Garagelatino international way. Pero bueno bróders, por acá les traigo a Los Destellos, legendaria banda de cumbia peruana que conocí, al igual que al magnífico Gamaliel Churata, gracias al cuate Wilmer. Así es, entre las muchas cosas que debo agradecer el día que la parca me tome y ya no me quiera soltar es haber abierto este blog y haber conocido a personas tan copadas como las que he conocido. Y eso que con los amigos de la web jamás nos hemos visto en persona. Pero es no importa, un mismo sentimiento de amor por la música n particular y el arte en general nos hermana en el lodo que nos ha tocado sufrir.
Bueno, les contaba que hoy les traigo otro disco de los míticos Destello, de la época de Enrique Delgado, claro. Este es el segundo de 1969. Acá los vagos redoblan la apuesta y mandan un disco con mucha presencia de guitarra, bien frentera y surfera. La verdad que es un placer de oír. Con todo, no es este álbum uno de los que más hits tenga, característica que para mí siempre está buena. Tengo mi propio canon de hits.
Acá en la Argentina la situación social está brava. En especial con nosotros los docentes: no solo están intentando a como dé lugar imponer sueldos de miseria sino que también cerraron los programas de formación docente – libres y gratuitos – y mantienen una fuerte campaña mediática, con todo ese gran poder hegemónico que tienen, de desprestigio. Así han logrado imponer en la opinión pública la idea de que los sindicalistas – y todo tipo de organización construida desde las bases – es corrupta y vaga.
Y esto es así mis hermanos de allá afuera que otra mierda vivirán; porque lograron imponer una vez más, y vaya esta acumulación; la idea fuerza de que el populismo es dañino para el pueblo.
He concluido que no importa tanto la bandera, porque es una simbología arbitraria que responde a
fenómenos contextuales. Sí, en cambio, importa una cosmovisión de general bienestar. No me voy a enredar en explicar qué pienso sobre la corrupción y otras yerbas porque los voy a aburrir. Pero entiendo que es necesaria una distribución de la riqueza más amplia. Y no me tiro de comunista, los extremos siempre son violentos, pero sí una mediana equidad. Para eso hay que sacar de dónde más hay, porque ya está muy repartida la riqueza, es mentira que se puede generar una nueva sin afectar a los que la tienen toda.
Yo entiendo muy bien que el hijo de puta de Mauricio M. entienda que una repartición “equitativa” de la riqueza es: que los superempresarios como él hagan innumerables negocios entre sí que implique “contratar”, por ende, según su ricachona mente; a muchos otros. En consecuencia, piensan estos verdaderos chacales del pueblo, generan trabajo “genuino”. Cualquiera de nosotros que hubiese nacido en ese contexto, muy probablemente, pensaría así.
Para sostenerlo necesitan, dentro del sistema “republicano”, convencer a la población de que eso es lo “bueno”. En un país de burros ciegos, el tuerto es el rey. Por eso, venid a mí hermanos de garaje, venid. Wirtis los va a liberar: Los Destellos

11/1/17

Los Blue`s Men - Prohibido Prohibir (1968)

Hola mis queridos amigos. La Argentina sigue siendo una mierda gobernada por los millonarios. Cada día
nos roban un derecho más. Este 2017 parece que no va a ser la excepción. Pero bueno, cuates, a darle átomos, que llorando nunca se consigue nada. Hoy vuelvo con este megaclásico que tanto, pero tanto  me gustó que me decidió a abrir el blog que aquí nos reúne. Imagínense si podía yo predecir que tantos años después seguiría acá, aguantando con el rock garage. Pero es así, uno nunca sabe cuáles serán los caminos del corazón.
¿Y por qué carajo traes de vuelta este ábum Miguel, si todos lo conocemos? Y yo les respondo que sí, que es verdad. De hecho, si no conocés este álbum y te señalás iniciado en el garage latinoamericano no sos más que un pretencioso hablador.
Ahora bien, son otros los motivos que me mueven. Les voy a contar una historia. Una historia de amor. La historia de cómo volví a conocer el disco Prohibido prohibir de Los Blue`s Men y de cómo me volví a enamorar. Así, como en la vida me pasó con la hermosa Emma Lunge.
Resulta que una tarde andaba yo curioseando en los blogs como desde tiempo atrás no hacía. Llegué al blog del buen amigo Red Peyote y me dije, hey, este pibe ha colgado un montón de cosas copadas. Y sin más me puse a revisar. Merodeando en la ronda del curioso llegué así Prohibido Prohibir. Ah, qué capos, Los Blue`s, me dije y seguí con el cursor hacia abajo y ahí encontré algo que yo, hasta la fecha, no había visto: la contratapa del vinilo Prohibido Prohibir. No sé si ustedes la conocían. Es la que ahí les colgué como ilustración del álbum. Lo loco fue, por un lado, que al fin conocí otra foto de Los Blue`s Men distinta y, por otro, sorpresa al ver que el orden oficial del disco no es el que yo siempre le conocí. Bajé el álbum de dos blogs distintos, cuando lo encontré. Los dos son idénticos. De ahí que había yo dado por sentado que el disco estaba ordenado así. Pero al leer la contratapa oficial me desayuné que el orden es otro. Copado, si bien implica una reconfiguración de mi mundo, es también deconstruir un concepto y replantearlo. Y así hice. Y ahí me llevé la tercera sorpresa: esta grabación no es exactamente la misma que yo había escuchado. Sutiles diferencias pero claras para quien como yo, ha hecho un fetiche musical de este disco.

No se las voy a develar, los dejo a ustedes y vuestro libre albedrío para requisar. Un disco perfecto, según yo, de una banda mítica y épica: su rastro es una neblina fugás en la noche argentina, su ópera prima el testimonio de un talento fuera de tiempo por eso Los Blue`s Men ya son eternos. Saludos guachos. 

9/4/16

Los Impala - Impala symdrome (1969)

Buenas noches. Hoy les traigo un disco clásico, el Impala Syndrome. Se me hace difícil elegir discos para colgar. Debe ser porque he tenido la cabeza demasiado atornillada a la realidad. Es muy difícil escapar
de lo cotidiano si uno aboca el tiempo libre, ese que se espera como justificativo de la ardua tarea, a procrastinar ¿No? Es así que sin darnos cuenta es imposible evadirse de la realidad.
Desde el posteo de las efemérides hasta un evento programado, todo te remite a ese mundo que está afuera pero que también está acá adentro. Todo el tiempo porque estás conectado siempre.
Si uno no despierta la pesadilla es eterna.
Ya sé, hoy me vine metafísico. No me hagan caso: Reflexiones gastadas de un hombre enojado. Por cierto, el buen Wirtis se trenzó a golpes en la calle el otro día. Así es amigos, iba trotando por el parque San Vicente, algo enardecido porque venía de la marcha contra el ítem aula (y ya lo sabemos: nada como la injusticia y el latrocinio estatal para encender los ánimos rebeldes y contestatarios), y pasó que de repente se me cruzó un auto al paso. Y yo me desboqué. Y el auto se frenó al costado. Y me acerqué, desbocado todavía. Y el tipo se bajó. Era más viejo pero me doblaba en tamaño. Me encajó un trompadón, que vuestro buen amigo no supo esquivar. Acto continuo se me vino encima. Me atropelló, consciente de la diferencia. Me dejé llevar hasta el borde de la sequia. Ahí, salté la zanja y lo hice caer. Me toqué la sangre. La concha de la lora, me cortaste, le dije al gigantón. La reputamadre, pensé para mí, mirá el quilombo choto que generé por andar encendido.
Entonces pensé que hay que frenar a veces. Que disminuir la marcha, incluso detenerla, no es ceder. Es solo frenar para volver arrancar. Con otras pilas, en otro contexto.

Acá les dejo el relato. Se los dejo junto a esta tremenda banda con su alto álbum, el super clásico Impala Symdrome.