Mostrando entradas con la etiqueta Los Shakers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Los Shakers. Mostrar todas las entradas

28/5/17

Los Shakers - Los inéditos

Fue en el bar del Japonés donde me encontré, una noche de invierno de esas que el frío te pincha los huesos, tan propias del desierto mendocino; al Anacleto Bermudés. Yo lo conozco de hace rato al Anacleto. Era amigo de mi vieja. Tocaban juntos en una banda que ensayaba, mirá vos qué chico era el mundo rockero en aquellos días; en la misma sala que los Altablanca. Sí, ya sé que los Altablanca practicaban en una casa en Chacras y que no invitaban a nadie. Pero el Anacleto venía de la misma movida. La cosa es que durante los ochenta, cuando yo era pibe, el Anacleto vagaba mucho por mi casa. Siempre pasaba y zapaban algo con mi vieja.  Después el vago se tiró al abandono. No sé si fue porque su mujer lo dejó o ella lo dejó porque se tiró al abandono. Pero bueno, se volvió un borracho consuetudinario y dejó de tocar. Un bajón. No lo vi por mucho tiempo hasta que ya entrado en la adolescencia, allá por la década del noventa, me enamoré de la noche y la destrucción. Con los vagos habíamos empezado a ir bar del Japonés. Y fue ahí donde me lo empecé a encontrar al Anacleto. Siempre en invierno. Era un excéntrico.
Una de esas noches fue que me dijo: Mirá Miguel, a mí Los Shakers no me gustan. Yo sé que los vagos eran el fórmula uno del beat latinoamericano, no se puede negar eso. El virtuosismo es evidente. Pero también era mucho muy melódicos pibe, qué querés que te diga. A mí siempre me fue la cosa más salvaje. Capaz que sea porque es lo que me sale mejor, bah, cuando tocaba… pero bueno, la cosa es que me van más Los Bulldogs, eran más punkers.
Y la verdad que coincido bastante con el Anacleto pero debo reconocer que las pocas veces que me siento
y escucho a Los Shakers siempre se derrumba el mito. Los encuentro, sí, muy melódicos; pero las melodías me resultan una muy bonita mezcla entre flower punk, bubble gum y hard pop. Y me digo: Hey, Wirtis, van muy bien Los Shakers para amenizar la lectura.

Además, cuando algún amigo me recomienda bien una banda, suelo prestar atención. Y eso es lo que pasó con el disco que hoy les comparto: lo publicó el capo de Roarrunner en su fundamental y clásico blog Roadruner Beat Beat y lo recomendó con tan buen decir que lo tuve que escuchar. Y la verdad que es un muy bello álbum. Se los dejo. Con nuevo link porque predico con el ejemplo: ahora, este disco está más disponible en descarga gratuita que antes. Hacé lo mismo vos, si lo bajaste, no seas culiado.  

18/12/15

Los Shakers (1965)

Será este mes de fin de año, será este momento de fin de ciclo. No sé qué será. El amor en el aire tal vez,
las drogas en mi sangre; no lo sé la verdad. Pero se me dio por hacer una entrada y compartir un disco con ustedes, desgraciados.  
Hoy les traigo a una banda mucho muy buena, una de esas bandas que estoy sacando de la tremenda colección que me compartieron los bróders de la península Ibérica. La cuestión es que revisando entre esa inmensidad descubrí a estos chicos que se hicieron llamar: Los Shakers. Y claro, de una pensé, son homónimos de los latinos, nuestros hermanos de acá al lado Uruguay. Y me puse a escucharlos. Muy seguro y orgulloso de que nuestros Shakers eran mejores. Porque, después de todo, son más famosos ¿no? Y me sorprendí. Porque si bien los uruguayos son de la concha de la lora, estos españoles practican un garaje de raíz bien bueno.
Asique decidí compartírselos. Les cuento cómo vino la mano con estos chicos. Si bien son, como dije un gran grupo, tuvieron un factor en su vida que los ayudó pero que también los complicó. ¿Y cómo es esto, Miguel? Escucho que se preguntan amontonados al ver que, al fin, hay una nueva entrada en Garagelatino. Y yo les explico: Estos pibes eran hijos y sobrinos del cineasta José Luis Sáenz de Heredia. Yo no lo conozco pero investigando para hacer la entrada, parece que el tipo era muy famoso allá en España. La cosa es que claro, como era un tipo ligado a las grandes ligas del arte y, además, con un buen pasar, Los Shakers tuvieron fácil acceso a ciertos lugares que les permitieron una exposición importante. De hecho salieron en dos películas y tocaron con grupos famosos de la época. No obstante – y tal vez se pueda hacer un parangón con el grupo argentino Illya Kuriaky and The Valderramas (la primer época, después me parece muy feo lo que hacen) – tenían genuino talento, es decir, la rockeaban en forma. De hecho, para que vuestras bellas mentes se expandan y lo confirmen, les he traído este, su primer simple.
Ahora bien, a mí me interesa tocar este tema del “éxito”. Porque si bien es cierto que tener un link en el ambiente ayuda mucho, no es eso solo lo que basta. Pensemos, se me ocurre, en el hijo de Charly García. Grabó un disco que yo sepa, un disco que pasó sin pena ni gloria y que, habiéndolo escuchado, pienso que se lo merece. Muy poco inspirado y nada de nada suena con corazón. También se me ocurre en los hijos opas de Palito Ortega. Bah, al menos en el que hacía música (el que hace cine también me parece un choto, además de un oportunista que, teniendo recursos solo apuesta por lo fácil) que se las tiraba de inspirado: ¿Qué fue de ese chico? Ni idea. Pero no está en el mainstream, o mejor, si está, pero solo por ser hijo de Palito. Lo mismo se me ocurre con el zapallo de Cristian Castro o el hijo de Iglesias.
Con todo esto quiero decir que no basta tener contactos, aunque sí, claro, ayuda mucho. Pero hay que tener la veta artística o ser un buen poser que sepa mantenerse ahí, donde se hace el ruido.
Por otro lado, al contrapartida, es que siempre te van a criticar. Eso fue lo que le pasó a los chicos de Los Shakers. No importaba cuán buenos fueran, siempre eran los hijos y sobrinos de…
No es que me parezca especialmente importante estar ahí, pero creo que si querés transitar por las grandes ligas tenés que pagar un precio y si no sos capaz de abonar como se requiere, simplemente desaparecés. Hay miles como vos. Eso sí, ser el hijo de… te posibilita, al menos, mirarla de cerca.

Bueno, me voy. Pero acá les dejo, para vuestro placer, a Los Shakers.    

2/9/10

Los Shakers - For You (1966)


Buenas tardes mis broders! Tanto tiempo que llegué a extrañar mi querido y primigénito blog. Porque yo sé que me fuí bastante para wordpress, pero bueno, está bien diversificar los espacio. Sino uno se vuelve monótono. Bien. Excusado, les presento: Los Shakers. Con su segundo disco: For You. Grande obra de transición. En la misma frecuencia que Revolver y el álbum blanco. A mí, uno de los que más de esta banda. Les confieso y, tal vez algún perpicaz lo notó; no soy gran seguidor de Los Shakers. Seguro que tienen un lugar más que merecido en la historia de la música uruguaya y argentina. Latinoamérica en general le reconoce gran mérito a Los Shakers. Y lo merecen. Realmente los reconozco. No obstante, no les había dedicado el tiempo que, por ahí, sí le doy a otras bandas. Esta falta de atención no era deliberada, no del todo deliberada. Porque yo me daba cuenta que Los Shakers estaban ahí, son ineludibles en toda antología del sesenta, pero como hay tanto para escuchar, no los oía. Yo creo que se debe a que siempre tengo afán de novedad, me descubro siempre buscando, muchas veces sin digerir la novedad anterior. Luego. Pregunta: ¿Por qué tanta ansiedad? ¿no es el objeto? ¿es el proceso el que lleva? ¿Eh? Me digo. Debería ser policía. Y así fue con Los Shakers. Porque ya estaban acá, en la nutrida discoteca de Wirtis, antes de conocer el beat sesentero, el garage y la sicodelia. Bastante lógico que no los escucharan. No eran novedosos.
Y así. Por la senda de la senda errónea fui. Pero un buen día, paseando el shopping de la mano de mi linda chica, me tope con este disco. A un excesivo módico precio. Por supuesto que lo compré. Por supuesto. Y llegué, lo mptrié y lo escuché. Lo conocí. Los conocí desde otro lugar. Porque ya estaba contextualizado en la música sesentera. Ya había descubierto. Luego, Los Shakers se me antojaron una banda excelsa. Perdonen el pedante adjetivo, pero: no se me ocurre otro que defina mejor mi sensación. Me parece este disco una muy buena pieza de museo, que resiste cualquier tipo de abordaje. Sí señor.
Bien, acá les vuelvo friends. Más garage, beat y sicodelia porque nunca se acaba. Ahora bien, aunque les decía que había estado lejos, en otros lares, sé que está todo bien. No se nota la ausencia. Porque ahí están los buenos blogs garageros que suplen y nutren cualquier oído ávido de R`n`R. Sí. Esos oídos que son como los wirteanos, siempre frenéticos, acelerados. Sapientes de que no hay tregua y el viaje termina pronto. Más de lo que creemos, dicen. Relax: is later than you thing. Así dice en el crucifijo a los pies de mi cama. Allá atrás. En el cuarto.
No es tal la ausencia. No, porque ahí están otros. De hecho descubrí un muy buen blog de fuzz y R`n`R como nos gusta: sugerencia de la casa.
Ok. Acá estamos. Ustedes y yo. Otra vez.
Entonces: Los Shakers!!