María Carolina Guallane, nacida Paula Cortassa Zapata, junto a su abuela. por Cristina Rosolio Pirovano. María Carolina Guallane es portadora de una historia que puede parecerse a la de los hijos de Ernestina Herrera, si es que las pruebas de ADN resultan ser lo que todos imaginamos, pero que se desarrolló exactamente al revés. María Carolina vive en Venado Tuerto, y fue la primera hija de desaparecidos que encontró a sus familiares de sangre por decisión propia, luego de haber pasado toda su vida en otro hogar. ¿Qué la diferencia de los adoptados por Herrera?, que sus padres adoptivos, al ignorar la procedencia de su hija, la acompañaron fielmente hasta que encontró su verdadera identidad. Su caso, investigado por la justicia de Santa Fe, se suma al de otros hijos de desaparecidos ya identificados, aunque el de Carolina es el más particular ...