Extraña el desierto 2008-2009. Le da melancolía recordar cuando bancaba en una discusión las candidaturas testimoniales. Está esperando como loco la cena navideña para ganar todas las discusiones con su cuñado gorila. Recuerda con amarga tirria las miradas de sus compañeros de laburo el lunes 29 de junio de 2009. Ahora los odia cuando los oye bancar el modelo, o decir, “y qué querés, vos viste lo que es la contra.” Siente “un poquitín de bronca” con los que quieren militar ahora. Camina por la calle con cara de “sigan chupando”. Si es mujer, está perdidamente enamorada del Chivo Rossi. En los últimos 15 días cambió 25 veces su foto en facebook. Nunca lloró tanto la muerte de alguien que no conocía personalmente. No se considera kirchnerista, sino más bien lupinero. Bancó el Indec desde el primer momento. Siempre los aborreció, pero ahora como nunca no puede ni ver a los “kirchneristas críticos”. Estaría dispuesto hasta a pagar una entrada por es...