(1912-1986) fue sin duda uno de los grandes estilistas del piano. Refinado pero robusto; sofisticado pero sin afectación. Desde niño recibió educación musical completa, estudiando además de piano, violín y teoría musical. A los 17 años se mudó de Alabama a Detroit para tocar en bandas locales. Dos años más tarde se estableció en Chicago para trabajar -entre otros- con Armstrong. Luego Nueva York para unirse a la banda de Benny Carter y después a Benny Goodman. Durante la edad dorada del swing estuvo entre los primeros músicos negros en recibir igual pago que los blancos en la Banda, aunque normalmente a signado a presentaciones de ensamble pequeño o pianista de intermedio y raras veces -si alguna-a la gran banda de Benny. Lo mismo que le pasaba al vibrafonista Lionel Hampton. Nada de bandas mixtas en ese tiempo, y el as del clarinete respetaba las reglas. De 1935 a 1942 grabó simultaneamente un puñado de álbumes en solitario para Columbia y creó su propia banda de estudio, invitando democráticamente a tocar a Goodman y otros músicos blancos de su gran banda.
Posteriormente la gran fama de Teddy quedó como acompañante de una cadena de vocalistas femeninas cuya carrera ayudaría a encumbrar a alturas divinas, entre ellas Mildred Bayley, Ella Fitzgerald, Sara Vaughan y Maxime Sullivan; estas dos últimas incluidas en la antologia de Naxos de su sexteto, que como dato curioso incluía en sendas melodías a los bajistas Billy Taylor Sr. y Billy Taylor Jr., homónimos del recien fallecido pianista del Jazz, Billy Taylor Dr.
Posteriormente la gran fama de Teddy quedó como acompañante de una cadena de vocalistas femeninas cuya carrera ayudaría a encumbrar a alturas divinas, entre ellas Mildred Bayley, Ella Fitzgerald, Sara Vaughan y Maxime Sullivan; estas dos últimas incluidas en la antologia de Naxos de su sexteto, que como dato curioso incluía en sendas melodías a los bajistas Billy Taylor Sr. y Billy Taylor Jr., homónimos del recien fallecido pianista del Jazz, Billy Taylor Dr.