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8 de abril de 2013

Primeras citas de migración, nuevas anotaciones para mi Big Year 2013

23/03/2013
Aprovechando un día de buen tiempo en este lluvioso comienzo de primavera, convencí a mi amiga Selene para salir dedicar una jornada al Atlas de Aves de la Provincia de Valencia y concretamente a registrar datos de la migración que ya está en marcha en nuestra zona.

Asumiendo el riesgo de encontrarnos todavía algunos invernantes que no hubiesen iniciado su marcha, y aunque soplaba algo de viento que a veces dificultaba la escucha, dedicamos la mañana a recorrer buena parte de la cuadrícula que tengo asignada en la comarca de la Hoya de Buñol.

Comenzamos recorriendo zomas de cultivo de secano (olivo y algarrobo) entre Macastre y Alborache no detectamos nada destacable aunque si una buena presencia de Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) que se fue repitiendo en los distintos puntos del recorrido a lo largo de la mañana lo que podría deberse a un paso fuerte de la especie es día, sin desdeñar que se tratase todavía de invernantes en la zona dada la gran variación de comportamientos migratorios de esta especie que presenta tanto poblaciones sedentarias como migradoras de corta distancia y migradoras transaharianas.

El Barranco del Conde, junto al Albergue de Turismo Rural ACTIO nos deparo la primera observación reseñable del día con el canto de un Picogordo (Coccotrasteus coccotrasteus) al que no logramos localizar entre la densa vegetación de ese punto. Unos días más tarde se encontró un ejemplar muerto en ese mismo lugar (ver foto)

También en las instalaciones del Albergue podemos concluir reproducción probable de Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) de la observación de una encendida defensa del territorio de un macho de la especie.
Nidificación segura parece que será la de las 2 parejas de Golondrina común (Hirundo rustica) que han ocupado sendos cuartos de baño en las aulas del centro.

Recorriendo las huertas próximas al río Buñol nuevas citas interesantes: primeros ejemplares de Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos) del año, confirmación de la presencia de Gorrión molinero (Passer montanus) en la zona y observación de un precioso macho de Roquero solitario (Monticola solitarius) en las ruinas de una papelera con su brillante plumaje azulado.

Más tarde, de nuevo en zonas de cultivos de secano alternadas con matorral, nuevas "primeras citas" del año:
- Alcaudón común (Lanius senator)
- Collaba rubia (Oenanthe hispanica)
- Águila culebrera (Circaetus gallicus)
-
Torcecuello (Jynx torquilla)


y todavía algún ejemplar de Bisbita pratense (Anthus pratensis), Petirrojo (Erithacus rubecula) y Mosquitero común (Phylloscopus collybita) invernante rezagados o en paso. También Colirrojo tizón (Phoenicurus ochuros) y Pinzón vulgar (Fringilia coelebs) cuyo estatus en la zona puede ser también residente y alguna Abubilla (Upupa epops) que lo es desde hace años.

Y envolviéndolo todo ... la primavera a tope con el resto de machos de páridos, fringílidos y otros residentes (mirlos, tórtolas turcas, buitrón, ...) marcando territorios o persiguiendo bien rivales, bien posibles compañeras.

Por la tarde recorrí algunos de los retazos del bosque de ribera que se extiende por las orillas del río Buñol donde pudé oir también, por destacar algunos: Chochín (Troglodytes troglodytes), Agateador común (Certthia brachydactyla), Pico picapinos (Dendrocopus major), Pito real (Picus viridis), Totovía (Lulula arborea) y Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).

A última hora un vistazo a los a zona incendiada este verano donde contrastaban los frutales en flor con la calcinada Sierra del Ave de fondo. Algunos mirlos, currucas y fringílidos volaban y cantaban al atardecer mientras mientras volvía a oírse algún torcecuello!
Pobre consuelo para todo lo que se ha perdido pero acabo el día con la  satisfacción de haber completado una nueva jornada de dedicación al conocimiento de las aves de esta zona y, de haber añadido algunas especies más a mi lista particular de TBYS 2013. que, modestamente, supera las 110 especies.

22 de abril de 2011

Tras la tormenta, siempre regresa la calma

Después de la impresionante tormenta de la noche pasada, esta mañana ha amanecido un día luminoso y radiente. La media luna, que anoche no pudo lucir , se mantiene, orgullosa, desafiando a un sol que, hoy sí, parece querer devolver al paisaje los colores de la estación en que nos encontramos. El verde "primavera" domina bajo estos primeros rayos de la mañana.

Sobre este escenario los mismos "actores" que ayer -carboneros, gorriones, mirlos, currucas, estorninos,  ...- se afanan en proclamar su presencia entre los árboles que, aún a esta hora, destilan los restos de  la tormenta. 
Pero esta mañana algunos nuevos solistas se han unido al coro.

Una abubilla (Upupa epopos), desde uno de los viejos algarrobos de la zona infantil,  marca el compás con su "pu-pu-pu" mientras un verdecillo (Serinus serinus) hace un "sólo" desde la rama más alta de uno de los chopos que rodean el riachuelo. Allá lejos, en el barranco, un torcecuello (Jynx torquilla) parece "reírse" de ellos.

Mientras, más cerca, un pequeño mosquitero revolotea buscan su desayuno entre los brotes, ya floridos, de los fresnos y las hojas de los álamos. No he podido identificar la especie.

11 de abril de 2011

Fin de semana en Alborache

Este sábado tuve la oportunidad de hacer un pequeño recorrido por el entorno del Albergue ACTIO  observando aves. No madrugué mucho, debo confesarlo, pero aún así la jornada comenzaba bien pues en el camino de ida ya pude observar un Ratonero común (Buteo buteo) junto a la carretera a la altura de Godelleta.
El recorrido partía del albergue y en sus alrededores ya se advertía que la primavera estaba en todo su apogeo por el contínuo ir y venir de los gorriones comúnes (Passer domesticus) entre los huecos de edificio, y los incesantes cantos de verdecillos (Serinus serinus), jilgueros (Carduelis carduelis) y verderones (Carduelis chloris) entre los árboles.
Los carboneros comunes (Parus major) , las currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala) y una lejana Cogujada montesina (Galerida theklae) se unieron a la algarabía de sonidos que llenaban la mañana.
Ya camino del Charco Azul, el pequeño Buitrón (Cisticola juncidis)  hizo oir su monótono canto en vuelo mientras una pareja de tarabillas comunes (Saxicola torquata) me observaba desde las ramas secas de un matorral afectado por el incendio de hace 3 veranos junto al Barranco del Conde.
Pero en este punto, antes de iniciar el descenso pude observar ... ¡el primer Alcaudón común (Lanius senator) del año! Justo en los mismos posaderos donde suelen observarse cada verano.


 (Foto: Virgilio Beltrán)

Ya en el Charco Azul el espectáculo lo dieron una pareja de chochines (Troglodytes  troglodytes) con su demostración de celo primaveral. El macho proclamaba su territorio desde una rama con su vigoroso y característico canto y posteriormente realizando persecuciones de la hembra entre las ramas de la vegetación de los alrededores del manantial.
Ya metido en el curso del río Buñol, el Ruiseñor bastardo (Cethia cethia) y los mirlos comunes (Turdus merula) se unieron a los fringílidos y a los carboneros comunes que también se oían aquí, para aumentar la lista de especies observadas. Pero mi sorpresa fue escuchar entre los cañaverales que rodean las ruinas del Molino Guarro  el inconfundible canto del Carrizero tordal (Acrocephalus arundinaceus) que llegó a hacerme dudar puesto que jamás lo había escuchado en la zona.
Siguiendo el curso del río, en su zona más escarpada con taludes perpendiculares de más de 10 m. pude observar un macho de Roquero solitario (Monticola solitarius) con su impresionante plumaje nupcial azulado. Más adelante pude ver una pareja de la misma especie y apreciar la enorme diferencia de coloración entre macho y hembra.
Abandonado el lecho del río continué camino por huertos y campos cultivados de los alrededores del pueblo donde la lista de especies se fue ampliando con golondrinas (Hirundo rsutica) y aviones comunes (Delichon urbica),  un Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y, por fin, ... los primeros abejarucos (Merops apiaster) de la temporada volando muy alto y emitiendo sus inconfundibles llamadas.
La hora de comer llegó cuando me encontraba en un bosquecillo de pinos junto a la Fuente del Rincón, pero la banda sonora de cantos de fringílidos y páridos no se detenía a pesar del calor.
Pude escuchar un Agateador común (Certhia brachydactyla) y ver una pareja de inquietos mitos (Aegithalus caudatus)  mientras comía y un poco más tarde también el canto de una perdiz común (Alectoris rufa). 
Pero lo que me resultó más curioso fue escuchar varias veces la característica "voz" de una gallineta (Gallinula chloropus) que seguramente aprovechaba la balsa de riego junto a la fuente y las acequias que de ella partían para establecer sus dominios a pesar del escaso volumen de agua.
Ya de regreso la lista se amplio con otras cuatro "primeras observaciones" para este año:
- el Torcecuello (Jynx torquilla) del cual escuche al menos 2 ejemplares  
- la Golondrina daurica (Hirundo daurica) con 3 ejemplares 
- un Ruiseñor común (Luscinia megarynchos) 
- una Abubilla (Upupa epopos)
Los "humanizados" estorninos negros (Sturnus unicolor) y alguna Tórtola turca (Streptopelia decaocto) se añadierona a la lista cuando, ya de vuelta, atravesé el pueblo.
La última sorpresa la deparó un precioso Pito real (Picus viridis) que se levantó del suelo apenas a 20 m. delante de mi iniciando una rapidísima huida hacia los sotos del río cuando ya me encontraba próximo al albergue.
Un total de 30 especies diferentes a pesar de no haber madrugado y de haber tenido una jornada muy calurosa!!