Lo del viernes pasado en el Teatro Victoria de Hellín, a 58 km de la capital, fue de órdago. Se celebraba la reapertura del teatro -noticia siempre bienvenida que se vuelvan a abrir las puertas de un recinto a la cultura-. Y para allá que nos encaminamos a ver lo que nos ofrecía Bantastic Fand, de los que un servidor albergaba grandes esperanzas sobre su puesta en escena en directo. Me daba la impresión de que no me iban a defraudar.
A riesgo de ser pesado -lo he comentado ya muchas veces por aquí-, el tamiz por el que paso a los grupos que me gustan es el momento de defender sus temas en vivo. Y vaya que si pasaron por el cedazo. Nada más sonar los acordes iniciales de su primer tema, 'Calling', se despejaron todas mis dudas. La banda pone en liza siete músicos, una línea de formación sólida, compacta, contundente, que produce una calidad sonora fuera de toda duda, cuando menos a la altura de muchos grupos nacionales e internacionales ya consagrados, -si no, más-, sin adornos ni artificios encima de las tablas. Música pura y dura. Grandes instrumentistas, armonías vocales perfectas... todos los ingredientes para un estilo de música a la medida de mi gusto musical.
Tuve la ocasión de charlar antes y después del concierto con el bueno de Nacho Para Cervantes, líder de la banda, y me contó cosas muy interesantes. En la actualidad están en pleno proceso de grabación y producción de su nuevo disco. En palabras del propio Nacho: "Va a ser mejor que el primero (aviso para navegantes). El anterior lo grabamos entre sólo dos personas, tocando todos los instrumentos, y en éste toca la banda al completo, grabando las bases de las pistas todos a la vez, para darle un rollo más orgánico".
El setlist del concierto estuvo formado por los temas del primer disco, del que cayeron prácticamente todos, menos 'Two weeks', a los que añadieron, para muestra sorpresa, muchos de los temas que ya han grabado para el segundo, los cuales están probando "a ver cómo suenan en vivo y cómo los acoge el público". Y además, nos regalaron un par de versiones -Nacho confesó que no eran muy dados a ello-. Una de ellas, 'Lovesick', de Bob Dylan; y la otra, una exquisita versión del clásico 'Cocaine Blues'.
Americana sound con tintes de
Dylan,
Tom Petty,
Neil Young... En definitiva, un lujo de banda.
Más o menos así sonó el tema que abría el concierto:
En la dedicatoria que me escribió Nacho en el disco se puede leer:
"... con gente así es más fácil seguir adelante", a lo que yo añado:
"Con bandas así es más fácil amar la música".