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domingo, 9 de enero de 2022

Gaviotas de enero

Seguimos en la época álgida del año para sondear la costa en busca de gaviotas. En Gozón tenemos dos de los principales enclaves de Asturias para registrar las especies más interesantes, la playa de Bañugues y la ensenada de Llodero, donde pude hacer una prospección este fin de semana gracias a las mareas bajas de la mañana.

Una de las especies que siempre da gusto encontrar es la gaviota cáspica Larus cachinnans, que inverna en número desconocido aunque seguramente escaso en nuestro litoral, los ejemplares además deben tener mucha movilidad. Localicé un ave de segundo invierno, ya en su tercer año calendario, en la playa de Bañugues, es una edad poco habitual.



También piezas codiciadas en esta época son las llamadas "gaviotas blancas" del lejano norte, para las que este invierno no esta siendo demasiado prolífico. Un ejemplar de gaviota polar o groenlandesa Larus glaucoides reposaba en la ensenada de Llodero, en marea baja, creo que un segundo invierno, diferente del que se observó aquí el mes pasado.


Una peculiaridad de este invierno es que se están detectando varias gaviotas tridáctilas en distintos puntos de la costa, algo bastante inusual ya que esta especie sólo se acerca al litoral con fuertes temporales. Por el momento todas son de primer invierno, es posible que les esté afectando alguna enfermedad. Observé un ejemplar en Bañugues el día 08/01.



Sigue la invernada de gaviotas canas en el entorno de la playa de Bañugues, que se alimentan preferentemente en los prados entre los bandos de otras especies más frecuentes.



Casi todas las aves que se encuentran son de primer invierno, pero como ya he comentado en otras entradas a veces aparecen de otras edades, en este caso es una bonita adulta la que pude observar en Bañugues también el 08/01.


Este repaso no quedaría completo sin las dos especies más "habituales" (dejando aparte las numerosas gaviotas sombría y patiamarilla por supuesto). En primer lugar, el gavión, siempre llamativo por su gran talla, del que habitualmente encontramos varios ejemplares en la ensenada de Llodero. En Bañugues pude registrar dos, un tercer y un primer invierno.



Y en segundo lugar, la gaviota argéntea, especie de la que los ejemplares más fáciles de datar son los adultos. El color de su manto es mucho más pálido que el de las locales patiamarillas, tal como se aprecia en este adulto que localicé en Llodero el manto tendría un tono muy similar al de las gaviotas reidoras.



lunes, 4 de enero de 2021

Gavioteando (2)

La segunda parte de la entrada sobre los registros de gaviotas en esta primera parte de la temporada invernal va acerca de las especies "grandes". En esta época de inicios del invierno las gaviotas que todos los aficionados esperamos con más ganas son las llamadas "blancas", las que vienen de latitudes árticas. En este sentido parece que está siendo un buen invierno para la gaviota polar o groenlandesa, de las que están apareciendo varios ejemplares arrastrados por los constantes vientos del norte que estamos teniendo. Tuve la suerte de localizar un ave de primer invierno que se detuvo unos minutos en la playa de la Ribera en Luanco a alimentarse, el día 31/12.



Con posterioridad el día 03/01 pude observar otros dos ejemplares de primer invierno juntos en la ensenada de Llodero, que ya llevaban por lo visto algunos días. Son diferentes del ejemplar de Luanco, uno de ellos de tamaño muy pequeño.


La otra gaviota blanca que podemos observar aquí con cierta regularidad es la gaviota hiperbórea, o gavión hiperbóreo, de la que están llegando también varias aves. Tuve la ocasión de registrar un primer invierno a mediados de diciembre en la ensenada de Llodero, que esta temporada parece ser el epicentro para estas especies. Este ejemplar lleva un buen periodo asentado en la zona.


Otra especie escasa que aparece en esta época no viene del norte, sino más bien del este. Se trata de la gaviota cáspica. Tras pasar el mes de diciembre sin registrarla, ya a final del año en 31/12 en la playa de la Ribera pude observar un ejemplar con todo el aspecto de una gaviota cáspica adulta. Bastante barrigona, con las patas largas y de un tono rosa sucio, la cabeza redonda y muy blanca, un ojo pequeño y oscuro y el pico largo con poco gonys y una marca oscura.


Para las dos especies más o menos regulares en esta época que nos visitan en esta época, el gavión y la gaviota argéntea, esta siendo un invierno muy escaso, al menos por lo que a mí respecta, y estoy registrando muy pocos ejemplares. Destacar esta bonita gaviota argéntea de primer invierno que estuvo unos días por el parque Ferrera de Avilés, de tipología muy clara.

Aunque la especie más frecuente que inverna en Asturias es por supuesto la gaviota sombría, de la que siempre escrutamos los bandos en busca de ejemplares anillados que nos cuenten su historia. Hay unos pocos que se muestran fieles y aparecen todas las temporadas, como por ejemplo este ejemplar de origen gales que lleva viniendo a Bañugues desde su primer invierno de vida, y con éste ya van 4.





miércoles, 4 de diciembre de 2019

Gaviotas, ese sabor invernal

Los meses de diciembre y enero son los meses de invierno por excelencia en la costa asturiana. Buena parte de este sabor invernal nos lo proporciona la presencia de varios tipos de gaviotas que llegan del norte y podemos encontrar en esta época, mezcladas en los bandos que frecuentan las playas y ensenadas. El premio gordo lo constituyen por supuesto las especies más raras e infrecuentes, pero mientras estas no llegan nos podemos entretener buscando otras que, aunque escasas, son de presencia más regular.

Por ejemplo, las gaviotas canas Larus canus, cuya presencia es habitual todos los inviernos en la zona de Cabo Peñas. La playa de Bañugues es un buen lugar para verlas, dado que se alimentan en los prados del entorno y acuden a la playa a descansar y refrescarse.


Esta temporada ya han hecho acto de presencia, y el domingo día 01/12 pude contabilizar hasta cuatro ejemplares, todos ellos de primer invierno.


Otra especie que confiere a los grupos de gaviotas un indudable toque a invierno es la gaviota argéntea Larus argentatus, igualmente de presencia regular. Se hace muy entretenido buscar a las pocas aves adultas que llegan a nuestra costa en invierno, reconocibles por su dorso gris pálido y las patas de un rosa vivo. El citado domingo 01/12 pude registrar dos en la misma playa de Bañugues.



Y entre las especies más abundantes, el aroma invernal nos lo dan esos ejemplares que, por medio de las anillas que portan, nos demuestran su fidelidad a nuestro litoral como su área de invernada favorita, el lugar al que vuelven año tras año para superar la estación fría.

Por ejemplo, el día 02/12 logré registrar, en la ensenada de Llodero, una gaviota reidora con anilla T8XC (anilla que pude distinguir tras un largo rato de aproximación).


Se trata de un ejemplar anillado al oeste de Polonia, que ha llegado aquí tras un largo viaje de algo más de 2.000 km a través de las costas del oeste de Europa. Ya pude registrarla la temporada pasada, el 11/01 de este mismo año, y como se ve ha cambiado muy poco.




lunes, 7 de enero de 2019

Unas cuantas argénteas

En esta época invernal se pueden localizar unas pocas gaviotas argénteas Larus argentatus entre los grupos de gaviotas presentes en el litoral en torno al Cabo Peñas. Los adultos se pueden reconocer por su dorso gris pálido y las patas de tonos rosados, como se comprueba en este ejemplar observado en la playa de Bañugues.



Estos ejemplares son pocos y es probable que cada temporada se trate de los mismos, por ejemplo este ave anillada 7CJ5 anillada en la isla de Guernsey y que lleva desde 2011 acudiendo a la zona para pasar el invierno.



La razón de que sean tan pocas es que la gaviota argéntea es básicamente sedentaria o migrante de muy corta distancia, siendo la costa cantábrica el límite sur de su distribución invernal.


También se pueden observar varios ejemplares de primer invierno, como éste localizado hoy también en Bañugues.


Frente a las patiamarillas locales, las argénteas juveniles se caracterizan por sus tonos más claros, como se puede ver en esta comparativa de otro juvenil localizado en el Cabo Peñas. El pico puede ser bastante bicolor.



martes, 9 de octubre de 2018

Llegan las argénteas adultas

El mes de octubre marca el inicio de los buenos tiempos para los locos de las gaviotas, ya que empiezan a llegar en buen número las especies menos habituales desde el norte y el este de Europa. Un buen ejemplo de esto es el de las gaviotas argénteas adultas, que comienzan a verse ahora (los jóvenes e inmaduros llegan antes). Las distinguiremos por su manto de color gris más pálido y sus patas rosadas, que parecen ser más finas que las de las patiamarillas. En este pequeño grupo que fotografié en la playa de Bañugues el pasado día 7 de octubre es la última. Mi compañera Maite había detectado hasta tres el día enterior pero yo sólo pude observar este ejemplar.


La playa de Bañugues es un buen lugar para la observación de estas argénteas adultas. Hay que tener en cuenta que su invernada es muy escasa, las argénteas son sedentarias y son sólo unos pocos ejemplares (quizá unos cientos, no más), los que se desplazan desde sus áreas de cría hasta el norte ibérico. Seguramente se trata cada año de los mismos individuos, que adquieren desde sus primeros años de vida el hábito de desplazarse y son fieles todas las temporadas a sus cuarteles de invierno.





miércoles, 8 de agosto de 2018

La migración se pone interesante

A partir de finales de julio, pero especialmente desde la primera semana de agosto, la migración postnupcial coge carrerilla y empiezan a aparecer especies bastante interesantes. Es un buen momento para salir al campo y obtener buenos datos. Así, esta mañana una aguja colinegra Limosa limosa se alimentaba en la ensenada de Llodero; es ésta una especie bastante temprana que migra sobre todo por humedales anteriores.



Otro limícola bastante temprano en esta época, y que migra igualmente por humedales interiores, es el andarríos grande Tringa ochropus. Es una especie muy esquiva, una de las más huidizas que conozco, por eso el pasado día 03 de junio sólo pude obtener una foto fugaz del grupo de 6 aves que emprendió el vuelo al detectarme en el pantano de La Granda.


Otra foto fugaz pude sacarle a otra de las especies escasas e interesantes que he registrado estos días, un juvenil de tarro blanco Tadorna tadorna que llegó volando desde la mar y se posó a una gran distancia de donde yo estaba, en la ensenada de Llodero.


En agosto se pueden observar ejemplares adultos de aves limícolas que van de migración hacia el sur, lo hacen antes que los juveniles, que dominarán en septiembre. Así, un correlimos gordo prospectaba hoy la orilla de la ensenada de Llodero, junto al grupo de gaviotas.


Y hablando de gaviotas, es otro de los grupos que este mes de agosto comienza ya a registrar datos de cierto interés. Como por ejemplo esta gaviota argéntea de primer invierno que detecté hoy en la ensenada de Llodero, algo tempranera, y de la cual se observa perfectamente el contraste de plumajes con la gaviota sombría que está junto a ella...


o este ejemplar de gaviota sombría también de hoy de la ensenada de Llodero. Lo que tiene de interesante es que tiene la estructura típica de la subs. intermedius, propia de la Península Escandinava, con lo que probablemente haya recorrido ya cerca de 2.000 km en su primera migración. Ojalá tenga una larga vida y recorra muchos miles más.


viernes, 6 de enero de 2017

Gavioteando (2) Argénteas

En mis inspecciones gavioteras de finales de 2016 y comienzos de este 2017 por la playa de Bañugues una de las circunstancias que más me llamaron la atención fue el notable número de gaviotas argénteas Larus argentatus. De hecho pude superar mi máximo para esta especie, con un total de 11 aves juntas en la playa, un número excelente. La mayoría de los ejemplares presentes fueron adultos, con sus preciosas patas de un tona rosa claro y el dorso gris pálido.


En esta fotografía de abajo se la puede comparar con las otras dos especies habituales en Bañugues, las gaviotas sombría y patiamarilla. A diferencia de esta última, con la que más se puede confundir, la gaviota argéntea aún tiene la cabeza un poco rayada, las patiamarillas cantábricas por lo general presentan la cabeza de un blanco inmaculado.


En los grupos de gaviotas el dorso claro de la gaviota argéntea nos sirve para distinguirla aunque no le podamos ver las patas.


Un pequeño número de los ejemplares que localicé eran de otras edades, con lo que se puede comprobar bien la evolución en el plumaje y las características morfológicas de estas gaviotas. Así, alguna que otra se podía ver en su primer invierno, reconocible por sus coberteras bastante blancas y las escapulares nuevas con un tono pálido.


Las gaviotas de 2º invierno ya presentan bastantes plumas de tono gris en el dorso, además de otros rasgos, como el ojo claro con la pupila oscura.



En su tercer invierno ya buena parte del dorso es gris, con el pico ya en tonos más claros.


En esta edad, a un estado de muda más avanzado, ya los tonos de gris son mayoritarios, habiendo mudado también buena parte de las plumas coberteras. El pico ya es de tonos claros con la punta oscura.


Ya a partir de su 4º invierno muchas adquieren el plumaje de adultas que vimos al principio. Para un pequeño resumen de las edades he elaborado este cuadro donde se puede comprobar su evolución.