Mostrando entradas con la etiqueta escribano soteño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribano soteño. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de diciembre de 2017

Escribanos soteños invernantes

El escribano soteño Emberiza cirlus es un pájaro al que le tengo especial afecto, sobre todo porque es uno de los que primero cautivó mi atención cuando me iniciaba en esta afición de la ornitología. En Gozón siempre ha sido muy escaso como nidificante, al menos que yo recuerde, y apenas crían un puñado de parejas repartido por el concejo. En estas fechas puede llegar algún grupo para pasar el invierno, como uno de 5 aves que localicé esta semana en el entorno de la playa de Bañugues.



El escribano soteño se reproduce en Asturias de forma irregular, ocupando áreas de campiña con abundancia de setos y preferiblemente zonas de cultivo. Prefiere las zonas bajas, por debajo de los 200 m de altitud, aunque en ocasiones puede subir de dicha cota, en especial en la mitad occidental. El Atlas de Aves Nidificantes de la COA calcula en total, a grosso modo, entre 4.000 y 6.500 parejas de la especie.


Se trata de un ave casi en exclusiva europea, con un área de distribución que gira en torno a la cuenca mediterránea, y una pequeña extensión en el norte de África. Las poblaciones más al norte son migradoras, pero en invierno se trasladan a zonas ya ocupadas por la especie, tal como ocurre con estos escribanos que en invierno se localizan en Gozón. En la Península Ibérica es más frecuente en la mitad norte.




El escribano soteño se alimenta básicamente de semillas, en especial de gramíneas, que obtiene prospectando exhaustivamente el suelo, rebuscando entre la vegetación herbácea. Sin duda ninguna es uno de nuestros pájaros más bonitos.





domingo, 12 de mayo de 2013

Escribano soteño

El escribano soteño Emberiza cirlus nunca fue una especie abundante en el concejo de Gozón, por eso me alegro un montón cada vez que localizo una nueva pareja de este paseriforme, como la que he visto hoy en la zona de Zeluán. El macho es inconfundible en plumaje nupcial, por el llamativo babero y antifaz negros que lo distinguen de la única especie con la que se puede confundir, el escribano cerillo.



La hembra es más discreta y difícil de distinguir del otro escribano, aunque las marcas faciales también están algo más marcadas.


En Gozón quedan un puñado de parejas dispersas a lo largo del municipio. El escribano soteño es un ave fundamentalmente de la Europa mediterránea, que se expande por otras zonas como el norte de África, por el sur, y el norte de Francia y el sur de las islas británicas, por el norte. Es una especie fundamentalmente sedentaria, que en invierno se agrupa en bandos y realiza movimientos dispersivos por la campiña.


En los últimos años parece haberse recuperado la especie, ya que en los censos SACRE ha aumentado un 12% en el conjunto del territorio, un 25% en el norte. Esta pareja la localicé en un sitio que no me esperaba, una zona de relleno junto al pueblo de la antigua marisma, a ver si empieza también a aumentar, es uno de los símbolos de la campiña atlántica.


Y junto a él, un pajarín que ya va ocupando poco a poco toda la superficie del concejo de Gozón, un macho de curruca cabecinegra.



miércoles, 20 de junio de 2012

Dos pajarinos preciosos y escasos

En la campiña de Gozón hay algunas especies de paseriformes que se han ido haciendo muy escasas durante los últimos años. Puede que nunca hayan sido especialmente abundantes, pero su declive se ha acentuado de forma notable y ya es realmente difícil encontrarlos en nuestros campos. Es una pena, porque son especies emblemáticas e indicativas de ecosistemas bien conservados. Hoy quiero comentar algunas cosas de dos de estos pajarillos.

El primero, el escribano soteño Emberiza cirlus, es un ave con un marcado carácter mediterráneo, que penetra ligeramente hacia lo atlántico, por ejemplo en Inglaterra sólo hay unos cientos de parejas en algún condado del sur. En Asturias no sube por encima de los 500 m de altitud. Es uno de los escribanos más pequeños (15-16 cm.) pero también de los más bonitos, aunque su canto no va muy allá. Cría una camada al año, entre mayo y julio. En Gozón hay un puñado de parejas, no me atrevería a decir que muchas más de cinco o diez, quizá la mayor densidad cerca de La Granda, como esta hembra que fotografié hace unos días.


La segunda especie es uno de los emblemas de nuestra campiña, el alcaudón dorsirrojo Lanius collurio. Guarda varias diferencias con el escribano soteño, por ejemplo no es sedentario sino estival, y además es siempre la última especie en hacer acto de presencia, en la primera quincena de mayo; y además es más eurosiberiano que mediterráneo. Pero también guarda similitudes, como el dimorfismo sexual, la hembra es muy discreta mientras que el macho es un pajarín precioso, sin duda ninguna una de nuestras aves más hermosas.


Cabecita azulada, pecho rosado, dorso marrón, antifaz negro, el macho de alcaudón dorsirrojo es toda una combinación de colores. Una de las facetas más llamativas de los alcaudones es su alimentación, la mayor parte se basa en insectos terrestres (escarabajos, saltamontes, hormigas...) que muchas veces deja clavados en alambradas o árboles, esto también sirve para delimitar su territorio.

El tema del alcaudón dorsirrojo parece ser alarmante. Hace algunos años estaba muy extendido por el concejo, con varias parejas. El año pasado, a pesar de que recorrí una buena extensión en su busca, tan sólo localicé un macho en la zona de Perdones, cerca de La Granda, que he vuelto a ver esta temporada. Volveré a prospectar el concejo a ver si tengo más suerte y me sale alguna pareja más.