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domingo, 21 de febrero de 2021

Limícolas invernantes en Llodero

 En Asturias los dos enclaves principales para la invernada de aves limícolas son las rías del Eo y de Villaviciosa, que concentran la mayor parte de sus efectivos. Pero repartidos a lo largo de nuestra costa hay otros lugares que reúnen un reducido número de ejemplares pero no por ello dejan de tener importancia para este grupo singular de aves acuáticas. Uno de ellos es la ensenada de Llodero, en la ría de Avilés, donde este invierno se puede observar un variado conjunto de limícolas que llevan por la zona desde el mes de noviembre. Las fotos de la entrada son de este mes de febrero.

Destaca un pequeño grupo de correlimos comunes y chorlitejos grandes que por lo general forman un bando mixto, se asocian continuamente para alimentarse y echar a volar a la menor señal de alarma.



Entre los chorlitejos grandes es destacable la presencia de algún ejemplar más pequeño y oscuro, que es probable que pertenezca a la subs. tundrae, que es la que cría desde el Ártico europeo (N. de Escandinavia) hacia el E, a través de Siberia.


El ejemplar de arriba podría ser un juvenil, pero el siguiente es claramente un adulto, con el collar completo, y la base del pico naranja, aunque en una zona muy pequeña.


Se aprecia bien la diferencia con otros ejemplares en plumaje de adulto, que pertenecen a la subs. psammodromus, de Islandia, Groenlandia y NE de Canadá, la más frecuente aquí.


Otro limícola invernante en Llodero es el chorlito gris, con un pequeño grupo de 6 individuos


el archibebe claro, en este caso un ejemplar solitario


o unos pocos andarríos chicos, que son capaces de alimentarse tanto entre las rocas como en los prados, en este último caso sobre todo en días de lluvia.





lunes, 14 de septiembre de 2020

Migración de limícolas

Septiembre es un mes clave en la migración de aves limícolas. Por todos los estuarios asturianos se registran grupos de estas aves, que se detienen en busca de alimentación y descanso. Buena parte de las aves que se observan son juveniles, que carecen de rasgos distintivos en el plumaje, dificultando con ello su identificación a no ser que se tenga cierta experiencia. En Gozón contamos con dos enclaves favorables para seguir esta migración, la playa de Bañugues y la ensenada de Llodero.

Las especies mayoritarias son el chorlitejo grande y el correlimos común. Pero junto a ellas se pueden observar otras menos comunes, sobre todo del grupo de los correlimos, como por ejemplo el correlimos menudo, muy escaso pero que suele aparecer en la playa de Bañugues. Hoy había 2 aves.


El correlimos menudo se diferencia por su pequeño tamaño, pero también por presentar en el dorso una especie de V blanca en plumaje juvenil.



Otra especie escasa pero que suele aparecer en pequeños grupos es el correlimos zarapitín. Un grupo de unas 7 aves lleva unos días en la ensenada de Llodero. Es típico que en otoño las aves permanezcan sedimentadas en el mismo lugar durante varias jornadas.


Es más esbelto y patilargo que el común, y tiene el pico más largo. En la siguiente foto es el de la izquierda.


También se observan jóvenes de correlimos tridáctilo, rechonchos y con plumaje blanquinegro. Curiosamente en esta época no son muy abundantes.


Y otro correlimos que se puede observar en esta época es el correlimos gordo. 2 aves llevan varios días en Llodero, aunque curiosamente son adultas, ya en plumaje invernal.


Acompañando a los bandos de correlimos y chorlitejos se registran otras especies, como el vuelvepiedras..


o el tremendamente ruidoso y esquivo andarríos chico, muy activo volando de un lado para otro y que permite poca distancia de acercamiento.


Como se aprecia en varias de estas fotografías, los arribazones de algas en las playas cumplen un papel muy importante para las aves limícolas, especialmente en lugares pequeños y muy frecuentados como la playa de Bañugues. Les ofrecen refugio y la oportunidad de pasar desapercibidos, además de una buena fuente de alimentación en la gran cantidad de invertebrados que allí encuentran. Las algas en la playa nunca son basura, sino que intervienen de forma muy importante en la dinámica litoral. Así nos lo demuestra este joven de chorlitejo grande.


jueves, 7 de febrero de 2019

Limícolas de invernada

Una temporada más, un puñado de limícolas han elegido el concejo de Gozón para pasar el invierno. Nuestro litoral ofrece a estas aves tan especializadas diferentes hábitats y recursos para sobrevivir a la estación fría. Aunque es cierto que no faltan a la cita, también lo es que estos últimos años su número ha ido en claro descenso.

Por ejemplo, unos pocos archibebes claros Tringa nebularia permanecen varios meses asentados en la ensenada de Llodero. Se suelen alimentar vadeando las aguas superficiales de la orilla hasta unos pocos cm.



Hace unas temporadas su número sobrepasaba la decena, pero esta temporada sólo se han quedado dos.


Un pequeño puñado de andarríos chicos Actitis hypoleucos también invernan repartidos por el concejo, eligiendo para alimentarse las corrientes más superficiales, siempre cerca de las aguas dulces. Su número probablemente oscila entre 10 y 20, siendo el enclave más concurrido la misma ensenada de Llodero.



Por su parte, un pequeño grupo de correlimos oscuros Calidris maritima se puede localizar año tras año en los bloques del puerto de Luanco, alimentándose al alcance de las olas. Esta temporada su número oscila entre tres y cinco aves.



Del mismo modo, en la playa de Bañugues unos pocos chorlitejos grandes Charadrius hiaticula se asientan en la playa de Bañugues todos los inviernos. Hace pocos años su número estuvo cerca de las 20 aves, pero esta temporada sólo se han quedado dos.


Una especie que se asienta de forma intermitente es el zarapito trinador Numenius phaeopus, ya que sus zonas de invernada están más al sur. Esta temporada un par de ejemplares permanecen en la ensenada de Bañugues junto a un pequeño grupo de zarapitos reales.




lunes, 28 de noviembre de 2016

De invernada

A pesar de las agobiantes dificultades que se van encontrando, bajo la forma de una creciente presión humana, parece ser que un grupito de aves limícolas se han decidido una temporada más a superar la época invernal en la playa de Bañugues. Muchos llevan aquí desde el mes de octubre y se quedarán si todo va bien hasta febrero o marzo. Como siempre, los protagonistas principales son los chorlitejos grandes Charadrius hiaticula, un grupito de 6 ejemplares con varios adultos. No tengo ninguna duda que con menos estrés habría más aves.


También parece haberse quedado un pequeño bando de vuelvepiedras Arenaria interpres, unas 8 aves, aunque la invernada de esta especie es más general en el litoral asturiano que en el caso del chorlitejo.



De momento hay unos poquitos correlimos comunes Calidris alpina, aunque esta especie suele desaparecer al llegar diciembre, a ver qué ocurre.


Del grupo de chorlito gris que arribó en octubre quedan dos jóvenes, al menos de momento.


El día que los fotografié, el pasado sábado, coincidieron con un juvenil de chorlito dorado que muy probablemente se encontraba en migración. Pude hacerles varias instantáneas a ambas especies juntas donde se observa bien el contraste.



Y por fin, dispersos por la playa, como cada año, se pueden contemplar unos pocos andarríos chicos, no más de 3 o 4.


sábado, 19 de noviembre de 2016

El declive del generalista

El andarríos chico Actitis hypoleucos es el menos selectivo y más generalista de todos los limícolas que invernan en Asturias, y por ello es el que aparece más extendido a lo largo de todo el litoral. Suele preferir, eso sí, zonas en las que haya presencia de agua dulce, como canales, arroyos, charcas, etc. Pero es capaz de alimentarse en una gran variedad de hábitats, desde prados..


a zonas de fango, como pude comprobar hoy en la ría de Avilés, donde tomé las fotos de este post.


Otra característica de la invernada del andarríos chico es que los ejemplares suelen invernar de manera aislada, siempre solitarios y dispersos entre sí. Es frecuente que aún en esta época se comporten de forma territorial y peleen entre ellos cuando se encuentran, cosa curiosa en un grupo de aves, las limícolas, que es frecuente que invernen en bandos.


En los últimos años la invernada del andarríos chico, al menos donde yo lo tengo controlado, ha descendido de manera espectacular. La fachada este de Cabo Peñas acogía un buen número de ejemplares, quizá entre 30 y 40, dispersos por playas y ensenadas. Ahora ha desaparecido de un buen número de ellas y su número se ha reducido prácticamente a la tercera parte. Por ejemplo en la bahía de Luanco, donde podía haber entre 7 y 10 aves, ahora es casi ocasional.


Es difícil saber porqué ha sucedido esto. Los datos nos dicen que en Europa ha sufrido un acusado declive. En los países Bálticos, Suecia y Finlandia, la especie ha descendido entre un 30% y un 40%,. Lo mismo ha ocurrido en Noruega y en Reino Unido, que son los otros dos países que acogen la mayor parte de las poblaciones europeas. Por eso la especie ha sido incluida en la Lista Roja Europea bajo la categoría de Casi Amenazado; los datos de anillamiento nos indican que la mayor parte de los invernantes ibéricos provienen de los países antes citados.

viernes, 14 de octubre de 2016

Chorlitos grises y compañía

Dentro de la migración postnupcial de aves limícolas, los chorlitos grises Pluvialis squatarola son aves algo tardías, ya que no aparecen normalmente hasta bien avanzado septiembre o comenzado el mes de octubre. Además, no son especialmente frecuentes, y se observan en números más bien reducidos. Sin embargo hace un par de días un  pequeño grupo de 6 juveniles había hecho una parada en la playa de Bañugues.



Junto a ellos permanecían en la playa otras especies, estas ya correspondientes a alguna de las últimas tandas de migrantes que se dejan ver ya desde el mes de julio, como un pequeño grupo de 9 correlimos comunes....




8 chorlitejos grandes


y varios vuelvepiedras


Además de un par de andarríos chicos ya invernantes en la zona.


Es de esperar que además de los andarríos alguna de las otras aves se queden por la zona a pasar el invierno, en especial los chorlitejos grandes que en las últimas temporadas lo han hecho en números muy reducidos.

sábado, 15 de noviembre de 2014

¿Invernantes?

Ayer comentaba acerca de la aparición de un ejemplar de ostrero en la playa de Bañugues. La migración postnucpial de las aves limícolas es un fenómeno muy dilatado en el tiempo, ya que dura más o menos 5 meses. Los primeros se observan ya a finales de junio y los últimos en la segunda quincena de noviembre, por lo general.

Este mes de noviembre aparte del ostrero de ayer se han visto unos pocos limícolas migrantes. Alguno de ellos llevan ya varios días, por lo que pueden haberse quedado ya a invernar. Por ejemplo un pequeño grupito de 5 chorlitejos grandes Charadrius hiaticula que arribó a primeros de mes.


Otras temporadas los primeros invernantes se quedaban ya en octubre, pero este año no ha ocurrido así. Con los chorlitejos llegó también un correlimos común Calidris alpina que permanece de momento asociado a ellos.


También a principios de noviembre pude anotar un par de correlimos tridáctilos Calidris alba que permanecieron un par de días, esta especie casi nunca inverna en Bañugues.


Por el contrario, una especie de la que todos los años invernan varios ejemplares es el andarríos chico Actitis hypoleucos, y esta temporada no es una excepción, con 3 aves ya desde el mes de octubre.


Y una especie que aún no había detectado este otoño es el chorlito gris Pluvialis squatarola; hoy pude ver el primero. Se trata de un juvenil, al pobrecillo le faltaba una pata, yo diría que ya nació sin ella. Ya tiene mérito haber podido crecer y viajar una distancia tan enorme con un defecto físico tan notable. No dejan de asombrar estos pequeños animales y su capacidad de supervivencia.