Mayo es el mes por excelencia en la migración de las aves limícolas. Ello es debido a que generalmente se produce durante este mes el grueso del paso por parte de las aves que invernan en África. Los grandes picos se dan generalmente durante la primera semana, pero este año parece que van con retraso. Ya estamos casi a mediados de mes y apenas se han dejado ver. Tan sólo pequeños bandos de las tres especies que son mayoritarias en esta época: chorlitejo grande, correlimos tridáctilo y correlimos común. Uno de estos bandos mixtos lo registré el pasado domingo en Bañugues.
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miércoles, 12 de mayo de 2021
Limícolas con retraso
lunes, 14 de septiembre de 2020
Migración de limícolas
Septiembre es un mes clave en la migración de aves limícolas. Por todos los estuarios asturianos se registran grupos de estas aves, que se detienen en busca de alimentación y descanso. Buena parte de las aves que se observan son juveniles, que carecen de rasgos distintivos en el plumaje, dificultando con ello su identificación a no ser que se tenga cierta experiencia. En Gozón contamos con dos enclaves favorables para seguir esta migración, la playa de Bañugues y la ensenada de Llodero.
Las especies mayoritarias son el chorlitejo grande y el correlimos común. Pero junto a ellas se pueden observar otras menos comunes, sobre todo del grupo de los correlimos, como por ejemplo el correlimos menudo, muy escaso pero que suele aparecer en la playa de Bañugues. Hoy había 2 aves.
El correlimos menudo se diferencia por su pequeño tamaño, pero también por presentar en el dorso una especie de V blanca en plumaje juvenil.
Otra especie escasa pero que suele aparecer en pequeños grupos es el correlimos zarapitín. Un grupo de unas 7 aves lleva unos días en la ensenada de Llodero. Es típico que en otoño las aves permanezcan sedimentadas en el mismo lugar durante varias jornadas.
Es más esbelto y patilargo que el común, y tiene el pico más largo. En la siguiente foto es el de la izquierda.
También se observan jóvenes de correlimos tridáctilo, rechonchos y con plumaje blanquinegro. Curiosamente en esta época no son muy abundantes.
Y otro correlimos que se puede observar en esta época es el correlimos gordo. 2 aves llevan varios días en Llodero, aunque curiosamente son adultas, ya en plumaje invernal.
Acompañando a los bandos de correlimos y chorlitejos se registran otras especies, como el vuelvepiedras..
o el tremendamente ruidoso y esquivo andarríos chico, muy activo volando de un lado para otro y que permite poca distancia de acercamiento.
Como se aprecia en varias de estas fotografías, los arribazones de algas en las playas cumplen un papel muy importante para las aves limícolas, especialmente en lugares pequeños y muy frecuentados como la playa de Bañugues. Les ofrecen refugio y la oportunidad de pasar desapercibidos, además de una buena fuente de alimentación en la gran cantidad de invertebrados que allí encuentran. Las algas en la playa nunca son basura, sino que intervienen de forma muy importante en la dinámica litoral. Así nos lo demuestra este joven de chorlitejo grande.
Las especies mayoritarias son el chorlitejo grande y el correlimos común. Pero junto a ellas se pueden observar otras menos comunes, sobre todo del grupo de los correlimos, como por ejemplo el correlimos menudo, muy escaso pero que suele aparecer en la playa de Bañugues. Hoy había 2 aves.
El correlimos menudo se diferencia por su pequeño tamaño, pero también por presentar en el dorso una especie de V blanca en plumaje juvenil.
Otra especie escasa pero que suele aparecer en pequeños grupos es el correlimos zarapitín. Un grupo de unas 7 aves lleva unos días en la ensenada de Llodero. Es típico que en otoño las aves permanezcan sedimentadas en el mismo lugar durante varias jornadas.
Es más esbelto y patilargo que el común, y tiene el pico más largo. En la siguiente foto es el de la izquierda.
También se observan jóvenes de correlimos tridáctilo, rechonchos y con plumaje blanquinegro. Curiosamente en esta época no son muy abundantes.
Y otro correlimos que se puede observar en esta época es el correlimos gordo. 2 aves llevan varios días en Llodero, aunque curiosamente son adultas, ya en plumaje invernal.
Acompañando a los bandos de correlimos y chorlitejos se registran otras especies, como el vuelvepiedras..
o el tremendamente ruidoso y esquivo andarríos chico, muy activo volando de un lado para otro y que permite poca distancia de acercamiento.
Como se aprecia en varias de estas fotografías, los arribazones de algas en las playas cumplen un papel muy importante para las aves limícolas, especialmente en lugares pequeños y muy frecuentados como la playa de Bañugues. Les ofrecen refugio y la oportunidad de pasar desapercibidos, además de una buena fuente de alimentación en la gran cantidad de invertebrados que allí encuentran. Las algas en la playa nunca son basura, sino que intervienen de forma muy importante en la dinámica litoral. Así nos lo demuestra este joven de chorlitejo grande.
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martes, 7 de enero de 2020
Desplazamientos locales
La temporada invernal queda fuera de las épocas de los grandes movimientos de la avifauna, pero aún así pueden producirse desplazamientos locales, debidos a diversas causas. La más habitual es la existencia de grandes olas de frío, que desplazan grandes contingentes de aves, pero también pueden ser por otros motivos, como los temporales en la mar, o porqué no las molestias humanas.
Por ejemplo en estos primeros días del invierno han aparecido unos pocos ejemplares de chorlitejo grande Charadrius hiaticula en la playa de Bañugues. Esta especie había desaparecido de la playa tras los últimos movimientos migratorios del otoño.
También se ha dejado caer algún zarapito trinador Numenius phaeopus, especie realmente escasa por Asturias en época invernal.
También puede darse el caso contrario, aves que desaparezcan de nuestras zonas de invernada. Así, el pequeño grupo de correlimos oscuro Calidris maritima invernante en Luanco parece haber quedado reducido a un ejemplar solitario.
Sin embargo, lo más habitual es que las aves permanezcan estables en sus lugares de invernada, especialmente si las condiciones se mantienen favorables. Así, un pequeño grupo de vuelvepiedras Arenaria interpres lleva una buena temporada en Bañugues, donde se alimenta de los invertebrados que medran en los acúmulos de algas secas que han quedado sin recoger en la playa.
Por ejemplo en estos primeros días del invierno han aparecido unos pocos ejemplares de chorlitejo grande Charadrius hiaticula en la playa de Bañugues. Esta especie había desaparecido de la playa tras los últimos movimientos migratorios del otoño.
También se ha dejado caer algún zarapito trinador Numenius phaeopus, especie realmente escasa por Asturias en época invernal.
También puede darse el caso contrario, aves que desaparezcan de nuestras zonas de invernada. Así, el pequeño grupo de correlimos oscuro Calidris maritima invernante en Luanco parece haber quedado reducido a un ejemplar solitario.
Sin embargo, lo más habitual es que las aves permanezcan estables en sus lugares de invernada, especialmente si las condiciones se mantienen favorables. Así, un pequeño grupo de vuelvepiedras Arenaria interpres lleva una buena temporada en Bañugues, donde se alimenta de los invertebrados que medran en los acúmulos de algas secas que han quedado sin recoger en la playa.
lunes, 5 de febrero de 2018
Vuelvepiedras de invernada
El vuelvepiedras Arenaria interpres llega a las costas asturianas a partir del mes de octubre, de forma aproximada. Apenas se detecta migración postnupcial, ya que por lo general los ejemplares que llegan se quedan a invernar, sobre todo en tramos de costa rocosa. En Gozón hay varios lugares de invernada, uno de ellos es la ensenada de Bañugues, donde esta temporada podemos encontrar un grupo de 12 ejemplares.
El vuelvepiedras es un limícola compacto y cosmopolita, que se reproduce por buena parte de las latitudes árticas del mundo. La mayor parte de las poblaciones son migratorias. Las que llegan aquí deben proceder en su mayor parte de Groenlandia y el NE de Canadá, vía Islandia (donde no cría) como demuestran los estudios migratorios hechos hasta ahora.
Esta especie ha sido bastante seguida en sus áreas de invernada. Los estudios indican que es una especie fiel a sus zonas de invernada y que su supervivencia es bastante elevada. Su estancia en nuestras latitudes es bastante prolongada, ya que permanece hasta el mes de abril, e incluso algunos ejemplares hasta mayo. Hay que tener en cuenta que las latitudes donde crían el periodo favorable para la cría es muy corto, y quizá no les compensa partir antes.
El vuelvepiedras es un limícola compacto y cosmopolita, que se reproduce por buena parte de las latitudes árticas del mundo. La mayor parte de las poblaciones son migratorias. Las que llegan aquí deben proceder en su mayor parte de Groenlandia y el NE de Canadá, vía Islandia (donde no cría) como demuestran los estudios migratorios hechos hasta ahora.
Esta especie ha sido bastante seguida en sus áreas de invernada. Los estudios indican que es una especie fiel a sus zonas de invernada y que su supervivencia es bastante elevada. Su estancia en nuestras latitudes es bastante prolongada, ya que permanece hasta el mes de abril, e incluso algunos ejemplares hasta mayo. Hay que tener en cuenta que las latitudes donde crían el periodo favorable para la cría es muy corto, y quizá no les compensa partir antes.
domingo, 17 de septiembre de 2017
Los limícolas y su alimento
Como todos los años llegadas estas fechas nos encontramos en el momento álgido de la migración de los limícolas a sus áreas de invernada, esto es, la migración postnupcial, la que se produce después de la temporada de cría. Esta semana he podido registrarla en mi patch habitual, la playa de Bañugues. Buena parte de las aves que se observan ahora son juveniles, ya que los adultos suelen viajar antes, durante los meses de julio y agosto.
Tal es el caso de este chorlitejo grande Charadrius hiaticula
o del siguiente correlimos tridáctilo Calidris alba.
Aún se puede detectar algún adulto sin embargo, como el correlimos común Calidris alpina de la foto siguiente, que presenta la mancha oscura en el pecho y que estaba integrado en un grupo junto con varios juveniles.
o el siguiente vuelvepiedras Arenaria interpres.
Los viajes de estas aves constituyen una de las maravillas de la naturaleza. Son desplazamientos de miles de km desde sus zonas de cría, en las proximidades del Ártico, a las zonas de invernada, en el litoral africano. Estas paradas son esenciales para ellas, para reposar y alimentarse, de cara a adquirir la suficiente reserva energética para emprender la siguiente etapa de su viaje.
En esta época juegan un papel fundamental en la alimentación de estas aves las algas, que llegan a las playas desde la mar una vez cumplido su ciclo biológico. Buena parte de sus presas se encuentran en esta masa de algas. Pueden ser por un lado insectos terrestres, sobre todo dípteros o moscas, que utilizan la materia vegetal en descomposición para reproducirse,
o invertebrados acuáticos que llegan a la playa arrastrados por la marea de algas, en especial la pulga de mar Talitrus saltator.
Los limícolas capturan estas presas por medio sobre todo de la vista, en un trajín incesante a un lado y otro de la playa.
Por eso es importante para la conservación de estas aves no dejar la playa totalmente limpia de algas. Para ellas es un elemento fundamental sin el cual no podrán finalizar con éxito su largo viaje. La conservación de la naturaleza no consiste solamente en la salvaguarda de los casquetes polares o las selvas amazónicas, sino que engloba también estas pequeñas cosas aparentemente tan insignificantes.
Tal es el caso de este chorlitejo grande Charadrius hiaticula
o del siguiente correlimos tridáctilo Calidris alba.
Aún se puede detectar algún adulto sin embargo, como el correlimos común Calidris alpina de la foto siguiente, que presenta la mancha oscura en el pecho y que estaba integrado en un grupo junto con varios juveniles.
o el siguiente vuelvepiedras Arenaria interpres.
Los viajes de estas aves constituyen una de las maravillas de la naturaleza. Son desplazamientos de miles de km desde sus zonas de cría, en las proximidades del Ártico, a las zonas de invernada, en el litoral africano. Estas paradas son esenciales para ellas, para reposar y alimentarse, de cara a adquirir la suficiente reserva energética para emprender la siguiente etapa de su viaje.
En esta época juegan un papel fundamental en la alimentación de estas aves las algas, que llegan a las playas desde la mar una vez cumplido su ciclo biológico. Buena parte de sus presas se encuentran en esta masa de algas. Pueden ser por un lado insectos terrestres, sobre todo dípteros o moscas, que utilizan la materia vegetal en descomposición para reproducirse,
o invertebrados acuáticos que llegan a la playa arrastrados por la marea de algas, en especial la pulga de mar Talitrus saltator.
Los limícolas capturan estas presas por medio sobre todo de la vista, en un trajín incesante a un lado y otro de la playa.
Por eso es importante para la conservación de estas aves no dejar la playa totalmente limpia de algas. Para ellas es un elemento fundamental sin el cual no podrán finalizar con éxito su largo viaje. La conservación de la naturaleza no consiste solamente en la salvaguarda de los casquetes polares o las selvas amazónicas, sino que engloba también estas pequeñas cosas aparentemente tan insignificantes.
martes, 11 de abril de 2017
Invernantes tardíos
Esta tarde, prospectando la playa de Bañugues en busca de limícolas en paso, mi amigo Lucas me avisaba de la presencia de un grupo de 12 vuelvepiedras Arenaria interpres en las rocas cerca del muelle. Muy probablemente, en mi opinión, se trata de un grupo que ha invernado aquí y que he podido observar de forma esporádica a lo largo de lo que va de año. Entre las aves, que aún conservaban su librea invernal, había una que ya estaba mudando a plumaje nupcial y que contrastaba notablemente con el resto del bando.
Es evidente que no todas las aves se comportan de la misma manera. En nuestras latitudes, por ejemplo, hay especies que abandonan pronto las áreas de invernada, tan pronto como en febrero, y otras que permanecen mucho más tiempo, al menos hasta abril. Este es el caso de estos vuelvepiedras.
Probablemente esta diferencia de comportamiento se relaciona con la latitud de sus áreas de cría. Las aves que se reproducen en zonas templadas tienen que llegar pronto a los territorios de cría, para poder competir por las áreas más favorables. Sin embargo, las que son propias de latitudes más norteñas, cerca del Ártico, deben esperar a que lleguen las condiciones propicias, aún es demasiado pronto y seguramente hace demasiado frío.
Es evidente que no todas las aves se comportan de la misma manera. En nuestras latitudes, por ejemplo, hay especies que abandonan pronto las áreas de invernada, tan pronto como en febrero, y otras que permanecen mucho más tiempo, al menos hasta abril. Este es el caso de estos vuelvepiedras.
Probablemente esta diferencia de comportamiento se relaciona con la latitud de sus áreas de cría. Las aves que se reproducen en zonas templadas tienen que llegar pronto a los territorios de cría, para poder competir por las áreas más favorables. Sin embargo, las que son propias de latitudes más norteñas, cerca del Ártico, deben esperar a que lleguen las condiciones propicias, aún es demasiado pronto y seguramente hace demasiado frío.
lunes, 28 de noviembre de 2016
De invernada
A pesar de las agobiantes dificultades que se van encontrando, bajo la forma de una creciente presión humana, parece ser que un grupito de aves limícolas se han decidido una temporada más a superar la época invernal en la playa de Bañugues. Muchos llevan aquí desde el mes de octubre y se quedarán si todo va bien hasta febrero o marzo. Como siempre, los protagonistas principales son los chorlitejos grandes Charadrius hiaticula, un grupito de 6 ejemplares con varios adultos. No tengo ninguna duda que con menos estrés habría más aves.
También parece haberse quedado un pequeño bando de vuelvepiedras Arenaria interpres, unas 8 aves, aunque la invernada de esta especie es más general en el litoral asturiano que en el caso del chorlitejo.
De momento hay unos poquitos correlimos comunes Calidris alpina, aunque esta especie suele desaparecer al llegar diciembre, a ver qué ocurre.
Del grupo de chorlito gris que arribó en octubre quedan dos jóvenes, al menos de momento.
El día que los fotografié, el pasado sábado, coincidieron con un juvenil de chorlito dorado que muy probablemente se encontraba en migración. Pude hacerles varias instantáneas a ambas especies juntas donde se observa bien el contraste.
Y por fin, dispersos por la playa, como cada año, se pueden contemplar unos pocos andarríos chicos, no más de 3 o 4.
También parece haberse quedado un pequeño bando de vuelvepiedras Arenaria interpres, unas 8 aves, aunque la invernada de esta especie es más general en el litoral asturiano que en el caso del chorlitejo.
De momento hay unos poquitos correlimos comunes Calidris alpina, aunque esta especie suele desaparecer al llegar diciembre, a ver qué ocurre.
Del grupo de chorlito gris que arribó en octubre quedan dos jóvenes, al menos de momento.
El día que los fotografié, el pasado sábado, coincidieron con un juvenil de chorlito dorado que muy probablemente se encontraba en migración. Pude hacerles varias instantáneas a ambas especies juntas donde se observa bien el contraste.
Y por fin, dispersos por la playa, como cada año, se pueden contemplar unos pocos andarríos chicos, no más de 3 o 4.
viernes, 14 de octubre de 2016
Chorlitos grises y compañía
Dentro de la migración postnupcial de aves limícolas, los chorlitos grises Pluvialis squatarola son aves algo tardías, ya que no aparecen normalmente hasta bien avanzado septiembre o comenzado el mes de octubre. Además, no son especialmente frecuentes, y se observan en números más bien reducidos. Sin embargo hace un par de días un pequeño grupo de 6 juveniles había hecho una parada en la playa de Bañugues.
Junto a ellos permanecían en la playa otras especies, estas ya correspondientes a alguna de las últimas tandas de migrantes que se dejan ver ya desde el mes de julio, como un pequeño grupo de 9 correlimos comunes....
8 chorlitejos grandes
y varios vuelvepiedras
Además de un par de andarríos chicos ya invernantes en la zona.
Es de esperar que además de los andarríos alguna de las otras aves se queden por la zona a pasar el invierno, en especial los chorlitejos grandes que en las últimas temporadas lo han hecho en números muy reducidos.
Junto a ellos permanecían en la playa otras especies, estas ya correspondientes a alguna de las últimas tandas de migrantes que se dejan ver ya desde el mes de julio, como un pequeño grupo de 9 correlimos comunes....
8 chorlitejos grandes
y varios vuelvepiedras
Además de un par de andarríos chicos ya invernantes en la zona.
Es de esperar que además de los andarríos alguna de las otras aves se queden por la zona a pasar el invierno, en especial los chorlitejos grandes que en las últimas temporadas lo han hecho en números muy reducidos.
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