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jueves, 9 de marzo de 2023

Buscando el sustento en el suelo

En lo más crudo del invierno, cuando muchos árboles y arbustos están desprovistos de hojas y hay escasez de insectos, muchas aves deben procurarse el alimento buscando en el suelo. Este hecho es fácil de observar en los parques urbanos como los de Avilés, donde se han hecho las fotografías. Por ejemplo, los pinzones vulgares y verderones rebuscan entre la hierba en busca de las semillas caídas, muchas veces lo hacen asociados.




Otros pájaros que son más habituales en las ramas y el medio aéreo se dejan caer al verde en busca de comida, como los carboneros comunes y los mosquiteros comunes.





Los parques urbanos en el invierno se llenan de túrdidos, que dan una nota de color a la avifauna de los mismos. En algunos incluso invernan pequeños bandos de zorzal alirrojo, como el parque de La Magdalena en Avilés, al que los zorzales llegan en otoño por las bayas y se quedan en invierno por las lombrices.


Y es que las lombrices son el alimento principal de estas aves en época invernal. Es frecuente observarlos con la cabeza ladeada, escuchando el movimiento que estas producen al desplazarse bajo tierra.




Entre los mirlos urbanos no es raro ver ejemplares con rastros de albinismo parcial, al ser poblaciones muy endogámicas.



Para todas estas especies de aves los suelos de los parques urbanos se convierten en invierno en una buena despensa. ¿Cuál es la razón? Fundamentalmente son dos, el hecho de que se acumula el agua caída con las lluvias invernales, y que el terreno está muy reblandecido a causa del constante pisoteo de personas y perros.


Por supuesto, en invierno observamos también toda la panoplia de aves cuyo nicho principal de alimentación es el suelo, pero que en esta época son más visibles. Aquí tenemos una pequeña muestra.










domingo, 20 de noviembre de 2022

Fringílidos por la costa

A partir del mes de noviembre las aves fringílidas cobran un claro protagonismo en nuestra campiña costera. Podemos ver varias especies, prácticamente todas son coloniales y en esta época se organizan en bandos, que a veces alcanzan tamaños muy llamativos. En esta entrada analizaré varios casos.

El caso más notable es sin duda el del pinzón vulgar Fringilla coelebs. Es una especie que anida en la costa en números muy reducidos, pero de la que a partir de octubre y sobre todo noviembre se registran grupos de decenas y a veces centenas de ejemplares. Ocupan las rastrojeras donde se alimentan, destacando el llamativo plumaje ocráceo de los machos adultos.



En vuelo destacan los llamativos panales alares blancos, especialmente llamativos también en el caso de los machos. Estas imágenes corresponden a observaciones hechas este mes en la zona de Cabo Negro.

Los movimientos migratorios de los fringílidos fueron analizados por Benigno Asensio en los años 80 en varios artículos publicados en la Revista Ardeola, basándose en las recuperaciones de aves anilladas. En casi todas se repite el mismo esquema, que es muy claro en el caso del pinzón. El origen de las aves que llegan aquí corresponde a toda una banda geográfica con origen en Escandinavia. A partir de aquí, bien recorriendo el oeste de Europa, o bien a través de las islas británicas, alcanzarían Iberia. A mi juicio esta segunda vía debe tener bastante importancia en el caso de Asturies.


Con los bandos de pinzón vulgar pueden viajar mezclados algunos pinzones reales Fringilla montifringilla, en número variable según las temporadas. Este otoño sólo he localizado uno en Bocines.


Quizá el fringílido más colonial de todos es el pardillo común Linaria cannabina. Presente durante todo el año, sus números aumentan en otoño por la llegada de migrantes europeos, que sin duda se asocian con las poblaciones locales. Su alimento principal en esta época son las semillas de plantas quenopodiáceas, y donde estas se encuentran pueden formar grandes bandos, como ocurre en Gozón en la zona de Nieva.




Un caso curioso es el del verderón Carduelis chloris. Sus números no fluctúan en exceso a lo largo del año, siendo tal vez el fringílido menos migrador. En invierno suelen asociarse para buscar alimento a otras especies de fringílidos formando bandos mixtos, su compañero favorito es sin duda el pinzón vulgar.


Otro caso llamativo es el del verdecillo Serinus serinus. Después de la cría prácticamente desaparece, ya que las poblaciones locales deben ser migradoras. En esta época llegan algunos invernantes, pero es muy escaso, y en mi opinión puede ser porque esta especie no ha logrado colonizar ni las islas británicas ni Escandinavia. Este otoño he localizado unos pocos por la zona de Nieva.




martes, 25 de enero de 2022

Pájaros en el parque

Los parques urbanos son un lugar privilegiado para practicar la ornitología en época invernal. Constituyen un excelente refugio para un buen número de aves, especialmente pájaros, que están muy afanados en la búsqueda de alimento. Como están relativamente acostumbrados a la presencia humana, y además muchos árboles y arbustos están desprovistos de hojas, podremos realizar interesantes observaciones y descubrimientos interesantes.

Por ejemplo será fácil observar a los camachuelos casi al alcance de la mano devorando los primeros brotes florales.



Comprobaremos como se van deshaciendo los grupos de mito y empezando a formarse las primeras parejas preparando la reproducción.


Los carboneros comunes llamarán nuestra atención con su insistente reclamo, en los parques suelen moverse en parejas.


Encontraremos alguna lavandera cascadeña, siempre en solitario, cerca de cualquier masa de agua por pequeña que esta sea.


Nos sorprenderá siempre la inteligente urraca que es capaz de encontrar alimento en cualquier situación.


Los verderones suelen ir en grupo, buscando cualquier semilla disponible, sea en el campo o en el asfalto.




De vez en cuando podremos sorprender al inquieto agateador europeo subiendo en espiral a lo largo y ancho de los troncos.


Descubriremos para nuestro asombro como los mirlos y los zorzales comunes de los parques son mucho menos esquivos que los que viven en la campiña.



En los parques urbanos es sencillo registrar 25 o 30 especies de pájaros en nuestras excursiones, si las realizamos con cuidado y atención. Todas estas fotos se realizaron en los parques de Avilés durante este mes de enero.


viernes, 23 de abril de 2021

Pajarillos de campiña abierta

 La campiña de Gozón, sobre todo la más pegada a la rasa costera, está formada por terrenos abiertos, ocupados por prados de siega o labrantíos que más avanzado el año se convierten en plantaciones de maíz. Estas zonas en época de cría están ocupadas por una fauna de pajarillos peculiar, que a estas alturas ya va tomando forma, como atestiguan estas fotos tomadas en las últimas fechas.

Uno de los elementos más peculiares es el escribano triguero Miliaria calandra, que desde las ramas y posaderos altos emite su peculiar y chirriante canto. Es un visitante estival que llega en marzo.


Otro visitante estival es la lavandera boyera Motacilla flava. Aquí cría la subespecie ibérica, y a estas alturas ya casi todos los machos han llegado y han ido ocupando sus territorios.



Y un pariente de esta última, también visitante estival y que precisa de algo de arbolado para refugiarse y emitir su canto, muy bonito por cierto, es el bisbita arbóreo Anthus trivialis.


En cuanto a las aves sedentarias que están aquí todo el año destaca por supuesto la tarabilla común Saxicola torquata. Siempre en parejas, y en algunas zonas con tan alta densidad que los machos se ven obligados a defender sus territorios.



Especie anual y muy llamativa por su peculiar canto que emite sin cesar desde el aire es la alondra común Alauda arvensis, que en esta época luce una preciosa cresta.


Entre los fringílidos es llamativa la presencia del verderón común Carduelis chloris, que aunque habita la campiña abierta también necesita de algún arbolado para anidar. Desde allí emite su canto, uno de los sonidos de la primavera en nuestra campiña.



Otro fringílido, el pardillo común Carduelis cannabina, habita las zonas de tojar, donde forma pequeñas colonias, es una especie muy gregaria.


Y ya por fin, cómo no, nuestro amigo gorrión, presente tanto en zonas urbanas como rurales, siempre cerca de ambientes humanizados. Ya están atareados recogiendo el material con el que fabricarán el nido, siempre en los tejados, bajo los aleros, en los huecos de las tejas, donde encuentren un sitio.