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martes, 25 de enero de 2022

Pájaros en el parque

Los parques urbanos son un lugar privilegiado para practicar la ornitología en época invernal. Constituyen un excelente refugio para un buen número de aves, especialmente pájaros, que están muy afanados en la búsqueda de alimento. Como están relativamente acostumbrados a la presencia humana, y además muchos árboles y arbustos están desprovistos de hojas, podremos realizar interesantes observaciones y descubrimientos interesantes.

Por ejemplo será fácil observar a los camachuelos casi al alcance de la mano devorando los primeros brotes florales.



Comprobaremos como se van deshaciendo los grupos de mito y empezando a formarse las primeras parejas preparando la reproducción.


Los carboneros comunes llamarán nuestra atención con su insistente reclamo, en los parques suelen moverse en parejas.


Encontraremos alguna lavandera cascadeña, siempre en solitario, cerca de cualquier masa de agua por pequeña que esta sea.


Nos sorprenderá siempre la inteligente urraca que es capaz de encontrar alimento en cualquier situación.


Los verderones suelen ir en grupo, buscando cualquier semilla disponible, sea en el campo o en el asfalto.




De vez en cuando podremos sorprender al inquieto agateador europeo subiendo en espiral a lo largo y ancho de los troncos.


Descubriremos para nuestro asombro como los mirlos y los zorzales comunes de los parques son mucho menos esquivos que los que viven en la campiña.



En los parques urbanos es sencillo registrar 25 o 30 especies de pájaros en nuestras excursiones, si las realizamos con cuidado y atención. Todas estas fotos se realizaron en los parques de Avilés durante este mes de enero.


sábado, 21 de diciembre de 2019

La vida en el parque

A finales de otoño y en invierno la vida bulle en los parques urbanos. Muchas aves encuentran en estos emplazamientos un refugio ideal para superar esta estación, porque les ofrece un montón de recursos, bien sean alimenticios o de refugio. Además, en los parques urbanos están menos expuestas a los depredadores, y normalmente la temperatura es superior a la que encontrarían en otras áreas más abiertas y expuestas.

Por esta razón los parques urbanos son excelentes lugares para pajarear en esta época del año, y familiarizarnos con un buen número de especies. Así, el suelo es el dominio favorito de los verderones y pinzones vulgares, que gustan de rebuscar las semillas caídas de árboles como los fresnos o los tejos.





Por su parte los jilgueros prefieren alimentarse de las semillas de las plantas compuestas.


Las urracas aprovechan cualquier recurso disponible, como por ejemplo los frutos de caqui caídos en el suelo.


Los petirrojos rebuscan también incansables en el suelo, siempre en el perímetro de su pequeño territorio, del cual no se alejan en todo el invierno.


La gran paloma torcaz se ha hecho cada vez más frecuente en los parques urbanos, y también gusta de rebuscar en el prado.


Y siempre que tengamos una corriente de agua, por pequeña que sea, seguramente nos toparemos con alguna lavandera cascadeña.


Rebuscando en los troncos nos podemos encontrar con una especie muy distintiva, y que normalmente pasa desapercibida, el agateador europeo.


Los zorzales alirrojos se encuentran en pequeños grupos, y aguantarán en el parque mientras duren las bayas de las cuales se alimentan casi en exclusiva.


El pequeño e inquieto reyezuelo listado es partidario de los pequeños arbustos de hoja perenne, en los cuales encuentra refugio e infinidad de pequeños invertebrados.


Mientras, el carbonero garrapinos es uno de los equilibristas del parque, colgándose de manera inverosímil de las ramitas terminales de los árboles para picotear en el envés de las hojas.


Esta es una muestra de las especies que podemos encontrar en esta época en los parques urbanos, en concreto los de Avilés, que oscila entre las 20 y 30.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Tiempos difíciles

Es una época difícil para los pájaros de nuestros parques y jardines, como el de Ferrera en Avilés. En la última parte del verano muchos de ellos realizan la muda más importante del año, lo cual les lleva a consumir una gran cantidad de energía, y los vuelve más propensos a las enfermedades y la predación.


Por ejemplo los jóvenes de petirrojo, como el de la foto, culminan la muda que iniciaron al poco de independizarse, y que les llevará ya en el mes de septiembre a parecerse a los adultos.


La muda de los ejemplares juveniles suele ser parcial, cambiando por lo general las plumas corporales y algunas coberteras del ala. Sin embargo los adultos sí suelen realizar tras la cría mudas postnupciales completas, cambiando todas las plumas de manera gradual.


El aspecto de las aves en esta época dista mucho de ser el que se puede apreciar durante la cría, como este macho de mirlo. Como ya dije, les supone un gran esfuerzo, además de aumentar su vulnerabilidad. Por eso estos pájaros se vuelven en esta época muy discretos y silenciosos, y son mucho más difíciles de detectar.



Incluso las atrevidas urracas se vuelven más retraídas que de costumbre, su aspecto en esta época es lastimoso, faltándoles en muchos casos buena parte de las plumas de la cabeza.



Por su parte, en nuestros humedales los machos de ánade azulón atraviesan por un largo y prolongado periodo de muda, entre julio y septiembre, que se conoce como "eclipse" dado que pierden por completo su colorido, y se tornan tan marrones como las hembras. Aunque siempre les delatará el pico amarillento.




Los lugares donde reposan suelen estar cubiertos de plumas que son un claro manifiesto de este momento tan importante de sus vidas, como pude comprobar en la charca de Verdicio.



viernes, 6 de julio de 2018

Tiempo de jóvenes

A medida que va transcurriendo el mes de julio cada vez se pueden ver más aves juveniles, es la culminación de la temporada de cría que comenzó allá por la primavera. Poco a poco salen las nuevas generaciones que aseguran la pervivencia de la especie. Lo podemos ver en todas partes, por ejemplo en los parques y jardines, donde ya vuelan las crías de la urraca Pica pica, que se pueden reconocer por las marcas en la cara que los adultos no tienen.


También por los parques y jardines se ven muchos juveniles de mirlo común Turdus merula, aunque estos ya llevan bastantes días más en libertad, de hecho muchos ya han comenzado a mudar. Sus padres ya han iniciado una segunda cría.


Por su parte, en la campiña ya están culminando la temporada reproductora las aves estivales, que llegaron para criar procedentes de África. Un ejemplo es la lavandera boyera Motacilla flava, de la cual pude localizar el primer pollo volandero ayer en la zona de Nieva. Pasarán aquí una temporada antes de retornar a sus cuarteles de invierno.



sábado, 16 de julio de 2016

Jovenes urracas

Las jóvenes urracas que nacieron allá por el mes de mayo ya han abandonado el nido y llenan los prados de los núcleos urbanos. Se reconocen fácilmente por las marcas faciales que presentan y el pico aún corto, de menor longitud que el de los adultos.


Los primeros días después de salir del nido aún dependen de sus padres, que nunca se separan de ellos y a los que reclaman comida con insistencia.


Las urracas tienen un solo periodo reproductor al año, aunque dicho periodo es muy largo, ya que comienzan a arreglar el nido a finales del invierno, por el mes de marzo, con gran esmero ya que es un nido muy elaborado. Parecen más frecuentes de lo que son en realidad ya que se concentran en núcleos urbanos y suburbanos, siendo muy escasas en el resto del territorio.


Son aves muy oportunistas e inteligentes, alimentándose de todo lo que pueden aprovechar, aunque buena parte de su dieta se basa en los insectos en cualquier época. Se las acusa en ocasiones de diezmar las poblaciones de pajarillos, pero los ataques a otros pájaros y sus pollos son realmente escasos. Una prueba de su inteligencia es que es capaz de esconder trozos de alimento cuando éste es abundante y recordar luego donde se encuentra en época de escasez.


viernes, 31 de agosto de 2012

Las urracas cambian su plumaje

Muchas aves de nuestras ciudades y nuestros campos están mudando su plumaje en estos últimos días del verano previos a la llegada de la temporada otoñal. Una de las especies en la que esta muda es más llamativa es la popular urraca o "pega" Pica pica. Numerosos ejemplares se observan con el cuello prácticamente desnudo, y si buscamos con atención podremos encontrar buenos montones de plumas de urraca esparcidos por parques y jardines.


No hay pájaro más inconfundible que la urraca, con esa mezcla de negro y blanco en el plumaje, sin olvidar los bonitos matices tornasolados de azul en alas y cola. Precisamente la cola, de gran longitud, es el otro rasgo que la identifica sin lugar a dudas. Las jóvenes muestran siempre la cola más corta y el color blanco del plumaje es más apagado. Son las plumas del cuerpo y las cobertoras alares las partes del cuerpo que mudan entre agosto y septiembre, así como también alguna rectriz de la cola, aunque no siempre. No mudan entonces las primarias y secundarias de las alas que no llegan a adquirir en los bordes el intenso brillo de las urracas adultas hasta sufrir por lo menos dos mudas otoñales.


La pega es la especie más ligada al hombre que existe en el mundo de las aves en Asturias, siendo casi imposible encontrar un ejemplar a más de 500 metros de cualquier construcción humana. Desde el mes de julio se observan prácticamente por todas partes, ya que en esta época es cuando los jóvenes se independizan y abandonan el nido. Con una media de 3-4 pollos por pareja es muy notable este gran incremento en sus poblaciones. Además los jóvenes, como ocurre en otras muchas especies, son más atrevidas y huyen menos del hombre.



Tienen mala fama las pegas como depredadoras de nidos. Pero su alimentación, como pone de manifiesto un reciente trabajo de la página de vertebrados ibéricos, es muy omnívora, comiendo casi de todo. Tan sólo un 5% de los ataques a otras aves tienen éxito, con lo cual se demuestra que no son depredadores muy eficaces, y al ser un ave muy urbana, estos ataques sólo repercuten en otras aves urbanas como palomas o gorriones.




sábado, 10 de marzo de 2012

Cada una a su ritmo

Me llama un conocido para preguntarme cuándo transcurre la época prenupcial en las aves y cuándo empieza la época nupcial. Y yo le digo que depende, depende la especie. Cada una va su ritmo, condicionado por sus características ecológicas, su fuente de alimentación, su carácter migrador, adecuando su temporada de cría a los recursos disponibles...Las especies de pajarillos que he podido fotografiar estos días por varios lugares de Gozón está haciendo cosas diferentes, cada una de ellas ajustada a su propio calendario natural.


Por ejemplo, los jilgueros europeos Carduelis carduelis ya van disolviendo los grupos en los cuales han pasado el invierno. Las parejas comienzan a moverse de un lado a otro buscando el lugar donde construir su primer nido, en el cual colaborarán ambos miembros de la pareja. He observado que, al menos en Gozón, este primer nido suelen construirlo en plantas de arbolado perenne (palmeras, pinos..) y el segundo en árboles de hoja caduca.





Las urracas Pega pega son aves muy inteligentes. Estos días merodean alrededor de sus nidos, que podemos ver como construcciones perfectas entre las ramas más altas de los árboles. Estos días de imnicios de la primavera podemos ver como se encargan de reparar estos nidos de años anteriores con ramitas y otros materiales, pero no empezarán la cría hasta que los árboles desplieguen sus hojas y tapen los nidos de miradas indiscretas.








Dos especies son migradoras en Gozón, pero no se reproducen aquí, por lo que estos días podemos ver los últimos bandos de aves invernantes y otros que vienen de zonas más al sur y hacen una última parada para reponer fuerzas antes de seguir sus viaje de retorno a las zonas de cría,son el pinzón vulgar Fringilla coelebs y el bisbita pratense Anthus pratensis.









En el caso de la lavandera blanca Motacilla alba tenemos ambos casos. Las aves de las zonas urbanas, que apenas se desplazan a lo largo de su vida, comenzarán a criar pronto en las proximidades del lugar donde pasaron el invierno. Las aves islandesas y del norte de Europa, que emigran hasta África, están realizando su migración prenucpial a las áreas donde se reproducen, deteniéndose en las playas y zonas litorales para acumular reservas.






En los setos de Gozón, como en los del resto de Asturias, anidan dos aves discretas en coloración y comportamiento, pero excelentes cantores. Son el chochín Troglodytes troglodytes, poseedor de una voz fuerte y potente (quién lo diría viendo su tamaño), y el acentor común Prunella modularis, con un trino más suave y aflautado. Los machos de ambas especies ya comienzan a marcar sus territorios marcando el compás de los sonidos inconfundibles de la campiña atlántica.





También los machos de la tarabilla europea Saxicola rubicola comienza a cantar. Pero a algunos de los machos los vemos solos, sin la compañía de su pareja. ¿Acaso lo ha abandonado, esa sucia  traidora? No, por el contrario, las hembras ya están ocupadas construyendo el nido para empezar a incubar en pocos días, esta especie es la más rápida de nuestra fauna de pajarillos en reproducirse.





Así pues, cuándo comienza la época nupcial...depende. Cada especie va su ritmo, unas pocas ya han comenzado su cría, otras lo harán dentro de poco y algunas ni siquiera se han presentado, y tardarán en hacerlo. Y aquí lo iré contando.