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domingo, 26 de diciembre de 2021

Tarro blanco, una anátida escasa

A finales de este mes de noviembre asistimos en Asturias a una migración inusual, por lo numerosa, de una bella y distintiva especie de anátida, el tarro blanco Tadorna tadorna. Se produjo la llegada de varios grupos, que se observaron en los estuarios y embalses costeros, y algún individuo se ha quedado de momento a invernar, como un ejemplar que lleva varios días por el embalse de La Granda.


El tarro blanco es una anátida que se ve poco por Asturias, pero no debido a su escasez en Europa, donde parece estar en aumento, sino a su peculiar biología. Así, una vez terminada la época de cría, los tarros llevan a cabo su muda, como buena parte de las anátidas. Para ello se concentran en lugares determinados, el principal de los cuales es el Mar de Wadden o Mar de Frisia, donde se reúnen por decenas de miles.



El Mar de Wadden abarca prácticamente toda la costa oriental del Mar del Norte, es la mayor llanura de marea del mundo y un enclave esencial para entender la biología de las aves costeras de Europa. Una vez que terminan la muda en este inmenso humedal los tarros blancos presentan un comportamiento dispar, ya que una parte se queda a invernar, otra retorna a los lugares de cría, como hacen por ejemplo las poblaciones británicas, y una tercera se mueve en migración al suroeste.


Sin embargo esta población migradora, compuesta sobre todo de las aves más norteñas, no se desplaza demasiado, viajando a los estuarios del oeste de Francia. Tan sólo una proporción muy pequeña llega a la Península Ibérica, en cantidad variable, que son los que hemos visto arribar este año. Eso sí, los tarros blancos son muy sensibles al frío, y con inviernos crudos en Europa pueden presentarse aquí en buena cantidad.



miércoles, 8 de agosto de 2018

La migración se pone interesante

A partir de finales de julio, pero especialmente desde la primera semana de agosto, la migración postnupcial coge carrerilla y empiezan a aparecer especies bastante interesantes. Es un buen momento para salir al campo y obtener buenos datos. Así, esta mañana una aguja colinegra Limosa limosa se alimentaba en la ensenada de Llodero; es ésta una especie bastante temprana que migra sobre todo por humedales anteriores.



Otro limícola bastante temprano en esta época, y que migra igualmente por humedales interiores, es el andarríos grande Tringa ochropus. Es una especie muy esquiva, una de las más huidizas que conozco, por eso el pasado día 03 de junio sólo pude obtener una foto fugaz del grupo de 6 aves que emprendió el vuelo al detectarme en el pantano de La Granda.


Otra foto fugaz pude sacarle a otra de las especies escasas e interesantes que he registrado estos días, un juvenil de tarro blanco Tadorna tadorna que llegó volando desde la mar y se posó a una gran distancia de donde yo estaba, en la ensenada de Llodero.


En agosto se pueden observar ejemplares adultos de aves limícolas que van de migración hacia el sur, lo hacen antes que los juveniles, que dominarán en septiembre. Así, un correlimos gordo prospectaba hoy la orilla de la ensenada de Llodero, junto al grupo de gaviotas.


Y hablando de gaviotas, es otro de los grupos que este mes de agosto comienza ya a registrar datos de cierto interés. Como por ejemplo esta gaviota argéntea de primer invierno que detecté hoy en la ensenada de Llodero, algo tempranera, y de la cual se observa perfectamente el contraste de plumajes con la gaviota sombría que está junto a ella...


o este ejemplar de gaviota sombría también de hoy de la ensenada de Llodero. Lo que tiene de interesante es que tiene la estructura típica de la subs. intermedius, propia de la Península Escandinava, con lo que probablemente haya recorrido ya cerca de 2.000 km en su primera migración. Ojalá tenga una larga vida y recorra muchos miles más.


martes, 5 de abril de 2016

Un tarro blanco en Llodero

No es el tarro blanco Tadorna tadorna una anátida frecuente en Asturias. Aunque se puede observar en ambos pasos migratorios y en invierno, siempre es muy escaso, en especial durante el paso prenupcial. Hoy a mediodía pude observar un ejemplar en la ensenada de Llodero, en la ría de Avilés.


Aparentemente en actitud de reposo, con la marea alta, no quise acercarme en exceso para no perturbarlo. Me bastó disfrutar durante un momento de este precioso pato de color blanco, una anátida a medio camino entre los gansos y las anátidas del género Anas.


El tarro blanco cría en buena parte del Paleártico, aunque presenta varias poblaciones dispersas. La población europea es distintiva porque se reproduce principalmente en el litoral y es parcialmente migradora, las mas norteñas se desplazan a la Península Ibérica y áreas del norte de África.


Otra bonita sorpresa del paso primaveral. En esta época, aunque el número de aves implicadas sea menor, siempre se cuenta con el aliciente de que por lo general se observan con su precioso plumaje nupcial, tal como vienen en las guías de aves.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Fugazmente, un tarro blanco.

Esta mañana mi amiga Pilar y yo visitamos el puerto nuevo de Luanco a ver si teníamos suerte y avistábamos al martín pescador por la zona. Al poco de llegar, y mientras un fuerte chubasco se acercaba por el oeste descubrimos una anátida de color blanco dando un par de vueltas en vuelo antes de posarse en el agua. Se trataba de un tarro blanco Tadorna tadorna, probablemente hembra o juvenil, al que pudimos ver de manera fugaz antes de que el chubasco llegase y nos echara definitivamente.



El tarro blanco es un ave curiosa e inconfundible, a medio camino entre ganso y pato. Se encuentra bastante extendida por Eurasia, aunque las poblaciones presentan comportamientos diferentes. En el oeste de Europa, donde vive asociada a medios litorales, es básicamente sedentaria, y sólo las poblaciones más norteñas presentan un carácter migrador. El límite sur de invernada se halla normalmente en el oeste de Francia, y al norte de la Península sólo llegan individuos aislados.


Por eso, aunque sea de forma fugaz, resulta una alegría ver a esta anátida tan escasa en Asturies. Después que pasó el chubasco y regresamos a ver si estaba, por supuesto ya no la pudimos localizar. Las fotos de la entrada están hechas por ambos.


Por cierto, a continuación me encontré en la ensenada de Moniello con unos compañeros de Málaga que habían venido hasta Gozón a observar la migración de aves marinas. Me comentaron que a lo largo de la mañana habían visto entre 15 y 20 tarros en migración, lo cual debe ser un dato sin precedentes en aguas asturianas (excepto en olas de frío).