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3 nov 2016

A partir de #arqueonet2016... unas reflexiones.




Todos los colegas que han participado en el congreso de este sábado están colgando sus impresiones y sus crónicas, yo hace unos días colgué algo de información sobre mi participación, pero hoy quiero, después de estos días de resaca "congresera", haceros partícipes de algunas reflexiones que me han surgido a posteriori, dándole vueltas en la cabeza a algunos temas.

Somos muchos los espacios en internet, y cada vez más, dedicados a la divulgación.  Esto es un arma de doble filo, por un lado nos podemos encontrar con una saturación y que por este motivo perdamos visibilidad y la gente no nos lea, que al fin y al cabo es nuestro objetivo: el llegar a la mayor cantidad de personas.  En principio deberíamos evitar esta masificación de información, pero es complicado.  Pienso que es importante tener en cuenta que el público que suele leernos es el mismo, evitar repetir la información que se publica entre espacios también es complicado.... Si la red se satura la gente dejará de leernos, simplemente pasará los espacios esperando encontrar novedades, pero visualmente (es importante recordar que estamos en una pantalla y la imagen es importantísima) si nos repetimos no llegaremos a ser visibles.

Por otro lado, la proliferación de espacios es otro arma de doble filo.  Hay espacios buenos, espacios no tan buenos y espacios nefastos.  Hablando en la comida con Daniel Casado Rigalt imaginamos un mundo en el que "algo" velase por la calidad de los espacios.  Esto es también imposible y utópico puesto que la red está abierta a todo tipo de publicaciones.  Pero ¿y si existiese un sello de calidad?  Un distintivo que el lector reconociese y le garantizase que la lectura de ese espacio es correcta y no una "vulgarización" (de Mario Agudo muy bien traído).

Además creo que necesitamos un espacio de visualización, de nuevo saco el tema de que estamos creciendo y de que cada vez somos más.  Vamos a llegar a ser tantos que no nos vamos a poder reconocer entre nosotros.  Necesitamos un espacio común para todos nosotros. Donde estemos registrados y consigamos ser un bloque, donde podamos ponernos en contacto unos con otros para realizar colaboraciones y quién sabe cuantas actividades conjuntas.

Yo propongo crear una asociación de profesionales (importante esta palabra: profesionales, para evitar esa vulgarización) con un sello de calidad que demuestre nuestra "solvencia divulgativa", que nos mantenga unidos como colectivo, que nos de visibilidad y nos ayude a propagar la "palabra de Harris".


1 nov 2016

Congreso: Arqueonet2016




No voy a repetir lo que se ha dicho una y otra vez en twitter, Facebook e Instagram.  Para leer una crónica como es debido podéis pasaros por la página de mi compañero de mesa de debate Andrea que lo ha hecho fenomenal (aquí).



Pero si que voy a copiar aquí mis palabras en FB a modo de resumen de un día increíble:

Cuando comencé con "Arqueología en mi Jardín" nunca imaginé que me llevaría hasta donde lo ha hecho. Dicen que todos los caminos conducen a Roma, pero para muchos de nosotros no es cierta esta frase porque, realmente, todos los caminos conducen a la arqueología y a su divulgación, solo hace falta encontrar el que cada uno tiene destinado y son muchísimos.
Muchas gracias a #arqueonet2016 por invitarme, al MAN por acogerme y al Colegio de Arqueólogos de Madrid por la iniciativa, a Pablo Guerra por liarme y a José Manuel Illán por sus mails, su paciencia y su buen hacer. A mis compañeros de mesa Mario Agudo VillanuevaDaniel Casado RigaltEnrique Garcés y Andrea de WAZO. También gracias a Jaime Almansa Sánchez y su pajarita, eres tan genial como me imaginaba y a Iñaki Diéguez Uribeondo por ese gran abrazo que me diste lleno de amistad y a Jesus Martin Alonso que no hablamos casi pero notaba su presencia, ya me dirás como consigues desdoblarte porque estabas en todos sitios!!!
Gracias a todos los que os acercastéis a saludarme, fue genial conoceros en persona, me hubiese gustado poder hablar más con vosotros. Ya sabéis donde encontrarme si me necesitáis!
Y gracias a Kaukarelda UndómielEl Café de la lluvia y Jose Miguel Parra por acompañarme.
Seguro que olvido a alguien...


Y dejo aquí la presentación que me hice de mi misma en la mesa:


Cuando me propusieron participar en #Arqueonet2016 primero me asusté, no entendía el motivo de que me hubiesen elegido a mí (o más bien a mi blog, arqueología en mi jardín), la verdad es que por más vueltas que le doy sigo sin entenderlo. La razón es simple: arqueología en mi jardín no fue creado con ninguna pretensión y sigue sin tenerla... 

Su creación tuvo un motivo totalmente personal. Yo no estaba pasando un buen momento, llevaba un año en el paro después de muchos trabajando como secretaria en oficinas de empresas de construcción. Para poder tener un puesto que me diese algo de dinero tenía que trabajar 8 horas o más al día, había tenido que dejar de estudiar en la universidad presencial cuando solo me quedaban 4 asignaturas para licenciarme y la UNED era la única opción que tenía.

En 2011, cuando apareció en mi vida Arqueología en mi Jardín, intentaba terminar la carrera en la UNED. Seguro que quienes han estudiado en esta universidad me entenderán por lo impersonal y frustrante que es estudiar en ella. Con el cambio de universidad a las 4 asignaturas que tenía se añadieron unas cuantas más, muchas más. Ninguna de arqueología, ni de historia antigua. Tenía que aprobar para terminar la carrera unas cuantas de geografía y unas cuantas más de historia contemporánea, mi pesadilla. Así que en paro y estudiando una carrera que cada vez odiaba más, yo me sentía como un barco a la deriva… 

Me había quedado en paro en mayo del 2010 por culpa de la crisis de la construcción y cuando comenzó el curso 2010-2011, viendo lo que me quedaba por delante en la UNED me decidí a invertir mi finiquito en nuevos proyectos, así que me matriculé en latín y en griego clásicos.

Arqueología en mi jardín nació en ese momento de verdadera desesperación. Los últimos exámenes a los que me había presentado ese febrero, habían sido una locura, las fuerzas me flaqueaban y mientras conducía en el coche camino de mi sede de la UNED no podía dejar de cantar la canción de un Pingüino en mi ascenso, “arqueología en mi jardín”. Realmente se había convertido en un himno para mí, veía que nunca iba a conseguir mi sueño de ser arqueóloga y que como mucho iba a poder excavar y estudiar las macetas de la terraza de casa de mis padres…

En mi clase de latín para adultos era yo la única que tenía vinculación con la historia. Había abogados, jubilados, aficionados a la filología y una cantante de cantos gregorianos. Una tarde en clase surgió una pregunta de un compañero a la profesora sobre cómo eran unas letrinas romanas. Nadie en clase sabía como eran y yo podía explicárselo… pero necesitaba enseñarles fotos, esquemas, fechas, lugares… algo de información. También mis amigas, dedicadas a mundos totalmente diferentes y de edades muy diversas, me preguntaban sobre arte e historia y yo intentaba dar respuestas, que demasiado a menudo ni a mí me convencían. Necesitaba apoyo visual sobre todo.

Yo llevaba más de una década haciendo mis pinitos en internet con páginas web sobre otras inquietudes que tenía y desde hacía unos cuantos años había creado un blog también para mis hobbies.

Arqueología en mi jardín comenzó a gestarse en mi cabeza y en marzo por fin me decidí y subí “Las letrinas romanas de Dougga”. La entrada tuvo éxito entre mis amistades, pero ninguno prácticamente entre el público en general, no tuvo muchas visitas a excepción de mis amigos, a día de hoy sigue sin tener demasiadas, después de seis años solo tiene unas 4100 en comparación con otros temas. El record lo tiene una entrada de unos días después, que tiene casi 35.000 visitas y sigue recibiendo visualizaciones a diario. Pero ver que gustaba y daba respuesta a inquietudes de la gente que me rodeaba me animó a seguir escribiendo. Poco a poco, Arqueología en mi jardín, para leer historia, arte y arqueología en zapatillas de andar por casa, iba llenándose de entradas. Muchas han pasado inadvertidas y otras han tenido ¡gran éxito!, algunos de ellos son verdaderos expedientes X, como “Argos, el increíble perro de Ulises” que publiqué este agosto y tiene casi 7000 visitas. 
Pero realmente nunca he buscado el éxito. Si que es cierto que me gusta ver las estadísticas, porque me gusta ver que la gente entra y me lee. Pero no selecciono los temas según los gustos de los lectores. Mi objetivo no es ser el blog más leído y mis entradas son las de un cuaderno de apuntes sobre temas que a mí me interesan, tener una libreta donde ir poniendo fotos y explicaciones me hacía sentir algo “rarita” y el formato blog era muy cómodo. Las entradas más leídas en muchísimos casos son las que considero más truño de todo lo que publico, pero ahí están… y gustan… ya sabemos, sobre gustos…

Reitero que nunca he buscado lectores, cierto es que me gusta que me lean, si no fuese así no publicaría en internet. 

Arqueología en mi Jardín no me ha servido para ganar dinero, ni visibilidad puesto que aún hay muchísima gente que no me relaciona con el blog (aunque me gusta el anonimato en mi última actualización de su imagen, ya un poquito harta, me he decidido a poner mi foto como reivindicación… a ver si por una vez algunos se enteran de que no hay un hombre, ni un equipo de varias personas detrás del blog …), no me ha abierto el mundo laboral, pero si que me ha servido de práctica para escribir y ganar seguridad en mi misma como divulgadora. Quién lleva un blog, web o similar lo sabe, detrás de un gran blog hay un gran currante que pasa muchas horas frente a la pantalla, pero lo cierto es que si no me gustase y no me lo pasase bien Arqueología en mi Jardín hubiese dejado de existir hace muchos años, y ahí seguimos los dos.

Gracias
 
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9 oct 2016

Congreso Arqueonet ¿Te lo vas a perder? Madrid, 29 de octubre


¿Quienes sobreviven a las catástrofes económicas?  Aquellos que se reinventan.  
Con ese espíritu, con el del Ave Fénix que surge de sus cenizas, durante la crisis económica que hemos sufrido, han aparecido nuevos perfiles que luchan porque nuestra arqueología y nuestro patrimonio no mueran.  
Somos jóvenes luchadores que creemos que la esperanza está en los que vienen detrás, que creemos que pelear porque lo que nos gusta, por lo que nos hace vivir, por lo que nos hace vibrar, vale la pena.  Unos tienen objetivos económicos y han hecho surgir de la nada empresas que hace 10 o 15 años nadie soñaba que podrían subsistir ni existir, otros tienen objetivos sociales y la divulgación es su meta, llegar al mayor número de personas posibles porque es la única forma de sobrevivir a un sistema en el que las humanidades no están de moda y mucho menos nuestro pasado y nuestro patrimonio.

De esos objetivos y de muchos más ha nacido el
 I Encuentro de Marketing Digital para la Divulgación del Patrimonio Histórico.  


Si eres como nosotros, si buscas tu lugar en este nuestro mundo digital, si tienes un blog, una web, regentas foros o participas activamente en redes sociales DIVULGANDO, este congreso te interesa.

En él podrás encontrar:

- Mesas redondas donde se plantearán problemas, ideas, técnicas, sistemas...
- Talleres donde aprender muchísimo de grandes especialistas.
- Master Class con los mejores en el sector.

Y si eres seguidor de alguna de las fórmulas divulgativas que anda por el mundo de la red podrás preguntar y aprender e incluso crear tu propia plataforma desde donde MOSTRAR al mundo lo importante que es el patrimonio, la historia, la arqueología, el arte.  

Además podrás conocer a muchos de los grandes de este mundo en persona, preguntarles, intercambiar opiniones y enterarte de las próximas novedades.

Arqueología en mi Jardín no se lo va a perder 
¿tú sí?


Fácil y sencillo: ¡APÚNTATE!

SABADO, 29 de OCTUBRE
Museo Arqueológico Nacional (Madrid)

¡¡TE ESPERAMOS!!




Enlaces para toda la información: