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25 ene 2026

Cuando Roma se convierte en mito: recreación histórica, ideología y manipulación del pasado. Una reflexión.


En las últimas décadas, la recreación histórica de la antigua Roma ha experimentado un crecimiento notable. Asociaciones, festivales, desfiles y actividades didácticas han contribuido a acercar el mundo romano al gran público de una manera visual, participativa y, en muchos casos, honesta y bien documentada. Sin embargo, junto a este desarrollo positivo, se observa en algunos ámbitos concretos una deriva preocupante: la apropiación del imaginario romano por discursos vinculados a la extrema derecha.

Este fenómeno no es nuevo ni exclusivo de la recreación histórica. Desde hace más de un siglo, determinados movimientos ideológicos han instrumentalizado la Roma antigua como símbolo de orden, fuerza, jerarquía y supuesta superioridad cultural. En la actualidad, ciertos grupos extremistas recuperan ese imaginario de forma simplificada y selectiva, exaltando la disciplina militar, la violencia ritualizada, la masculinidad agresiva o la idea de un “Occidente” homogéneo y amenazado. En ese contexto, la recreación romana puede convertirse en un vehículo visual muy potente para transmitir mensajes políticos contemporáneos bajo la apariencia de una actividad cultural neutra.

El problema no reside en la recreación en sí, ni en el interés por el ejército romano, los gladiadores o los rituales públicos. El riesgo aparece cuando se descontextualiza la historia y se presenta una Roma idealizada, desprovista de sus contradicciones, de su diversidad étnica y cultural, de sus conflictos sociales y de sus profundas desigualdades. En esos casos, la Antigüedad deja de ser objeto de estudio para convertirse en mito: un pasado imaginado que legitima valores actuales, no una realidad histórica compleja que debe ser analizada críticamente.

Además, esta deriva suele ir acompañada de un rechazo explícito o implícito al conocimiento académico. Se desacredita la investigación histórica en favor de una “tradición” reconstruida, se confunde recreación con verdad histórica y se sustituye el debate crítico por consignas identitarias. Esto empobrece enormemente la divulgación y genera un relato falso de Roma, donde no hay espacio para la esclavitud como sistema económico, para la violencia estructural, para el papel de las mujeres, para la movilidad social limitada o para la pluralidad religiosa y cultural del Imperio.

Convertir la recreación histórica en un instrumento ideológico es un error grave por varios motivos. En primer lugar, porque traiciona el rigor histórico: la Roma antigua no fue un modelo moral ni político exportable al presente, sino una sociedad profundamente distinta, con valores que no pueden trasladarse sin una reflexión crítica. En segundo lugar, porque daña la credibilidad de la recreación como herramienta educativa y divulgativa, alejándola del público y de las instituciones culturales. Y, finalmente, porque banaliza la historia, reduciéndola a un decorado estético al servicio de discursos excluyentes.

La recreación histórica tiene un enorme potencial pedagógico si se practica con responsabilidad, conocimiento y espíritu crítico. Usar la Antigüedad para justificar ideologías contemporáneas no solo distorsiona el pasado, sino que empobrece nuestro presente. Entender Roma en toda su complejidad (sin mitificaciones ni apropiaciones interesadas) es la mejor manera de aprender de ella.

26 oct 2025

Cuando los romanos también debían cambiaban la hora, pero no lo sabían





Esta noche hemos movido las manecillas del reloj una hora, pero en la Antigüedad, el sol y las estrellas ya se encargaban de hacerlo por nosotros.

Cuenta Plinio el Viejo que...

El obelisco del Campo de Marte, obra de Sesostris, mide 2,7 metros menos. Está cubierto de inscripciones que relatan las antiguas teorías egipcias sobre las ciencias naturales, un testimonio fascinante de cómo aquellos sabios entendían el mundo.

El del Campo de Marte tuvo además un uso muy especial: el emperador Augusto lo convirtió en un reloj solar monumental. Hizo colocar un gran pavimento a la distancia justa para que, al mediodía del solsticio de invierno, la sombra del obelisco coincidiera exactamente con una línea marcada en el suelo. Sobre ese pavimento se dispusieron varillas de bronce que permitían medir, día a día, cómo la sombra se acortaba o se alargaba con el paso de las estaciones.

El ingenioso diseño se debía al matemático Novius Facundus, quien incluso añadió en la punta del obelisco una bola dorada. Gracias a ella, la sombra se proyectaba con mayor precisión; sin ese detalle, la delgada punta habría producido una sombra poco definida. Se cuenta que Facundus tuvo la idea observando algo tan sencillo como la sombra que proyecta la cabeza humana bajo el sol.

Hace unos treinta años que las mediciones del obelisco ya no coinciden con el calendario solar. Nadie sabe con certeza por qué. Algunos creen que el propio curso del sol ha cambiado, como si algo hubiera alterado el comportamiento del cielo. Otros piensan que fue la Tierra misma la que se movió ligeramente de su posición, un fenómeno que, dicen, también se ha observado en otros lugares.

Hay quien ofrece explicaciones más terrenales: los terremotos podrían haber desplazado el pozo sobre el que se alza el obelisco, o las inundaciones del Tíber haber hecho que el suelo se hundiera un poco, pese a que los cimientos se construyeron con una profundidad igual a la altura del propio monumento.

Plinio el Viejo Historia Natural XXXVI, 73-73


El reloj solar de Augusto, conocido como Horologium Augusti, se alzaba en pleno Campo de Marte, una vasta explanada situada al norte del centro de Roma que, en tiempos de la República, había servido como terreno militar y espacio de entrenamiento. Con Augusto, el lugar se transformó en un auténtico santuario del poder imperial: allí se levantaron el Ara Pacis, dedicado a la paz traída por su gobierno, y el Mausoleo de Augusto, su tumba familiar. El reloj, con su obelisco egipcio como gnomon, completaba este conjunto simbólico donde el tiempo, la paz y la eternidad se fundían en piedra.






El obelisco proyectaba su sombra sobre un amplio pavimento de mármol trazado con líneas y marcas que indicaban los días, los meses y las estaciones. En el solsticio de invierno, la sombra coincidía exactamente con el Ara Pacis, como si el propio sol rindiera homenaje al emperador y a la paz que había instaurado. Aquel dispositivo, mezcla de ciencia y propaganda, convertía el movimiento del astro en un discurso político visible: Augusto dominaba no solo Roma, sino también el tiempo.






Con el paso de los siglos, el suelo del Campo de Marte se fue cubriendo de sedimentos y los restos del reloj quedaron sepultados. Hoy, fragmentos de su pavimento aún pueden verse cerca de la Vía del Corso, junto a la iglesia de San Lorenzo in Lucina, recordando aquel ambicioso proyecto en el que el sol servía al emperador como instrumento de poder y medida del mundo.

No consta en ninguna fuente antigua que el reloj llegara a reajustarse o modificarse para corregir ese desfase. No se conservan noticias de que los emperadores posteriores ordenaran recalibrarlo. Todo parece indicar que, cuando el mecanismo dejó de funcionar con precisión, se abandonó su uso práctico. Sin embargo, el obelisco y su simbolismo se mantuvieron como monumento con valor ideológico y decorativo.



6 jul 2025

¿Qué hicieron los íberos por los romanos?

 


A petición de un seguidor de Instagram, hoy voy a cambiar la épica pregunta de La vida de Brian, aquella ya mítica "¿qué han hecho los romanos por nosotros?". Hoy va a ser "¿Qué hicieron los íberos por los romanos?".

Fue mucho lo que el pueblo íbero aportó al pueblo romano durante el proceso de conquista y romanización (siglos III a. C. al I d. C.). Hubo elementos culturales, militares, económicos y religiosos.

Aquí os dejo unos cuantos, porque ya se sabe que "para prueba un botón" (unos pocos, esta vez). Por supuesto, hubo mucho más, pero para profundizar en el tema os dejo alguna lectura al final de esta publicación. Esto solo es una pequeña introducción. 

Comencemos con la influencia militar. Por un lado, tácticas y armas. El armamento íbero, la falcata como arma por excelencia, el soliferrum y su agilidad con la infantería ligera fueron valorados muy positivamente por Roma. Si tomamos como ejemplo la falcata, hemos encontrado su utilización en yacimientos de época imperial. En Valeria, Uxama, Cerro de las Cabezas y Collado de los Jardines, lo que indica continuidad en el uso de este arma tradicional entre los soldados indígenas o auxiliares hispanos.


Tanto destacaron los guerreros íberos que se les incorporó a las legiones como auxiliares. Sabemos de su presencia, por ejemplo, en la Batalla de Zama (202 a. C.), cuando Escipión el Africano utilizó tropas íberas contra Aníbal y Sertorio, o en la expedición en Hispania (siglo I a. C.), cuando se rodeó de tropas íberas que actuaban como exploradores.

Sin olvidarnos de otro de los elementos característicos del mundo militar íbero: la caballería. Esta tenía fama de ser eficaz y veloz, y también fue integrada en las campañas romanas. Pongo solo un ejemplo; hay más. Tito Livio menciona "equites Hispani" integrados en el ejército romano.

También hubo aportes artísticos y artesanales. La cerámica y la orfebrería, por ejemplo. Los íberos dominaban estas técnicas y fue mucha su influencia en la producción local romana en Hispania. Y obvio es el caso de la escultura funeraria; recordemos la Dama de Elche o la Dama de Baza, que influenciaron en el arte provincial romano.

Pondré solo un par de ejemplos concretos. Los más interesantes y llamativos. La cerámica pintada de estilo ibérico orientalizante persistió en la cerámica común hispanorromana, especialmente en la terra sigillata hispánica tardía (siglos I–III d.C.), con imitaciones locales de formas y motivos. O las lucernas de época imperial aparecidas en Saguntum o Ilici que tenían motivos decorativos que recuerdan al repertorio íbero: toros, guerreros o símbolos solares. No podemos olvidar el tesorillo de Mairena del Alcor (Sevilla), datado en el siglo I d. C., es decir, época plenamente romana, formado por joyas con motivos y técnicas del repertorio ibérico anterior: espirales, amuletos y figuras de animales.



La religión y los ritos es otro elemento en el que podemos encontrar influencia íbera en hispanorromanos. Roma también adoptó y reinterpretó (sincretismo) algunas divinidades íberas, integrándolas en su panteón provincial. Y por supuesto se asimilaron prácticas funerarias locales. Además de que, algunos de los santurarios prerromanos siguieron activos durante siglos bajo dominio romano, eso sí, adaptados.

Sobre divinidades, tenemos conocimiento de que el dios Endovélico, adorado en la Bética, especialmente en Lusitania, fue asimilado al dios Apolo y también a Esculapio por su carácter sanador. El templo más famoso es el santuario rupestre de São Miguel da Mota (Alentejo, Portugal), que fue romanizado en época imperial (siglo I d. C.) y las más de 100 inscripciones votivas en latín que se han encontrado lo prueban. ¿Más ejemplos? Ataecina, Cosus, Eke-ko, Betatun, Borea... y unos cuantos dioses más.


Respecto a la agricultura y la economía. Los romanos aprovecharon el conocimiento local en minería (plomo, plata, hierro) y técnicas agrícolas. El cultivo del olivo, vides y cereales que ya estaban adaptados al clima ibérico. Y no podemos olvidarnos de las rutas comerciales que ya estaban bien establecidas antes de la llegada de Roma a la península ibérica y que facilitaron la integración económica de Hispania en el Imperio.

Los oppida, ciudades fortificadas íberas (Ullastret, Cástulo, Edeta o Basti son algunos ejemplos, hay más), sirvieron de base para fundaciones romanas o para la planificación urbana romana en Hispania. La aristocracia íbera colaboró con Roma, accediendo a cargos en la administración y facilitando la romanización.



Otro elemento muy importante, el del lenguaje y los nombres, también tuvo su papel en ese aporte al mundo romano. Aunque el íbero desapareció como lengua, perduró en topónimos y antropónimos. ¿Algunos ejemplos? Aquí tienes algunos que se cree que podrían tener un origen íbero:

Topónimos como Ilerda, Iliberri, Segóbrica, Calagurris, Uxama. Nombres de ríos como Iberus, Segura, Sucro, Turia. Nombres de persona: Indíbil, Mandonio, Orisón, Teutales, Belsem. Y otras muy curiosas como murgaño, perro, urraca, barro, zamarra, calabaza o pizarra también se cree que podrían tener un origen íbero y que posiblemente terminaron incorporándose a la lengua latina en su versión vulgar.

Si quieres saber más, aquí te dejo unos libros:

  • Ruiz Zapatero, G. (2006). Romanización y resistencias en el mundo ibérico. Crítica.
  • Blázquez Martínez, J. M. (1995). La romanización I. Istmo.
  • Ministerio de Cultura. (1983). Los íberos: [exposición]. Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes y Archivos.

Fotos: Wikimedia Commons menos la de La vida de Brian que pinchando en ella aparece el lugar de dónde la he descargado.




29 jun 2025

¿Podía un hombre libre convertirse en esclavo en la antigua Roma?


¿Nunca os lo habéis preguntado?  ¿Podía un romano libre convertirse en esclavo?  

La respuesta es complicada. Sabemos que hubo casos en los que sí, que una persona libre fue vendida como esclava.  Tres podían ser los casos:

- Por engaño

- Por castigo

- Por necesidad extrema

Aunque las leyes romanas intentaban proteger a los ciudadanos libres, no siempre funcionaba eficazmente y en la práctica las cosas eran muy diferentes.



Casos llamativos fueron, por ejemplo el de San Patricio (siglo V d. C.). Patricius era un joven britano libre capturado por piratas irlandeses y vendido como esclavo en Irlanda.  Su caso no era el único.  Los piratas campaban a sus anchas por los mares y estos hacían incursiones a las poblaciones portuarias, además de atacar a los barcos en alta mar. 

Conocemos, por ejemplo, del caso de Julio César, que cuando era joven fue capturado por piratas cilicios cerca de la isla de Farmacusa (mar Egeo).  Los piratas desconocían su identidad por lo que no sabían era un noble importante.  Lo mantuvieron cautivo 38 días y pidieron por él un rescate.  No llegó a ser vendido como esclavo, pero ese era el destino habitual en este tipo de casos.  Tras su liberación, César los persiguió, capturó y crucificó, cumpliendo lao que les había prometido en broma mientras estaba cautivo.  Puedes leer su historia completa en Plutarco, Vida de César.

Otro ejemplo es el de Publius Rutilius Rufus.  La historia de este personaje nos la cuenta Floro en su Epitome (2, 4, 7) y Apiano en Guerras Civiles (1, 28).  Rufus fue cónsul en el 105 a. C. Fue víctima de una persecución política y enviado al exilio.  En Asia, fue capturado por los piratas, que lo vendieron como esclavo.  Fue comprado por un ciudadano romano que reconoció su estatus y lo liberó.


Otro motivo por el que un libre podía ser vendido como esclavo era cuando se trataba de un fraude y sabemos que Adriano emitió edictos para castigar a los que vendían personas libres como esclavos, lo que indica que se trataba de un problema real. Se documentan casos en el Digesto de Justiniano como el de Lucius Ritius, libre que fue vendido por tal Saeius como esclavo, y luego reclamó su libertad.  La referencia está en el Digesto 40.12.23, donde se indica que si alguien libre era vendido como esclavo, podía reclamar su estatus y el vendedor sería castigado.

Casos de ventas de libres se documentan en el teatro.  Obviamente no son fuentes históricas como tales, pero las obras de teatro eran un termómetro de la época en la que eran escritas, puesto que reflejaban aquellos temas que preocupaba a los espectadores y realidades sociales conocidas.  Así, en la obra de Plauto, Los Cautivos, se plantea la historia de un joven libre que acaba esclavizado por error.

Un hombre libre también podía ser esclavizado por deudas o como castigo.  La nexum o esclavitud por deudas fue abolida en la República tardía. Esta permitía que un ciudadano libre quedara en servidumbre temporal.  Hay autores como Livio (Ab urbe condita II) que relatan casos de ciudadanos empobrecidos que acababan vendido ilegalmente por acreedores abusivos.  Como el de un veterano romano que, tras no poder pagar sus deudas, fue retenido y humillado como si fuera esclavo.


El último caso es el de los niños libres que eran vendidos por sus padres.  Aunque estaba prohibido, se sabe que durante épocas de crisis, había padres desesperados que vendían a sus hijos.  Algunos casos aparecen comentados en textos legales y de juristas como Ulpiano. Hay ejemplos epigráficos, pocos, pero los hay, aunque están envueltos en una ambigüedad jurídica.  Algunas lo indican de forma indirecta o se puede entender por contexto.

Tenemos el ejemplo de Marcus Aurelius Felix (AE 1998, 116) encontrada en el santuario de Leukios Basielus (Polonia) datada entre los siglos II-III d. C.  Felix, un antiguo esclavo dedica una inscripción al dios Leukios Basileus, agradeciendo haber recuperado su liberta.  En ella se identifica como libertus qui in pueritia sua a pertentibus suis venditus est (liberto que en su infancia fue vendido por sus padres).  Hay casos de niños muertos como esclavos pero que tienen el tria nomina lo que sugiere que debieron nacer libres y luego fueron esclavizados, ¿vendidos? ¿capturados? Como es el caso de Gaius Iulius Felix (CIL VIII, 27544) muerto a los 10 años, identificado como servus, pero con nomenclatura de ciudadano.  




También existen los casos de etiquetas halladas en mercados o puertos como el de Delos o Pompeya  que describen a niños a la venta con indicios de origen no esclavo puesto que no aparecen natus servus o un patronímico de dueño.  

Juristas como Ulpiano y Paulo (Digesto) citan casos de inscripciones de manumisiones en los que el origen libre del esclavo manumitido fue reclamado y confirmado.  Algunas inscripciones de tabellae patronatus aluden a libertos que proclamaron haber sido vendidos siendo libres, lo que a veces motivó la devolución de la libertad (Digesto 10, 12, 23).

Para saber más:

BRADLEY, K. (1994) Slavery and Society at Rome, Cabridge University Press.

MACMULLEN, R. (1981) "Free at Last! The impact of Manumission on Roman Freedmen",  Historia: Zeitschrift für Alte Geschichte, vol. 30, No. 3

GEORGE, M. (2011) Roman Slavery and Roman material culture, University of Toronto Press. 






15 jun 2025

¿Sabías que nunca existió un "primer triunvirato"?



¿Sabías que nunca existió un "primer triunvirato" (triumvirātus)? Y veremos cómo lo del segundo está un poco cogido por los pelos.

Seguro que has oído hablar un montón de veces del primer y el segundo triunvirato, pero ¿sabías que es un error? ¿Que sólo existió un triunvirato y fue el segundo? Déjame explico…

Comenzaré por explicar qué es un triunvirato.

Un triunvirato (del latín triumvirātus, “junta de tres hombres”) es una magistratura por la que tres personas podían compartir el poder en Roma. Dicho más claramente, se trata de una junta o grupo de tres con autoridad compartida. Así, en la Roma republicana, un triunvirato podía ser una magistratura formal: un órgano oficial con tres magistrados que ejercían poder conjunto. Podía o no ser ocasional.

En la historia de Roma hubo un solo "triunvirato" (después veremos cómo esta denominación no es tampoco correcta en este caso), aunque siempre leemos que fueron dos.

La primera asociación (mal llamado triunvirato) fue la que se dice que formaron: Cayo Julio César, Cneo Pompeyo Magno y Marco Licinio Craso.


Un poco de contexto político:

El primero, Julio César, quería un puesto como cónsul y el mando militar en la Galia; el segundo, Pompeyo, quería ratificar sus asentamientos para veteranos tras las campañas de Oriente, y el tercero buscaba prestigio político-militar y recuperar el dinero de algunas inversiones. Además, los tres querían vencer la oposición senatorial, especialmente la de los optimates, y utilizar su influencia para aprobar leyes, obtener cargos y repartirse las provincias.

En la llamada “Conferencia de Lucca” (56 a. C.), reafirmaron el pacto: Pompeyo y Craso lograron el consulado juntos. Se extendieron los mandatos de César y se repartieron los gobiernos provinciales. Durante el consulado de César (59 a. C.), aprobaron una ley agraria (Lex Iulia Agraria) para reasentar a veteranos de Pompeyo; ratificaron sus campañas en Oriente; consiguieron los consulados para Pompeyo y Craso (55 a. C.); y renovaron de forma prolongada los mandatos militares para César en la Galia y las gobernaciones para los otros dos.

Finalmente, esta asociación se rompió debido a la muerte de Craso en Carras (53 a. C.), lo que produjo un desequilibrio; la muerte de Julia (54 a. C.) terminó con el vínculo familiar entre César y Pompeyo; la rivalidad entre ambos desembocó finalmente en una guerra civil (49 a. C.).

¿Por qué no podemos llamarlo triunvirato?

Primero (y muy importante), la palabra “triunvirato” no aparece en los autores antiguos. Fue acuñada por primera vez en 1681, aunque se comenzó a utilizar de forma más extendida en los siglos XVIII y XIX entre los eruditos ingleses y franceses.

En la antigua Roma se hablaba de asociación, conspiración o con términos burlescos como “monstruo de tres cabezas”. Así, Varrón (contemporáneo de los tres políticos) lo llamó tricaranus, literalmente “monstruo de tres cabezas”. Aunque la obra no se conserva, diversos autores lo citan. Suetonio lo llama societas, es decir, “asociación” o “alianza”, y Tito Livio utiliza conspiratio, es decir, “conspiración”.

Más allá de que esta palabra no existiera, sí sabemos que el "segundo triunvirato" fue una asociación aceptada legalmente. Esto se debe a que el primero no fue una institución oficial. Nunca fue reconocida, es decir, que no existió nunca ninguna orden ni ningún decreto legal que estableciera un poder colegiado. Cosa que sí ocurrió con el segundo, que formó magistraturas legales con autoridad estatutaria.

Así que lo explico con otras palabras: esa primera asociación (el mal llamado "primer triunvirato") no tuvo un carácter formal y fue un acto secreto. Fue una coalición privada y encubierta. No fue un acuerdo público. Esta no aparecía en ningún registro legal. Y aunque se cita el Pacto de Luca (56 a. C.) fue una renovación de la alianza, fue informal y privada.

En realidad fue una asociación que no tuvo una fecha de partida; fue una coalición que se fue formando de forma paulatina, aunque se toma el 59 a. C. como una fecha aproximada para el primer paso, cuando César, que ya era cónsul, fue respaldado por Pompeyo y Craso en sus iniciativas legislativas. Además, se unía a todo ello que no había un reparto claro de poder ni tenían funciones colegiales. Cada uno de los tres políticos tenía autonomía para gobernar en sus provincias y seguían operando bajo las magistraturas normales, sin poderes adicionales compartidos. Nunca formaron un colegio magistral con competencias comunes ni imperium conjunto.

Finalmente, y con esto zanjo el tema, la alianza se basaba en intereses personales, no en un proyecto común. Por este motivo duró la alianza mientras Julia seguía casada con Pompeyo; al morir esta y también Carso, la ruptura entre Julio César y Pompeyo fue un hecho.

Y entonces, ¿por qué "segundo triunvirato” para el de Augusto, Marco Antonio y Lépido?


Pues partimos de la misma premisa inicial: “triunvirato” es un término moderno. Los romanos denominaban a esta asociación Triumviri Rei Publicae Constituendae Consulari Potestate, es decir, “los tres hombres para la restauración de la República con poder consular”. A veces aparece abreviado en monedas y documentos como III VIR R P C. Es decir, que en las fuentes romanas (epígrafes, monedas, fastos, etc.) aparecen los triunviros identificados por ese título, no por "triunvirato"; son "tres triunviros".

¿Por qué este segundo caso sí es una asociación de triunviros y el primero no?

Este segundo fue una magistratura colegiada legal. Se creó mediante la Lex Titia (43 a. C.). Tenía facultades extraordinarias. Podían aprobar leyes, proscribir enemigos y designar magistrados. Se basó en una comisión formal con imperium mayor que el de los cónsules y tenía una duración de cinco años (43 a. C. a 38 a. C.).  Tuvo dos mandatos formales de cinco años (43–38 y 38–33 a. C.). Después se disolvió de forma definitiva.

Esta asociación nació en medio de la guerra civil tras el asesinato de César. Implicó proscripciones, campañas militares (Filipo, Actium) y redistribución explícita de provincias. Tenía base constitucional clara e instituía un poder colegiado autorizado por el Senado y el pueblo romano. Además de que consolidó un poder autoritario mediante purgas y reconstrucción del Estado, para luego desembocar en la rivalidad y victoria de Octavio sobre Antonio en Actium (31 a.C.), marcando el fin de la República y el inicio del Imperio.

Para saber más, os recomiendo este libro:

La crisis de la República (133–44 a.C.) de Francisco Pina Polo para la ed. Síntesis.





22 nov 2023

¿Eran bajitos los romanos?




Cuántas veces hemos leído este dato en los libros de divulgación: los romanos eran bajitos. ¿Es verdad esta afirmación?

No, no lo es. Los romanos no eran bajitos, o al menos no tanto como nos imaginamos.  Su estatura era similar a la actual.

Veamos...

Tomando como dato los hombres que perecieron en Herculano y Pompeya durante la erupción del Vesubio, se estima que la altura media de un romano (ellos) era de aproximadamente 1,70 m. Se ha encontrado el caso de un soldado que medía 1,75 m. (el más alto) y un timonel 1,73 m. Otros cuerpos masculinos medían 1,68-1,69 metros.

Vegecius (Compendio de técnica militar V, 5, 1), en el periodo del Principado, nos cunta que los soldados de la primera cohorte de una legión o el ala de caballería debían medir idelamente seis pies de alto, aunque el mínimo era de cinco pies y diez pulgadas, es decir, entre 1,70 y 1,77 metros.

Lo más interesante es que la estatura media de los españoles hoy en día es de 1,76, es decir, ¡¡solo 6 cm. más!! y en Italia... ¡¡1,74!! solo 4 cm. más.




¿Y de dónde surge esta idea? Porque todo depende desde el punto de vista desde el que se mira la Historia. Un inglés o un alemán es fácil que consideren que 1,70 m. sea bajito, cuando ellos tienen una altura media de 1,80 m. en la actualidad.

Hablar de que los romanos eran bajitos es otro caso de presentimos y de desconocimiento del contexto mediterráneo, tanto en la antigüedad como en la actualidad.




4 sept 2023

El saludo que un romano nunca hizo y que tomó el fascismo




Seguro que has visto muchas veces en películas a los soldados romanos saludarse con el brazo derecho extendido, pero... ¿sabías que los antiguos romanos nunca se saludaron así?  De nuevo fue una mala interpretación de nuestra época que fue abonada por las películas y que terminó por hacer famoso el fascismo, creyendo a su vez que era algo auténticamente romano.

La primera vez que se utilizó fue por parte de la Liga de Fiume, una alianza entre naciones oprimidas de la tierra que se creó en 1919.  Estaba formada por paramilitares italianos y a su frente estaba Gariele D'Annunzio.  El objetivo de este, que era príncipe y duque, era el de crear un estado nuevo símbolo de todos esos territorios que no tenían una soberanía reconocida y que habían sido colonizados y sometidos por otros Estados.

Mussolini tomó muchos elementos de este grupo, entre otros las camisas negras, la brutalidad y violencia, la lucha contra el comunismo, los rituales nacionalistas, y...el (supuesto) saludo romano. Y, por supuesto, a partir del fascismo, los adoptó también Hitler y Franco.




¿De donde tomó la Liga este saludo?  De una película.  



"Cabiria", estrenada en 1914, es un peplum que fue dirigida por Giovanni Pastrone. El argumento es el de la historia de una niña de la nobleza romana que es raptada y esclavizada por los cartagineses.  Se trataba de una interpretación muy libre de la novela "Salambó" de Flaubert.  Curiosamente, en ella colaboró Gariele D'Annunzio.



En ningún lugar del mundo antiguo, ya sea textual o iconográfico, aparece este gesto en alusión a la violencia o la guerra, como después Mussolini y Hitler después utilizaron.  Roma utilizó el brazo derecho levantado, cierto, lo vemos en la estatua ecuestre de Marco Aurelio (quizás tengas en mente al Augusto Prima Porta, pero ojo, ese brazo es una restauración que hoy en día se pone en duda) o la columna Trajana. 




Se trata de una mala interpretación puesto que estos gestos con la mano derecha tenían un significado totalmente contrario, simbolizando esa mano extendida con los dedos apuntando hacia el horizonte como señal de paz y respeto. 

¿Y de dónde sale esta mala interpretación que hicieron en "Cabiria"? Pues de la lectura de este cuadro:



"El juramento de los Horacios" pintado por Jacques-Louis David en 1784.  Representa uno de los capítulos míticos de la antigua Roma, el momento en que los trillizos (los Horacios) parten para enfrentarse a otros trillizos (los Curiacios) para terminar con la guerra que mantenía Roma con Alba Longa.

Un ejemplo más de cómo se ha malinterpretado un hecho histórico y lo necesaria que es la revisión de muchas de las ideas que tenemos sobre la antigüedad.



5 abr 2023

Un precursor de las historias de terror de lo más cinematográfico en el siglo IV d. C.: Amiano Marcelino



¿Cuántas películas hemos visto en las que los protagonistas se asoman a un orificio y de él sale un monstruo, un virus, un animal mutado o un espectro que matará a todos (o casi todos) los actores del reparto?

Creemos que ese recurso (tan trillado) es una modernidad, pero ¿Sabíais que esta herramienta cinematográfica o novelesca es muy antigua?  Si ahora mismo estás pensando en el famoso mito de la Caja de Pandora estás en un error porque el objetivo de dicho relato es muy diferente al de las historias de terror que nos cuenta el cine.  

Pero sí, como tantas otras tácticas para engancharnos y matarnos de miedo, la encontramos en los autores clásicos.

Leemos:

 "Cuando ésta fue expoliada [se refiere a la ciudad de Seleucia] por los generales del César Vero, como antes narramos, robaron allí una imagen del Apolo de Cumas y la llevaron a Roma, donde los sacerdotes de los dioses la colocaron en el templo de Apolo Palatino.

Se dice que, después de que esta imagen fuera robada, y de que se incendiara la ciudad, los soldados fueron a rapiñar en el templo y encontraron un estrecho agujero. Y al abrirlo con la esperanza de encontrar un objeto precioso, de cierto abismo oculto por los secretos de los caldeos, surgió una peste que, provocando una enfermedad incurable, en la época del citado Vero y de Marco Antonino, llenó de enfermedad y de muerte todo el territorio situado entre la tierra de los persas, el Rin y las Galias."

Es una escena a la que estamos muy acostumbrados dentro de los relatos de terror, esta es del siglo IV d. C. y se la debemos a Amiano Marcelino, un militar y cronista romano (aunque se veía a sí mismo como griego) escribió en latín.  

Este texto lo encontramos en su obra "Historia", en el libro XXIII 6, 24 (yo he utilizado la traducción para Akal Clásica de Mª Luisa Harto Trujillo.

Está claro que utilizar el terror como instrumento por parte de los autores no es nada nuevo.  Si es que... lo que no se inventara en la antigüedad... 




12 oct 2022

¿Qué tienen en común el vaso Portland y las dos esculturas derribadas de los Vaticanos?

 Hace unos días saltaba esta noticia a la prensa:

Fuente: https://www.elmundo.es/cultura/arte/2022/10/06/633e88bd21efa02d758b45dc.html

Lo que me recordó a otros tantos casos que ha ocurrido en los museos y especialmente el caso del vaso Portland:




Esta maravillosa pieza se encuentra hoy en el British Museum. Se desconoce la procedencia de su factura, pero sí que se sabe que fue encontrada en Roma, en el Mausoleo del Monte del Grano. Está datado en el siglo I d. C. Se realizó en cristal azul violáceo con un camafeo de cristal blanco que rodea toda la panza de la pieza. En él se representan a Pelo y Tetis.

Dos hechos hacen de este jarrón una pieza curiosa: 

Por un lado se dice que el jarrón se encontró en un gran sarcófago de mármol.  Este se cree que fue propiedad del emperador romano del siglo III Alejandro Severo y su madre, Julia Mammaea, es decir, que en fueron enterrados en él.  El vaso Portland podría haber contenido las cenizas del emperador, lo que hace de esta una pieza excepcional por su importancia histórica. Ojo, es una hipótesis y por lo general se pone en duda que las contuviera, como tampoco se cree que el sarcófago fuese de ellos.  Es una vez más una de aquellas cosas que se dan en arqueología: que son probables, pero poco seguras.




Por otro que, sufrió un "accidente" parecido al de las cabezas de los Museos Vaticanos de hace unos días.  En aquel momento el British Museum tenía el vaso en custodia, el cuarto duque de Portland lo había depositado en él.  A las 15.45 horas del 7 de febrero de 1845, un joven estudiante, Willian Lloyd, que sufría una paranoia aguda debido a una semana de borrachera, cogió una piedra de la misma sala y rompió la vitrina y el jarrón, quedando hecho añicos.   A William lo detuvieron y fue llevado a juicio, lo que sirvió para hacer muy famoso el vaso. La pieza pudo ser restaurada por John Doubleday y 100 años después de su destrucción fue comprado por el British Museum donde podemos verla a día de hoy.




 

18 sept 2022

¿Sabías que las matronas romanas vistieron trasparencias?

 


¿Sabías que las matronas romanas vistieron trasparencias? 

Sí, sí, así fue, y fue durante el Alto Imperio, al menos allá por finales del siglo I d. C. 

Plinio nos cuenta en dos citas:  

"Los primeros hombres que se conocen son los seres, famosos por el vellón de sus bosques; ellos cardan la parte blanca del follaje después de empaparla en agua, y de esta operación se origina una doble tarea para nuestras mujeres, devanar los hilos y tejerlos de nuevo: con un trabajo tan complicado y en un país tan remoto, se busca que las matronas aparezcan en público con vestidos transparentes." (Plinio Historia Natural VI 20, 24, en Gredos).

Podemos leer varios datos curiosos en este texto: 

Por un lado, que, aunque Plinio habla de vellón esté en un error, probablemente se tratase de algún tipo de muselina de algodón.  Hay autores que piensan que podría tratarse de la seda, pero en este caso Plinio estría en un error al pesar que esta crecía en los árboles.

Por otro, que a Roma no llegaban las telas ya realizadas, sino que eran las propias romanas las que devanaban los hilos y los tejían.

Que esas fibras llegaban desde China.  

Por último, dice que las mujeres vestían en público vestidos transparentes. Realmente dice "ut in publico matrona traluceat" que traducido es "para que la matrona se transparente en público".

Obviamente era un producto muy muy muy caro, solo al alcance de unas pocas mujeres.

Pero este no es el único dato, tenemos uno más, también en Plinio:

"Las depilaciones afeminadas producidas por sus resinas, y hasta el pubis de las mujeres expuestas al público." (Plinio  Historia Natural XXIX 8, 26, trad. mía al castellano desde Loeb).

Así que las mujeres usaban productos para depilarse "sus partes" para luego mostrarlas sin pudor . 

Si ambas actividades se combinaban el efecto debía ser algo perturbador para los romanos más tradicionales.  ¿Dónde quedaba la pudicitia republicana?  

Desde luego, Plinio, apenas sí se perturba en su texto por esa exhibición por parte de matronas hechas y derechas.  Es más, pone mayor énfasis en la dificultad del arte de tejer las fibras y en que llegaban desde lejos. 



1 jun 2022

¿Qué relación hay entre Champollion y Vercingétorix?




Para conocer la relación entre Jean-François Champollion (1790-1832) y Vercingétorix es necesario puntualizar que, como buen erudito de su época, Champollion hizo sus pinitos como arqueólogo en su Francia natal.  

Y para conocer su historia debemos remontamos a la Guerra de las Galias y al general romano Julio César, por supuesto. 


La guerra en la Galia tuvo varias fases (podéis leer sobre ella mi artículo en Euxinos). Una de las últimas, tras la caída del oppidum de Alesia, fue el episodio ocurrido en Uxellodunum, el lugar donde los galos se habían retirado para reorganizarse y contraatacar a César tras su derrota. Un lugar no identificado en la geografía Gala en época de Champollíon.



Uxellodunum aparece en el último libro de los Comentarios a la guerra de las Galias, atribuido supuesta mente a Aulo Hircio (no a Julio César, al que sí pertenece todo el resto de su obra). En este lugar, por lo tanto, se produjo la última revuelta contra Roma y las consecuencias tras su derrota fue el brutal castigo al que fueron sometidos los enemigos galos.





Napoleón III, en su obsesión nacionalista, quiso localizar todas los oppida donde los galos defendieron la Galia del invasor romano. Se centró sobre todo en Alesia, pero gracias a la Guerra de las Galias de César se sabía de la existencia de otros tantos lugares que también tenían gran importancia para la ideología del presidente francés.




Champollion y su hermano estuvieron una temporada buscando la plaza de Uxellodunum, y siempre defendieron la hipótesis de que este lugar era la actual Capdenac, situada en la región de Mediodía-Pirineos, departamento de Lot.




La arqueología y el estudio de la obra de César dio como resultado que la hipótesis de Champollion y su hermano fuese desechada. No podían estar más errados. Uxellodunum fue finalmente ubicado cerca de lo que hoy en día es Vayrac, sobre el río Dordoña en Francia.




Menos mal que al erudito Champollion se le daba mejor la filología que la arqueología, ya que gracias a su gran labor con los jeroglíficos egipcios y la piedra Rosetta, comenzó la traducción de este tipo de escritura egipcia.




Fotos: wikipedia excepto las que pinchando llevan a un enlace externo.



28 nov 2021

Colaboración: CAPITVLVM I de "El Corazón del Imperio"

 Aquí tenéis la Promo del Capitulum I de "El Corazón del Imperio" donde he colaborado.  Podéis ver el capítulo completo en el canal #0 de Movistar+.  




En el capítulo hablamos de gladiatores, gladiadoras, el aborto y sobre Medea.



Colaboración en "El corazón del Imperio"

Como muchos ya sabéis he participado en la serie "El corazón del Imperio" en el canal #0 de la plataforma de Movistar+.


 







17 may 2021

28 abr 2020

¿Parecido razonable en la serie "El hombre en el castillo"?

The Man in the High Castle: todas las caras del fascismo ...


Estos días estamos viendo la serie "El hombre en el Castillo" (The Man in the High Castle) y en algunos de los capítulos ha aparecido este "parecido razonable" que creo que vale la pena analizar como ejemplo de recepción del mundo romano en una película.

Obviamente no es el único ejemplo, hay mucho más, pero este me ha parecido especialmente interesante.  

Se trata del escenario interior del edificio del Reichstag.  Impresionante edificio, añadiría yo.

El Reichstag original.

Substance brings a dystopian America to the acclaimed Amazon TV ...
El Reichstag de la película


Vamos a fijarnos en el interior, en un único interior de una única escena.  En el capítulo último de la segunda temporada específicamente. En él tenemos varios ejemplos de recepción, que como os decía me parecen interesantísimos.

El primero de ellos es la cúpula:



Seguro que viendo la serie os ha venido a la mente esta maravilla romana:


La cúpula del Panteón de Roma, por supuesto (foto autora).

Pero es que ese decorado tiene otro "parecido razonable", veamos:

Cómo The Man in the High Castle trajo el futuro de Hitler Alemania ...


Que es una recepción del templo de Fortuna, fijaos aquí:



Santuario de la Fortuna | Roma & più

El templo de Fortuna Primigenia en Palestrina (foto: http://www.openwinemap.it/wordpress1/es/santuario-della-fortuna-primigenia/)

Aquí tenéis la reconstrucción:


Calendario religioso romano: dies natalis del templo a Fortuna ...

Fijaos bien en esta otra imagen, muy parecido ¿verdad?:


Y por último, otra parte destacable, que llama mucho la atención por esa recepción increíblemente ingeniosa que hacen en la serie:

How The Man in the High Castle Brought Hitler's Future Germany to ...

Todo un teatro grecorromano trasladado al interior del Reichstag.

Fijaos:

Foto del teatro romano de Cartagena (foto autora)

Y es que el mundo romano sigue muy vivo entre nosotros, aunque algunos se empeñen en matarlo 😉.

Fotos del interior tomadas de fotogramas de la serie.