LÁZAROS
Cesa... de dar
vueltas a la noria...
O más claro: deja
de escribir, como si el papel
fuera la piel de un
dios antiguo...
Basta de engaños:
no buscas el bueno oficio
de las letras, la
clara justicia o la oscura
verdad. Tampoco se
trata de si tu amado
Sócrates tenía
razones para despreciar todo
lo que no fuera la
palabra que camina (al fin
se suicidó y quedan
sospechas...)
Vayamos al grano:
tu contienda real
es con la muerte...
Que tu necesidad,
tu deseo, o tu maldita obstinación
de familia
campesina.
no se conviertan en
delirio (ya conoces los pantanos,
pon calma a la
insistencia...)
No tendrás tus
Lázaros... Nadie se levanta
del silencio porque
tú lo escribas...
Aceptarás que la
palabra no le quita a la muerte
lo que tiene por
suyo,
y menos impone a la
vida las dudosas reglas
de un dudoso
arte...
La realidad del
agua escapa de tus manos
igual que un
sueño...
Mírate en el
espejo...
Ni siquiera esa
belleza que invocas desde niño
por mísero consuelo
tiene que ver
contigo.
Ese ser aturdido y
más que torpe...
confundido con su
propia sombra...
Despídete...
La muerte no es
más que un sueño, pero nos roba el alma...
Vicente Zito Lema, Buenos Aires, 1939. Poeta.