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sábado, 14 de junio de 2014

Sebastián Riestra en La Plata Spoon River


ROSA PIÑEIRO

El agua entró en La Plata, nadie
la esperaba y vino igual, se llevó
todo: autos, muebles, perros, también
mi vida. (No supe
salir. La última vez, en el río, el agua
no fue así, apenas me mojaba
los pies, pero esta vez
me abrazó fuerte,
tan fuerte). Llegó de pronto
a la ciudad, no avisó nunca
y nos llevó, ahora soñamos
con volver, con ver de nuevo
las calles arboladas, con caminar
al lado de la gente
que quisimos y nos quiso. Donde estamos
sólo se puede soñar, pero ustedes, los que tienen
tibias las manos, conviértanse
por nosotros en agua incontenible
y llévense lejos
la tristeza. Usen los brazos
para hacer
lo que los muertos no podemos: un mundo
donde el amor

ya no termine así.

En: “La Plata Spoon River. Antología sobre la inundación.”,
Libros de la talita dorada, colección Los detectives salvajes, 2014.

Sebastián Riestra (Rosario, 1963).


Imagen: tapa antología. 

sábado, 4 de diciembre de 2010

Sebastián Riestra – Tres poemas de Clitoriana



DECEMBER RAIN

Crepúsculo tedioso en la ciudad
sin alma. El hielo tintinea
dentro de la ginebra. (El bar

está semidesierto. No hay nadie,
y si lo hay,
no es). Una mujer

pasa a mi lado bellamente.
En el bajo, sin explicación,
las tipas han florecido.


THE OLD MAN AND THE BOOKS

Ha leído tanto,
ya. Y le falta tanto. No podrá
leer tanto.

Sin tus ojos.


IMPERFECCIÓN

Adolece
tu ausencia de un defecto
grave: no emana de una muerte.
No parte de un cadáver.
No nace de una nada.

Tu ausencia coge.



En Clitoriana, Editorial Ciudad Gótica, Rosario, 2004
Sebastián Riestra, Rosario, 1963. Poeta y periodista.
Foto: SR en City Bell, 2009. Archivo de la talita dorada.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Sebastián Riestra – Poetas


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POETAS

Si uno los ve, no parecen nada del otro mundo. Toman vino (mucho) y hablan pavadas como cualquiera. Inclusive, más que cualquiera.
Pero si uno los escucha, descubrirá algo raro: hablan pavadas, pero nunca de dinero. Y si el tema fueran las mujeres, como al descuido aparece la dulzura.
Los libros surgen siempre en sus diálogos. Los árboles. La política. El país. El fútbol, poco. Y no es que no les guste. Sencillamente, hablan de otras cosas.
No parecen nada del otro mundo y no lo son. Tienen la extraña virtud, apenas, de hacer lo que aman, aunque sea por un rato de sus vidas. Y de hacerlo por nada y para nada. Tal vez, hasta lo hagan para nadie.
Uno los ve ahí, fumando como locos, sentados en cualquier bar. Se ríen, las copas van y vienen, afuera late la noche. Ellos, igual, no miran sus relojes. Y alguno ni lleva reloj.
Pierden casi siempre. Pero cuando ganan, vale la pena. Porque lo que consiguen es para compartir.
Uno los ve allí, juntos. Llevan largo rato en el mismo sitio. Cuando lleguen a casa sus hijos estarán dormidos y su mujer, despierta. Con seguridad los va a retar. Sin embargo, ellos siguen allí.
Hablan, aunque también pueden callar. No necesitan del sonido de su voz para sostenerse. A ellos los sostiene una voz interior. Una vocecita que les dice: “Por aquí. Por aquí”. A veces, la escuchan.
Si de pronto se enojan es porque les duele el mundo. La indiferencia les parece imposible. Ellos saben que la indiferencia es la principal enemiga de la vida.
Y aunque el mundo no les dé importancia y ellos tampoco se la den a sí mismos, la tienen. El mercado, en tanto, vende otra cosa.
Los poetas están solos en el bar y conversan. La ciudad, afuera, duerme. La luz entera depende de ellos, de ellos dependen las palabras y el amor pero ellos siguen conversando, simplemente.
Aunque antes, piden otra botella.

(A Néstor Mux, Gustavo Caso Rosendi y José María Pallaoro)

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En: Diario La Capital de Rosario, 7/11/09.
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Sebastián Riestra nació en Rosario, Argentina, en octubre de 1963. Es poeta y periodista. Publicó en poesía: “El ácido en las manos” (1991), “El porvenir de los muertos” (2002), “Clitoriana” (2003) y “Romero” (2004).
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Foto: 1er Encuentro Poesía La Plata – Rosario. Parados: Horacio Preler, Humberto Lobbosco, Sebastián Riestra, César Cantoni, José María Pallaoro, Raúl “Bigote” Acosta, Andrea Ocampo, Eduardo D`Anna, Néstor Mux, Martín Raninqueo. Sentados: Norma Etcheverry, Héctor Berenguer y Gustavo Caso Rosendi.
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