Mostrando entradas con la etiqueta Pipo Lernoud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pipo Lernoud. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de agosto de 2018

PIPO LERNOUD El baile de los pastos y la lluvia



ESTOS POLVOS, FUTUROS LODOS

No soy más que este cuerpo.
Y la mente, que es un jugo que este cuerpo genera.
Una red pasajera de conexiones eléctricas de las dendritas.
Súbitos relámpagos en el tablero de las circunvoluciones.

No soy más que estos minerales que caminan.
Estos polvos.

De estos relámpagos en el cerebro brota la construcción del mundo.
Los dioses, las culturas.
Los recuerdos, las depresiones, los éxtasis.
El descubrimiento de la abrumadora maravilla del mundo funcionando alrededor y adentro.

Con estos polvos se construye la interpretación del mundo.
Las teorías, las ilusiones,
el odio la guerra.
Con estos lodos, futuros lodos.

Circa 2009


¿QUÉ SE RECICLA DE MÍ?

La ropa no vale
Pero el cuerpo entero sí
Todo produce jugos, hongos, fértil putrefacción.

¿Qué será mejor?
1. meterlo en una caja
2. quemarlo y tirar las cenizas al mar
3. ponerlo en la pila de compost para la huerta
4. comerlo

Me acuerdo de aquella vez que, con un grupo de monjes budistas, en California, nos quedamos una tarde mirando un perro muerto comido por los
gusanos
las moscas revoloteando
el olor

eso somos.

A veces pienso en proponerle a mi familia y amigos que me dejen
nomás en una cama,
y todos los días pueden chequear la evolución del cadáver.

Una clase de ecología práctica.

Pero lo pienso de nuevo y me digo:
pobres parientes
las moscas revoloteando
el olor.

La gente pone los muertos en cajones porque le tiene miedo al cadáver.
No como esos collas de Ollantay- tambo que tienen las calaveras de sus padres
en la cocina, para ahuyentar los malos espíritus y de paso decorar.
Todos los días los saludan, ¡hola, abuelo!, ¿cómo estás hoy, mamá?

Pero las calaveras limpias no atraen moscas.
Ni producen olor.

Eso sería lindo.
Pero debe estar prohibido.

Circa 2009


ASÍ NOMÁS

¿Qué hacemos con esto?
Un viejo amor que supo ser volcánico, arrasador, confrontativo y dulce.

¿Qué hacemos con esto?
Van quedando trazos perdidos
mientras nuestra vida juntos sigue razonable y ordenada
camino abajo
hacia la oscuridad.

¿Qué hacemos con esto?
Si todavía no aprendimos a vivir.

Vamos empujando el lápiz día a día
viviendo porque el mundo late en vos y late en mí
girando con el planeta en el espacio.

Así nomás.

Otros dos que no nacen.

Circa 2010


LOS PÁJAROS EN LOS ÁRBOLES AL LADO DE LAS VÍAS
CERCA DE LA ESTACIÓN LISANDRO DE LA TORRE

Enloquecido voy
por estas calles persiguiendo el sol
ardiéndome los pies, las manos
de tocar la lluvia.

En cada esquina vuelvo a comenzar
vuelvo a jugar mis cartas
y el azar me dice
qué rumbo hay que tomar.

Dueño de mí
quemé mis naves al partir
no tengo propiedad en qué pensar
puedo reír, puedo esperar.

Sin descansar
adonde quiero ir puedo llegar
puedo dormir bajo mil cielos más
sin ansiedad.

Y estoy aquí
y no tengo secretos que esconder
soy solo este presente que está vivo
y nadie puede destruir.

Solo correr
en la ciudad donde no hay dónde dormir
debo vagar hasta el amanecer
hasta que el sol me haga revivir.

Huir de aquí
salir de la ciudad ahogada en humo
hacia las playas sin fronteras
donde mi cuerpo pueda al fin volar.

Lejos de aquí
donde mis pies toquen la tierra
y los gritos de la gente que trabaja
no ahoguen este canto.

Ir rumbo al sol
y que mi piel se ponga negra
y sienta el baile de los pastos
y la lluvia que me envuelve silenciosa.

Circa 1968. “Intento de talking-blues al estilo Dylan… Compuesto por mí en dos tonos, describiendo nuestra vida en el ´naufragio´ por la ciudad. Moris quería que fuese yo el que la cante… en 2015, Claudio Kleiman hizo una versión con música suya que grabó junto a León Gieco”. PL


LAS COSAS COMO SON

Si se pudiera
arrancar de un tirón el velo del mundo
y desnudar las cosas como son.

Pero estamos como bobos
papando moscas
retorciendo el corazón con huevaditas
mientras el fulgurante universo
rebosa de misterio en todas partes.


Un domingo ya noche, a los amigos Charly, Pinky, Ine, Claudia, Rosana. A Roberto Carlos, “as flores do jardim de nossa casa”.
En Yo no estoy aquí. Rock, periodismo, ecología y otros naufragios (1966-2016). Textos compilados por Martín E. Graziano. Prólogo de Alfredo Rosso, Gourmet Musical Ediciones, 2016.
Alberto “Pipo” Lernoud (Buenos Aires, 5 de noviembre de 1946). Foto: Jmp


lunes, 27 de abril de 2015

Pipo Lernoud, Ramas del paraíso


NO ESTAMOS AQUÍ (1992-2006)

No estamos aquí

No sabemos vivir, no sabemos
encontrar los caminos en el bosque
como los ve la liebre, el bichofeo subido
a las ramas del paraíso deshojado,
leyendo el paisaje

La vida con cerebro es complicada
-la mujer echa al hombre de casa
los hijos se sublevan- pienso
mientras la calandria picotea el crataegus

Llueve en una fría mañana
de sábado. La casa está vacía.
La mente está vacía.

No hay respuestas para este mar de preguntas
inútiles.

Sólo conocemos el presente.
Los pájaros lo dan por sentado.

pero nosotros no estamos aquí.
La mente se llevó la gracia.


Nada en la televisión

Nada en la televisión
Nada en la calle.

Una ciudad es otra ciudad
es otra ciudad.

Gente apurada, atosigada
desesperada.
Envuelta en la niebla de manchas y colores
que no dicen nada.

Diarios vacíos, caras muertas.
¿Es esto lo que somos?

Nada más que un instante
en el mar de la energía
en viaje hacia un agujero negro.


Nama Rupa

Venimos por un cuerpo
asomando de la materia como
nuevo ser de la flor de
             la madre

vulva, útero, agujero negro viviente.

Entramos y salimos de las formas
        nudos de energía
como las corrientes se dibujan en el mar, los remolinos...
formas cambiantes y vivas.

Llegué a través de un cuerpo y soy un cuerpo.

Antes de tener nombre ya era forma
que se pierde a cada instante.

Antes de tener cuerpo ya era ola
pájaro estambre

antes del cuerpo que todavía no tengo
y jamás tendré porque no me pertenece
se escapa
se transforma
cambia,
se hace y se deshace.


CUADERNO VILLA GESELL (1967-1968)

Amarrado de esa manera

     ¿Qué raza es esta que no mira a los ojos con los ojos
     qué pueblo es este, amigo mío, que no sabe usar
las manos y está rodeado de maravilla
     no anda por el borde del sol y trata de encender
todos los fuegos para no quedarse solo

     qué hijos tendrás, qué padres tuviste,
amarrado de esa manera,
     con ese gesto?



CUADERNO CAPILLA DEL MONTE (1968)

Pipo la serpiente

Ya he perdido el olor de los duraznos
mis ojos ven fantasmas en la gente al pasar.
Ya he cambiado de piel en estos días
hoy soy otro y cuando paso no me ven.

El tiempo al borrarse por mis dedos no me duele
mi cara en el espejo ya no tiene aquel calor.
Ya no reconozco la calle que camino
el lugar donde duermo, ya no es más mi lugar.

Estoy aquí sentado, parado, acostado,

El peso de las cosas ya no pesa en mis espaldas
el agua que yo bebo es agua y nada más.
Yo estuve muy solo pero solo sin recuerdos
yo estuve muy solo pero solo y nada más.

Las cosas que yo veo son cosas sin historia
sin tiempo, sin memoria, son cosas nada más.
Me acerco a una piedra y la miro sin pensarla
la toco sin nombrarla, la toco y nada más.



CUADERNO CADAQUÉS (1969-1970)

Todavía

Danzarina brizna silenciosa
no soy vos
todavía.



Claro como un espejo

No nos permitamos olvidar
que el universo es indiferente a nuestros estados de ánimo.

Más acá y más allá
la unidad inmóvil contiene todo lo que vive
sin pestañear.

Nuestra suerte o nuestra desgracia
nuestra felicidad o nuestra tristeza
no cambian un pelo
sobre la tierra.

Si tu vida se cierra
es porque perdiste de vista tu pertenencia al cosmos.

Y el egoísmo aparece
y la ansiedad
y la posesión
y el miedo.

Si te envolvés de necesidades
te atás de frustraciones

Si los juegos de tu mente te mantienen en las cosas limitadas
limitan tu amor y limitan tu alegría

y andás perdido como un juguete de las circunstancias.

Mientras allá y acá
sin aburrirse
sin tristeza
sin esperanzas

claro como un espejo
el universo anda.


CUADERNO BUENOS AIRES (1982-1992)

Qué es un poema

¿Qué es un poema  si no es sentir,
                     de pronto
     en medio de una tormenta
     la enormidad de la bóveda celeste?

¿Qué es un poema si no es entrever,
     en la multitud de Maipú y Lavalle,
     que no sabemos realmente quiénes somos,
     adónde vamos?

¿Qué es un poema  si no
                    lo consigo escribir?



En: “Sin tiempo y sin memoria. Cuarenta años de poemas, 2006 – 1966), 
Conexión tierra, 2006. Selección: Jmp.
Pipo Lernoud (Buenos Aires, 1946).

Foto: PL en FB.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Pipo Lernoud, el bisonte en la caverna



















¿QUIÉN PINTÓ EL BISONTE EN LA CAVERNA?

Cuatrocientos millones de años geológicos giraron
-polvo y hojas, carbono y viento-
para vos.

Un hombre de paso pesado y piel áspera
se refugió en la húmeda oscuridad de su cueva
e hizo el amor gruñendo
para vos.

Incontables células se reunieron
alrededor de tu pupila
formando el pliegue del párpado
abriéndose apenas para dejar pasar el hilo
negro y protector de la pestaña
la curva delicada de una lagrima que se hincha
a punto de rodar
reflejando una chispa de sol.

¿Te parece real?
¿Fue cierto el esfuerzo del tipo de ojos juntos y frente saliente
en un tiempo fuera de la memoria?

-Todo era hielo y niebla y cielo que chilla
y miedo escalofrío por las venas y un puma
detrás de aquel arbusto agazapado
la fruta agria del invierno total-

Poco a poco,
juntando fuego y cachorros temblorosos
hojas grandes y rocas afiladas...

¿Adonde fue ese trabajo?
¿Cómo se hizo el plan?
¿Quién ordenó a tus células que se reúnan apretadamente
exactos racimos conectándose
intercambiando jugos, señales que tal vez
llevan un millón de años esperando, -cartílago,
savia, musgo, hongo, vapor-
para graduar el flujo de tu respiración
o el largo de un pelo
o la curva de un ala frente al viento del sur.

¿Adónde fue ese trabajo?
¿Adónde fue ese trabajo que no figura en la contabilidad
ni en los ministerios;
que no va a la escuela ni duda ni miente;
ese incalculable trabajo de tus uñas que crecen
de tus ojos que miran
de tus nervios que tiemblan eléctricos
a lo largo del árbol de la vida?

¿Qué puso en marcha el aliento
que recorre la pradera
entrando y saliendo de la liebre,
el bebé zorrino,
el halcón en círculos acechando los huevos de perdiz?

¿Cómo se ordenó ese trabajo?
¿Quién hizo el plan?
¿Qué pasa con el autómata loco que camina, vacío,
por la calle trazada en metal y ruido?

¿Qué pasa con el hermoso humano preguntándose qué pasa
con las manos apretadas, la quijada tensa,
los teléfonos le aúllan, las bocinas gritan en su cabeza
y la célula paciente sigue eligiendo alimento en el aire
sal para la vida
separando el fósforo del hierro,
destilando el jugo mineral de tu saliva
el brillo que llega a tus ojos;

pelo negro, pelo rubio, hojas, plumas, nariz,
lunar en la espalda, labios guesos
alas verdes, antenas, garras, pies,
tallo inquieto en la brisa, dedo suave que palpa
dedo suave y sensible que repite el trazo
del bisonte pintado en la caverna.


Pipo Lernoud (Buenos Aires, 5 de noviembre de 1946).

Leí este texto en mi adolescencia, en un número de la revista Expreso Imaginario, que debe estar por ahí, dentro de alguna caja de las tantas que hay en mi taller. Hoy lo encuentro en el blog personal de Pipo Lernoud. Recuerdo el texto que leí como prosa, o por lo menos distinto a este que ahora les presento. Seguro no es el mismo, o en todo caso, el que lee también es otro.

Foto: Pipo Lernoud en FB.