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jueves, 16 de agosto de 2012

Nicolás Prividera, nunca más cría cuervos



CUERVOS

Nunca más
cría cuervos,

dijo el cuervo,
cría hombres,

posado sobre el busto de Atenea,
en la penumbra de mi cuarto amarillo,

veo los campos desde mi ventana, y en el cementerio,
adivino una lápida que lleva mi nombre,

me basta cerrar los ojos para estar
muerto, en el sueño

(leo la Biblia a los mineros: hay un lugar, en el cielo,
les aseguro –no en esta precisa, preciosa tierra–

donde los hijos del Hombre serán felices),
quisiera un paisaje donde dejar toda la tristeza,

ya el mundo es una monocorde gama de grises,
y sólo hay tres colores verdaderos: rojo, amarillo, azul,

rojo es aún demasiado pronto (pero no falta tanto, tal vez
en cien años, del otro lado del mar, el hombre venga

a la tierra de nuevo) por tus huesos y cuadros,
negro sobre amarillo, la última noche vi

un cuervo en mi ventana: un pedazo de la noche última
entrando en mi cuarto como un pequeño dios herido.

Un pájaro sale en busca de su jaula.
La tristeza será eterna.

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).

Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes
invita a la presentación del libro de poemas “Restos de restos”
y a la avant premier del film “Tierra de padres” de:
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Nicolás Prividera, los mansos tienen corderos



LOS MANSOS TIENEN CORDEROS

los mansos tienen corderos
los simples tienen Dios

la nación tiene letras
la suerte tiene cansancio

los conversos tienen sed
los buenos tienen salario

la culpa tiene sabor
la cura tiene candor

los muertos tienen nostalgia
los obreros tienen faltas

los peores tienen ganas
la ciencia tiene política

los héroes tienen espinas
las madres tienen sudor

la razón tiene sueño
la derrota tiene padres

el miedo tiene lengua
el poder tiene historia

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).


Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes
invita a la presentación del libro de poemas “Restos de restos”
y a la avant premier del film “Tierra de padres” de:
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha.

Nicolás Prividera, elogio de la guillotina



ELOGIO DE LA GUILLOTINA

El Comité Literario de Salvación Pública
decreta:


Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– no es
cortar los tibios cuellos de los moderados.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– no es
cortar las consagradas cabezas de los vendidos.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– ni siquiera es
cortar cada libro hasta volverlo leña encendida.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es sólo recordar que
cortar es el trabajo de las guillotinas, aún las de papel.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es no olvidar que
cortar por lo insano es subvertir los límites de cualquier papel.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es como
cortar una mala racha y hacer saltar por una vez la banca.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– y aún
espantar al burgués es cortar con la complacida muerte de la vanguardia.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es
cortar con el libresco historicismo para volver a la incesante Historia.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es
cortar la negra sangre de la apatía.

Cortar un ejemplar –cual si fuera una flor marchita– es, por fin,
creer que aún todo es posible.

Pero nunca olvideís, compañeros, que el verdugo debe ser el primero
en arriesgar su cabeza.


Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).


Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes
invita a la presentación del libro de poemas 
“Restos de restos” y a la avant premier del film “Tierra de padres” de 
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha.

martes, 14 de agosto de 2012

Nicolás Prividera, me rebelé cuando lo exigió la hora



BENEDETTI O LAUTREAMONT

me rebelé cuando lo exigió la hora
me levanté cuando lo dijeron las canciones
me adentré clamando en el desierto
abjuré de todos los dogmas
escupí todas las estatuas
disparé contra todos los blancos
incendié todos los teatros
repartí todas las injurias
me excedí en todas las sabidurías
sufrí en mi carne todos los escarnios
me reconcilié con todas las iglesias
busqué mis labios en cada herida
me aferré a cada crepúsculo
me hundí en el pozo de mis años

nunca fui poeta


Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).


Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes
invita a la presentación del libro de poemas “Restos de restos”
y a la avant premier del film “Tierra de padres” de
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha (calle 7 y 50).

lunes, 13 de agosto de 2012

Nicolás Prividera, mi madre creció entre cosas que no amaba



FOTOS

Mi madre creció entre cosas que no amaba, que no hacían sino aumentar su desconsuelo, el amparo de su soledad. El mundo de los otros era hostil, pero ese calor familiar que la sostenía a veces la quemaba. Después fue descubriendo que era ese círculo perfecto el refractario, y que el mundo y los otros podían ser lugares habitables... O al menos eso es lo que imagino, cuando enhebro la historia a través de tus ojos: escruto tu mirada, su cambio sutil de una fotografía a otra, el modo en que empieza a tener brillo propio, a mirar mas allá del ojo de la cámara, con avidez, el rostro de ese mundo nuevo y desconocido. En las más populosas hay que buscarte entre cincuenta chicas sonriendo a cámara: pude encontrarte sin dificultad porque tu vestido resplandece en blanco y negro. Se te ve, definitivamente, como la chica que uno hubiera elegido para sacar a bailar (y no hay nada edípico en esto, se los juro por mi madre). En otras fotos no estás tan linda: fotos anteriores, de una adolescencia difícil. Sólo más tarde vas a recuperar ese destello en la mirada que tenés en las fotos de infancia, siempre fuera de lugar. Pero ahora abrís los ojos desmesuradamente, con la cabeza inclinada, todo tu cuerpo ligeramente torcido, como si aun lucharas por dominarlo. Todavía sos demasiado menuda como para hacer algo más que colgarte el vestido, pero un par de fotos y años más adelante, ya sonreís con todo el cuerpo, y lucís no sólo tus ojos claros y erguidos. El abuelo, siempre junto a vos, ya no te sujeta como sosteniéndote, ahora te estrecha con una firmeza casi imperceptible, como si temiera que te escapes (siempre aparece junto a su mujer y su otra hija, pero es a mi madre a quien mira en todas las fotos, como si no pudiera apresarla como lo hace con la cámara). De niñas, las hermanas aparecen juntas, disfrazadas o con largos overoles o en traje de baño, pero siempre de la mano. Después van creciendo (todavía las visten y peinan igual, pero poco a poco van alejándose), separándose íntimamente, como si cada una buscara su propia forma de pararse (tu hermana no hace, de foto en foto, sino mejorar la misma pose de siempre: la búsqueda de la pose más clásica, la forma más segura de agradar; mi madre, en cambio, es sorprendida hurgándose la nariz o cayendo, y su risa y su mirada están siempre más allá). De pronto cambiaste la pollera por el pantalón y los zapatos de taco alto por unas botas. Tenés el pelo enmarañado, un cigarrillo en la boca, y un libro bajo el brazo. Ya aprendiste a manejarte: estás sentada sobre un viejo Ford, con la mirada fija en algún punto lejano, tal vez esperando a alguien. Y luego ya no estás sola en esa llanura infinita que mirás desafiante, y ya no tenés el pelo corto y esa expresión salvaje: Ahora me mostrás algo (una planta o un insecto, no alcanzo a ver más allá de la foto) mientras me sostenés contra tu pecho, y me hablás, y me contás el mundo. Y yo aún creo ver, el mundo en tus ojos. 

1996

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).


Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes
invita a la presentación del libro de poemas 
“Restos de restos” y a la avant premier del film “Tierra de padres” de: 
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha.
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Nicolás Prividera, durante mucho tiempo me inquietó no saber



MÓVIL

Durante mucho tiempo me inquietó no saber cuál había sido el motivo
por el que alguien te puso en la lista. Como si alguna razón tuviera más
sentido, o más peso que otra, como si eso hubiera podido dar,
finalmente, algún sentido a tu falta.

Hay un detalle que lo dice
todo: unas horas después
de tu secuestro, ya
en la tibia mañana del martes, llegó
tu telegrama de despido.

(La mañana del día en que iba a ser secuestrada, el mismo día en que
Videla juraba como presidente, mi madre pudo leer, tal vez, en la tapa
del diario La Nación, la proclama del ‘Proceso’: “Las Fuerzas
Armadas –decía– seguirán durante la etapa que hoy se inicia una
acción regida por pautas perfectamente determinadas”).

1997

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).


Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes 

invita a la presentación del libro de poemas “Restos de restos”
y a la avant premier del film “Tierra de padres” de:
en La Plata, 16 de agosto 18 hs. Pasaje Dardo Rocha.

viernes, 29 de junio de 2012

Nicolás Prividera – Poema de restos de restos



VELORIO

I

¿Por qué les cierran los ojos a los muertos? ¿Para que no vean
lo que hay del otro lado? ¿O para que no los veamos a los ojos?
¿Para que no veamos la muerte en los ojos,
o la muerte a los ojos?


II

Afuera llueve obstinadamente, en el país, en la memoria. Imagino
esa otra tumba que no he visto (anegada por el agua,
hecha quizá de agua, profunda, oscura).
No la olvido.


Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).




Presentan BUSTOS & PRIVIDERA 
Presentación libros Restos de Restos de Nicolás Prividera
y Gotas de crítica común de Emiliano Bustos.

29 de junio 18:30hs - Museo del Libro y de la Lengua,
Avenida Las Heras 2555, entre Austria y Agüero CABA.

Artistas invitados: Juan “Tata” Cedrón y Miguel López (bandoneón).


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Nicolás Prividera – Poema de restos de restos



ESCRITO EN UNA SERVILLETA


“Hay que morir joven y dejar un himno”.
Escribo un primer verso y luego nada. El rumor
de las voces borra
la duda, la línea que vacila,
mientras todo sigue del otro lado,
más allá del café y los signos que no pueden huir
del papel (las palabras tienen nostalgia
de las cosas) y sin embargo terminan
envolviéndolas, deteniendo fugaces
humedades, borroneando la eternidad
con un gesto incomprensible. Levanto
la cara y la veo –especular–
reflejada en el vidrio, sobre una camisa
negra que pasa bajo la lluvia en cámara lenta y
luego se desvanece, entre dos hombres grises
que conversan y conservan algo
de otras cosas, más trascendentes, tal vez,
que la tormenta. Y otra vez la nada. Me gusta
mirar la lluvia desde esta pecera, como
quien sigue la procesión desde la ventana. Siempre
llueve en los cementerios, y sólo los muertos
no se mojan. Esa es la vida, piensan
los vivos, de los muertos: oír el roce
del agua, hundidos
en un mar inmóvil
que ya no sabe
mecerlos.

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).



Presentan BUSTOS & PRIVIDERA 
Presentación libros Restos de Restos de Nicolás Prividera
y Gotas de crítica común de Emiliano Bustos.

29 de junio 18:30hs - Museo del Libro y de la Lengua,
Avenida Las Heras 2555, entre Austria y Agüero CABA.

Artistas invitados: Juan “Tata” Cedrón y Miguel López (bandoneón).

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miércoles, 27 de junio de 2012

Nicolás Prividera – Poema de restos de restos



OH LOOR DE LA PATRIA


Oh loor de la magdalena en un libro de Proust.
Oh loor de las praderas en los westerns de John Ford.
Oh loor de rebaños públicos.
Oh loor de rancia bandera de ceremonias.
Oh loor del río que cruzamos sin saber cuándo íbamos a volver.
Oh loor de jazmines en un jardín que ya no existe.
Oh loor de colonia barata en una canción de amor.
Oh loor del cuerpo eléctrico.
Oh loor de viejos libros queridos.
Oh loor de cabezas recién cortadas.
Oh loor de cenizas en el viento.
Oh loor de amigos muertos.
Oh loor de precaria tierra abierta.
Oh loor del sexo causal.
Oh loor del barro y la sangre.
Oh loor de lluvia en la selva nubosa.
Oh loor de museos sin memoria.
Oh loor de llantos sin culpa.
Oh loor de cartas vencidas.
Oh loor del vómito después del suicidio de un intento.
Oh loor de suburbios dejando atrás el amanecer.
Oh loor de noches develadas.
Oh loor del meconio.
Oh loor de la huella de un cuerpo.
Oh loor del tabaco en Pinar del Río.
Oh loor de un pañuelo que fue de mi madre.
Oh loor del temblor.

Nicolás Prividera (Buenos Aires, 1970).




Presentan BUSTOS & PRIVIDERA 
Presentación libros Restos de Restos de Nicolás Prividera
y Gotas de crítica común de Emiliano Bustos.

29 de junio 18:30hs - Museo del Libro y de la Lengua,
Avenida Las Heras 2555, entre Austria y Agüero CABA.

Artistas invitados: Juan “Tata” Cedrón y Miguel López (bandoneón).


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viernes, 10 de diciembre de 2010

Nicolás Prividera – He visto a las mejores cabezas de mi generación


HE VISTO…
(Fragmento)

He visto
a las mejores cabezas de mi generación
destruidas por la estupidez.
Jóvenes repitiendo viejos
gestos frívolos, entregados
al mercado como antes a la expulsión
de los mercaderes, en tiempos en que los poetas
profesan
la displicencia a cambio
de un lugar en la Academia, voceando
espejos de colores, usando la palabra
justa sólo
para recibir un premio municipal
o el retiro anticipado. Hijos desencantados
que visten el nombre de su padre
desaparecido
en las mazmorras, abatido
por una pastilla de cianuro,
invocado en el neón de un resto
en Palermo, en las únicas cartas que sobrevivieron,
nombrando entradas agridulces y vinos
importados. Hijos
de la democracia respirando
pegamento, inyectándose odio, fumándose todo
lo que pueden meter en un caño, para olvidar las
promesas
de que con las urnas, las uñas
se come, se cura, se educa, se entierra,
repitiendo grados,
uniformes, historias y almuerzos
desnudos, en el mismo charco de barro
en que los parió la Patria, basural
de un cuadro de Berni que nunca verán
en el Malba porque los echarían a patadas,
si se acercaran a menos de cien metros con su rancio
olor
a sur, paredón y después. He visto
almas bellas indignadas ante esos cuerpos
indeseables que recuerdan el olvido,
tapan el sol y embisten sobre
ventanillas polarizadas, residuo inextinguible
de las décadas perdidas. He visto economistas
que proscriben la rabia y construyen barrios
cerrados sobre los huesos de los muertos. He visto
a los que se enriquecieron vendiendo a sus madres,
bautizar con sus nombres las crucificadas calles
de Madero. He visto a respetables hombres de familia
comulgando con torturadores confesos, inquisidores
templados,
asesinos reservados, y otros comunes defensores
de los medios y el fin –al fin–
necesarios para defender nuestro modo de vida
occidental y cristiano. He visto
los mismos intelectuales inorgánicos
que velaban armas, velando
por el sueño de los que velaron
el sueño. He visto repetidos
fachos de salón clamando por la perdida paz
de los cementerios, pidiendo
mano dura, repitiendo
hay-que-matarlos-a-todos
para estar por fin seguros
de que tampoco éstos
van a seguir jodiendo. He visto
a bravíos partidarios que ayer
llamaban a las armas, a diestra y siniestra
del Padre, hoy empuñando sus incisivos
cubiertos, almorzando con Mirtha Legrand,
sobándose
entre entradas y postres impasibles (…)


Nicolas Prividera, Buenos Aires, 1970.
Foto: NP en No de Pagina/12.


En: “Si Hamlet duda le daremos muerte”, antología de poesía salvaje, Libros de la talita dorada, colección “Los detectives salvajes”, 2010

Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes
presenta
“Si Hamlet duda le daremos muerte. Antología de joven poesía salvaje”.
Sábado 11 de diciembre a las 18 hs.
en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (EcuNhi) – Ex ESMA.
Avenida Libertador 8465 – CABA