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domingo, 9 de septiembre de 2018

MIGUEL ABUELO Si el juglar teje ciertas palabras




DÍAS DE KUBERITO DÍAZ

Si arde la leche
y tres niñas bailan.
Si alguien oculto
modelando un mundo está.
Si el juglar teje
ciertas palabras.
Tu mente es de arena,
tu libro fue el agua.

Ojalá.

Laila, Can Macan, Luciana.
Casita de la montaña.

Vos que en silencio,
templas la vida.
Pan sobre tu mesa,
y paz siempre en tu casa.
Fértiles tus sueños,
fértil tu familia,
fértiles las horas,
fértiles los Díaz.
Gentiles los Díaz.

Ojalá.

(¡Largá la pipa, turro!)

Mi entrerrianito,
luz, cruz en vida.
Largame un poquito
de tu melodía.
Días del alma,
queridos Díaz.
Días de todos,
¡vivan los Díaz!

¡Viva Kubero!



En elepé Buen día, día, 1984. Lado B, tema 1. Canción compuesta junto a Cachorro López. Colaboran en este segundo disco solista de Miguel, entre otros, coros: Miguel Cantilo y Piero, Alejandro De Rocco, Alfredo Desiata: Saxo, Ana & Isabel de la Pregné, Andrés Calamaro, Beto Satragni, Bicho Casalla, Cachorro López: Bajo, batería electrónica y producción, Carlos Johannas: Guitarras, Chocolate Fogo: Bajo, Christian Laurellia, Claudio Gabis: Guitarra, Denis Coutard, Diego Rapoport, Fernando Javier Dahini, Gato Azul Peralta: Voz, Gringui Herrera: Guitarra, Gustavo Gabetta, José Granata, Juandel Barrio: Teclados, Osvaldo Fattoruso, Polo Corbella: Batería, René Greco, Ricardo Olharte, Rubén Mono Izaurralde.
Miguel Abuelo (Munro, Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – 26 de marzo de 1988). Dibujo: Kubero

viernes, 25 de mayo de 2018

Miguel Abuelo, Sólo por amor lo canto



HIMNO DE MI CORAZÓN


Sobre la palma de mi lengua
vive el himno de mi corazón
Siento la alianza más perfecta
que en justicia me une a vos

La vida es un libro útil
para aquel que puede comprender
Tengo confianza en la balanza
que inclina mi parecer

Nadie quiere dormirse aquí
algo puedo hacer
Tras haber cruzado la mar
te seduciré
por felicidad yo canto

Nada me abruma ni me impide
en este día que te quiera amor
Naturalmente mi presente
busca florecer de a dos

Nada hay que nada prohíba
ya te veo andar en Libertad
Que no se rasgue como seda
el clima de tu corazón

Nadie quiere dormirse aquí
algo debo hacer
Tras haber cruzado la mar
te seduciré

sólo por amor lo canto


La canción es de Miguel (letra) y Cachorro. En los coros, entre otros, están Kubero Díaz y Nito Mestre. En elepé editado en 1984 por Interdisc. Los Abuelos de la Nada en este disco son: Miguel Abuelo, Cachorro López, Guztavo Bazterrica, Andrés Calamaro, Polo Corbella y Alfredo Desiata.
Miguel Abuelo (Munro, Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – 26 de marzo de 1988).

lunes, 8 de agosto de 2016

Miguel Abuelo, Cuando te sientas perdido



UNA HUESTE DE PÁJAROS SALVAJES…

Una hueste de pájaros salvajes
ha susurrado que aún aletea
tu verdadero nombre
entre la pestilente suerte
de lo que eres.

Salta; escapa, forastero.

Y si tus ojos son ciegos
como lámparas de nadie,  
busca a este corazón en el tuyo, viajero…

Cuando te sientas
perdido como pájaro
en el cosmos.

(Texto manuscrito)


LOS TURISTAS
(Barcelona)

Los turistas son bellos como monumentos
trayendo divisas se pasean contentos

Rubios, australes, de portes sin iguales
Aguerridos atletas de jugar a la paleta

Van bajo el sol hasta que llega la noche
Los quinquis del Chino les revientan los coches

Llevan la ropa más limpia del mundo
Valijitas de juguete, dientes de oro

Se sacan fotos bajo los faroles
Ponen cara de asco, si les sirven frijoles

Los hambrientos del muelle los quieren abordar
Los turistas brillan al costado del mar

Las rubias, se enamoran de los negros,
Los negros, siempre cosa de negros

Algunos van tan rojos como camarones
Son el ojo desviado de los pobres ladrones!

Confunden todo, todo, todo (porque para eso están)
Pasan por el correo y se van a bañar.


SARA
(Blues)

Sara,
la judía que sólo lo hacía por amor.
Sara,
conocida como la peor.
¡Oh, Sara! Sí, Sara me dio su amor.
Ella es del fuego
que mi alma inflama.
La calle dice que ella
no está bien casada.
Sara,
quién sabrá en este mundo
del goce de amar.
Sara,
si contemplas hacia allá,
verás; sí, verás lo que vi yo.
He visto gente
muerta en la calle
en sus ropajes
van golpeados por la suerte
Van arrastrados
por las corrientes
No ven, escuchan
fueron como tú y yo. Gente.
Sara,
la judía que sólo lo hacía por amor.
Sara,
conocida como la peor.
¡Oh, Sara! ¡Sí, Sara!,
me dio su amor.


En revista “Pan Caliente”, año 1, número 1, mayo de 1981, $5000.-. Director editorial: Jorge Pistocchi.
Miguel Abuelo (Munro, Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – 26 de marzo de 1988).

Una pequeña joya para embellecer el día.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Miguel Abuelo – El largo día de vivir


EL LARGO DÍA DE VIVIR


Me gusta este lugar por las mañanas
cuando el sol entra por las hendijas
y se acuesta sobre nuestra cama
al nosotros despertar.

Encontrar tus ojos es muy bien.
El gallo canta en la cocina.
Alguien prepara leche, pan y miel.
Comienza el largo día de vivir.

Tú eres farol en mi guía.
Tú eres la luz de mis naves.
Tú eres color en mis sueños,
por ti real es la vida.

El sol camina sobre el horizonte.
Ya no se detendrá, ya viene el día.
Mi amiga ya salió pa´ la montaña.
Me gusta verla ir camino arriba…



En LP “Miguel Abuelo et Nada”, 1975, Francia. Imagen: Tapa del disco.

Miguel Abuelo (Munro, Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – 26 de marzo de 1988).


martes, 17 de noviembre de 2009

Miguel Abuelo, Buen día, día



BUEN DÍA, DÍA

Buen día, día.
Día, buen día.

Buen día, perro, mujer buen día.
Árbol buen día, señora buen día.
Buen día, hijo, hermano buen día.
Buen día, día.
Día, buen día.
Soy todos tus olvidos
y de todos tus olvidos
aparece mi alimento.

Aquí tu libertad,
aquí tu intención
apelmazada de ser pájaro.
Aquí la piedra de tu risa.
Aquí... mi boca arriba y gritando
buen día a todo lo que pasa.
Yo soy el quedar roto de tu paso olvidado.
Y aquel que te camina, descalzo entre tus pasos.
Nada sé, no. Nada sé...

Buen día, día.
Día, buen día.

Buen día, sol, soles buen día.
Tontos buen día, señora buen día.
Buen día agua, fuego buen día.
Buen día aire, luna buen día.

Juntos cavaremos hasta la superficie de la tierra.
Tu dolor es amor transformándose en mundo.
Todo lo de buscar, ya fue encontrado.
Creciendo vengo desde antiguo informe
y una caja es tu cuerpo donde el dolor no cesa.

Buen día, día.
Día, buen día.

Embelésate ahora que estas vivo.
Este mundo era ya una loqueria.
Vamos... adelante.
Traerás todo junto,
llanura y vegetal entrelazados.
Agua sobre fuego y
fuego bajo tierra.
Sé bien que tus coros se pondrán contentos.
Que suba lo que crece
lo que se aparta, aparte
lo que vino, se encuentre
lo que se fue, se vaya.

Aquí voy yo,
el que rio y rió
bajo y sobre las vertientes.
Aquí voy yo,
el que tentó al amigo.
Oíd… qué hermoso río que sueña en ti llamando
Humano… Humano… Humano

El pensamiento corre.
El cuerpo baila.
Los ojos iluminan.
La voz llega y escapa.
¿Por qué trastocar la lozanía que hay en tu alma?
Ah! El yugo.
Ah! La enfrascadora jornada.
La estridente coraza.
Brindo contigo, Hölderlin.
Por lo gratis, la bendición etérea.
Y ólguense las manos serviciales.
La tares del amor,
creativo y fraternal.

Buen día, día.
Día, buen día.

Buen día, remanso, tempestad buen día.
Buen día, ruta, muerte buen día.
Buen día, día.
Hey! Y si hubieras contraído compromiso
con la muerte?
¿Y si hubieras muerto acaso?
Peleando
o creyendo.
¿O intentando escaleras para atrapar las espaldas
del cielo?
Habrías llevado gloria hacia allá
(sí, hacia desde donde ya no se vuelve)
Pero también, habrías dejado fábula, utopía
y polvo
entre mis cofrades mortales.

Buen día, día.
Día, buen día.

Pobre eres si no llevas repletas las arcas
de tu corazón.
Idiota perdido aquél que no se reconozca en un
odio insensato.
Qué imbécil no verá su pasión más desjuiciada.
Y qué clase de rico será quien no lleve todo junto
y en un solo puño
la psiquis y el latido de su pueblo.

Buen día, día.
Día, buen día.

He venido a mover y dar
marcha a la fanfarria.
Me fecunda la música que tonifica y cura.
Los poetas me acusan de deber ser valiente.
Las artes para siempre,
las musas sin cadenas.

Como, huelo, duermo, rio, beso juego…
Me recuesto cara al cielo.
y mi reposo goza en la paz de cada origen.
Buen día, día.
Adiós barcos anclados sobre torrentosas aguas.

Buen día, día.
Día, buen día.

No nosotros, regocijo del rocío
sobre narices esplendidas.
No, no, no, no nosotros
elásticos enhebradores de deseos.
No, no, no.
No, no nosotros
bravos Napoleones sin batallas.
El compromiso nunca ha sido un bálsamo para mí,
no, soy de aquí
yo, potro tenso
y me quedo para cantar y amar
desde un huerto manual en mis hermanos.

Buen día, día.
Día, buen día.


Algunas líneas de este texto pertenecen al poeta Hölderlin. 
Letra extraída del LP “Buen día, día”, Miguel Abuelo, 1984.
Miguel Abuelo (Munro, Buenos Aires, 21 de marzo de 1946 – 26 de marzo de 1988).


Gracias, Miguel 


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