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martes, 24 de mayo de 2022

ALBERTO SZPUNBERG Clavel del aire



CLAVEL DEL AIRE 

1

Al rojo vivo, como el clavel prendido del ladrillo,
la poca pretensión de sus raíces en el viento,
brotes tiernos del cielo la tardecita de los sábados
asidos de un murmullo de luz dicho al oído:
ajenas no le son las finas hebras del aire,
esa música lejana, así de ella tan ausente,
igual que una flor tardía entre las hojas
del libro que releo en nombre de tu nombre.


2

Qué más, entonces, que a punto de ser,
sin preguntar jamás de dónde las palabras,
por qué son las que son y no las otras
que, desleídas, en silencio, murmuradas,
confirman un recuerdo, un eco, una sonrisa
contenida por qué pudor cuando los labios
ya estaban, temblorosos, a un paso del poema.


3

En el corazón del bosque, late, temblorosa,
la nunca vista, pétalo imposible, la abubilla,
escondida en su propia hondura indescifrable.
Yo también pregunto por ella, puro pálpito,
pero a mí tampoco nadie me responde:
nada más ajeno a la piedad que la poesía.


4

Qué trasluce sino frágil, quebradiza la llovizna,
chispazos del farol en el sendero de adoquines.
No sólo el llanto humedeció las fotos
del álbum hace años dejado en el trastero.
Alguien apoyó su copa sobre la sonrisa,
como si el olvido fuese casual, imprevisible:
urgencia por no saber, si es posible, nada.


5

Hemos brindado muchas veces, sigamos,
la risa señala el momento de despojarnos,
como un regalo que sostiene alta la copa:
mi mano roza tu boca, planetaria es la palabra:
solo así queda demostrado que la tierra
gira sobre sí misma hasta envolvernos.


6

Vuelvo a llevar la navaja en el bolsillo,
la mano presta para cometer lo irreparable,
porque sólo ser el otro me exige y me dirime:
alguien está servido, ellos se ensañan con su carne,
cuelgan sus pies a unos centímetros del suelo:
el poema es su grito, mías sus vísceras, su sangre.


7

La muerte, nunca tanta chance a la aventura:
riachos de oro y lila y rojo en las alturas
y el juego del ligero oleaje orlado
por el iris de una tarde iluminada:
abajo, la magia negra de las algas, los erizos,
que me van desprendiendo de las rocas
como quien cumple, sonriente, su destino:
al vaivén de los años, la vieja nutriente.


8

Como el estallido del sol entre los ojos:
acodado en la borda del barco que me lleva
y esa estela de bruma en el río infinito,
y el chasquido del barro, el lengüetazo
de la espesura del amor en retirada.


9

Ya no es lluvia sino apenas la llovizna,
el ruido de los zapatos en el barro,
como si desprenderse de la tierra les costara:
no te atreves a cubrirte la cabeza, esperas
que otra mano lo haga, pero no vendrá.


10

“La historia avanza hacia atrás”, se asombra el poeta
tras recorrer toda la calle y volver al punto de partida,
y se lleva las manos a la cabeza donde reconoce
el aleteo de una sombra que lo saludó esta madrugada.
Aún chispean en la noche las herraduras del caballo
que hace un rato pasó por el cielo rumbo a casa.


11

No en la palabra la ternura, sino en las manos,
ni la justicia en la ley sino en lo que damos y tomamos,
como el clavel del aire echa raíces en la nada:
yo me pongo al final de la cola y me desentiendo:
no desconfío de la urgencia de quien me antecede
y estoy dispuesto: empecemos de nuevo hasta lograrlo.


12

Las manos no tienen otro sentido que el aire
que se cuela definitivamente entre los dedos:
su forma sólo se debe a lo que no retienen,
incluso el vacío que el puño sostiene en alto
como si fuese el golpe final de nuestro esfuerzo,
pero es sólo un hálito de risa que entrevemos
como si todo fuese un juego que empieza de nuevo.


13

El temblor de la araña que camina sobre el agua
con la delicadeza que sólo ella sabe transitar,
como si cargase sobre sí la transparencia
de la luz que levemente la sostiene, ofreciéndola
a una tarde de infinitos y suaves, tenues tules.


CLAVEL DEL AIRE. 
Este género fue nombrado por Carlos Linneo en 1738 en honor al médico y botánico finlandés Dr. Elias Tillandz (originalmente Tillander)  (1640-1693). 

Abedini,  W.  I.,  Caldiz,  D.  e  I.  Andia,  “Una  maleza  de  especies  forestales”. Comunicación presentada en el IV Congreso Forestal  Argentino,  27  al  31  de  octubre  de  1980,  Goya,  Corrientes, Argentina. 
Baigorria, G., “Notas preliminares sobre el control del clavel del aire”, Acintacnia, nro. 2, Argentina. 
Bartoli,  C.  G.;  Beltrano,  J.; Fernández,  L.  y  D.  Caldiz,    “Control  of  the epiphytic weeds Tillandsia recurvata and T. aeranthos with different herbicides”, Forest Ecology and Management,  vol. 59, 1993. 
Benzing,  D.  H.  y  J.  Seemann,  “Nutritional  piracy  and  host  decline:  a  new perspective on the epiphyte relationship”, Selbyana, vol. 2, 1978.
———, “Germination and early establishment of Tillandsia circinnata Schlecht  (Bromeliaceae)  on  some  of  its  hosts  and  other  supports in Southern Florida”, Sebyana, vol. 5. 
Cabrera, A. L. (director), Flora de la provincia de Buenos Aires,  tomo IV, parte 1, Buenos Aires, Colección científica del INTA, 1968. 
Caldiz,  D.  y  J.,  Beltramo,  “Control  of  the  Epiphytic  weeds  Tillandsia  recurvata  and  T.  aeranthos  with  Simazine”,  Forest  Ecology  and Management, vol. 28, 1989. 
Castellanos, A., “Los géneros de las bromeliáceas de la flora argentina”, Revista  del  Centro  de  Estudiantes  del  Doctorado  en  Ciencias  Naturales, tomo II, Argentina, 1938.
Claver,  F.  K.,  Alaniz,  J.  R.  y  D.  Caldiz,  “Tillandsia  spp.:  Epiphytic  weeds of trees and bushes”, Forest Ecology and Management,  vol. 6, 1983. 
Dagnelie,  P.,  Théorie  et  méthodes  statistiques:  applications  agronomiques,  Gembloux, Presses agronomiques, 1973.
Daniel, W., Applied  Nonparametric  Statistics,  Boston,  Houghton  Mifflin  co., 1978. 
Johansson,  D.,  “Ecology  of  vascular  epiphytes  in  West  African  rain  forest”, Acta Phytogeographica Suecica, vol. 59, Uppsala, 1974.  
Smith,   L.,   Flora   del   Uruguay:   Bromeliaceae,   Monotevideo,   Museo   Nacional de Historia Natural, 1972. 
Sokal, R. y F. J. Rohlf,Introducción a la bioestadística, Barcelona, Editorial Reverté, 1986. 
Taiz,   L.   y   E.   Zeiger,      Plant   Phisiology,   California,   Benjamin-Cummings Publishing Company, California, 1991. 
Wintermans,  J.  y  A.  de  Mots,  “Spectrophotometric  Characteristics  of  Chlorophylls  A  and  B  Their  Pheophytins  in  Ethanol”,  Biochem  Biophys Acta, vol.109, 1965.



OTRA GENIALIDAD DE ALBERTO SZPUNBERG / JULIÁN AXAT

   Hace pocos días apareció de improvisto, como un alumbramiento en mi casilla de correos. Estaba repasando viejos mensajes cuando di con el mail que el poeta Alberto Szpunberg me había enviado allá por octubre de 2012, bajo el asunto “Obra en construcción...”. La poesía es así, una máquina del tiempo. Aparece de golpe, te golpea y transporta. Entonces recordé un llamado posterior de Alberto en el que me explicaba que me enviaba el mail para saber mi opinión sobre su “obra en construcción”. 
   Me contó que estaba sumergido en el estudio de la botánica en la obra de Linneo y el origen de esa enigmática planta rizomática que crece colgada de árboles y rocas  en  Brasil, Ecuador y Argentina, y que generaba acaloradas discusiones entre los naturalistas. En especial uno de ellos, el finlandés Elias Tillandz, quien la bautizó con su nombre y en latín Tillandsia aeranthos, aunque fue luego conocida vulgarmente como “clavel del aire”. 
   Es  raro que un poeta se ponga a estudiar botánica para emprender su poesía, pero en  Alberto nada de eso es raro (años después ironizaría sobre la metafísica de dios a partir del brócoli). Todo el sistema de citas que dispara el poema “Clavel del aire” se encuentra al final de los trece versos. Desconozco la obsesión de Szpunberg, pero algo conjeturo, pues el enigma del clavel está en el origen (y la discusión) de su energía vital, pero también en su uso medicinal (viene a mi memoria que por entonces a Alberto le fue detectado un tumor). Además de la reminiscencia erótica del tango, Gilles Deleuze, el maná, la vida autopoética, en fin... todo esto me llevó por estos días a escribirle al poeta Miguel Martínez Naón, quien me conminó a llamar a Alberto a la pensión de Barcelona e interrumpirlo justo en  el  momento en el que lo estaban afeitando. Después de intercambiar sobre su estado de salud y otros bemoles de la Argentina y su (nuevo) exilio, me espetó: “Ayat” (así pronuncia siempre mi apellido), “si ese poema se lo mandé a usted, haga lo que le parezca...”. 


En Guardianes de Piatock, Miradas sobre Alberto Szpunberg / Compilación: Judith Said, Lilian Garrido y Miguel Martínez Naón / Ediciones Biblioteca Nacional, 2021 / Director: Juan Sasturain /
Alberto Szpunberg (Buenos Aires, 28 de setiembre de 1940 - Barcelona, 13 de noviembre de 2020) / Julián Axat (La Plata, 1976) / Fotos: jmp / 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Julián Axat, A los complacientes obsequiosos minuteros tragaleches



& LOS OBSECUENTES TRAGALECHES

A los alcahuetes
A los acríticos chupaculos
A los comemierdas obedientes sumisos
A los consecuentes frecuentes ocurrentes
secamente aduladores de decentes comisarios
A los docentes tan secantes cortesanos delatores
tan sedantes por qué no comburentes de conscientes
A los abrepuertas y felpudos serviles chupamedias paragüeros
orejeros de sobón reversibles genuflexos
A los complacientes obsequiosos minuteros tragaleches

A todos ellos…
Por favor…

Poesía


LA CAMA DE CALLE 15

De un lado de la cama Sartre
en la mesa de luz
recita un sueño de amor
ella levita sin náusea
incorpórea cree leer el tiempo de los besos existenciales
gira al otro lado de la cama
Patti Smith la abraza
la besa con rouge de carmín
rouge mágico que al solo apoyar el labio
desvanece al besado


LA PUERTA DE LA DEFENSORÍA QUE DEJÉ
(Segunda despedida de la Defensoría 16)

Al final del pasillo
no hay un cadalso
sino la puerta que conducía
a la daga con la que rasgaba el lenguaje
de los leguleyos

Pero ya no estoy ahí hace rato

¿Habrá retumbos de mi eco antiguo
que traten de abrir la puerta?

¿O soy yo el llevado a rastras como menor delincuente
para ser asesorado por mí mismo?

¿O es mi daga que en buena hora me rebana los labios?


COLOQUIO EN POCITOS

Junté pedazos de la infancia gaucha de Lautremont y Laforgue
pinché en el cielo lo que quedaba de las libélulas de Di Giorgio
quise aspirarme todo lo que se metía Escanlar en sus fosas nasales
& deambular entre las sábanas disecadas de Idea y Onetti
en la noche rellené crucigramas y aprendí espiritismo con discípulos de Levrero
antes de que salga el sol hice pis sobre la lápida de Benedetti
& me imaginé bebiendo cicuta con Herrera y Reissig prometiéndole que volvería
Junté pedazos de mí mismo abrí los ojos y retorné a la conferencia de juristas


POEMA NACIDO AL PASAR DE UNA FRASE DE
GARCÍA LINERA EN UN DISCURSO BRINDADO
EN ARGENTINA EN 2016

Ellos son los muertos vivientes
Por donde pisan arrasan y esparcen la peste

Ellos abren la grieta más a fondo y después claman
Por la paz de los cementerios y la reconciliación nacional

Ellos ponen a los verdaderos muertos de esta Historia
Nosotros los lloramos y recordamos con justicia

Ellos son los muertos vivientes

Nosotros / La vida


LA JUVENTUD MARAVILLOSA & EL PUENTE GENERACIONAL

Sin estridencias
colocan
a sus jóvenes promesas

en la Justicia
en Empresas
en La Prensa
en Universidades
en Embajadas
en Consulados
en Ministerios
en la Literatura

hasta en los barrios clientelares
esperan su turno & llegan sus poetas
vociferan timbres semilleros y repúblicas

algunos jóvenes de ideas viejas
llegan disfrazados
de jóvenes nuevos

Como la Loba a sus Rómulos
es dadora de alimento y té

A su manera la Derecha
cuida a sus futuros heraldos

& logra tener
su puente generacional





Hoy el querido Julián Axat presenta en la ciudad amarilla la segunda reimpresión de su libro Offshore & otros poemas. La cita es a las 19 en Caburé Libros, calle México nº 620. 
En: Offshore & otros poemas, Ediciones Periféricas, segunda reimpresión con poemas agregados, 2017.
Julián Axat (La Plata, 1976). Fotos: Jmp

domingo, 3 de agosto de 2014

Julián Axat, 3 poemas de Musulmán o biopoética



31.

La poesía es / la boca


El poeta es Nadie

Nadie /
testimonia /
por el Testigo /o
Nadie
es poeta Testigo

Testimonia Nadie?

Nadie
testimonia
por el Testigo

El poeta no?
El poeta Nadie?
Paul Celan Nadie?

El Testigo es Nadie
pero/ es Testigo

El poeta testimonia /luego es 
Nadie



32.

flores relumbran / en los tachos de basura / mil
hojas de hierba / salen

¿De quién será el legado su boca?

Lo improfanable de la generación que viene

                                  Es

la tarea política / de los profanadores



33.

el futuro no / un osario agusanado

Nadando en el exterminio hallarás /la palabra
“exterminio” /
debajo otra vez la hallarás / y así / en todas las
capas del exterminio /
seguirás como poseso / hasta dar con el último gusano /
la perla no exterminada que / llevarás a tu garganta
de un sorbo /
para procurar / un nuevo decir



Julián Axat (La Plata, 3 de agosto de 1976). Poeta.
En: “Musulmán o biopoética”, Libros de la talita dorada, 2013. 
Foto: Julián Axat hace unos días en la ciudad de Rosario. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Julián Axat, el señor ministro de justicia y seguridad


11.
EL DÍA DE LA MARMOTA PARA EL “ALCALDE MAYOR”

Todas las mañanas
a la misma hora
bien temprano
el señor ministro de justicia y seguridad
ingresa a su Palacio-Torre frente a la plaza

Son cinco
duermen en subsuelo del palacio
cuando arranca el día
un poco más tarde
que el señor ministro de justicia y seguridad ingrese
se despiertan
piden monedas
limpian vidrios
reparten estampas
aspiran samaritano ferretero
entran y salen por la puerta giratoria de la comisaría

En la mañana cuatrocientos veintidós
el señor ministro de justicia y seguridad hace su ingreso
pero tropieza -sin querer- en el umbral de la entrada
entonces observa hacia el costado
extrañamente ya no están más
tampoco estarán al otro día
se asusta
en adelante el señor ministro de justicia y seguridad
intentará aparentar no sentir vértigo

Todas las mañanas
a la misma hora
bien temprano
el señor ministro…



Julián Axat, La Plata, 1976.

En: “Musulmán o biopoética”, Libros de la talita dorada, 2013.

jueves, 4 de octubre de 2012

Julián Axat, dos de Neo



YO 2009

todos los años
ese día
a la misma hora
sueño
viajo al pasado
una hora exacta antes de que caigan
me veo de siete meses
en los brazos de mamá
desesperado
les cuento de su destino
hay que irse rápido les digo
quedan pocos minutos
no vacilan
no se inmutan
no hay caso pienso
se quedan
antes de volver me entregan
al niño
cuídalo
y regreso con él en brazos
todos los años
ese día




NOSOTROS 2010

la rosa
un rayo

arsenal
latente
prepara espinas
se nos clavan
o acaso
las incrustamos
para hacer
la revolución
salvar
a nuestros padres
no sé
en realidad
si pienso
salvarlos
a ellos
a nosotros
o ni siquiera




Invitamos a la presentación de los libros de poemas “Neo” de Julián Axat y “Setenta y 4” de José María Pallaoro, el día jueves 4 de Octubre, a las 19:30 hs, en el Teatro de la Universidad de calle 10 n° 1076 e/ 54 y 55 de La Plata. La Presentación se realizará en el marco del Ciclo "Mil Botellas", coordinado por Ramón Tarruella, y contará con la participación del editor Carlos Juarez Aldazábal (El Suri Porfiado).

domingo, 30 de septiembre de 2012

Julián Axat, dos de Neo



Hécuba III

a Emiliano Bustos

Llevamos como Ascanio,
el fuego de Troya.

A nuestro lado,
Eneas carga a su padre Anquises.

En algún momento,
advertimos que han muerto.

Entonces encendemos un fuego.
Usamos sus huesos de leña.

No pedimos perdón.

Los hijos de Ascanio beberán
de los senos de la loba.



Hécuba IV

a Nicolás Prividera

Antes de Auschwitz habrá poesía

Después de Auschwitz habrá poesía
Dentro de la poesía habrá Auschwitz

Antes de la poesía hubo Auschwitz

Después de la poesía hubo Auschwitz
Dentro de Auschwitz hubo poesía

¿La poesía nos salvará?



Invitamos a la presentación de los libros de poemas “Neo” de Julián Axat y “Setenta y 4” de José María Pallaoro, el día jueves 4 de Octubre, a las 19:30 hs, en el Teatro de la Universidad de calle 10 n° 1076 e/ 54 y 55 de La Plata. La Presentación se realizará en el marco del Ciclo "Mil Botellas", coordinado por Ramón Tarruella, y contará con la participación del editor Carlos Juarez Aldazábal (El Suri Porfiado).



viernes, 10 de agosto de 2012

Julián Axat, las Madres como hecho poético


LAS MADRES COMO HECHO POÉTICO
Algunas reflexiones

Por Julián Axat- Poeta e Hijo

Un hecho poético es un chispazo en la historia producto de un tipo de fuerza que la historia humana otorga, dona. No es un regalo de los dioses. Walter Benjamin (en sus Tesis), dice que hay distintos tipos de fuerzas hacedoras de la historia en la que los pueblos oprimidos se levantan o siguen oprimidos. La fuerza mesiánica de una generación es un momento clave (un clinámen), se desarrolla o queda como conato. Depende de la capacidad humana, y de que ella encuentre la forma correcta. Si resulta trunca, la padecen varias generaciones hasta que la vuelven a desarrollar. Los saldos a veces son terribles. No hay espera, hay que empujarla. Si se desarrolla, entonces hay despliegue de fuerzas en un tiempo, y tienen capacidad de ruptura. Claro que se chocan contra formas opuestas que le impiden seguir. La negación de cierta energía poética, es aquello que Cesar Vallejo denominaba los “Heraldos Negros”.

Podríamos pensar que el origen del Peronismo tiene algo de esa fuerza, también la tiene la resistencia peronista luego del 55, la tuvieron algunos (no todos) los movimientos revolucionarios. La tuvieron las Madres, a su manera.

El kairos (oportunidad justa) de las Madres manifiesta un hecho de “poiesis” histórica. Como poema vivo, cuerpo fuera del papel. Con capacidad de ruptura e identidad épica. La descripción de tal “poiesis” que “se sale” de  la vaina, con una manera distinta de intervenir en el espacio público, deviene “autopoiesis” que es, un tipo de identidad asumida que subvierte todas las formas hasta el momento existentes, para pensar la resistencia (hasta el momento que aparecen en escena las Madres no existe ningún movimiento, agrupación, organización que se le parezca). Se trata de un hecho inédito en la historia Argentina. En un tiempo y espacio específico, nace y se despliega una forma inédita de resistencia. Quizás, no traspolable a otros tiempos o lugares. No repetible.

Dicen las Madres en un cántico: No hay perdón no hay olvido para la mano ciega /que destrozó la rosa de la muchacha en flor, / que le quemó los senos, las pupilas, los párpados, / no hay perdón no hay olvido / para los que sonríen lo mismo que Gardel, / desde las fotos sucias del secuestro y el crimen. / No hay perdón este jueves. / No hay olvido este jueves /Hay una luna roja, tan pequeña, que cabe en la camisa.

La poesía no es acción literaria al papel, es fenómeno histórico de un cuerpo trazado por un rayo. Surge o no surge. El resto es retórica. La poesía, al decir de Rimbaud, es un chispazo, una iluminación en figura. El aura del poeta como raptus, manifiesto irrepetible en una lejanía sostenido en el tiempo por una fuerza extraña, un fantasma. Pienso en los poetas que evocan esta irrupción. Todos los poetas latinoamericanos dedicaron poemas a las Madres.

Pienso en la poesía de Juan Gelman por ejemplo, en un Gelman desterrado pensándose Madre, o proyectándose Madre, mientras las observa a la distancia evocadora: cuando pasabas con tu otoño a cuestas / mayo por mi ventana /y hacías señales con la luz /de las hojas finales / ¿qué me querías decir mayo? /¿porqué eras triste o dulce en tu tristeza? / nunca lo supe pero siempre /había un hombre solo entre los oros de la calle / pero yo era ese niño /detrás de la ventana/cuando pasabas mayo/como abrigándome los ojos/y el hombre sería yo ahora que recuerdo.

Mientras la dictadura arrasa con el tejido social, extermina la formación política de organizaciones sociales, elimina el elemento de solidaridad y compromiso, para que la desaparición de ese elemento dure décadas en forma de “miedo” hasta volverse a replantear. Paradójicamente, en el mismo momento que se produce la negación de la vida y una forma de resistencia es eliminada de cuajo, en ese contexto, nace una algo que podría parecer anómalo, salvaje, o salto cualitativo: mujeres-madres separadas reclamando por sus hijos, caminan juntas, se tantean, conversan, sufren, se ven obligadas a entrevistarse con genocidas para saber dónde están sus hijos, arman listas, interponen habeas corpus, se instalan en la puerta de comisarías, cuarteles, cárceles. Investigan, se juntan, se abrazan; en ese convite, en el roce de sus voces, nace una empatía, una pequeña potencia que comienza a desencadenar una fuerza inédita, epifánica, que con el transcurrir de los meses pasa a ser “pañuelo”, un día de la semana en la plaza alrededor, alrededor de su centro, y ese es el centro de todas las plazas del país.

La épica de las Madres, es también una fuerza bio-poética. Cuando autores como Michel Foucault hablan de bio-poder habla de la eliminación de una vida que no merece ser vivida (bio-política), en función de la administración burocrática de un ser biológico-político obturado que por un tiempo no puede volver a aparecer como ser social en comunidad; es despliegue tanático del genocidio y el terror que destruye los cimientos de la civilización alcanzada (el desempate hegemónico cultural). Esa destrucción es también la destrucción de una épica. La matriz, la matrix, el materon, es la fuerza contraria, vital-biológica que nace al mismo tiempo; la madre, la pitonisa que reacciona gesta vida parida y útero de épica para desplazar a tanathos. La bio-poética (ya no biopolítica), es la re-generación de formas más íntimas de poesía subyacentes, de una épica construida con retazos de la épica de los hijos; nutrida de poetas reconocidos vinculados al proyecto de las Madres, con intelectuales que estuvieron, que pasaron, que se fueron, y que volvieron. Épica que continúa en democracia, porque el terror se solapa en democracia, y los cuerpos desaparecidos son la deuda de esa democracia.

Lo que la dictadura 76/83 no podía prever era ese hecho inédito, la abrumadora fuerza de la madre desesperada ante la desaparición de un hijo. Una madre sin el cuerpo de su hijo, una madre que no puede enterrar el cuerpo de su hijo, es una figura desencajada en la historia, una “Antígona furiosa”. Y eso le da permiso para tomar la voz en escena y denunciar al poder. Nada puede parar a una madre que denuncia al poder, ninguna jauría, ningún heraldo puede contra el pañuelo de una Madre. Los caballos relinchan hacia atrás, corcovean ante los pañuelos. Respeto ante las madres. Respeto ante una madre. Las madres nacen sin los cuerpos de sus hijos, y en eso se emparentan con los poetas, son buscadoras entre tinieblas, hasta el infinito hurgan en la historia. Nada puede detener el dolor de una madre sin cuerpo. “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.

Las “Locas de la Plaza”, se presenta como estigma inventado por los “otros”. La complicidad civil, los medios de comunicación. Los milicos utilizaban la “locura” para patologizar una actitud política que no podían normalizar, porque los excedía. Las Madres se le iba de las manos, el estigma de “La Loca” no  funcionó para dañar y controlar. Como enseña Irving Goffman al pensar el “Estigma”, hay identidades que saben invertir los estigmas que el enemigo coloca.. Hay locos que están demasiado cuerdos, y utilizan la supuesta locura como estrategia de sobrevivencia y conquista. Pasan a la ofensiva. Las Madres invirtieron el estigma del poder de turno, lo supieron usar como forma de lucha. Esa es la clave poética. Si bien algunas quedaron en el camino, otras avanzaron, entendieron, se consolidaron.

¿Por qué Las Madres son hacedoras del tema Salud Mental? Porque justamente padecieron el estigma, y ellas saben qué es la “Locura impostada de afuera”. Quién mejor para convocar a Congresos que hablan de este tema- que no silencian la locura con mordaza o chalecos de fuerza, que las Madres, antes consideradas “Locas”. Hoy demasiado cuerdas. Esto es un hecho de naturaleza poética.

Julio Cortazar, reescribe el Elogio de la Locura de Erasmo de Rotterdam, y dice:
“Lo irracional, lo inesperado, la bandada de palomas, las Madres de la Plaza de Mayo, irrumpen en cualquier momento para desbaratar y trastocar los cálculos más científicos de nuestras escuelas de guerra y de seguridad nacional. Por eso no tengo miedo de sumarme a los locos cuando digo que, de una manera que hará crujir los dientes de muchos bien pensantes, la sucesión del general Viola por el general Galtieri es hoy obra evidente y triunfo significativo de ese montón de madres y de abuelas que desde hace tiempo se obstinan en visitar la Plaza de Mayo por razones que nada tienen que ver con sus bellezas edilicias o la majestad más bien cenicienta de su celebrada Pirámide. En los últimos meses, la actitud más definida de una parte del pueblo argentino se ha apoyado consciente o inconscientemente en la demencial obstinación de un puñado de mujeres que reclaman explicaciones por la desaparición de sus seres queridos....”.

Esta última idea de Cortázar me parece brillante y al desarrollar la idea de “DEMENCIAL OBSTINACIÓN” de las Madres, el hecho poético adjetivado. Entre el 76 y el 83, la desaparición, la eliminación y exterminio de la lucha armada, la persecución de la clase trabajadora, del movimiento estudiantil, de partidos políticos, la censura, el cierre de universidades, etc. Toda forma de resistencia anulada, solo podía depositar o confiar en la única resistencia posible, en la “DEMENCIAL OBSTINACIÓN” de un “puñado” de Madres. Las Madres como única esperanza. Una lucha dentro del horror. Una chispa en las Tinieblas (para parafrasear a Sartre), y también pensar que sostenerse de esa chispa, era una forma de sostenerse en los pañuelos para que esa chispa lleve a la luz, al umbral de la democracia.

La poesía es memoria – poiesis y memnoysné, van de la mano, de  allí que me interesa penar en aquellas evocaciones que el surgimiento de las Madres generó en los Poetas. Pues no solo deposita la fuerza el movimiento político desterrado, censurado, exiliado, escondido; también lo hicieron a su modo los poetas echados de la polis (durante la Dictadura, durante el Menemismo). Los poetas no son ajenos a dotar de fuerza simbólica a las formas genuinas de resistencia, como en el caso de Las Madres. Vuelvo a Gelman, y a su “Oratorio a las Madres”: Madre /temprano empieza el alma a dolor / pálida / a incierta luz explora tu no estar / fuimos uno / hijo /un solo ser en dos / te abrigué, te gesté, te diste / con mi cuerpo vacío de vos /eras mío / ¿hasta cuándo? “hasta encontrarlos”. lo volvería a mi vientre / a mi abrigo / a mi mar / otra vez lo nacería

La madre y el hijo desaparecido se buscan por medio de una danza alrededor del árbol de la vida, se hablan en la oscuridad, se miran en los cuartos vacíos. La madre finalmente dialoga con ese hijo que va buscando y pariendo al mismo tiempo.

Las Madres y el sueño demasiado real de la lucha de la vida contra la muerte, insisto, de la luz contra las tinieblas. No tiene fin, porque aun cuando el cuerpo aparece, no repara la calamidad, no está vivo. De alguna manera, para las Madres, sigue desaparecido. Solo ellas lo vuelven a parir con la batalla cotidiana, que es el hecho poético que vuelve a hacer parir a sus hijos. 

Me gustaría cerrar con un poema que escuché leer a Hebe evocando la figura del Che, y que a ella le atribuyo como autora, con motivo de los 20 años de la Dictadura. Hebe inmortalizó esa lectura, la fuerza profanatoria de Hebe al leer este poema es descomunal, vibra profetizando la justicia que ha de llegar, la que llegó y hoy vemos. Hebe lee con los tuétanos, con el arquetipo de madre, con el útero abierto al infinito, con la electricidad de quien vaticina las generaciones que se venían. Sin miga y cáscara de Benedetti. Que seamos como el Che!:

“Padre nuestro que estás en el tiempo/ sangre que corre por los ríos de América/ guerrillero intacto que invoca los Andes/ sueños y esperanzas que inunda el corazón de los indios y corre por sus venas/ santificado sea tu nombre/que comparte su luz con el sol/y esparce su oscuridad de infierno sobre la serpiente del siglo veinte/esa misma serpiente que nos brinda sus manzanas/ y sus transnacionales y sus bancos y sus deudas/ que nos quiere imponer su comercio/ y nos embarra con su mierda/ cárganos pues en tus brazos de acero/ y haz que vengamos a tu reino para seguir viviendo como tú vives/ para alzar nuestras armas y ofrendarlas al viento/ llévanos en tus pupilas de fuego/en tu sonrisa de vida/y en tu garganta de vencedor inmortal/hágase tu voluntad/ así en la tierra como en la tierra/ cubre este continente que amanece resplandeciente en tus cabellos/y que busca su libertad sin saber que ella es un pájaro/danos el pan nuestro de cada día/ no el de miga y cáscara de Benedetti/sino el pan que necesitamos para alimentar nuestras fuerzas y sueños de futuro/ el valor, el de la victoria/el que/ necesita Chile y le falta a América/el que necesita Argentina/ni siquiera te pido que perdones nuestras deuda/ porque jamás las pagaremos/pero sí ayúdanos a no perdonar a nuestros deudores y enemigos/cabalga de nuevo sobre tu rocinante de ideas y principios/y guíanos que llegó la hora de cobrarles/y de cobrar la vida de los nuestros/te exijo, además/ que no nos deje caer en la tentación de traicionar nuestros principios/ y apagar las voces de nuestras guitarras/de vender nuestra poesía/en nombre del pobre/ de todos los sin trabajo/y del indio/y del espíritu santo/Che”.

  
Tercer avance Congreso de Salud Mental, Pasaje dardo Rocha de La Plata, 8 de agosto de 2012.
La voz de Hebe puede esccucharse en: http://www.youtube.com/watch?v=CsXSzqzUsz8

Foto: Hebe y Axat. Archivo DLTD.

sábado, 14 de abril de 2012

Julián Axat – Hoy hace 35 años un juez rechazó un habeas corpus



METZGER EN JERUSALÉN


hoy hace 35 años
un juez rechazó un habeas corpus
era el de mis padres desaparecidos
iba con costas a los presentantes
mi abuelo y yo de siete meses

treinta años después ingreso a esa justicia
veo la cara de aquel juez a diario
el puñal homicida oxidado
aún oculto bajo su toga
adaptado al nuevo ciclo cáscara personal rellena
con sangre del viejo sistema  flotando en el nuevo

treinta y cinco años después
soy defensor de los pobres y ausentes
lo veo en las audiencias lo cruzo en pasillos
baja la cabeza se hace el que no me reconoce

interpongo sendos habeas corpus
en favor de los pibes hijos de la democracia
detenidos por la policía de la democracia
en la que el Sr. juez se mueve a gusto
y me los rechaza
sin costas en pocas líneas citando aquí y allá viejos adagios

yo apelo sus resoluciones con doctrina jurídica
con constituciones y tratados argumentos de la democracia
que impiden que hace unos días el juez solicite su jubilación
y le sea concedida para que ya no lo vea en los pasillos
y me vea a mí entrando y saliendo 
con un habeas corpus por presentar



La Plata/City Bell, 13 de abril de 2012. 

Julián Axat (La Plata, 1976). Poeta y abogado.
Foto: Rodolfo Jorge Axat (secuestrado junto a su esposa Ana Inés Della Croce 
el 12 de abril de 1977). Carnet de la Biblioteca de la Universidad Nacional de La Plata.

domingo, 8 de abril de 2012

Julián Axat – Los padres son los huesos




Los padres son los huesos

la ausencia del hueso y su búsqueda
perdidos o hallados

Los padres son los huesos

en los que los hijos
afilamos nuestros dientes







Julián Axat, poeta y abogado, nació en La Plata el 3 de agosto de 1976.

Fotos: Ana Inés Della Croce y Rodolfo Jorge Axat, los padres de Julián, militantes populares secuestrados el 12 de abril de 1977 en La Plata.

viernes, 2 de marzo de 2012

Julián Axat – La mano de una mujer me acaricia la cara




VIAJES DE ANTENOR


a Mario Levrero, in memoriam


la mano de una mujer me acaricia la cara
desde una distancia de seis kilómetros
y otra mujer
desde una distancia de quinientos kilómetros
me pellizca y muerde la espalda
y otra
desde distancia similar
dice mi nombre y yo la oigo con eco
pero en el tiempo que dura el viaje de la voz
la mujer muere pero la voz sigue o titila
interrumpe el mensaje del velorio de la mujer
llega telepáticamente desde un perro
                                      dálmata de ojo izquierdo
que poco después es envenenado por alguien
años después el perro se me anuncia en sueños
lo hace abrupto con una mordida en la espalda
recrimina algo sobre flores
“flo-res” dice agitado
explica que las flores (aunque no parece)
viajan sin moverse del lugar
también sueñan con perros
y una vez le fue dado ver los colores de un paisaje
con la mente de su amo o un amigo de su amo pintor
                                      dálmata de ojo derecho
escuchó el susurrar de una canción con la mente de otra persona
jura haber sido mujer de su amo algunas veces
cuando ella viajaba con su mano
seis kilómetros
a acariciar el rostro de otro perro



Poema inédito

Julián Axat (La Plata, 1976).
Mario Levrero (Jorge Varlotta) nació en Montevideo el 23 de enero de 1940. 
Murió el 30 de agosto de 2004. 
Foto extraída del taller literario, sitio de Mario Levrero.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Julián Axat – Asamblea permanente de poetas


ASAMBLEA PERMANENTE DE POETAS


para Alberto Szpunberg




Se apoya la feria anual sobre la bosta
que los entecos del odio arriman
en sus cacerolas cargadas de anagramas
alfaguaras, mondadoris y demás escayolas
vendiendo al 100% desoficializan la parra dorada
racimo de "tontos" poetas sin grito de Alcorta
un Piatock cualquiera que lee las manos
de los que se le cruzan abracadabra pata
y de golpe un cabrón que Bio-lo- ¿vio no? a Cati
que sale a dar discursos heraldo gris ni siquiera negro
hay que pararlo a ditirambos y cargarse
la boca de avituallas y centellarle versos
sacarle ese sabor a matadero que le sobra
y si la Asamblea no se junta a leer a escondidas la cabala de esa noche
vuelven a aparecer la saga de los Eugenios, los Equis, Clauditos,
perritos de ceniza de Madariaga oliendo
su bosta mientras nosotros imperceptibles
silenciosos o ya desgarrados (nadie nos conoce, nadie nos sabe)
sostenemos la música de lo que viene.



Poema inédito.
Leído en Bernal, el domingo 4 de septiembre en el Club Atlético de Poetas, rie.barcultural.
Foto: Alberto Szpunberg y Julián Axat
.

lunes, 23 de mayo de 2011

Julián Axat - Construir cuencos


YLUMYNARYA
(Fragmento)



no es
captar rayo

es
construir cuencos

y llevarla
para siempre/al límite

entre
pecho y labio

*

sucedáneos
filamentos
celestes/en iris

chispea córnea abisal/prisma

descompone/sin rebote
viaje/caída
líquida posible hacia
la piel interior del
decir

*

si el fuego nace/de sí
para qué reunir las cenizas esparcidas

de un cuerpo-escritura

*

llegan luego
a captar cuerpo/ciego
pozo final/en ojo rayo
cornea
vacía titila
bucea dios/ciego
lejano/diáspora
va-cila
ahogada
luminancia de qué

...
el silencio a la palabra, la sombra a la luz; una bisagra expande y contrae dos lados ficticios, un mismo lugar; el poeta y el monje se tragan toda la noche, todo el día…

Julián Axat nació en La Plata en 1976.

jueves, 24 de marzo de 2011

Julián Axat, una voz en el colegio


Ana Inés Della Croce y Rodolfo Jorge Axat


UNA VOZ EN EL COLEGIO


Por Gustavo Veiga

El Colegio Nacional de La Plata es la casa de los Axat. Rodolfo era militante montonero. Los desaparecedores lo hicieron desaparecer, igual que a su compañera, Ana Inés della Croce. Jugó en La Plata Rugby Club hasta los 17 años. El número de la desgracia, el número que en esa institución de Gonnet, el último subcampeón de la URBA, significa lo mismo: diecisiete de sus jugadores desaparecieron como Rodolfo, todos comprometidos con la idea de cincelar un mundo mejor, más justo, más solidario. En la acogedora casa de estudios fundada en 1885, por cuyas aulas pasaron desde René Favaloro a John William Cooke, también se conjuga el verbo desaparecer. Pero el infinitivo, que en un país como la Argentina jamás es neutro, en el Colegio Nacional retumba como su anagrama: neutro - trueno. Como el estrépito de un trueno. Así suenan las palabras de Julián Axat, el hijo de Rodolfo y Ana, ante un auditorio de 600 alumnos de sexto año.

Julián es abogado, jugó en La Plata y egresó del “Nacio”, como le dicen con cariño sus caminantes que superan las cien promociones. Trabaja en el fuero penal de Menores. Trabaja es un decir incompleto: abraza la causa de pibes que no tienen dónde caerse parados, a no ser cuando caen por las balas policiales o son empujados a una muerte lenta en los internados. El doctor Axat también es poeta. Sus ojos inquietos delatan una obra desbordante de versos como “¿Qué hace un Hijo?/ filma su rostro o lo pinta/ se saca una foto y la pone junto a sus padres/ se queda con la insignificancia de un poema/” El, hace ya muchos de sus 34 años, eligió qué hacer. Lo que sostiene Basho, el poeta japonés que Julián cita en uno de sus libros (ylumynarya, del 2008): “No busques en tus antepasados/ busca lo mismo que ellos buscaron”.

Axat transmite una irrefrenable aspiración de justicia. Pero no es esa pacata sensación de justicia que causa fatiga en los tribunales, en los pleitos interminables, en la injusticia de la Justicia. Su verba encendida exhorta a los alumnos a sumergirse en la tarea ciclópea de construir un mundo mejor. Retumba ante un auditorio cautivado por sus palabras. Cierra una jornada de evocación por el golpe cívico-militar del 24 de marzo del ’76 (el año en que nació) de la manera más contundente y aleccionadora. Ya no importa la excusa del encuentro: la presentación del libro Deporte, desaparecidos y dictadura.

El Colegio Nacional, sus autoridades, los docentes, las Madres de la Plaza que todos abrazamos advierten la vitalidad de Julián. Pero sobre todo, advierten que las ideas de sus padres no están muertas. Que los desa-parecedores no pudieron hacerlas desaparecer. Que, como escribe en otro de sus versos: “Hay en mi sangre/tragedia que irrumpe/ no se negocia/entonada/que puebla/ En un cuerpo trozado/a veces/ se ciñe potencia” (Peso Formidable, 2003).

Por Gustavo Veiga. Página/12 de hoy, 24 de marzo de 1976.