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lunes, 8 de junio de 2015

Vasko Popa, Cantaba la verdad en lo oscuro


CANCIÓN DE LA JOVEN VERDAD

Cantaba la verdad en lo oscuro
En la cumbre del tilo en medio del corazón

El sol madurará decía
En la cumbre del tilo en medio del corazón
Si los ojos lo iluminan

Nos reímos de la canción
Atrapamos y sujetamos la verdad
Y bajo el tilo la degollamos

Los ojos estaban ocupados
Afuera en otra oscuridad
Y nada vieron


EL TILO EN MEDIO DEL CORAZÓN

El tilo florecido en medio del corazón
Bajo el tilo sepultado un perol
En el perol doce nubes
En las nubes el joven sol

Cavamos por el perol en el corazón
Exhumamos doce nubes
El perol huyó con el sol
De una hondura a otra

Con los ojos absortos miramos la última hondura
Más profunda que la propia vida
Dejamos de cavar

Talamos el tilo para calentarnos
Hacía frío en torno al corazón


2

Me he extendido ante ti
Lobo cojo

Reposo entre tus estatuas
Deformadas e incendiadas
Y revestidas de barro

He caído entre ellas
Con el rostro en tus sacras ortigas
Y con ellas ardo

Mi boca está llena
De su carne de madera
Y de sus cejas doradas

Me he extendido ante ti
Dime con un chirrido que me levante
Lobo cojo


4

Vuelve tu mirada hacia mí
Lobo cojo

Y aliéntame con el fuego de tus fauces
Para que cante a tu nombre

Con la remota lengua de tilo

Traza en mi frente con tu garra
Dibujos y líneas celestiales
Para que llegue a ser intérprete de tu silencio

Y muérdeme la mano izquierda
Para que me reverencien tus lobos
Y me proclamen su pastor

Vuelve tu mirada hacia mí
Y no fijes los ojos en tu derribada estatura
Lobo cojo


ESTIRPE LOBUNA

Bajo los tilos en el Banato
Mi bisabuelo Ilia Luca Morun
Encontró dos lobitos

Los cargó entre las orejas del asno
Y los llevó a la granja

Los alimentó con la leche de oveja
Y les enseño a jugar
Con los corderos

Ya fuertes los llevó
Al mismo lugar bajo los tilos
Y allí los besó y rebautizó

Desde la infancia espero
Que el número de mis años
Se iguale al de mi bisabuelo

Para preguntarle entonces
Cuál de esos dos lobitos
Era yo


Vasko Popa (Васко Попа. Serbia, 1922-1991).
Traducción directa del serbo-croata: Juan Octavio Prenz.
Foto: VP s/d. 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Juan Octavio Prenz, Viajar hacia los costados



CONSTRUCTOR DE PUENTES

Hay que caer o lanzarse
o simplemente viajar
a lo hondo
para descubrir la vida

Hay que elevarse o volar
porque en las alturas
está la verdad

Más modesto
menos cultor de palabras
y acaso
desconfiando de geografías ansiosas

Diego de Oliva elige
viajar hacia los costados


En “Habladurías del Nuevo Mundo”, 1986.
Juan Octavio Prenz (La Plata, 1932).

Bernabé Malacalza: “Hace unos pocos días tuve el gran placer de conocer a Juan Octavio Prenz, poeta y ciudadano ilustre de mi querida ciudad de Ensenada. Guardaré ese día. Gracias José María Pallaoro por ser el puente. La foto es del Puente Giratorio del Barrio Campamento. El puente fue inaugurado en 1913. El Barrio Campamento es el barrio de la infancia de Juan Octavio Prenz”.

domingo, 31 de marzo de 2013

Vasko Popa y el discípulo de Fulcanelli




DEBATE SOBRE EL ROCÍO


El discípulo de Fulcanelli
Me enseña su horno Atanor

Tomándome de la mano
Me saca de su taller
Y me conduce al jardín

Me muestra la hierba
De la cual quita el rocío
Para preparar la Obra Maestra

Se acerca a mi oído

Predican que el agua es H
2O
Y no sueñan que las nubes
Son también planetas




Vasko Popa (Serbia, 1922-1991).
Traducción directa del serbo-croata: Juan Octavio Prenz.
Foto: VP, s/d.

sábado, 30 de marzo de 2013

Vasko Popa, lo demás me será fácil




LA CASA

Acompañado por el primer sol invernal
Vino a visitarnos Agim
Segador de algún sitio de Príshtina

Nos trajo dos manzanas rojas
Envueltas en un pañuelo
Y la noticia de que tiene casa

Finalmente Agim tienes un techo

No tengo techo
Se lo llevó el viento

Tienes tal vez puertas y ventanas

No tengo ni puertas ni ventanas
Me las arrebató el invierno

Tienes al menos cuatro paredes

Tampoco tengo las cuatro paredes
Tengo sólo la casa te he dicho
Para lo demás me será fácil






Vasko Popa (Serbia, 1922-1991).
Traducción directa del serbo-croata: Juan Octavio Prenz.
Foto: VP, s/d.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Marko Kravos – También los zurdos tienen dos manos



DERECHA IZQUIERDA


También los zurdos tienen dos manos,
una a la izquierda, la otra a la derecha.
Y cuando se saludan entre ellos
¿cuál de las dos se estrechan ?

Si la cabeza mirara hacia atrás,
la izquierda estaría a la derecha
y la derecha a la izquierda.
Todo depende de la cabeza.

Un hombre sin la mano izquierda,
¿puede ser de izquierda?
Y uno de izquierda sin cabeza,
¿es de izquierda o de derecha?


LEVA DESNA
Tudi levičarji imajo dve roki,
eno na levi in drugo na desni.
In ko se med sabo pozdravljajo,
katero od dveh si stisnejo?

Če bi gledala glava nazaj,
bi bila levica na desni
in desna roka na levi.
Vse je odvisno od glave.

Človek brez levice
je lahko levičar?
In levičar brez glave,
je levičar ali desničar?



En: “Marko Kravos. Poesías”, Edición bilingüe Esloveno – Español, Zoe / re, 2010. Traducido del Esloveno por Juan Octavio Prenz.
Marko Kravos (1943), poeta, escritor, ensayista y traductor esloveno residente en Trieste.
Foto: Cecilia Prenz, Juan Octavio Prenz, José María Pallaoro y Marko Kravos. Taller-Espacio La Poesía, City Bell, 17.03.11. Archivo de la talita dorada
.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Juan Octavio Prenz – Superficie


DON DE UBICUIDAD



Se puede llegar a las profundidades (claro
está sin olvidar el principio de rotación)

Se puede llegar a las alturas

En lo uno y lo otro
(así lo quieren los libros)
discurren el dolor y la frustración
el llanto y la soledad

A la alegría
aprendizaje subversivo
le han reservado la

superficie


En “Cortar por lo sano”, Libros de Tierra Firme, 1987.

Juan Octavio Prenz (Ensenada/La Plata, 1932). Escritor, ensayista, poeta y traductor.
Foto: Con Octavio Prenz en City Bell, 17 de marzo de 2011. Archivo de la talita dorada
.

lunes, 8 de agosto de 2011

Juan Octavio Prenz – Sólo los domingos


TRANSFORMADOR


Mi interlocutor trabaja en una fábrica de
locomotoras y en otra de cigarrillos
amasa y hornea el pan recoge la uva y
en los desiertos de salitre se empeña también
por el gusto de mi comida
fabrica lápices y destila perfumes
da forma a la madera y al mármol y hace
mermeladas de higo

Y tú qué haces
me pregunta.

Me ocupo de palabras

Yo también
me replica

pero sólo los domingos


En “Cortar por lo sano”, Libros de Tierra Firme, 1987.

Juan Octavio Prenz (Ensenada/La Plata, 1932). Escritor, ensayista, poeta y traductor.
Foto: Con Octavio Prenz en City Bell, 17 de marzo de 2011. Archivo de la talita dorada
.

viernes, 29 de abril de 2011

Juan Octavio Prenz – En la pecera es otra cosa


Octavio Prenz en City Bell, 17 de marzo de 2011


DIARIO DE A BORDO


El pez grande se come al chico.

En el océano las posibilidades de salvación son interesantes.
Hay muchos peces más grandes, pero también otros mucho más pequeños.
Además, los grandes son tan grandes y los pequeños tan pequeños que pueden no verse entre ellos.

Si se pasa al mar, después al río y más tarde al arroyo las posibilidades de salvación disminuyen.

En la pecera es otra cosa:

Depende con quienes te pongan.


En “Antología poética”, Fondo Nacional de las Artes, 1996.

Juan Octavio Prenz (Ensenada/La Plata, 1932). Escritor, ensayista, poeta y traductor.
Foto: Octavio Prenz en City Bell, 17 de marzo de 2011. Archivo de la talita dorada.

domingo, 20 de marzo de 2011

Juan Octavio Prenz – Explicarte el mundo


CUADERNO DE BITÁGORA


Quiero explicarte el mundo
para calmar tus lágrimas

En alguna hora del día tú vuelas
y el ave se arrastra
y como peces nadan los hombres

En otra hora tú nadas como un pez
mientras las aves caminan
y los hombres vuelan

En otra hora del día los hombres se arrastran
revolotean los peces
y tú caminas.

¿Te lo repito?


En “Apuntes de historia”, Mirador, Laguna Redonda, Chile, 1986.

Juan Octavio Prenz (Ensenada/La Plata, 1932). Escritor, ensayista, poeta y traductor.
Foto: Octavio Prenz en City Bell, 17 de marzo de 2011. Archivo de la talita dorada
.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Juan Octavio Prenz en City Bell, Taller-Espacio La Poesía


BALADA DE LA VACA MADRINA


Mi padre trabajaba en el frigorífico Armour de Berisso / Allí, lo dije ya, dejó su juventud y sus huesos

Nunca hablé de su frustrado crimen

En las sobremesas nocturnas me contaba de la vaca madrina / Siempre al frente, oronda y feliz, conducía a las demás a la muerte / Una vez que el largo cortejo arribaba a destino la vaca madrina hacía un giro a la derecha y regresaba sana y salva / Las otras seccionadas con esmero terminaban después de un largo proceso en forma de salame o
sobre una parrilla o

Has visto alguna vez los ojos de una vaca? – me preguntaba mi padre

En tantos años de trabajo era imposible no terminar enamorado de las vacas (la madrina tenía un pelaje veteado suave y ojos también más grandes y más tiernos)

Cuando llegó el momento del sacrificio mi padre (por justicia o por piedad – quién lo sabe?) pidió ser el verdugo

Le dieron la cuchilla de mejor acero

Cuenta que le miró los ojos y que nunca supo si le hubiera dado o no la cuchillada definitiva porque así como así la vaca madrina bajó los parpados y

se derrumbó para siempre a sus pies


En “Cortar por lo sano”, Libros de Tierra Firme, 1987.
Juan Octavio Prenz (Ensenada, 1932). Escritor, ensayista, poeta y traductor
.

El jueves 17 de marzo de 2011 a las 19 hs. (se ruega puntualidad) se inaugura el Taller-Espacio La Poesía / Libros de la talita dorada, con la presencia del escritor argentino (nacido en Ensenada) Octavio Prenz que dialogará con el escritor esloveno Marko Kravos. Información: Taller-Espacio La Poesía.

martes, 15 de marzo de 2011

Juan Octavio Prenz y Marko Kravos en City Bell, Taller-Espacio La Poesía


GENEALOGÍA


Había una vez un hombre,
descalzo y menudito
jamás se habría convertido en mi padre
si yo no me hubiese entrometido.
Pero también mi padre,
naturalmente en tiempos pasados
había elegido a su abuelo entre sus antepasados.
A su tiempo también mi hijo, un hermoso día de mayo
- no sin un poco de pena y dolor,
arrancó del paraíso a aquel dichoso Marko
para endosarle el grado de padre.
Y ahora aquí estoy. Cuido mi huerto
y siento alivio por cada planta, por cada semilla.
Abuelo y nieto de mí mismo,
genitivo y descendencia al mismo tiempo.
Yo solo. Solo con mi barba.
Estirpe y morada. Viejo sombrero desechado
en la cabeza de un niño.

Traducido del Esloveno por Juan Octavio Prenz y Betina Lilián Prenz.

RODOVNIK

Nekoč živel je človek,
bos in suh,
nikoli ne bi postal moj oče
brez sinovih zaslug.
Pred tem si je tudi oče,
svoje dni, seveda,
odbral med predniki deda.
Potem je moj sin nekega maja,
ne čisto brez muk in bolečin,
zvlekel brezskrbnega Marka iz raja,
mu nataknil starševski čin.
Zdaj sem tu. Za vrt skrbim,
in se veselim, če kaj iz zemlje pogleda.
Sam sebi sem nono in vnuk,
rodilnik in pokolenje.
Sam. Sam s svojo brado.
Rod in dom. Star klobuk
poveznjen na otročjo glavo.



En Taller-Espacio La Poesía

Marko Kravos (1943), poeta, escritor, ensayista y traductor esloveno residente en Trieste.
Foto: Taller-Espacio La Poesía, City Bell
.

El jueves 17 de marzo de 2011 a las 19 hs. (se ruega puntualidad) se inaugura el Taller-Espacio La Poesía / Libros de la talita dorada, con la presencia del escritor argentino (nacido en Ensenada) Octavio Prenz que dialogará con el escritor esloveno Marko Kravos. Información: Taller-Espacio La Poesía.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Juan Octavio Prenz - Diana



DIANA

Toque de clarín al amanecer para despertar a
la tropa

Punto céntrico de un blanco de tiro

Nombre de muchacha argentina


En: Cortar por lo sano, Libros de Tierra Firme, 1987
Juan Octavio Prenz nació en La Plata en 1932
Foto: Diana Teruggi con su hija Clara Anahí Mariani.


Gracias al periodista y amigo Lalo Painceira, que nos acercó este texto:

DIANA

Conocí a Diana Teruggi en uno de los momentos más fructíferos de mi vida docente. Con Miguel Olivera Giménez habíamos conformado un equipo de colaboradores que se proponía romper con la chatura convencional y el correctismo simplón que entonces caracterizaba los estudios gramaticales y lingüísticos.
Me place citar esto, porque existen aún personas de memoria débil y proclives al orden fácil, que veían una mera improvisación caótica en lo que, en realidad, era un cuestionamiento serio del estado de cosas existentes, dentro y fuera de la Universidad. Una de las colaboradoras más eficientes era esa muchacha entusiasta, de pensamiento rápido y de una actitud crítica poco comunes que se llamaba Diana Teruggi. Se trabajaba, entonces, en función de un proyecto común. Se desestimaban las verdades reveladas y el estudio crítico era la única moneda de cambio. Recuerdo que entonces las clases eran sólo un comienzo; las discusiones entre docentes y alumnos seguían en los pasillos y terminaban en algún café. A menudo, el debate excedía el campo meramente lingüístico para adentrarse en la teoría de la literatura. Cómo no recordar que los estudiantes, víctimas de una aproximación meramente impresionista a la literatura, escucharon, entonces, por primera vez, nombres como los de Víctor Shklovski o de Jan Mukarovsky y tomaron contactos con sus teorías. Cito, en particular, estos dos autores, porque Diana mostraba un particular interés por los mismos. No era necesario ejercer ninguna autoridad, porque la única forma de autoridad conocida era el respeto intelectual por el otro. Y esta circunstancia era también una liberación para el docente y la instauración de un diálogo verdadero, que es la premisa a todo conocimiento.

En Belgrado me enteré de las trágicas circunstancias de su muerte. Una vez más, una parte retrógrada del país mataba a sus mejores hijos sin haberlos jamás escuchado. Era mucho lo que ellos habían dicho y mucho más lo que les quedaba por decir.

El tiempo por fortuna nos hace conservar algunas imágenes, frívolas en su momento, que se nos aparecen ahora como el signo de una larga dulzura. De Diana me quedan su sonrisa permanente, sus ojos siempre vivaces, que parecían revelar un asombro continuo. La recuerdo con un abrigo gris oscuro, ese andar apurado y esa manera, casi busterkeateana, de ordenar sus papeles. Anotaba todas las cosas que le interesaban, que es como decir el mundo entero.

Era clara. No sé de algún otro adjetivo que pudiera definirla mejor.

Juan Octavio Prenz