Mostrando entradas con la etiqueta Idea Vilariño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Idea Vilariño. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de marzo de 2019

IDEA VILARIÑO A veces tu poesía



   A UN POETA

Pobre Rubén creíste
en todas esas cosas
gloria sexo poesía
a veces en América
y después te moriste
y ahí estás muerto
muerto.
Pobre pobre Rubén
te rodeaste de mitos
de cisnes de Parises y de Grecias
de cargos y de deudas
de amigos sinvergüenzas.
Te engañaron te hicieron
el cuento te robaron
te robaron Rubén
-mira que fuiste tonto-
o bien no te pagaban
aunque a veces tú mismo
derrochaste tus pesos
con la embriaguez de un niño.
Y escribiste bobadas
por encargo por juego
y hasta por compromiso.
Mira que fuiste tonto
casarte con Rosario
andar con presidentes
alternar con snobs
caer con cualquier pícaro.
No puedo respetarte
y ni siquiera ver
de dónde te brotaban
tus versos tus palabras
tu tremendo lirismo
tu canto tu increíble
belleza tu poesía.
No sé Rubén no sé
no sé pero brotaba
-ritmo canción tormenta
río apacible sangre
dulce oscura que mana-.
No sé. Acaso del pobre
corazón arrancado
-eso dicen-
o del pobre cerebro
que después disputaron
-eso dicen-
a punta de revólver.
No sé no sé Rubén
no sé pero qué hermosa
a veces tu poesía
qué danzable qué lírica
a veces tu poesía
qué grande qué valiente
o qué honda qué humana
a veces tu poesía.
Vaya a saber. Tal vez
tú mismo no supieras.

(La Habana, 1966, leído en el Encuentro con Rubén Darío, en Casa de las Américas)


   A UN RETRATO DE CHARLES BAUDELAIRE

También tú
hijo de perra
también tú te moriste
como yo estoy viviendo
solo solo en el mundo
sin nada
abandonado
a tu pobre armazón
a tu mentida hechura.
Mendigo
pobre hombre
orgulloso de nada
empecinado imbécil
estirando la mano.
Ahí estás solo solo
hijo de perra
solo
pero aún estás pidiendo
con la mano escondida
tras la pupila fiera.

(Mayo 13, 1955)


En Poesía Completa, Cal y Canto, Montevideo, 2002
Idea Vilariño (Montevideo, 18 de agosto de 1920 – 28 de abril de 2009)
Foto: Jmp

jueves, 30 de abril de 2009

Idea Vilariño: El amor y otros poemas


En El espiniyo, n° 4, otoño - invierno de 2006



El amor


Un pájaro me canta
y yo le canto
me gorjea al oído
y le gorjeo
me hiere y yo le sangro
me destroza
lo quiebro
me ayuda
lo levanto
lleno todo de paz
todo de guerra
todo de odio de amor
y desatado
gime su voz y gimo
río y ríe
y me mira y lo miro
me dice y yo le digo
y me ama y lo amo
–no se trata de amor
damos la vida–
y me pide y le pido
y me vence y lo venzo
y me acaba y lo acabo.


Anoche


Anoche entre mis sueños
puñado de cenizas
hice el amor contigo
sereno y exquisito
contigo que hace tanto
hace tanto estás muerto.

(Febrero, 21, 1990)


Con los brazos atados

Con los brazos atados a la espalda
un hombre
un hombre feo y joven
un rostro algo vacío
con los brazos atados a la espalda
lo hundían en el agua de aquel río
–un rato nada más
lo estaban torturando no matándolo–
con los brazos atados a la espalda.
No hablaba y lo pateaban en el vientre
con los brazos atados lo pateaban
le pateaban el vientre los testículos
se arrollaba en el suelo
lo pateaban.
Ahora mismo
hoy
lo están pateando.

(Agosto 13, 1969)


Los adioses


Morirse
no morirse
y estarse triste repartiendo adioses
moviendo
adiós
apenas
el pobre corazón como un pañuelo.

(2001)


Sabés


Sabés
dijiste
nunca
nunca fui tan feliz como esta noche.
Nunca. Y me lo dijiste
en el mismo momento
en que yo decidía no decirte
sabés
seguramente me engaño
pero creo
pero ésta me parece
la noche más hermosa de mi vida.

(La Habana, 1968)


L.V.


Ahí estabas
estás
estarás siempre
mirando qué
inmóvil
distraído.
Siempre.
Mientras yo esté.


Decir no

decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.

-


Y diré que estoy triste
qué otra cosa decir
nada más
que estoy triste.
Estoy triste.
Eso es todo.

(Octubre 20, 1995)


La metáfora


Quemame dije
y ordené quemame
y llevo llevaré
–y es para siempre–
esa marca
tu marca
esa metáfora.

(Madrid, 1989)


El fuego


Sin él
aquí
sin él.
Su fuego susurrando.

(Las Toscas, junio 13, 1987)


Esto


Esto que va que viene
que llevamos que traemos
de un lado a otro
huesitos ganglios médulas
la voz el tacto dulce
el cristalino
el pubis
esto que cada noche
guardamos
frágil cosa
todo esto
qué es esto
sangre
aliento
piel
nada.

(Febrero 2, 2002)

-


Tanto que estuve amando
tanto tiempo
tanto que amé
que tuve
y que ya dejo
porque este mundo mío
ya no es mío
porque ahora abandono
y resigno
y me voy
y doy la espalda.

(Enero 14, 1990)




En: el espiniyo / revista de poesía de las cuatro estaciones año 02 número 04 otoño – invierno 2006___________
La conocimos este verano en su casa de Montevideo aunque desde siempre nos acompaña su poesía. Nos habló con pasión de política, con cierto dejo desesperanzado, y de literatura. Luego supimos que estaba a punto de realizarse una importante operación de la que hoy se está reestableciendo. Es una de las principales voces de su generación y de las que le precedieron, desde el inicial La suplicante (su primer cuaderno poético de 1945) hasta su Poesía Completa (Cal y Canto, 2003). Luis Alberto Spinetta llegó a decir que la poesía de I.V. “...tiene una carga humana tan grande que realmente es monumental.” En página 27 Irina Bogdaschevski comenta Al amor (edición bilingüe castellano-alemán). De este libro fueron extraídos la mayoría de los textos que aquí presentamos.

miércoles, 29 de abril de 2009

La canción y el poema




La canción y el poema
(Letra: Idea Vilariño. Música: Alfredo Zitarrosa).


Hoy que el tiempo ya pasó
hoy que ya pasó la vida
hoy que me río si pienso
hoy que olvidé aquellos días
no se por qué me despierto
algunas noches vacías
oyendo una voz que canta
y que tal vez es la mía...

Quisiera morir...
ahora... de amor.
Para que supieras
como y cuanto te quería
quisiera morir...
ahora... de amor
para que supieras...
Algunas noches de paz
si es que las hay todavía
pasando como sin mí
por esas calles vacías,
entre la sombra acechante
y un triste olor de glicinas
escucho una voz que canta
y que tal vez es la mía...

Quisiera morir...
ahora... de amor.
Para que supieras
como y cuanto te quería
quisiera morir...
ahora... de amor
para que supieras...