Sólo hace unos días que no entro en el blog y me parece un mes. Lo más preciado que tenemos es la salud, así que hay que cuidarla.
Bueno, mientras me recuperaba, he hecho estos dos broches y, esta vez, me he quedado más contenta.
Mi hija me regaló un imán para la nevera con una imagen de una mujer, del pintor Modigliani, que me encanta y aunque no se le parece ni de lejos, lejísimo, ha sido, digamos, de donde me inspiré para intentar hacer las muñequitas, colores de pelo y ropas oscuros y un poco tristes. Seguro que practicando, al final me salen. Esta vez no los he puesto encima de una solapa para que veias el tamaño, pero os puedo asegurar que la cabeza es del tamaño de una aceituna, no la gordal, sino la manzanilla, juradito.