"El arte es un paso desde lo visible y conocido, hacia lo desconocido." Kalil Gibran

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domingo, 7 de septiembre de 2014

Después de todo...

Ilustrando ... cartas de amor de grandes personajes...


"Después de todo" - 3D Digital illustration by Patzyar© All Rights Reserved

Después de todo, fueron hombres y mujeres…humanos, como nosotros, y más tarde o más temprano abrieron los corazones en sus cartas de amor. Sus ansias y sus deseos quedaron allí, y sus manuscritos no difieren mucho de lo que cualquiera de nosotros puede haber escrito alguna vez en el arrebato de la pasión. Los bibliógrafos, los periodistas u otros escritores se han metido en esos mundos privados aunque, sin lugar a dudas, la gran diferencia entre ellos y nosotros, radica en "lo privado" de la privacidad; la de ellos ha sido invadida, la nuestra ha quedado herrumbrada en algún cajón de los tesoros de la juventud.

- De Salvador Dalí:
"Gala me ha dado, en el verdadero sentido de la palabra, la estructura que faltaba en mi vida. Yo no existía más que en un saco lleno de agujeros, blando y borroso, siempre en busca de una muleta. Ciñéndome a Gala he encontrado una columna vertebral y, haciendo el amor con ella, he rellenado mi piel. Hasta este momento mi esperma se perdía por la masturbación como arrojado a la nada, con Gala lo he recuperado y me ha vivificado. Primero creí que ella iba a devorarme; pero por el contrario, me ha enseñado a comer lo real. Firmando mis cuadros como Gala-Dalí, no hago más que dar nombre a una verdad existencial, porque no existiría sin mi gemela Gala".

- De Oscar Wilde:
“Mi niño,Tu soneto es encantador, y es una maravilla que esos labios tuyos, rojos como pétalos de rosa, estén hechos tanto para la locura de la música y las canciones como para la locura de besar. Tu delgada alma dorada camina en el medio de la pasión y la poesía. Sé que Jacinto, a quien Apolo amaba con tanta locura, era tú en los tiempos de Grecia. ¿Por qué estás solo en Londres, y cuándo vas a Salisbury? Ve allá a enfriar tus manos en el Crepúsculo gris de las cosas góticas, y ven aquí cuando quieras. Es un lugar encantador en el que solo faltas tú; pero ve a Salisbury primero.
Siempre, con imperecedero amor, tuyo”.

- De Víctor Hugo:
"Mi adorable y adorada,Me he estado preguntando si tal felicidad no es un sueño. Me parece que lo que siento no es terrenal. Todavía no logro comprender este cielo sin nubes. Toda mi alma es tuya. Mi Adele, por qué no hay otra palabra para esto aparte de ‘alegría’ ¿Es porque el discurso humano no tiene el poder de expresar tanta felicidad?  Temo que de repente despierte de este sueño divino. ¡Oh! ¡Ahora eres mía! ¡Por fin eres mía! Pronto, en unos meses, tal vez, mi angel dormirá en mis brazos, despertará en mis brazos, vivirá ahí. ¡Todos tus pensamientos, todo el tiempo, todas tus miradas serán para mí; todos mis pensamientos, todo el tiempo, todas mis miradas serán para ti!
Adiós, mi ángel, mi amada Adele. ¡Adiós!
Todavía estoy lejos de ti, pero puedo soñar contigo. Pronto, quizás, estarás a mi lado.
Adiós; perdón por el delirio de tu esposo que te abraza y que te adora, tanto en esta vida como en la otra".

- De James Joyce:
"Tú eres mi amor. Me tiene completamente en tu poder. Sé y siento que si en el futuro escribo algo bueno y noble debo hacerlo solo oyendo las puertas de tu corazón. Me gustaría que mi vida transcurriera a tu lado, hasta que nos convirtamos en un mismo ser que morirá cuando llegue el momento".

- De Ludwig van Beethoven:
"...Incluso cuando estoy en cama mis pensamientos van a hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el Destino oirá nuestra plegaria, para hacer frente a vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un extranjero vagabundo hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi hogar verdadero con usted y envuelto en tus brazos puedo dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidos. Ay!, desafortunadamente debe ser así. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca. Oh Dios, por qué debe uno ser separado de aquella que le es tan querida. Para más, mi vida en Viena es actualmente desgraciada.Tu amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y regularidad en mi vida, puede esto coexistir con nuestra relación? Ángel, acabo de oír que va el correo cada día, y por lo tanto debo cerrar ésta, de modo que puedas recibirla la inmediatamente. Mantente tranquila; solamente al considerar tranquilamente nuestras vidas podremos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Mantente tranquila, amame, hoy, ayer. Qué nostalgia llena de lágrimas por tí, por tí, por tí, mi vida, mi todo. Todos los buenos deseos a tí. Oh, continúa amándome, nunca juzgues mal el corazón fiel de tu amado.Siempre tuyo. Siempre mía. Siempre de ambos "

domingo, 29 de junio de 2014

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Ilustrando...a Julio Cortázar



"Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj"
Ilustración by patzyar - © All Rights Reserved

“Piensa esto: Cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan –no lo saben, lo terrible que es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se te rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.” Julio Cortázar


Un texto provocativo, que invita a pensar…sobre cómo el tiempo ha sido “encerrado” en un objeto de consumo. Cuando te regalan un reloj, te regalan los límites de tu tiempo, un tiempo acotado sobre el que te crean una obligación. Dejas de ser sujeto, para ser "tú" el objeto del sujeto "tiempo". (Patzy)


viernes, 11 de abril de 2014

3er.Puesto por votación del púbico! (3 ° posto dal voto del pubblico)

Premios 20Blogs

Aunque los blog´s argentinos no parecemos "tener suerte" en la decisión final del Jurado, es un orgullo para mí haber estado por tercer año consecutivo entre los primeros puestos (este año en el tercer puesto de 253 competidores) de la categoría "Mutimedia y microblogs" de los "Premios 20 Blogs" organizado por La Blogoteca del Diario Digital 20minutos.es
Agradezco a todos aquellos que han participado en la votación, y a todos los amigos y seguidores que me acompañan cotidianamente en esta aventura digital. 
Sin ustedes, este espacio no tendría su verdadero premio!


Los abrazo a todos!
PATZY

Traducción al italiano:


Sebbene i blogs argentini non sembrano "avere fortuna" nella decisione finale della giuria, è un onore per me essere stata, per il terzo anno consecutivo, tra i primi posti (questo anno nel 3 ° posto tra 253 concorrenti) della categoria "Mutimedia e microblog" dai "Premios 20 Blog" organizzati dalla Blogoteca  del giornale digitale "20minutos.es".
Ringrazio a tutti coloro che hanno partecipato col suo voto, e a tutti gli amici e sostenitori che mi accompagnano ogni giorno in questa avventura digitale. 
Senza di voi, questo spazio non avrebbe il suo vero premio! 

Vi abbraccio a tutti! 
PATZY

domingo, 9 de febrero de 2014

Destino, muerte y trascendencia


"Meditaciones" - Ilustración 3D y Photomanipulation by Patzyar - © All Rights Reserved


Dicen que el último horizonte que da sentido a la vida del hombre, la finalidad última o el último escalafón al que nos dirigimos, es el destino; y que a él nos referimos cuando nos preguntamos hacia dónde vamos, o cuando estamos buscando una respuesta a nuestros miedos o incertidumbres. 

Para mí el destino no existiría si no miráramos hacia él, porque en realidad lo conforma nuestro propio andar…el destino no es nada más, ni nada menos, que vivir nuestra vida! Si dejáramos de vivir, dejaríamos de ser, y si ya nos somos, no hay vida, y el destino ahí habría llegado al final su ciclo, habría llegado a la muerte misma. 
El hombre no puede obviar la muerte. Los nihilistas y los materialistas, por ejemplo, plantean justamente a la muerte como destino final; mientras que los creyentes preferimos ver una continuidad del camino…una espacie de destino cíclico, un destino infinito! La religión, en ese sentido, nos otorga consuelo, y en ella, tanto el destino humano como el universal, no alcanzan con sintetizan el final de todo. Si bien el hombre siente la muerte como algo intolerable y que no debería ocurrir, la visión cristiana, por el contrario, hasta la hace parecer un bien deseable o liberador! 
Creo que el hombre se resiste a la muerte no sólo por ella en sí misma o por la degradación que presupone y conlleva, sino por una profunda necesidad de inmortalidad, por el irrefrenable deseo de quedarse para siempre. Y, en tal sentido, se ha inventado otro estado, uno que alivia más que la religión misma, la trascendencia. El hombre de todos los tiempos ha querido trascender para alcanzar su plena felicidad. 
La trascendencia es una búsqueda del bien supremo por medio de virtudes y valores; es ajena al mundo material y pretende obtener una felicidad perenne, una felicidad presente y futura. 
Hoy amanecí pensando en la transcendencia, no en la muerte, sino en lo que vamos dejando o, mejor dicho, amanecí pensando en lo que estamos dejando de dejar! 
Me temo que cada día que pasa la humanidad va cediendo terreno a la muerte, porque está matando los valores y coartando la posibilidad de ir más allá, está creando su destino trágico. 
Hoy no fue un día fácil, fue un día de meditaciones un poco oscuras, incluso, sobre temas a los que uno siempre le esquiva. Pero, convengamos, que si no hacemos este ejercicio…estamos siendo vencidos.


martes, 28 de enero de 2014

Un vestido que habla de mí


"Qué me pongo" - Ilustración digital by Patzyar - © All Rights Reserved

De nosotros habrá quienes le demos mayor o menor importancia a nuestra manera de vestir o para quienes resulte más o menos preocupante o accesible la elección de la ropa, ya sea por limitaciones económicas o culturales o religiosas o de edad…pero, al decir de la psicología, la vestimenta que usamos habla por nosotros, y refleja la imagen que de nosotros queremos dar a los demás. Como la manera de vestir transmite información sobre la persona, se convierte en una forma de expresión, es decir,  en una forma de comunicación no verbal.
Personalmente, nunca lo he pensado de ese modo…es más, ni siquiera lo he pensado hasta este momento en que lo estoy compartiendo con ustedes. Sinceramente, y sólo por ilustrar, ya que creo que no ha de importar demasiado, yo uso aquello que me resulta cómodo y práctico, lo que no me insume un desgaste físico, como por ejemplo el uso de tacones (que nunca está contemplado dentro de mi indumentaria), sin importarme si a la sociedad le resulta más o menos femenino una mujer con o sin tacos. A confesión de partes, también es verdad que adoro andar de jeans y camisas holgadas pero, sin embargo, doy fe que no me atrevo a salir de casa si estas prendas sencillas no están absolutamente en armonía con respecto a la combinación de colores, independientemente de la moda de turno, o aunque esta última se empeñe en que “este verano los colores de onda son los fluor” o que está permitida la abominable mezcla del azul y el amarillo rabiosos. Soy consciente del peso “marketinero” en todo este gran negocio, y a mi edad ya no “me engancho”, aunque sé que las jovencitas lo han de tener más complicado!   Es dura la competencia, como para andar “cacheteando” a la vida con atrevimientos personales.
La ropa conlleva una búsqueda de identidad o de diferenciación con los demás, y por eso tiene  tanta relevancia para los jóvenes, porque encuentran en ella ya sea su característica personal o su pertenencia a un grupo.
Para otros, la ropa supone un status social, porque la utilizan para “enrostrarnos” su “saber vestir” con ropa de marca o para ostentar su poder económico simbolizado en la vestimenta de valor. Por el contrario, están lo prácticos que consideran innecesario pagar más por vestido  “de marca”, cuando se lo puede adquirir a menor precio e igual calidad, aunque sin firma.
Otros gustarán de combinar la ropa con su “toque” original y sentirse satisfechos por ese atrevimiento.
Evidentemente, no hay formas de vestir correctas, pero sí acordes con nuestra forma de ser y y comodidad. Obviamente nuestro vestido también variará según la ocasión…al menos yo no me imagino entrar a un velorio vestida de shorts amarillos, camisa roja y capelina banca! Pero eso no excluye que a otro, tal vez, ni siquiera le interese como vestirse en esa situación, porque el dolor pasa por otro lado…quién dice qué?
La “psicología del vestir” dice que la primera impresión que un desconocido tendrá sobre nosotros, dependerá de nuestra apariencia exterior…(y pensar que se lo discutí tanto a mi hijo adolescente!)
La forma en que vamos vestidos decodifica nuestra personalidad, o nuestro buen gusto, o la necesidad de destacarnos, o nuestro nivel de provocación o nuestra idea de elegancia. Reflejará si somos más o menos clásicos, si nos importa o no la moda, si somos más  o menos agresivos o más jóvenes o más viejos! Hasta, inclusive, un drama muy actual que toca lateralmente este tema, es el de la anorexia que padecen algunas chicas porque, para “caber” en el vestido de moda o equipararse con las modelos raquíticas que los llevan, se cargan un padecimiento que puede conducirlas hasta la mismísima muerte.
No tenemos que dejar de lado tampoco la psicología del color que completará el panorama sobre nuestra personalidad comunicada en el vestido. El uso del negro, por ejemplo, representa autoridad, poder, estabilidad, fuerza y se lo asocia con la inteligencia. El uso del blanco, en cambio, se vincula a la pureza, la limpieza y la seguridad. Sabemos que el rojo se asocia al movimiento y a la excitación, y hasta se ha demostrado que aumenta los latidos del corazón!  El verde es el color  del crecimiento, la naturaleza y el dinero, mientras que el amarillo es un color alegre asociado a la risa, la felicidad y los tiempos prósperos. El naranja: es extravagancia, el morado: es el color de la realeza, el marrón: el de la estabilidad y la amistad, el azul: significa eficiencia, lealtad y sabiduría, el rosa: el más tranquilizador de todos y el gris: la practicidad!
Pensás en algunas de estas cosas a la hora de vestirte? Y vos, cómo te vestís?

miércoles, 15 de enero de 2014

Las eternas preguntas


"Por qué?" - Photomanipulation by Patzyar - © All Rights Reserved

Comentaba hace unos días, en el blog de un amigo, que a veces suelo tener la sensación de que a Dios le está quedando demasiado ancho el mundo. Es posible que lo hayamos excedido hasta Él mismo? Uno lee en los diarios o escucha en la televisión noticias tan aberrantes que, no sólo se pregunta ¿cómo es posible?- pensándolo desde los implicados, sino que también se pregunta ¿cómo puede ser?- pensándolo desde las víctimas. Y, cómo un resorte,  aparece la eterna  pregunta que solemos hacernos, sobre todo quienes creemos en una fuerza superior a todas las cosas: ¿por qué el dolor?, cuestionamiento retórico, que nos conduce a una respuesta que sabemos nunca llegará (al menos yo ya no la espero). Y nos da miedo doblar la apuesta repreguntando: ¿cómo los has permitido?!
Sin embargo, quitándole la cuota de dramatismo, bajando a la tierra, allí dónde deberíamos estar parados, aunque a veces se nos mueva el piso, existe una única explicación para estas cosas: el dolor “es” en cuanto nosotros “somos”! Como seres humanos, en nuestra condición de tales, tenemos incluido en el “combo vida”,  tanto el sentirnos complacidos y atraídos por lo que es bueno, como el sentirnos molestos y asustados por lo que es malo. En el primer caso la experimentación será el placer, y en el segundo, el dolor.
Son las leyes inexorables de la materia las que podrán favorecer o dificultar la vida según las circunstancias de cada caso, y serán un bien o un mal según se las fortalezca o destruya…Leí una vez que “es el mismo viento que empuja a un velero hacia su destino, el que puede también alejar a un náufrago de la costa”. La armonía está en nuestras manos, y no es tarea fácil!
El dolor está “al servicio” de la vida misma cuando ésta se siente amenazada, y nos insume un esfuerzo extra, un mayor consumo de energía para la sanación. A aquellos que ese desgaste les resulte exiguo, se los llama virtuosos. Cuando se habla de fortaleza, se habla de todas las fuerzas aunadas: la física, la moral, la espiritual. Lo malo, duele, y ese dolor no será sólo físico o, mejor dicho, en el dolor intervienen otros condimentos psíquicos, porque cuando algo nos duele, pega tan fuerte que nuestro inmediato cuestionamiento es intelectual: ¿por qué?! por qué yo? por qué a él o a ella? Esa infinita lista de por qué?, que parecen tener un único destinatario, llámese como se lo llame en la creencia de cada uno, pero que nos excede tanto que no nos atrevemos a incluirla dentro de nuestras propias cuentas pendientes. No tenemos respuestas para esas preguntas, pero insistimos.
Cuando sufrimos, nos duele por anticipado, probablemente como eco de un dolor previamente vivido, por eso nos repercute con la aparición de la tristeza o el miedo, tristezas y miedos que ya experimentamos antes.
Nunca estuvo más claro que la vida es cíclica. Aunque percibamos algunas sensaciones como “increíbles”, nuestros cuerpos y nuestras mentes reaccionan como ya lo habían hecho alguna vez, aunque el dolor vaya subiendo peldaños, un poco más intenso cada escalón…tanto que nos empeñamos en recitar preguntas sin respuestas.
Es que lo habían dejado en nuestras manos. Casi me olvido.

jueves, 9 de enero de 2014

Yo no comí la manzana

"Yo no comí la manzana" - Ilustración 3D by Patzyar - © All Rights Reserved

Dice la Biblia que el mal entró en el mundo por responsabilidad del hombre mismo, y los elementos que en el texto sagrado se emplean para ilustrar esa afirmación son simbólicos, entre ellos  la serpiente, los árboles, el jardín y el fruto del árbol.
Notemos que no se habla de la “manzana”, sino de “fruto del árbol”! De dónde provino, entonces, esto de la “manzana” que, por otra parte, no era propia de la antigua Israel, y que nos ha traído tantas culpas a los “pecadores”? Parece ser que la simbología de la manzana con el mal, para algunos vendría de muy antiguo, de la llamada “manzana de la discordia”, que es un eufemismo que hace referencia a la “manzana dorada de la discordia”, esa  que, en la mitología griega, la diosa Eris destinó a la más bella de la boda entre Peleo y Tetis, lo que generó una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita que terminaría conduciendo nada menos que a la Guerra de Troya.
Pero en la Biblia, sin embargo, la manzana simboliza la eterna tentación del hombre a no reconocer la autoridad divina, a querer gobernarse por sí mismo y desconocer así la distinción entre el bien y el mal. Cómo encaja ahí la narración mitológica? Pues, para otros el error provendría de una traducción errónea. En el hebreo moderno, la manzana se llama “tapuaj”, mientras que en la Biblia ese término, como hemos dicho, hace referencia a “un árbol con un fruto perfumado”,  podría tratarse de un albaricoque o un membrillo, o sea que cuando la Biblia dice: “en el marco del tapuaj te desperté “, la  traducción correcta podría ser: “debajo de un árbol con un fruto perfumado, te desperté”, y posteriormente, la mayoría de traducciones inglesas,  traducirán:  “bajo el manzano te desperté”.
La confusión se originó en “la Vulgata” (traducción latina de la Biblia creada en siglo IV)  donde en la frase  “el árbol de la ciencia del bien y del ra “,” ra “se tradujo como” malum “, y “malum” significa tanto” malo” como “ manzana”, es ahí donde los traductores de la Vulgata pueden haber sido influenciados por el mito griego al que hemos hecho referencia, y donde nació la historia de la manzana del pecado.
Ahora bien…por qué me vine yo con este cuento? Porque pensaba en cómo una cosa trae a la otra y nosotros, los seres humanos, tan frágiles, terminamos enroscados en estas confusiones propias del hilo de la historia, y acarreamos o proyectamos algunas nuevas falacias, como la de nuestras culpas, producto de ese primer pecado!
La culpa no es un sentimiento natural, sino un instrumento cultural destinado a domesticarnos y someternos. Para la cultura judeo-cristiana somos culpables desde que nacemos y, cuando no, las mujeres somos la fuente de todos los pecados (que luego María redimirá). Posteriormente, la viveza de siglos logrará convencernos de que nacemos pecadoras,  lo que nos endilgará un margen de error menor que a los varones, una especie de “sistema de clausuras” que neutralizan  nuestra auténtica potencialidad. Para uno que siempre anda buscando las causas de los comportamientos o padecimientos humanos, esta podría ser una muy potente para la disminución o autolimitación de la mujer. La culpa, como el miedo,  confunde y paraliza, y llevamos muchos siglos para salirnos del modelo y del estigma.
Del “pecado original”, el pobre de Adán acarreó con la culpa de arrastrar consigo a toda “la naturaleza humana”, y la pobre de Eva, nos achacó a las mujeres siglos de menosprecios, malos tratos y estereotipos pecadores. Y todo por una manzanita que no fue tal!

Después de todo…”yo no comí la manzana”! 

viernes, 20 de diciembre de 2013

A mis amigos y seguidores...





ESTE HA SIDO UN AÑO DE GRANDES COSECHAS PARA MÍ,
HE CONOCIDO NUEVOS Y BUENOS AMIGOS EN AMBOS BLOGS
LO QUE ME LLENA DE SATISFACCIÓN.
NO INTERESA CUANTOS SEAN USTEDES, 
PERO SI LO QUE CADA UNO ES EN SÍ MISMO.
HAN SIDO FIELES, ME HAN VISITADO Y COMENTADO MIS POST
CONSECUENTEMENTE Y DÍA TRAS DÍA.
ME HAN PERMITIDO EL PLACER DE, A SU VEZ, 
ENTRAR EN VUESTROS ESPACIOS Y LEER SUS PUBLICACIONES,
CADA UNA CON UN SELLO PROPIO Y DE LAS QUE DISFRUTO MUCHÍSIMO,
DE VERDAD. ESTOY MUY AGRADECIDA,
Y DESEO QUE SIGAMOS, EN EL 2014, CULTIVANDO ESTE VÍNCULO
TAN PARTICULAR QUE NOS UNE.

LES DESEO A TODOS, LO MEJOR PARA ESTAS FIESTAS,
AQUELLO QUE CADA UNO DE USTEDES ESPERA DE ELLAS,
Y MUCHO MÁS!

UN ABRAZO ENORME Y HASTA LA VUELTA
(Mis blogs permanecerán cerrados por vacaciones)

MUCHAS FELICIDADES
PATZY

*****************************
( Traducción al italiano)

Per i miei amici italiani

Questo è stato un grande anno per me,
Ho conosciuto nuovi e buoni amici, 
quello che mi piena di soddisfazione.
Quanti siano veramente non mi interessa,
ma sí, invece, é importante quello che ognuno di voi significa.
Siete stati fedeli, avete commentato tutti i miei post,
gentilemente e giorno dopo giorno
Mi avete permesso il piacere, a sua volta,
di entrare nei vostri blogs e leggere le vostre pubblicazioni,
ciascuno con il suo marchio caratteristico 
e dei quali ho goduto tantissimo. Sono molto grata.
Desidero che nel 2014 segua crescendo questo rapporto
cosí particolare che ci vincola.

Auguro a tutti voi, il meglio per questo Natale,
proprio quello che ognuno di voi aspettate d´esso, e piú!!

Un grosso abbraccio per tutti, ci leggeremo al mio ritorno!
(I miei due blog saranno chiusi per ferie)

FELICE FESTE
Patzy

martes, 10 de diciembre de 2013

La insoportable levedad

"La insoportable levedad" - Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved


Cuando Kundera, en su famosa novela del año 1984, asoció a palabra “levedad”, a la palabra “ser”, señaló a aquellos que aparentemente tienen poco valor en sí mismos pero, a decir del propio autor, cada “ser” está lleno de una “insoportable levedad” porque cada uno de nosotros tiene sólo una vida por vivir…eso es generalizar, globalizar, y comprendernos a todos dentro de esa levedad. ¿Es realmente la vida de cada uno de nosotros insignificante?
Analizarlo aisladamente, y desde uno, parece difícil de aceptar! Con lo que nos cuesta vivir el “día a día”, reconocer ese esfuerzo como escaso me genera mucha ansiedad. Pero qué más podemos hacer? Hasta dónde seguir tirando de la cuerda?
En cambio, si lo pensamos en conjunto, si podemos extraernos de nosotros mismos e integrarnos en el “gran grupo” humano universal, la verdad es que las decisiones individuales resultan irrelevantes, pero la cosa cambia si sumamos mi decisión irrelevante con la decisión irrelevante tuya y la decisión irrelevante de él…

“…Una hormiguita sola es imposible,
pero espera porque sabe ya,
que igual que muchas gotas forman mares,
muchas hormigas llegan a formar
una gran comunidad…
Más si ella sola afronta la fatiga,
entonces sí, que solo es una hormiga.
Más dos hormigas hacen dos hormigas
¡un ejemplo de solidaridad!
Más por mucho apretar no podrían empujar,
pero sí al llamar a sus otras compañeras,
¡dándose maña, mueven la montaña!...”

Cuánto nos cuesta despojarnos, la mayoría de las veces, del individualismo y el egoísmo! Y es en tantas cosas cada vez más imprescindible ese desafío! La insignificancia de nuestras decisiones, de nuestras vidas o de nuestro ser, nos resulta “insoportable” y, sin embargo, nos resistimos a la unión, a la suma, al uno + uno. 
La experiencia de la realidad depende de la fuerza gravitatoria provocada por las relaciones intersubjetivas, y si flotamos en el limbo, desconectados de aquello que nos vincula con los demás y socializa, somos como una isla…así estamos, cada vez más aislados y jugándonos por la nuestra. Por eso la novela del autor checo también plantea un conflicto con el narcisismo...
Una vez Nietzsche generó la idea del “eterno retorno”, y dejó perplejos a los demás filósofos: pensar que todo habrá de repetirse tal como lo hemos vivido, en espiral eterno, y que incluso esa repetición se iría renovando hasta el infinito, generaba entonces, y genera hoy, mucho vértigo. 
Una vida que desaparece y ya no vuelve, carece de peso, sea cual haya sido su importancia en este mundo, y si cada uno de los instantes de nuestra vida se ha de suceder infinitas veces, estamos clavados a la eternidad! Por eso, para tanto que nos quejamos, cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra permaneceremos y, en cambio, la ausencia absoluta de carga nos hace volar ligeros y muy alto, tan libres como insignificantes, demasiado leves.
Juntos hacemos más peso, dejemos de resistirnos ya…y si bien es cierto que la vida es una, vivirla con peso nos mantendrá firmes sobre esta tierra. 
Que se repitiera con estos condimentos, no me molestaría. Y a ti?

miércoles, 23 de octubre de 2013

Tras el romanticismo perdido


"Quasimodo" - Ilustración digital by Patzyar - © All Rights Reserved

Quasimodo, ese ser  rechazado por el pueblo de París a causa de su deformidad, fue un personaje creado por Víctor Hugo para su novela “Nuestra Señora de París” (Notre Dame de Paris). Abandonado al nacer cerca de la Catedral, Quasimodo crece refugiado en ella haciendo tañir las campanas, lo que lo deja casi sordo, discapacidad a la que se le suma su monovisión, pues debido a la malformación de su cabeza, sólo puede utilizar un ojo. Antes de conocer a la joven gitana Esmeralda, heroína dramática de la novela,  la única persona importante para él, era el archidiácono Frollo, quien lo había adoptado al ser abandonado.
El final de Quasimodo  es sumamente trágico: al ver desde lo alto de Nôtre Dame que Esmeralda, su amor idealizado, es asesinada, y no pudiendo él  mismo llegar a tiempo para salvarla, decide morir junto a ella arrojándose desde lo alto.
Esta historia del  “jorobado de París” fue disfrutada por muchas generaciones gracias a la gran difusión que tuvo la obra y a las muchas adaptaciones que de ella se hicieron para cine y teatro.
Sin embargo, me pregunto: cuál es la vigencia que tiene el romanticismo hoy en día?
El movimiento romántico que nació a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, se caracterizó entonces por su rebeldía frente al fracaso de la revolución francesa y de los ideales burgueses en general. Significó el retorno a lo más íntimo del hombre: a su sentimiento. Fue el triunfo de la emoción por sobre la razón.
Pero hoy  vivimos un presente en el que priman distintos intereses por sobre cualquier otra contemplación estética. Hoy todo nos corre, y disponemos de poco o ningún espacio para la sencilla percepción romántica del mundo. Aunque la naturaleza siga allí o, mejor dicho,  lo que estamos dejando en pie de ella,  son contadas las ocasiones en las que la disfrutamos plenamente. Tenemos 15 o 20 días al año para descansar del ajetreo laboral, pero están los chicos, el perro, el ruido, los autos, los McDonald´s , las discotecas, etc, etc…
Leía hace unos días que los jóvenes, en la actualidad, ni siquiera escriben cartas de amor! …Es verdad, todo es ya, es ahora, es chat! La emoción de repetir la lectura, una y otra vez, a la luz de una lámpara, en medio de la noche, de un “te quiero” garabateado con miedo en una hoja amarillenta se ha  esfumado, como se esfuman de rápido las letras del ordenador cuando algún  atrevido de jeans y zapatillas le propone una “transa” rápida a nuestra hija adolescente.
Un Victor Hugo, un Chateaubriand o un Schiller a los chicos de hoy les resultarían ridículos. “Demasiado floreo, mamá!”.
También han mutado los ideales femenino y masculino; “caballeros eran los de antes”, ya decía mi abuela.
No se debe renegar de los avances…lo sé, lo creo y lo defiendo! Pero de algunas pérdidas podemos lamentarnos en voz baja.
Frente a un mundo cada día más tecnócrata las rimas poéticas, la música de Beethoven o el amor idealizado de Quasimodo, parecen perimidos.
Y el romanticismo es mucho más que unos versos o unos personajes dramáticos, es una concepción del mundo, un mundo que ahora se ve demasiado lejano.
Deberíamos darnos un permiso para redescubrir lo que hemos perdido. Aunque el tiempo nos apremie, de vez en cuando, no estaría mal, tomarnos un noche libre y, cuando todos duermen en la casa, cuando el silencio y la oscuridad nos sorprendan solos con nosotros mismos, dejarnos llevar por la nostalgia,  y disfrutar de la luna y del olor del pasto mojado, del murmullo de alguna vieja melodía o de la lectura de una poesía con el velador encendido, mientras nuestra imaginación reconoce en las sombras proyectadas de la pared la figura de algún viejo amor.
No estaría nada mal, no.
Y, entre nosotros: a mí me sigue conmoviendo Quasimodo!

lunes, 23 de septiembre de 2013

Una cuestión de poderes

"La fuerza" - 3D digital art by Patzyar - © All Rights Reserved

Hace pocos días leí un artículo de un psicólogo madrileño titulado “Micromachismos”, en el que éste planteaba algo así como una serie de subterfugios a los que acuden algunos hombres autoproclamados “progre” que, solapadamente, siguen resistiéndose, a pesar de lo que dicen,  a renunciar a los códigos machistas con los que han sido criados. “Es un aporte realizado desde la convicción que los varones no debemos anclarnos en lo ya conseguido ni sobrevalorarlo, que junto a nuestros deseos de cambio también hay resistencias, que la autocomplacencia es mala consejera, que es necesario ver los no-cambios que existen dentro del proceso de cambio. Y que la igualdad real solo es posible si los varones detectamos y desactivamos todos los obstáculos y resistencias –grandes y pequeños, propios y sociales, cotidianos o no- que se oponen a ella”.
Es muy interesante porque nosotras, las mujeres, lo vivimos día tras día en muchísimas situaciones, y que una persona del sexo opuesto pueda, no sólo verlo sino, además,  plantearlo y criticarlo es digno de destacar.
Cuántas veces  habremos escuchado nosotras que el hombre que llega a casa del trabajo dice estar demasiado cansado pero, sin embargo, suele hacerse tiempo para sentarse dos horas frente al ordenador, mientras nosotras nos ocupamos de los chicos, la cena, la limpieza, la plancha, etc, etc? O cuántas otras sentimos como “naturalizadas” esas actividades hogareñas de hacedoras de la cosas,  escuchando los “yo no sé” como justificativos de la otra parte que se convierte en un mero observador de la multiplicidad de tareas que debemos afrontar a nuestro regreso de la oficina?  O no nos mandan a “lavar los platos” si manejamos mal un automóvil, o nos consideran demasiado torpes para realizar algunas cuentas de la administración del hogar?
Afirma este especialista que los efectos que esta categoría de “micomachistas” produce sobre las mujeres van desde un sobreesfuerzo psicológico o la inhibición del poder personal y de la lucidez mental, hasta el deterioro de la autoestima, la irritabilidad y la culpabilización.  Vaya! Ahí estaba “la madre del borrego”. Mira de donde viene eso de ser tan “culposas”!
De todas formas, y con el perdón del autor del trabajo, cabe mencionar, para ser justos, que nosotras hacemos lo mismo…O quién se ha animado a estrujarse los dedos tratando de descorchar una botella de champán si hay un hombre presente? O ensuciarse las manos cambiando un cuerito de la canilla que pierde? O tirarse al suelo para reemplazar una cubierta del auto que se ha pinchado?
Vamos! Que ya que uno de ellos se ha animado…no seamos hipócritas! Que venimos repartidos en esto de los “micromachistas” y, le agregaría, las “microfeministas”, no?
Dicen que la violencia de género es una pirámide en cuyo extremo superior están los asesinatos, por debajo de ellos el maltrato, pero en la base estarían estos “micro” que guardan relación con el control, las negaciones,  el chantaje emocional, los insultos o la delegación de responsabilidades.
A estas alturas, y con tanta confusión, me atrevería a decir que es “un poco y un poco”, que muchas veces “la culpa no es del chancho sino del que le da de comer”, y que si hablamos de los casos intermedios (porque todos los extremos son malos), de ambos lados ofrecemos algunas resistencias.

Y sí, lograr el punto medio no es fácil, pero así como detectamos que algunos hombres despliegan “hábiles artes, comportamientos sutiles o insidiosos, reiterativos y casi invisibles, no tanto para sojuzgar sino para oponerse al cambio femenino”, muchas de nosotras también nos cebamos en su fortaleza física o emocional, y les largamos algunas responsabilidades alegando el mismísimo “yo no puedo, o yo no sé”, con tal de no saltarnos el esmalte de las uñas recién pintadas. O no?

martes, 27 de agosto de 2013

El desván de la memoria

"Sólo retazos tuyos" - Ilustración 3D by Patzyar - © All Rights Reserved

A pesar de ser la memoria humana una de las funciones cognitivas más solicitadas de nuestros actos, resulta interesante como, a nuestra voluntad, pretendemos borrarla, aislarla o ignorarla, como si nunca hubiera capturado el rastro de algunas situaciones o personas que han pasado por nuestra historia individual. Siendo la memoria el testimonio de nuestro pasado, más bien, la identidad y el conocimiento de nosotros mismos, el olvido se convierte, cuando lo manipulamos, en una herramienta peligrosa, es la daga que cercena y suprime nuestras experiencias.
Si nos hemos sentido heridos, ofendidos, sobrepasados, vencidos…disponemos de un olvido forzoso que, a la luz del aprendizaje puede, más tarde o más temprano, jugarnos en contra. Si nos resistimos a recordar aquello que nos afectó, en cierta forma, nos resistimos, también, a encontrar las causas de la aflicción y, por ende, a evitar que nos vuelva a suceder. 
Si el borrón lo queremos imprimir a personas, probablemente estas desaparecerán de nuestro “hoy”, pero la memoria, esa impertinente usurpadora de olvidos, nos asaltará en nuestros propios sueños, allí donde no mantenemos el control, y nos desvelará el sabor amargo de una batalla perdida.
Cada acto, cada herida, merece ser guardado prolijamente en el desván del pasado, y esa prolijidad tal vez requiera de un tiempo, lógico y permitido, en el que las emociones se aplaquen y la razón retome su imperio, pero retornada la calma, siempre una limpieza se hace necesaria. Olvidar por olvidar, es recordar un poco, y un poco más un poco, cuando la herida no ha sido sellada, es una memoria viva, que nos manipula y decide cuando asaltarnos, tal vez, justo en el momento en el que menos queríamos que lo hiciese.
Un recuerdo es sólo una imagen archivada en la memoria pero, una imagen que ha sido archivada de manera deficiente, nos será traída inmediatamente a las neuronas que manejan datos y luego zambullidas por la experiencia en el océano de las emociones. Traspasada esa frontera, el proceso ya se ha iniciado…nos encontramos a merced, irremediablemente, del cauce emocional que intentará procesar y reprocesar aquello que creímos olvidado. 
Después de todo si no lo hacemos en el momento justo o nos resistimos, un olvido forzado nos puede costar años de “diván” en el futuro. El psicoanálisis sostiene que “aferrarse a un recuerdo puede generar depresiones y, en casos extremos, incluso una ruptura con la realidad”.
Olvidar es normal y necesario, archivar datos inútiles sería un peso insostenible para nuestra salud mental, pero forzar un olvido es sólo “pan para hoy, hambre para mañana”.

domingo, 4 de agosto de 2013

La intimidad es el límite

"Intimidad" - 3D Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved

La intimidad es un derecho constitucional de las personas que, con los medios de comunicación tradicionales, parecía estar más resguardada. Sin embargo, con las modernas redes de comunicación, la vulnerabilidad de la intimidad y el anonimato comenzaron a sentir serias amenazas.
Pero me pregunto: cuánto de necesidad de exposición tenemos nosotros mismos en este juego? Después de todo, no es necesario, ya que el medio te lo permite, que digas quién eres en realidad. Menos aún, que te muestres, que te expongas, o que corras el riesgo. Parece ser que alguna necesidad reprimida surge por ahí. Y hay un juego, si quieres, hasta perverso para con nosotros mismos. Porque puedo ser yo, sin serlo. Ya sea mostrando mi verdadera imagen, y mintiendo, en cambio, mi verdadera identidad; o diciendo lo que quiero decir, pero ocultándome o fingiendo tras una imagen ajena, o ambas cosas, o todas juntas! Esto puede ser un desafío, mis amigos escritores, más acostumbrados a ser, por ejemplo, en muchos de sus personajes ficticios, hombres, en el cuerpo de mujeres, o viceversa, estarán más experimentados al respecto. Sin embargo, este juego virtual de personificar un género distinto al propio, o una edad diferente de la real, o una imagen contrapuesta a la original, es lo que suele suceder, a menudo, al los cibernautas. Dejando de lado la perversión de la que, lamentablemente hay mucho y surtido dando vueltas por la red, sólo me fijo en la necesidad que puede llevar a una persona común, a esconderse, a refugiarse en este anonimato universal, para decir o hacer aquellas cosas que, quizás, en el mundo real no se anima a decir o a hacer.
Obviamente sé que es materia de “diván”, y yo ni soy psicóloga ni nada parecido. Sin embargo, me intrigan desde siempre estos comportamientos reprimidos de los seres humanos. También soy consciente de que esto ayuda a muchos tímidos a salir de sus agujeros interiores, a socializar como no son capaces de hacerlo en sus rutinas diarias. Pero se podrá después de ese grado de exposición virtual, regresar a la más absoluta falta de identidad real?
Redes sociales como Facebook nos instan a vincularnos con personas que, probablemente, en la vida real no tendrían para nosotros el más mínimo interés. Sinceramente no creo que a ti te importe si yo ahora “me estoy tomando un café” mientras escribo esto, y menos aún me interesa a mí si has ido o no “al baño en las últimas horas”. Pero estas, o muchas otras cuestiones banales, se convierten a diario en temas centrales de los diálogos de Facebook. Personalmente prefiero los foros u, obviamente, los blogs! El trabajo, los intereses comunes, me parecen un canal más sano para el comentario de los desconocidos que, a la larga, terminan siendo mis conocidos, como ustedes. Y por eso me siento con la libertad de escribir este pensamiento aquí. Ahora sí, es el mismo pensamiento que sostengo en mi vida real, ese ojo que veis en mi perfil, es mío, y los diseños que publico, y adoro hacer, los hago yo. Mentirme a mí misma, más que a ustedes, lo confieso, me parecería lamentable.
Como siempre, es sólo una línea de pensamiento compartida. Y me parece que la intimidad es un límite, al menos, es mi límite.

sábado, 13 de julio de 2013

Los cambios

"Los cambios" - 3D Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved

Si todo permaneciera siempre en orden y estructurado, no existirían: la creatividad, las emociones, las dudas, los temores, la curiosidad. Hoy, que todo parece cambiar a cada segundo, que las inestabilidades, las crisis o las guerras nos dan sacudones tan seguidos, quedarse quieto resulta casi una utopía. No podemos vivir los cambios como amenazas. Muchas veces este es el efecto generador del estrés. Sólo hay que adaptarse al mundo y a la época que nos ha tocado transcurrir. Cambiar,  tampoco significa borrarlo todo, a no ser que el dibujo de base haya sido pésimo! Nuestra seguridad es nuestra estructura, y todo lo demás debe moverse por la periferia.  Los cambios deben estar entre nuestros satélites, y no debemos permitir que hieran profundo, que lleguen al mismísimo centro de nuestro sistema. A los cambios no se les teme, pero se los respeta. No es más, en definitiva, que respetar nuestra elección previa. Y si han de horadar profundo, hay que preparar la coraza para proteger el núcleo.  Lleva tiempo forjar nuestro yo, y un cambio no puede ni debe, necesariamente, echar todo por tierra. Muchas veces nos comprometemos con el otro a cambiar nosotros, y existe un sinnúmero de razones subjetivas que pueden habernos  llevado a pensar que eso debía ser así. Sin embargo, tiene ese otro el poder de hacernos cambiar? El vínculo que habíamos formado nos garantiza que él o ella haya evaluado la posibilidad de que el cambio fuera suyo? Cuidado! Cambiar no es sólo mudarse de ropa. A veces un cambio mínimo mueve las bases, y las articulaciones ya no funcionarán como antes…Habrá que revisar más de un engranaje. Un buen “hacedor” conoce sus herramientas, y el resto consiste en estar bien preparado. Habrá categorías de cambios, algunos más comprometidos que otros, ninguno debe hacernos  tambalear. Si sentimos que, en efecto,  la consecuencia es violenta, entonces, probablemente, veníamos postergado o “mal haciendo” otros cambios previos. Resistirse, es atarse y es omnipotente. Serenarse, analizarse y empezar a resolver, puede generarnos ansiedad, pero nos irá conduciendo por un nuevo camino, enfrentando nuevas fronteras, abriendo vías alternativas. Después sólo hay que empezar a caminar, y la presión se disipa. Elegir si vivir esos momentos de transición de manera dramática o de manera positiva y prometedora, dependerá de nosotros y de la seguridad que experimentemos antes de dar el salto. Muchas veces aparece el miedo porque, tal vez, no era el momento de saltar. Lo que deba cambiar, cambiará tarde o temprano, ni forcemos nuestra adaptación al cambio ni tampoco nos paralicemos…Tenemos una gran capacidad de adaptación, y si cambiar de “a pasos” nos favorece el ponerla en práctica, hagámoslo así, qué más da? Somos nosotros, con nosotros mismos. Y eso es un desafío, o no?

domingo, 30 de junio de 2013

Entre dos aguas

"Entre dos aguas" - 3D Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved


La fidelidad es una noción abstracta vinculada a la lealtad, pero cuando aparece asociada al amor, lleva implícito un compromiso sellado entre dos. El amor crea comunidades entre las personas, y cuando se rompe un vínculo surge, inmediatamente, la noción opuesta: la infidelidad.
Ser fiel, en el marco de los afectos, implica perdurabilidad en el tiempo. Y el cumplimiento de la palabra dada, también requiere del autocontrol. Mantenerse, perdurar y persistir, no obstante los cambios de convicciones que pudieran aparecer, con una gran soberanía del espíritu por sobre todo, son condimentos de la fidelidad. 
Ser fieles a nosotros mismos también, aunque no lo parezca, incluye al otro, porque mantener mi compromiso es tal si lo he hecho público, de lo contrario sería sólo una cuestión interna y, en todo caso, nos enfrentaría a nosotros contra nosotros mismos, podría significar maduración, evolución (o no), crecimiento, pero nos involucra de manera individual, es anidado, es propio.
La fidelidad es anterior a la relación misma; conocer lo que buscamos realmente y lo que estamos dispuestos a dar, nos allana el camino para superar nuestros egoísmos en una relación. La rectitud de nuestras intenciones, nos ayuda a superar el egoísmo, y quien cumpla lo convenido, lo hará consciente y voluntariamente.
La fidelidad no se debe sentir como “atadura”, nos tiene que colmar y proveer de la felicidad implícita por haber logrado aquello en lo que creímos. Una relación fiel también crece, evoluciona…hasta puede cambiar, pero esos cambios serán convenidos, madurados en conjunto. Es una experiencia única, y si bien en un principio andamos buscando la senda, cuando finalmente la encontramos, sentimos la sensación de estar viajando por la ruta que conduce a nuestro lugar en el mundo…el paisaje nos rodea, nos inunda, nos colma, pero seguimos la marcha, porque nuestra meta está mucho más allá. Cuando los objetivos se alcanzan tomados de la mano, son más fuertes.
Podrás estar de acuerdo o no, porque, según dicen, la globalización nos ha impuesto un modelo de sociedad diferente, al intensificarse las comunicaciones entre las personas, muchas estructuras que podían considerarse rígidas, como por ejemplo la fidelidad, se han debilitado. 
Lo que parece estar en juego, sin embrago, no es el concepto de fidelidad en sí, sino eso de “para toda la vida”. Y como pensar en un compromiso eterno puede provocar cierto temor a los cambios, la fidelidad requiere de una reafirmación constante. 
Quién haya logrado asentar su vínculo, también lo debería sostener firme aún en los momentos más duros, pero aquel que no se sienta capaz de asumir tremenda hazaña, tampoco debería poner en juego la seguridad ajena. Después de todo, siempre somos libres, en uno u otro caso.

sábado, 15 de junio de 2013

Vergüenza ajena

3D Digital Art by Patzyar - © All Rights Reserved


La “vergüenza ajena” se puede definir como ese sentimiento que experimentamos respecto de un determinado acto perpetrado por un tercero, y que nos suele incomodar, hasta tal punto, que lo sentimos como algo que hubiéramos hecho mal nosotros mismos. Es como una empatía negativa, sentimos lo que hizo el otro como propio, pero, al mismo tiempo, sabemos que nosotros jamás hubiéramos sido capaces de hacer eso mismo. Ahora bien, dónde o respecto de qué actos uno pueda experimentar este sentimiento, es bien diferente. No todos nos avergonzamos de las mismas cosas. Habrá quienes, directamente, no sean ni siquiera capaces de sentir vergüenza, los impúdicos, los indecentes, los libertinos, los inmorales…en fin, los desvergonzados. Y si ni siquiera sienten vergüenza ante situaciones que a muchos parecen incomodar, difícil será que la sientan, o que les importe siquiera, si otro sujeto, distinto de sí mismos, comete un acto vergonzante, o tal vez no consideren a ese acto como vergonzante, y ni siquiera lo registren, lo ignoren. 
No sé por qué, o sí lo sé pero no lo quiero aceptar, este es un sentimiento que me invade cada vez con más asiduidad. Sin lugar a dudas la edad tiene un peso en todo esto. Hace rato que dejé de ser una adolescente, una despreocupada. Por el contrario, la madurez me trajo muchas más preocupaciones y planteamientos de los que me hubiera gustado tener o hacerme, respectivamente. Podría, tranquilamente, ir por la vida sin tener que meterme en “camisa de once varas”, y dejar que los otros se hagan responsables de sus actos. Pero no, un sentimiento es lo que es, se siente y ahí está. Y lo magnifico, lo generalizo, y lo trato de analizar desde mí y, como si fuera Dios, desde los demás. Ni soy Dios, ni soy “vos”. Pero qué es lo que nos está pasando? Te lo has preguntado tú? Por qué siento que día tras día son más los motivos que me llevan a experimentar esta vergüenza? Tendré una educación “demodé”? No, me resisto. Me fui adaptando, lo sé. Justamente mi educación libre me lo ha permitido, si hoy no es esto, esto es aquello, aquello es así, y con unos cambios puedo yo encajar en “aquello” con mi “esto”. Sin embargo, hay muchas cosas de las realidad que me golpean, cosas que yo misma no tengo acceso a modificar. Como una cinta de terror que se desliza ante mis ojos y sólo me queda seguir mirando, no puedo levantarme de este cine.
Para mí la vergüenza ajena es un sentimiento muy incómodo, porque no permite redimir la culpa, y me deja a mitad del camino, como con algo “atragantado” y sin poderlo ni expulsar ni tragar del todo. A quién se le piden disculpas de algo de lo que no somos directamente responsables? O hasta dónde somos conscientes de la responsabilidad que nos toca en cada uno de estos sucesos que parecen tan ajenos a nosotros? Podrá haber quien, en su casa, haya pensado que no fue partícipe, desde ningún ángulo, del accidente de trenes que sucedió hace unos días en nuestro país, por ejemplo, o del asesinato de una jovencita al comienzo de la semana, o de la muerte de un hincha de fútbol? Y qué es la sociedad, que somos los hombres en nuestra vida comunitaria? No es que dejamos de ser sólo individuos para co-accionar en grupo en determinadas situaciones? Qué es la democracia? Quiénes son o a quiénes representan nuestros gobernantes? Qué es el voto y que consecuencias implica elegir a quienes deciden tomar determinadas medidas en nuestro nombre, o no tomar ninguna? Qué parte nos toca a cada uno, a los que creyeron y a los que nunca creímos? Puedo excluirme de estas u otras responsabilidades? 
Con este panorama, claro, algún sentimiento tiene que aparecer…la vergüenza, dentro de todo, no me parece tan descabellada ahora…No acostumbro a “lavarme las manos”, en la acepción más metafórica de la frase, pero hoy siento vergüenzas, algunas propias, la mayoría ajenas.

sábado, 25 de mayo de 2013

Vestigios del pasado

"Vestigios del pasado" - 3D Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved

Vivir, avanzar, crecer, experimentar cosas nuevas, nos van haciendo dejar de lado nuestras vivencias pasadas. Muchas veces encontramos el compañero o la compañera que siguen junto a nosotros, pero otras veces, tenemos que continuar nuestro viaje en soledad. Eso está bueno, nos debería cargar de fortalezas y de desafíos, sin embargo, hay quienes viven en la añoranza.
No se puede avanzar si no nos desprendemos del pasado, eso no quiere decir olvidar, pero sí “desatarnos” de algo o de alguien que ya no está, y que, sin embargo, sentimos tan presente que no nos permite vivir el hoy en libertad. Con el paso de los años vamos comprendiendo que siempre hay un nuevo día, y que somos nosotros quienes lo tenemos que caminar. Si en lugar de vivirlo, nos anclamos en el ayer, nos estamos privando de las sorpresas que nos pueden traer otros soles.
Aun habiendo vivido pérdidas muy duras, se les puede dedicar un momento de nostalgia, pero siempre hay que creer en que una nueva mano extendida aparecerá a la vuelta de la esquina. E ir por ella. Unas veces aparecerá, otras no, pero en la búsqueda están los desafíos y las nuevas ocupaciones. Casi simultáneamente con una aliviadora nebulosa que va envolviendo a los recuerdos nuevos y conformando el pasado reciente. Porque el pasado también crece, no sólo nosotros!  Se me figura como un aumento en dos direcciones, el nuestro, hacia adelante, y el del  pasado, hacia atrás. Sobre la misma línea de tiempo, una es el más, y la otra es el menos del eje de ordenadas. Si nos damos vuelta, vemos y recordamos, con mayor o menor claridad conforme a la mayor o menor proximidad con el cero respectivamente. Pero no debemos poner la marcha atrás, ni atarnos a los recuerdos. Las agujas del reloj avanzan con nosotros, ni las apresuremos, ni las retrasemos. A nuestro paso, hacia adelante.
Lamento mucho que a algunas personas les pese tanto este ejercicio, o que experimenten grandes culpas,  o sentimientos de fracaso e incapacidad. Quienes no aceptan su pasado, tampoco están aceptando su realidad presente, y viven días llenos de injusticias y preocupaciones.  Los altibajos existen, pero nunca hay que perder de vista que todo es movimiento…mi abuela decía: “si has llegado muy abajo, en algún momento empezarás a subir”. Trato de no perder de vista este concepto, porque cuando estás en las malas, nada se ve con claridad, menos que menos el futuro. Sin embargo, ahí está, siempre está. Algunas veces menos promisorio o exitoso que otras, pero el futuro siempre se hace hacia adelante. Sólo rescatando las buenas experiencias, nos será posible hacer las paces con el pasado. Nada es eterno. Nuestra vida pasará por etapas, y cuando termina una, suele comenzar otra que puede ser mejor si nos damos el permiso para disfrutarla. Muchas veces nos asusta ser felices, o nos sentimos culpables por seguir si otros se han quedado a mitad del camino. La conmiseración es humana, pero la vida también. Del pasado podemos cargar recuerdos, experiencia y sabiduría.

Estaré vieja? Probablemente, y cómo lo disfruto!

viernes, 10 de mayo de 2013

De qué lado estás?

3D Digital art by Patzyar - © All Rights Reserved

En febrero de este año, un diputado español, hizo unas polémicas declaraciones respecto de la libertad de los animales…"los animales no tienen derecho a la vida ni a la libertad", lo hizo en el contexto de una discusión por la suspensión o no de las corridas de toros en Catalunya. Yo sé que aquí, en mi blog, me visitan muchos amigos españoles, y no soy quién para juzgar el folclore o las tradiciones de un grupo humano u otro. Sin embargo, cuando veo animales en cautiverio, cuando veo pájaros enjaulados, ni qué hablar cuando veo corridas de toros, siento culpa, mucha. No por ser, a lo mejor, parte activa del hecho en sí, sino por ser partícipe en cuanto a que soy humana, observadora y muda, como lo son, en cada caso, los humanos responsables, activos y parlantes. Aunque no suelo llegar a ningún puerto, revivo esta discusión contra mí misma, en mi interior, cuando visito el zoo, o cuando como un bife. Y me siento pésimo. En cierta forma me reivindico a través del amor que le brindo a mi perrito, un integrante más de la familia, pero tiene gusto a poco, menos de lo que quisiera. Es una mezcla entre el uso y el abuso de la libertad y de la ética, dos ramas de la filosofía que requieren de la reflexión y de la argumentación, pero, sin embargo, me da la sensación que, en cierto punto, es un filosofar constante, porque también entran en el juego las costumbres, los hábitos, las creencias…es por eso que, mi catarsis, la expreso en mis trabajos. 

Otra vez sin conclusiones, y con muchas más preguntas. Pero vos: de qué lado estás?

martes, 30 de abril de 2013

Por el camino recto

"Por el camino recto" . 3D Digital art by Patzyar

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Violeta Parra, multifacética artista chilena, considerada como una de las folcloristas más importantes de América y fundadora de la música popular de su país, expresó una vez: “Escribe como quieras, usa los ritmos que te salgan, prueba instrumentos diversos, siéntate en el piano, destruye la métrica, grita en vez de cantar, sopla la guitarra y toca la corneta. Odia las matemáticas y ama los remolinos. La creación es un pájaro sin plan de vuelo, que jamás volará en línea recta”.

Quienes tenemos la fortuna de expresarnos a través de cualquiera de las artes, experimentamos, en distintos momentos de nuestra creación,  esa “libertad” de volar, aún sin alas. Y en el proceso se nos hace difícil entender  cómo, no obstante no ser dueños de algún “don” creativo, hay quienes parecen no sentir esa necesidad de transgredir los límites. No les creo, me parece ficticio,  pienso que por algún lado sale el pájaro dorado, sólo le buscamos otras justificaciones.
A estas alturas, también habría que preguntarse: cuáles son los límites y de dónde nos han venido? Los que somos padres, estamos cansados de escuchar respecto de “la falta de capacidad de los mayores para poner límites a los jóvenes” que parece ser “uno de los grandes problemas de nuestros tiempo” y que se justifica en el hecho de que el siglo XX fue el siglo de la permisividad, como contraposición al exceso de autoridad de los tiempos precedentes. La identidad de cada ser humano se forja cuando sabe quién es y, al mismo tiempo,  quién no es, lo que no piensa, lo que no siente, lo que no quiere, lo que no puede y lo que no debe. Esta unidad lo hace inconfundible, lo distingue, y le permite reconocerse y que lo reconozcan. Sin embargo, qué curiosidad!, uno siempre anda buscando subterfugios para escapar…puede ser el arte un subterfugio? una escapatoria? un efugio? Acaso no les sugieren, como terapia, las disciplinas artísticas a quienes no andan “con los patitos en fila”? El arte ordena, encuadra o desordena? En qué quedamos? Nos limitamos o nos extralimitamos? Aprendemos y enseñamos los límites para luego, casi desesperadamente, buscar una vía de escape a tanto encasillamiento o, lo que es peor, indicamos tratamientos terapéuticos que otorguen un poco de vuelo a quienes les hemos cortado las alas. No será, me pregunto, que los padres de hoy, entre todas las cosas que hemos aprendido, en medio de las que nos quedan por aprender y las que nunca aprenderemos,  nos dimos cuenta que tanto límite asfixia y que, por el contrario,  termina generando claustrofóbicos que no encuentran el camino más feliz detrás de las fronteras virtuales que les han sido impuestas? No sé, son sólo cuestionamientos, ya que a algunos límites no les encuentro el beneficio futuro, menos aún para quienes tampoco tengan las armas que, de alguna manera,  los deje volar. No pretendo un mundo de desenfrenos ni descontrol, pero me gustaría, al menos, un poco menos de hipocresía y sin tanto vuelo en línea recta.

Me voy a pintar.