Mostrando las entradas con la etiqueta caer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta caer. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de diciembre de 2016

Palomitas y refrescos (viendo películas de terror) (función doble de microcuentos)

Las palomitas se fueron oscureciendo hasta ponerse del tono de sus negras intenciones. Todas mirándome en silencio reprobando lo que hice y que no podría olvidar. Finalmente volaron dispuestas a atacarme. ¡Todo por mi decisión de echarles caramelo en lugar de picante! 

El vaso de refresco está en mi mano. Frío... cada vez más frío... Sé que no debo, pero el líquido oscuro gira lentamente atrayéndome a la perdición. Bebo y bebo hasta que algún día vea el fondo de aquel pozo interminable en el que he caído; e irremediablemente seguiré cayendo... 

miércoles, 27 de abril de 2016

Las cosas caen por su propio peso

Las cosas caen por su propio peso. 
Excepto cuando caen por el peso de otras cosas que son unas pesadas que se divierten haciendo que caigan las cosas que no caen por su propio peso. 

viernes, 15 de abril de 2016

Vértigos

Se acerca a la orilla y se asoma, mira hacia abajo y suspira.
Hace remembranza de su vida llena de riesgos.
Desde pequeño, cayendo de la cuna.
Luego en andadera despeñándose por las escaleras. 
Al mismo tiempo que su cuerpo fueron creciendo los retos. 
Cada vez desde mayor altura. 
Aventándose desde puentes y acantilados. 
Y los golpes, las heridas y las facturas. 
Hasta ya no sentir dolor y solamente disfrutar el placer de la caída. 

Mira hacia abajo, suspira y se avienta.
Será la primera vez en silla de ruedas. No importa que sea la última.

jueves, 16 de octubre de 2014

domingo, 2 de febrero de 2014

Caída

El avión cae en picada. 
Se desploma y no termina de caer. 
Cae y sigue cayendo por una eternidad. 
Y todo es una sensación de caída. 
Caer y caer, siempre caer... 
Después de un tiempo te acostumbras y ya no sientes que caes. 
Se va incluso el terror a la caída. 
Sólo queda la inquietud de saber cuándo terminará todo esto. 
Luego ya ni eso. 
Después, la nada. 
Porque tienes la certeza de que la caída ocurrió hace mucho tiempo; que desde entonces ya estabas muerto y apenas vas a comenzar a vivir.
Cuando finalmente termine la caída.


Más micros

Related Posts with Thumbnails