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21 junio 2020

Quietud en movimiento





Bueno es pensar, imaginar, combinar puntadas y colores, mares y casas, soltando algas y peces, olas y torres que se inclinan con el viento, y llevan la vida donde quieren, porque todo cambia cada instante, y lo que se mueve y pulula tiene vida.












Todas las horas del día tienen algo que titila, posiblemente sea el amor, que lo llena todo de luz y de belleza, algunos lo intuyen y, dicen que en ellas está Dios, que nada tiene que ver con nuestro tiempo, pero lo llena todo.

Es la fuente que brota y el mar que recibe las aguas del cielo y de los ríos, y se mueve y no se llena, tiene vida, atrae, refresca, canta y sorprende con la suavidad o la fuerza de sus olas y es capaz de alimentar a los humanos.








Está hecho de gotas infinitas, unidas sin puntadas, y es todo tan inmenso, que el infinito se mira y se refleja tanto de día, como de noche con la luna.

De ahí surgió la vida y sigue, porque la vida es Dios. La quietud en movimiento. 

Así me lo parece. Y lo dejo en este cuadro que se llevará mi hijo a su casa, para que le acompañe, porque le dice algo, y me lo pidió como regalo para cada día.

29 mayo 2016

Estaciones en camino






Las estaciones llegan llenas de esplendor,
pero no se detienen.
El año, más que una sucesión de meses, es un tobogán de ilusiones y color, de retos, logros y fracasos, por donde pasamos sin que nadie pueda adelantar ni retener.














El tiempo y el río de la vida fluyen incesantes.










Y nosotros, conscientes o no, como niños que juegan, no somos más que gotas, a veces agitadas, a veces transparentes y puras, cuando reflejan la luz, o se remansan y se aquietan.


















Entonces, sin saberlo, revelan y conectan con la fuente interior y su destino.





Agua, nieve, vapor y fuego, tierra y cielo, juego de niños y pequeños sueños, pasos por donde la vida pasa dejando huella.











Maravilla entrelazada, de flores, risas, estrellas,
 miedos y cariño, camino de la mar.
Ahí vamos. Un beso.
Ángela.

19 octubre 2013

Patchwork entre culturas

Las costumbres y la cultura de los diferentes países, es la riqueza patrimonial de la Humanidad. Están ahí, nos las acercan los viajes que unos y otros hacemos hasta esas tierras y sus gentes o cuando ellos llegan hasta nosotros.


Los libros, las imágenes de los Corresponsales mediáticos y las Redes Sociales, ponen esa riqueza directamente en casa, o en nuestro propio ordenador. 

La ventana de mi casa da directamente al infinito o el universo llega hasta nuestros ojos por cauces misteriosos, pero eficaces. Todo está al alcance de un clic, una pantalla, un móvil.
Lo que hacemos con esa cultura es cosa nuestra. De cada uno. 



Podemos, como se ha hecho siempre, mezclarla con  la nuestra, vivirla, interpretarla, y sentir el gozo de apreciar su belleza.
Después de responder con un cuadro al deseo de mi hijo, ( aquí ) nunca pensé volver a repetir la experiencia. Y no una sino tres veces para otras personas especiales.
En la vida unos son los pensamientos y deseos y otros los caminos que se entrecruzan y nos llevan a lugares y metas que no habíamos soñado. De esa índole son los compromisos y los regalos.




Si somos capaces de hacer feliz a alguien con algo que les gusta, no podemos cerrar las puertas a esa alegría, porque está  en nuestra mano, en nuestras telas, en nuestros hilos.

Y por si os gusta, lo subo, sin otra pretensión que compartir, en foto, lo que ya está dado como regalo.
Agradezco vuestras muestras de afecto y estoy encantada de comenzar una nueva semana para seguir haciendo cosas bellas.

 


Por último una pequeña labor de tarde, un tapete para la vitro con un ramillete de flores aplicadas a puntada escondida. Un ramillete para vosotros!!

03 septiembre 2013

El color del verano


No estoy de vuelta, pero estoy aquí de nuevo con todos, amigas y amigos. 
Digo que no estoy de vuelta, porque “estar de vuelta” es como si ya se supiera todo de algo.Y a mí me queda mucho que aprender de casi todo.
Simplemente estoy, que es lo importante.
Me ha dado un poco el aire al salir. Incluso, gracias al sol, tengo un poco más de color. He conocido gente y ampliado amistades. Pequeños milagros del verano.




En patchwork nunca me imaginé trabajando lo que he trabajado este verano, y nunca pensé hacer algo que no me interesaba especialmente.
Pero si un hijo te pide un pequeño capricho…¡cómo no vas a darle la luna que pidiera! No puedo traicionar su confianza!
Me pidió, para su habitación, un cuadro  que había visto en algún sitio.
Y el resultado ha sido éste que hoy subo al Blog en la “rentrée de septiembre”.
Un cuadro de 90/63cm. que en la realidad queda precioso acolchado, y todas y cada una son aplicaciones a puntada escondida. Un homenaje a la integración cultural, y a la belleza del color. Si nada me es ajeno, todo enriquece, incluso los gustos de las personas con quienes convivimos.
Poco a poco os iré mostrando mis pequeñas obras del verano y también poco a poco pasaré a visitaros.Estoy deseando ver vuestras maravillas.


Un saludo a todos y desde aquí continuamos la amistad, que nunca se interrumpió con el verano, aunque respetáramos un momento de silencio al no estar tan cerca de Internet o del ordenador. La vida continúa.