Mostrando entradas con la etiqueta wikileaks. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wikileaks. Mostrar todas las entradas

14 de noviembre de 2016

El malestar en el sufragio: diez observaciones antes de saltar el muro (y III)


8. El panorama hasta aquí trazado nos conduce a un fenómeno que bien podríamos denominar el malestar en el sufragio. Venimos observándolo con creciente frecuencia: el Brexit en el Reino Unido, la negativa al proceso de paz en Colombia, la reelección de un gobierno corrupto en España, la victoria de Trump. En los últimos tiempos, en lugar de elegir la circunstancia en apariencia menos dañina para sus propios intereses, el electorado tiende a inclinarse por una especie de autosabotaje. De suicidio institucional. Como si, harto del espejismo representativo de sus instituciones, no pudiese resistir la tentación de atacarlas.

9. Por supuesto, este comportamiento electoral no se explica sin otros factores, no menos decisivos, que se suman a las negligencias de los propios gobiernos. La agonía final del sistema bipartidista, encarnada en todos esos ciudadanos progresistas que le negaron sus votos a Hillary, aun a sabiendas del peligro que ello implicaba. La desideologización general del electorado, consumada a través de las campañas en formato showbusiness: la macropolítica como entretenimiento público. El reemplazo de las convicciones políticas por las filias y fobias del espectador, los leaks interesados y los cisnes negros. El perverso circuito de retroalimentación de los grandes medios, que se lanzan a informar sobre aquello que provocan, que denuncian a las mismas figuras que alimentan. La enfermedad de las encuestas, su proliferación y manipulación como recurso para movilizar el voto conservador. (En este sentido, acaso haya llegado la hora de identificar a las encuestas como lo que son: verdaderas enemigas de la democracia.) Y, muy en particular, el sigiloso papel golpista de los servicios de inteligencia. Que en Estados Unidos (igual que en Argentina o en España) se han dedicado recientemente, con el mayor de los descaros, a influir en la opinión pública para condicionar los resultados en las urnas. 

y 10. La tenaz reiteración de ciertas falacias fascistas supone, por desgracia, una eficaz forma de pedagogía. Hace un par de semanas, en Nueva Jersey, la universidad pública de Rutgers, de tradición mestiza y progresista, amaneció con pintadas xenófobas tales como «Viva la deportation» o «Deport force coming». Al final de esta histórica campaña, en pleno discurso sobre ese muro imaginario que simboliza el atropello de la dignidad humana y el oprobio de su propia patria, los seguidores de Trump rompieron a gritar con salvaje entusiasmo: Build that wall! Build that wall! Pienso en eso mientras miro la grieta que recorre la ventana de mi habitación en Nueva York, que ha amanecido repentinamente lluviosa. Esa grieta por la que escapar de este día, saltar el muro e intervenir en el presente.

18 de enero de 2011

Sistema anti

Un ex ejecutivo bancario entrega a wikileaks información sobre cuentas sospechosas de evasión fiscal. Hasta aquí, bien. El problema es que Rudolf Elmer, eufórico por su cuarto de hora de integridad, adorna su delación afirmando: «Estoy en contra del sistema». Durante casi una década, Elmer fue jefe de operaciones de un banco suizo en las Islas Caimán. Después fue despedido. No merece, por tanto, tratamiento de héroe. Se parece bastante más a un oportunista resentido. ¿Está en contra del sistema, o está furioso porque el sistema lo echó? «Conozco el día a día del negocio», explica Elmer, «y quería hacer saber a la sociedad lo que yo sé». Caramba, cuánto ímpetu divulgativo. ¿Hace falta haber formado parte de algo aberrante para oponerse a ello? Si este razonamiento se aplicase a otros ámbitos, el resultado daría escalofríos: «Estoy en contra de la violación de los derechos humanos, y sé muy bien qué es haberlos violado», «Denuncio las guerras nucleares…», «Me repugna la explotación infantil…», etcétera. No confundamos el antisistema con el sistema anti. El primero, posible o no, pretende oponerse al modo de producción vigente. El segundo se venga escupiendo la mano que lo engordó.

28 de diciembre de 2010

Innocence Day

[Estimad@s usuari@s:

les comunicamos que, tras las reiteradas filtraciones de Wikileaks, el Día de los Inocentes queda suspendido indefinidamente por falta de suscriptores.

Seguiremos informando. O no.]

8 de diciembre de 2010

Aforismos espías

Wikileaks es al Estado lo que Google a la vida privada. A quienes miran, los miran. El que busca, es buscado. Sólo los pequeños secretos causan grandes asombros.