Visitas
Seguidores
sábado, 23 de mayo de 2026
lunes, 18 de mayo de 2026
La búsqueda ancestral - Leído por Índigo Horizonte
La búsqueda ancestral
Hace un millón de años, el hombre contemplaba
el crepúsculo, luego
de haber cazado el alce, o defendido
el cenagoso oasis bajo la gran caverna
del cielo; y descansaba
tallando en las paredes
animales y signos, metáforas y estrellas.
Pasaron los milenios. El ocaso seguía
admirando a los hombres
que, a las puertas de Atenas,
reposaban después de la batalla,
soñando con la anchura
del secreto universo
entre urdimbres y brújulas.
Y los siglos corrieron tras el tiempo
y levantaron pórfidos y torres
bajo el sol, que ocultaba
su lumbre cada día
a quienes lo miraban desangrarse
en púrpuras enjutas.
Legó el ansia su fábula.
Dentro del corazón hay una isla
con prados y palomas, almendros y granados.
Siguiendo los senderos del tilo y la retama,
se llega a una alta roca,
como un ciprés erguido
cerca de las estrellas; y desde su estatura
desciende el infinito hasta los ojos
y es todo transparente.
El mar bate sus olas y baña el cielo azul;
el día se confunde con la noche
en una penumbrosa claridad,
y la brisa trasiega
la luz como una espora
por todo el firmamento iluminado.
Allí quiero llegar para quedarme,
luz yo también,
contemplando la dicha, el color de los días,
la soledad fecunda.
Escucharlo en otra voz: Á L P
sábado, 25 de abril de 2026
ÍNDIGO está leyendo Cántico erótico
en el que la materia se disuelve en espíritu;
hablo de claridad en la noche estrellada
viernes, 17 de abril de 2026
Manzanas!
jueves, 19 de marzo de 2026
Manuela García Gómez lee CASI UN POEMA
Hacía yo aquel ejercicio de inutilidad que la España ordenaba a la juventud para que supiese cómo morir por ella con un arma en la mano y como carne de cañón, supongo. Entonces apareció mi primer librito -que poco después hurté, para quemarlo, de todas cuantas casas visitaba-.
Casi un poema
Padre.
Palabra desterrada del poema.
Qué puedo decir de ti para cantarte.
Apenas si en la Historia hay algún verso
que cante a los que fueron como tú
padres del sentimiento de sus hijos.
Mas no basta el silencio de la Historia
para callar mi voz en tu alabanza.
Tal vez nunca existió
un padre como tú,
que callas y no dices
que lo malo está mal,
que callas y no dices, pero tienes
un silencio que es un consejo alegre.
Qué puedo yo decirte, qué
para cantarte,
para hacerte ternura en mi poesía
si ni siquiera has muerto
para que el sentimiento de tu muerte
se entierre en estos versos
y sea él mi poema.
Cómo amarte y decirte que te amo
con letras y con tinta
si me puedo acercar a tus oídos
y, si no susurrártelo, besártelo,
dejarte una palabra en la mejilla.
Este amor que te tengo es un plumaje
que acaricia mi alma lentamente,
un trozo de silencio que me envías
desde tus ojos cuando nos miramos.
Este amor que te tengo es una tarde
que ha perdido el crepúsculo en su luz,
como mi sombra pierde su silueta
cuando viene la noche y estoy solo,
sin esa compañera de mi gesto.
Qué puedo yo decir para hacerte poesía.
Padre.
Pronuncio tu palabra y no me sabe
más que a piedra o paloma, trigo, amor.
No encuentro de tu vida
nada que el mundo no haya hecho mil veces.
Y estás viejo y no harás
seguramente nada perdurable.
Qué puedo yo decir entonces, dime.
Dime lo que tú quieres que diga yo a los hombres.
No te puedo dejar marcharte así,
olvidando un silencio entre tus huellas.
¿No hay un grito en tus pasos, una guerra?
¿No escondes una herida en tu regazo?
Dame sangre y haré de ella tu épica,
forjaré un mundo donde tú seas sol.
Dame sangre, tu sangre, dame sangre...
O tal vez te has dejado la sangre allá, en la vida,
en las otras heridas que no sangran,
cuando yo te pedía un pan que fue
el precio de tu sangre sin espinas.
Si es este tu martirio ya tienes redención;
porque puedo pensar que nada hiciste,
nada que el corazón recuerde sobre el bronce,
porque tuviste una batalla propia
donde yo era el fusil que te sangraba
las fuerzas cada día
cuando el perro del hambre me ululaba...
Qué no diré de ti, qué callaré.
Tengo voz para siglos si este yugo
que ciñe mi garganta, si el sudor
que me brota del alma no me ahoga
y seca mis palabras, estos gritos
que mi pluma, como a la par de mí,
llora tan húmedos ya, tan como lágrimas...
Y entonces, aquí, ahora, en este verso
es el dolor
el que me hace sentir que el otro mundo,
el de fuera de ti y de mí, no ha de saberlo,
ha de seguir oyendo tu silencio
porque yo ya no quiero repudiarlo.
Y me voy junto a ti, donde me miras,
y te dejo y te dejo y te dejo
una frágil palabra silenciosa
y una leve paloma en la mejilla...
Un poema, otra voz: Luisa Pastor: Moja bieda.
Mosha bieda Ella era triste como una lascivia insatisfecha. No sabía mirar, no sabía vivir, no sabía morir. Ella era hermosa como un suicidio de quince años. No quería ser triste, no quería ser bella, no quería ser muerte. Ella vino en la noche como un beso en la noche. Tenía el horizonte agarrado a su cuello como una horca terrible sin forma de patíbulo y se dejó caer hacia arriba, en la noche. Ella vino en un beso masacrado, ella vino. Ella era amor como una errata en un libro de lágrimas. Ella no tiene cielos ni infiernos en sus ojos. Tampoco los crepúsculos sonríen a su paso. Y sin embargo el zoclo se detiene al oírla. Ella era el cobalto, la manzana y el grítalo. Quizásmente tal vez ella es una liturgia. No hubo salacidad que rozase su piel de lepra virgen. Ella no muere nunca porque no vive nunca. Jamásmente ella ha sido lo que yo no soy nunca. No enturbia, no conoce, no sonríe, no llora. Sin embargo su pálpito eclipsa el universo. Ella vino en la noche con un beso en la noche. Ella vino en la noche como un beso en la noche. Yo amé su piel de amianto para mi fuego inútil. Murió hace doce años al erguirse hacia un beso. Murió hace doce años llevándose mi vida. La verdad: yo quisiera no haber tenido que escribir este poema. |
|---|
martes, 17 de marzo de 2026
Un poema, otra voz
sábado, 10 de enero de 2026
Repudio del suicida (Leído por Francisco Mas-Magro)
Repudio del suicida
“Oh cuerpo luminoso que te fuiste,
cansado de esta vida, hacia otra vida.
Mi corazón dejaste solo y triste,
sumido en el dolor de tu partida.
Si acaso un paraíso concebiste
más allá de esta senda dolorida,
¿por qué en infierno mi alma convertiste
al no llevar a tu alma mi alma asida?
Bien sé que no quisiste hacerme daño
y que solo buscabas tu sosiego
cuando te despeñaste hacia el abismo.
Pero en tu adiós está mi desengaño,
pues me atormenta que no vieras, ciego,
que tu cuerpo y mi cuerpo eran el mismo”.
41223
viernes, 9 de enero de 2026
Corazón estelar
Corazón estelar
Casi tres mil millones de latidos
sumará mi existencia cuando muera,
y en cada uno sonará tu nombre
igual que el primer día.
Por encima del vendaval del ruido
mi corazón salmodiará hasta el tuyo
el himno que compone con su amor.
Y a pesar de las gárgolas y olvidos
sigue la luz brotando en nuestros ojos.
No hay suficiente muerte en la ciudad
para matar la vida que nos damos
el uno al otro en este alejamiento
donde sobrevivimos a las ruinas
de la mente, la herrumbre de la carne
y el estupro de la conciencia. Y cuando
el cielo estalle roto en mil pedazos,
sus escombros no ocultarán el beso
que permanece en nuestros corazones
desde el origen de la eternidad.
sábado, 3 de enero de 2026
Antonio Gracia - La Panacea
La panacea
Por las mañanas siento la tristeza
del mundo. El sol alumbra la ciudad
descubriendo sus tuétanos infestos,
y, si llueve, la lluvia no consigue
arrastrar el cadáver de la noche.
Entonces, para huir de tanta herida,
entro en mi corazón y me pregunto
si mi amada vendrá. Ella pone fin
a mi muerte diaria, pues con ella
vienen la única luz y el agua mansa
que iluminan y limpian la existencia.
Ella trae el amor recién nacido,
como un puro cristal arrebatado
al manantial de cuarzo del origen.
“Hoy nace el mundo”, digo cuando llega.
lunes, 29 de diciembre de 2025
Mensaje sin navidad - Leído por Toñi Lozano
sábado, 8 de noviembre de 2025
Una mujer vestida de lujuria
se derrama carnal como un espíritu
lunes, 27 de octubre de 2025
sábado, 4 de octubre de 2025
"Amar es un gran viaje" leído por Juana Rosa Pita
Amar es un gran viaje
con el cuerpo y el alma porque el amor se fue
-o se quedó- muy lejos de donde nos quedamos
-o allí donde nos fuimos-. Vivir es un gran viaje,
y amar una estación hasta la que llegamos
cargados de caminos, estaciones y trenes
con destinos que fueron decepciones y sueños.
Inextricables lazos nos unen y desunen
y convierten en bielas y hierros destrenzados
el corazón fugaz en busca de un imán
a través de las vías que recorren el tiempo.
Y al fin ríes un día porque en una estación
encontramos al otro transeúnte que mira
con nuestros mismos ojos, y siente con el mismo
abrazo la existencia: una desilusión
voluntariosa de serenidad y sueño:
la certeza frugal de que la lejanía
es tan solo el disfraz de un gran amor
que es nuestro propio rostro en otro rostro.
miércoles, 10 de septiembre de 2025
El autor rememora a su amada
sábado, 9 de agosto de 2025
"Retrato" de Antonio Gracia, recita Helena Vilella
Retrato
Yo soy sólo mis sueños y no he de morir nunca
porque no me cumplí, y tengo que cumplirme.
Será en un cuerpo amado; tal vez en un combate
rebelde y luminoso; quizá en mi corazón.
En él guardo un abismo constelado que lleno
con soledad hermosa, la templanza ganada
día a día fluyendo hacia el silencio.
En mi serenidad no cabe el desvarío
ni la tristeza oscura: solamente la luz
de aquel que nada espera porque todo lo tiene
con sólo conjurar un nombre puro.
Cuánta delectación es el sosiego,
y qué felicidad saberse en paz con todo
tras el desasimiento innumerable.
Olvidar el pasado y no amar el futuro,
aprender de las cosas y enseñarme a mí mismo
fueron los horizontes que rigieron mi vida.
Lucho para ser digno de mis sueños.
Mi voluntad no admite la desesperación.
Mucho me dio la noche y me dieron los libros;
y en la escritura hallé la redención dorada.
Ojalá haya sabido legar algo a los hombres,
pues, al fin, hay en mi alma dulce misantropía.
Vivo como si fuera a despedirme; pero
en toda despedida hay un retorno
igual que en cada encuentro hay un adiós.
L'amore è l'esito sentimentale di due voltri che si guardano