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Mostrando las entradas etiquetadas como Chamalú.

Eternidad.

Cuando el origen y el destino se juntan,  la rueda de la vida ha concluido para dar paso a la eternidad. Chamalú.

Alto!!

¡ Alto !, ¿ que esta haciendo con su vida? Ud, que lleva la espalda curvada de tanto peso innecesario. Ud. con ojos purgados de amaneceres y noches vacias  de lucièrnagas. Ud, ¿que hace?, ¿ esta rodando por la vida?, ¿ ...esta reptando...?, ¿que este año repta mejor que el año pasado?, disculpe, mientras no abandone la cueva de la ignorancia vivencial, diplomas incluidos, ninguna explicaciòn justificarà el tiempo perdido. La oruga extraña la mariposa con sed de vuelo, mi alma anhela la trascendencia, como la noche a la luna; devolverè mi luna, a la noche de mi existencia. Chamalù.

Trescientos sesenta y cinco días.

Olas de sueños cruzan el umbral de mi existencia me recuerdan la unicidad de la que soy parte, florece mi fervor, trepa mi plenitud hasta la ventana abierta de percepción que se mantiene disponible a la vida, ahora sé que este es mi camino, el sendero que me llevará al cumplimiento de la misión que me trajo a la tierra, ahora soy el protagonista en la película de mi vida, inmensa oportunidad que la agradeceré con trescientos sesenta y cinco días de felicidad por año. Me da la gana de ser feliz. Luis Ernesto Espinoza. Chamalú.

Desde la cumbre.

E l valle es precioso, mas no tiene valor sin la montaña. Asciende primero a la montaña, conquista la cima, y al retornar todo será diferente. C hamalú.

Tecnología interior.

Hace alrededor de un siglo, el hombre dejó de ver las estrellas, de hablar con la tierra y saborear amaneceres, dejó también de escuchar el consejo del fuego, de abrazar al hermano árbol, y sintonizar el silencio, ya no tenía tiempo para danzar y el éxtasis desapareció de su conversación cotidiana, se centró en el mundo exterior y en la creación de máquinas y procedimientos que no contemplaban lo espiritual, abandonó la tecnología interior con la cual podía manejar la energía y se olvidó de sí mismo. Tiempo después y en medio de interminables holocaustos descubrió que todo estaría perfecto, si no se descuidase lo interior, pues sin amor, la magia se desvanece y el alma languidece hasta la inanición. Reaprenderé el uso de la tecnología interior. Chamalú.

No existe final.

No importa hacerlo bien, importa hacerlo plenamente, entonces, está bien. Los pensamientos agresivos son como bombas, ¡desactívalas!. Os amo y estáis en mí y cuando estoy lejos no os extraño, porque sólo se echa de menos lo que está fuera de uno. Donde sea que estés, cualquier cosa que hagas, tu deber es permanecer siempre pleno y puro. Si un día encuentras en tu camino oscuridad, conviértete en luz. El Caminante, mientras está vivo, jamás está detenido. Cuando seas Caminante, todo lo controlarás totalmente. Si ves todo oscuro, no es que todo sea oscuro, es que eres incapaz de percibir la luz. Verás todo oscuro mientras no seas capaz de convertirte en Luz. Cuando unas el Camino con la meta, descubrirás que la meta está en cada paso que das, que todo el itinerario es una fiesta permanente. Mientras el hombre no sea sensible, de poco o nada podrá enterarse del mundo. Hacer ruido tus pensamientos, podrás oír la voz de tu Chamán interior. Meditar no es pensar que no hay que pensar; meditar...