Aranjuez, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2001 es un lugar donde la naturaleza y la historia se fusionan de manera única.
El Palacio Real, joya de la arquitectura del siglo XVIII, y otros edificios históricos como la Casa del Labrador, conforman un conjunto monumental de gran belleza.
Uno de los Reales Sitios de la monarquía española desde que Felipe II lo nombrara en 1560, al igual, tiene el título de Villa desde 1899. Por ello, que se conoce como Real Sitio y Villa de Aranjuez.
Desde el siglo XV, Aranjuez ha sido un lugar de recreo para la realeza española. Los reyes de la Casa de Austria y de Borbón dejaron su huella en esta villa, embelleciéndola con palacios, jardines y obras de arte.
Durante los siglos XVIII y XIX, Aranjuez vivió su época dorada como residencia de verano de la corte. Hoy en día, este legado histórico se puede apreciar en cada rincón de la ciudad.
Sus jardines, diseñados con un exquisito gusto estético, son auténticos museos vegetales que invitan a pasear y relajarse
La abundancia de agua, gracias a los ríos Tajo y Jarama, ha permitido desarrollar un sistema de riego que ha modelado el paisaje y ha favorecido la agricultura.