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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El lado bueno de las cosas (nuevas)

Puede que la nueva temporada de las networks americanas no sea para tirar cohetes pero tampoco hace falta que finjamos que en los últimos años sólo presentaron joyas. Desde la temporada 2004/2005- cuando estrenaron ‘Perdidos’, ‘Anatomía de Grey’, ‘Mujeres Desesperadas’ y ‘House’-, decepcionan más que alegran. Deberíamos estar acostumbrados y por lo menos este año no han mentido. No vendieron ninguna apuesta como algo transgresor y hasta ha habido alguna grata sorpresa. Vayamos por partes.



Me quedo, por ejemplo, con los títulos de crédito de ‘Brooklyn Nine-Nine’. Son divertidos y transmite muy bien lo que es: una comedia de policías. Hasta diría que lo representa mejor que los propios guiones, que a veces se quedan a medio gas. Pero llamadme nostálgico porque también aprecio los de ‘Sleepy Hollow’. Podrían ser de los noventa y curiosamente le sientan de maravilla. Bueno, y hasta habría que remarcar el tema que The Lumineers escribieron para 'Reign'. La serie será una bazofia, la canción está muy bien.

De la adaptación de Washington Irving me quedo también con la química instantánea entre Ichabod Crane y Abbie. Aquí no se trata de tensión sexual, es amistad y a los pocos episodios ya traspasa la pantalla. De hecho, a ratos ni me entero de qué amenaza apocalíptica hay y qué cabeza tiene que rodar por las calles del pueblo, pero su dinámica (ellos viendo un partido de béisbol, por ejemplo) es la mar de entretenida.

Quienes son muy graciosas también son Anna Faris y Allison Janney que este año arrebatan el título de “serie-simplona-que-desaprovecha-dos-actrices-con-potencial” a ‘2 Broke Girls’. Se trata de ‘Mom’ y cierto gag sobre una erección ha demostrado que no tiene ninguna clase. Pero Janney está fantástica, como en todo lo que hace (ella es de la escuela de Ningún-papel-es-pequeño), y Faris tiene una vis cómica innegable. Chapeau para ellas y correcto para la serie, que crece gracias a ellas. Y, para revelación, Betsy Brandt en ‘The Michael J. Fox Show’. El título lleva el nombre de su marido en la ficción pero la actriz, más conocida como la cuñada obsesionada con el morado de ‘Breaking Bad’, demuestra que tiene más registros que el de maniática metomentodo.

Pero si me tengo que quedar con algún personaje, me quedo con Elizabeth Keen. Pensé que esa imitación de Hannibal Lecter interpretada por James Spader le arrebataría toda la fuerza a la protagonista de ‘The Blacklist’ y, con la tontería, me tienen enganchado. Ella, la actriz Megan Boone y los ganchos que exponen en cada episodio. Y, si nos ponemos frívolos, hasta colaría como revelación a Robbie Amell. El primísimo de Stephen Amell (‘Arrow’) está en una ficción ligera como ‘The Tomorrow People’ pero, qué queréis que os diga, él está de muy buen ver. Al igual que James Wolk en ‘The Crazy Ones’: puede que la serie no sea ninguna maravilla y que Robin Williams a ratos sea insoportable, pero él demuestra que funciona en comedia, algo que no tenía nada claro desde que le vi en ‘You Again’ con Kristen Bell, Jaime Lee Curtis y Sigourney Weaver.

Hasta aquí han llegado las notas positivas, que las negativas ya llegarán otro día y Margo Martindale y Rebel Wilson serán las primeras en caer.

jueves, 3 de octubre de 2013

Robin Williams y Michael J. Fox

Las comedias deben hacer gracia. Puede que haya obras más intelectuales como ‘Girls’ y ‘Louie’ a las que no se les puede aplicar este cuento de forma estricta, pero sí es un principio muy obvio para las sitcoms destinadas al gran público. Y, curiosamente, hay un par de estrenos que me han llamado la atención porque parecieron no entenderlo a la hora de presentarse ante el público.


‘The Crazy Ones’, por ejemplo, es el regreso de Robin Williams a la televisión y también de otras dos glorias de los noventa, David E. Kelley y Sarah Michelle Gellar. A su favor se puede decir que la pluma de Kelley no se nota anticuada como en sus últimas series (‘Monday Mornings’ y ‘Harry’s Law’ eran paupérrimas), pero tampoco tiene especial garra cómica. El episodio piloto es una presentación de personajes y tiene algún gag que busca divertir al espectador (todo lo que tenga que ver con el fantástico cameo de Kelly Clarkson), pero se percibe cierto dramatismo que impide divertirse.

De hecho, en el último programa de ‘Yo Disparé a J.R.’ comentamos que daba la sensación que algo no funcionaba en el publicista interpretado por Williams. Él trabaja con su hija (Gellar) y hay algo en el ambiente que indica que podría padecer una enfermedad. Puede que todo se deba a que Kelley no sabe transmitir la simple diversión y que sea una falsa alarma (recordemos que en ‘Ally McBeal’ mezclaba el humor con escenas lacrimógenas). Pero esta sensación impidió centrarse en aquello que importaba, ver si tenía potencial. El segundo episodio esperemos que sirva a este propósito.


Y con ‘The Michael J. Fox’ otro tanto. En este caso sí sabemos que su protagonista padece una enfermedad y, para quitarse los deberes de encima, dedica el piloto a explicar qué supone para él y en qué situación ha estado el personaje hasta el momento. Al igual que el actor, vuelve a trabajar (en la ficción lo hace de periodista) después de un retiro por razones obvias y las similitudes son tantas entre J. Fox y el personaje que al final uno termina el episodio con una única pregunta: ¿por qué directamente no hizo un reality sobre su vida en lugar de hacernos perder el tiempo con un sucedáneo de cómo debe ser?

Por suerte, NBC emitió dos episodios del tirón y en el segundo sí se pudo entender qué aporta como ficción. Es una comedia familiar sin risas enlatadas pero con sentido del humor y perfila bastante bien quienes son los miembros de la familia. Hay tres hijos, una tía bastante impresentable y sorprende ver a Betsy Brandt después de su paso por ‘Breaking Bad’ donde interpretaba a Marie. Tiene mucha química con su marido ficticio, el mismo J. Fox, y pueden desarrollar una inercia interesante. Y, cuando se habla de humor, la química ya es un paso agigantado en la buena dirección.

(Por cierto, en estos últimos tiempos estoy algo más fragmentado y, si alguien echa en falta una opinión sobre el regreso de ‘Downton Abbey’, podéis leer este texto que escribí en ¡Vaya Tele! Pero, que conste, cualquier momento encontraré una excusa para hablar de las mil maravillas de Michelle Dockery y de como se merecía mucho más ese Emmy que la sobreactuadísima Claire Danes.)