Mostrando entradas con la etiqueta Vangelis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vangelis. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de junio de 2012

Blade Runner

Creo que la tarea de un escritor de ciencia ficción, escritor que escribe sobre el futuro, consiste en someter a un examen riguroso los objetivos, los leit-motivs, las ideas y las tendencias de su propia sociedad, a fin de ver a qué se parecerá el mundo del futuro si estos elementos devienen dominantes
(Philip K. Dick)


En 1975, el entonces actor Hampton Fancher, cuya verdadera aspiración era la de convertirse en guionista y director cinematográfico, se planteó la posibilidad de adaptar al cine “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (Do androids dream of electric sheep?), novela escrita en 1968 por el escritor estadounidense de ciencia ficción Philip K. Dick.

Fancher, sin embargo, debería esperar aún un tiempo antes de conseguir los derechos de la adaptación cinematográfica de esta novela, algo que ya había intentado antes, en 1969, el mismísimo Martin Scorsese, quedándose este intento tan sólo en eso.

“A principios del siglo XXI, la Tyrell Corporation llegó a la fase Nexus en la fabricación de robots con un ser casi idéntico al hombre conocido como replicante. Los replicantes Nexus 6 eran superiores en fuerza y agilidad, y al menos iguales en inteligencia, a los ingenieros genéticos que los crearon..."


Hampton Fancher escribió el primer guión de “Blade Runner” en 1980, primer guión que ofreció al director británico Ridley Scott, quien en un principio lo rechazó por no querer hacer tan seguido otra película de ciencia ficción. Scott nos acababa de regalar nada menos que “Alien”, segundo título cinematográfico en su carrera como director tras su debut en 1977 con “Los duelistas".

Así que le fue ofrecido el entonces proyecto de “Blade Runner” a Robert Mulligan, maravilloso cineasta clásico ya en la historia del cine gracias a títulos como “Matar a un ruiseñor”, “Amores con un extraño”, “La rebelde”, “Verano del 42”, “El otro” o “El próximo año, a la misma hora”. No se llegó finalmente a un acuerdo con Mulligan, dándose además a un tiempo la circunstancia de que Ridley Scott cambiara de parecer y aceptara dirigir esta película.


Tuve ocasión de leer el primer tratamiento del guión de 'Blade Runner'  cuando todavía se titulaba “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. Lo primero que hice después de leerlo fue decir que lo encontraba fabuloso pero que no deseaba hacerlo porque se parecía demasiado a 'Alien', que yo acababa de filmar. Luego volví a coger el guión para echarle un vistazo y en seguida me di cuenta de que sabría hacerlo  de una manera que, curiosamente,  nada tendría que ver con 'Alien'. Porque, y esto era estupendo, era verdaderamente un film contemporáneo, en torno a las relaciones humanas. Fue entonces cuando decidí hacerlo…


Jamás he leído un libro de Philip K. Dick. ¡Evidentemente sabía que era un escritor! En una ocasión, empecé uno de sus libros, pero me pareció que era muy complicado... En realidad, Hampton Fancher había hecho un resumen muy interesante del libro, lo cual me facilitó mucho las cosas


La película se basaba en el libro de Philip K. Dick, pero el título de la misma provenía de otro libro, “The Blade Runner”, firmado por Alan Nourse, y de un guión y una novela llamada “Blade Runner: una película”, ambos escritos por William S. Burroughs y ambos basados en el libro de Nourse. Ridley Scott tan sólo compró los derechos para utilizar este título.

'¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?' es perfecto para un libro, pero como título de un film… 'Blade Runner' sonaba bien para designar un oficio. No solamente a causa de la palabra 'blade' (hoja, espada); la asociación de las dos palabras, la energía que se desprendía de ellas me agradaba mucho. Por eso me pareció que era un buen título para el film

Más adelante, David Webb Peoples (tres años después coguionista también de “Lady Halcón”) se unía al proyecto de “Blade Runner” en calidad de guionista. El texto sufrió innumerables cambios antes, durante y después del rodaje de la película.


La extraordinaria fotografía de “Blade Runner” venía de la mano de Jordan Cronenweth, quien llevaba en el cine desde 1970 y ya nos había dejado las imágenes de doce títulos cinematográficos entre los que se encontraban “Primera plana” y “Viaje alucinante al fondo de la mente”.


La parte visual de la película se completaba magistralmente con el trabajo de Douglas Trumbull y Richard Yuricich, encargados de los efectos especiales para la creación de este mundo futuro.

Pasamos mucho tiempo con Ridley Scott pensando en 'Blade Runner'  y cada uno de nosotros tenía en la cabeza una idea diferente en cada escena. La mayor suerte que hemos tenido a la hora de hacer este film es que Ridley Scott es un excelente ilustrador y que él mismo dibuja muchos croquis. Puede dibujar ante tus ojos exactamente lo que quiere ver y a partir de ese dibujo se pueden extrapolar los efectos especiales así como la imagen, desde el primero hasta el ultimo plano, lo que permite deducir la longitud del plano y el ángulo del encuadre. A partir de ahí se preveen los movimientos de la cámara… 'Blade Runner' es muy precisa desde el punto de vista tecnológico
(Douglas Trumbull)


Sentinel”, un libro de pinturas futuristas firmado por Syd Mead, diseñador industrial y gran aficionado a la literatura de ciencia ficción, atrajo la atención de Ridley Scott.

Entonces me puso en contacto con él. La idea le encantó. Empezamos ideando los vehículos y después, en colaboración con los decoradores del estudio, se ocupó de otras cosas: las calles, los edificios, etc

Mead fue contratado en un principio para el diseño de los vehículos y propiedades. Sin embargo, sus bocetos incluían fondos de contextualización que impresionaron a Scott, pidiéndole éste que ampliara su trabajo al diseño del entorno de la película.


Y Lawrence G. Paull y David Dryer fueron los autores de los decorados del film.

Contrariamente a Syd Mead, que es diseñador industrial, mi formación es la de arquitecto; de ahí que hayamos hecho aproximaciones diferentes. Cuando me incorporé al film Syd Mead y Ridley Scott ya habían discutido sobre el aspecto y el estilo de los vehículos que aparecen en el film… Yo contaba con tres personas que no hacían otra cosa más que dibujos de la calle y otras tres que se ocupaban exclusivamente de construir los decorados. Intentamos crear calles que dieran una sensación de claustrofobia… Aparte de la ciudad misma, que ocupaba todo un plató de rodaje, concebimos veinte o veinticinco decorados interiores
(Lawrence G. Paull)

La película era redondeada con un impecable montaje de Marsha Nakashima y Terry Rawlings, y un acertado diseño de vestuario a cargo de Michael Kaplan y Charles Knode.


Y, por supuesto, con la maravillosa banda sonora de Vangelis, magistral compositor griego que ya nos había hipnotizado también, cinematográficamente hablando, con las bandas sonoras de “Carros de fuego” y “Desaparecido” y que, diez años después de “Blade Runner”, volvería a elevarnos a los cielos musicales a través de otro título dirigido por Ridley Scott, “1492, la conquista del paraíso”.

“Los replicantes son máquinas. Pueden ser un bien o un peligro.
Si son buenos, no son asunto mío”

La primera elección para dar vida al protagonista de esta historia, Rick Deckardblade runner de la brigada especial de policía, recayó en Dustin Hoffman. Pero el actor quería hacer un tipo de caracterización distinto del personaje, siendo entonces considerada una larga lista de nombres entre los que se encontraban Tommy Lee Jones, Gene Hackman, Paul Newman, Jack Nicholson, Sean Connery, Clint Eastwood, Arnold Schwarzenegger, Al Pacino, Burt Reynolds, Raul Juliá, Scott Glenn, Robert Duvall, Peter Falk y Nick Nolte.




Finalmente fue elegido Harrison Ford quien, habiendo debutado en la gran pantalla en 1966, ya era un rostro conocido del público americano a través de la televisión.  Y del cine, pues el actor ya había trabajado con George Lucas en “American Graffiti”, con Francis Ford Coppola en “La conversación” y “Apocalypse Now”, ya había aparecido en “Fuerza 10 Navarone”, “La calle del adiós”, “El rabino y el pistolero”… y ya se nos había presentado como Han Solo en “La guerra de las galaxias” y “El imperio contraataca” y como Indiana Jones en la primera entrega de la saga, “En busca del arca perdida”.  

“Roy Batty. Fecha de inicio: 2016. Modelo de combate. Autosuficiencia máxima”


El actor neerlandés Rutger Hauer había debutado en la gran pantalla en 1968 y ya se había asomado también al mundo televisivo. Entre sus títulos anteriores a “Blade Runner” se encontraban “Delicias turcas”, “Eric, oficial de la reina”, “Los halcones de la noche” y “Coco Chanel”. A Ridley Scott le había impresionado el trabajo anterior de Hauer y le ofreció directamente el papel  del replicante Roy Batty.

"La luz que brilla el doble dura la mitad de tiempo...
y tú has brillado mucho, Roy"




Como bien cabía esperar, Rutger confeccionó una impecable caracterización de su replicante personaje, redondeando además su magia con su propia aportación al guión. Su ya mítico monólogo final era en un principio mucho más extenso y Hauer sugirió reducirlo. Ridley Scott le dejó vía libre, así que el actor conservó la parte del monólogo que más le gustaba y le añadió una frase, sí, aquélla de “todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia”. Muy grande Rutger Hauer, muy grande.

Para interpretar el personaje de Rachael, la elección ideal de Philip K. Dick era Victoria Principal,  a quien el telespectador americano ya conocía como la Pamela Ewing de “Dallas”. En la larga lista de actrices candidatas, fueron tres las más seriamente consideradas: Sean Young, Nina Axelrod y Barbara Hershey.



La elegida fue Sean Young, que había debutado tan sólo dos años atrás con “Jane Austen en Manhattan” y “El pelotón chiflado”. “Blade Runner” era su tercer trabajo como actriz.

“Pris. Modelo básico para el placer. Abundan en los clubs militares de las colonias”

El personaje de Pris, una de las replicantes de esta historia, estaba inicialmente pensado para la actriz y cantante Deborah Harry, líder del grupo “Blondie”.


Finalmente fue escogida Daryl Hannah, que había debutado en la gran pantalla en 1978 y tan sólo tenía a sus espaldas dos títulos cinematográficos y uno televisivo cuando fue elegida para “Blade Runner”.



De niña, Daryl había hecho gimnasia rítmica, con lo que estaba previsto que ella misma realizara las múltiples piruetas con las que nos maravilla su personaje. Pero la actriz sufrió una lesión en un codo y hubo que buscar a alguien que la doblara en estas piruetas. En el mismo plató, Ridley Scott descubrió que uno de los especialistas en escenas peligrosas había sido gimnasta en su juventud, con lo que fue él quien se encargó de doblar a la femenina Pris.

“Zhora. Entrenada para la brigada de homicidios. Algo así como la Bella y la Bestia en una”


A través de Joanna Cassidy conocíamos a Zhora, otra de las replicantes. Joanna había debutado en el cine en 1968 con “Bullit”, título tras el que vinieron otros y su intervención, después, en una larga lista de series televisivas…


… consiguiendo precisamente en la pequeña pantalla una gran popularidad en 1979 como Morgan Wainwright en la serie “240-Robert”.

Zhora, su personaje en “Blade Runner” la volvía a llevar a la gran pantalla, en la que sigue apareciendo hoy, eso sí, alternando este trabajo con el mundo televisivo.


Joanna Cassidy se encontraba realmente tranquila con esa serpiente alrededor de su cuello porque era su mascota, una pitón birmana llamada Darling.


Edward James Olmos llevaba ya una larga carrera como actor en la gran pantalla, desde su debut en 1974, y había intervenido también ya en infinidad de series televisivas cuando nos ofreció su impecable caracterización como Gaff


… y Bryant nos era presentado a través de M. Emmett Walsh, extraordinario actor de reparto que debutó en la gran pantalla en 1969 con “Cowboy de medianoche”, aunque ya se había asomado ese mismo año al mundo de las series televisivas interviniendo después en infinidad de ellas. En la gran pantalla había dejado ya muestras de su buen hacer en títulos como “El precio del poder”, “Pequeño gran hombre”, “Huída del planeta de los simios”, “Serpico”, “El castañazo”, “Aeropuerto 77”, “Libertad condicional”, “Un loco anda suelto”, “Brubaker”, “Gente corriente”, “Rojos”, “Destinos sin rumbo”… antes de ofrecernos en “Blade Runner” otro trabajo excepcional.


Eldon Tyrell era interpretado por un no menos espléndido Joe Turkel, quien también llevaba tras de sí una buena lista de títulos cinematográficos desde su debut en 1949. “Situación desesperada”, “Atraco perfecto”, “La gran prueba”, “Senderos de gloria”, “El hombre de las pistolas de oro”, “Los insaciables”, “El Yang-Tsé en llamas”, “La matanza del día de San Valentín”, “Hinderburg”… y “El resplandor”, donde Turkel consiguió una gran popularidad a través de Lloyd, un más que inquietante camarero.


Y James Hong daba vida a Hannibal Chew. Hong llevaba en el cine desde 1955, apareciendo en títulos como “La colina del adiós”, “Callejón sangriento”, “El Yang-Tsé en llamas”, “Los indomables”, “Chinatown”, “Aterriza como puedas” (sí, ese general japonés que se dedicaba un harakiri) así como en diversas series televisivas, antes de participar en “Blade Runner”.


Completaban el excelente reparto William Sanderson (J.F. Sebastian), Brion James  (Leon Kowalski), Morgan Paull (Holden)...


... Y Alexis Rhee como la geisha del anuncio luminoso.


Producida por Michael Deeley y Ridley Scott para la Warner Bros. Pictures y presentada anteriormente en el Fantafestival (festival italiano de cine fantástico), "Blade Runner" se estrenaba el 25 de Junio de 1982.


Entre otros premios y nominaciones, tan sólo recibió dos candidaturas a los Premios Oscar en la categoría de dirección artística y efectos visuales.


Nominada en los Globos de Oro a la mejor banda sonora, obtuvo además tres británicos Premios Bafta: fotografía, diseño de vestuario y diseño de producción/dirección artística, siendo también nominada en las categorías de montaje, maquillaje, banda sonora, sonido y efectos especiales. 


"Blade Runner" reúne, y cómo no, una serie de curiosidades. Como el que el término “replicante” no aparezca en la novela original de Philip K. Dick y fuera una aportación del guionista David Webb Peoples. Su hija estudiaba en esos momentos bioquímica y microbiología y le explicaba a su padre cómo algunas células realizan réplicas de sí mismas en lo que sería un proceso de clonación. El guionista se hacía así con el término adecuado para designar a los androides último modelo de “Blade Runner".


O que Ridley Scott tomara como inspiración “The long tomorrow”, cómic sobre un futuro lejano escrito por Dan O’Bannon e ilustrado por Moebius en 1976.



O el que el apartamento de Deckard fuera diseñado y construído tomando como inspiración "The Ennis House" de Frank Lloyd Wright en Los Ángeles (California).


O que uno de los edificios que aparecen en la película fuera una maqueta del Halcón Milenario colocada en posición vertical. Y aparecieran a lo largo del film otros edificios-maquetas retocados de películas anteriores como "Encuentros en la tercera fase" o "Estrella oscura".


Tras su relanzamiento en 1992, "Blade Runner" alcanzó el status de película de culto. Ridley Scott siempre ha mantenido que la película es una pieza de entretenimiento, nada más. De hecho, cuando conoció a Dick le especificó que él no estaba interesado en hacer una película esotérica.

Blade Runner” está dedicada, en sus títulos de crédito finales, a la memoria de Philip K. Dick, quien falleció en Marzo de ese mismo año de 1982. Y sí, ya me vais conociendo, también a él le dedico yo esta entrada.


“Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que todos buscamos, de dónde vengo, adónde voy, cuánto tiempo me queda…”
(RICK DECKARD)